Esta entrada ha sido escrita por Elena Mora desde Perú.

Fuente: Minería y Responsabilidad Social.
Como preguntaba Vargas Llosa hace un tiempo en su novela Conversaciones en la Catedral, los peruanos también se cuestionan hoy “¿en qué momento se jodió el Perú?”.
En la memoria popular del país se recuerda un momento clave, en el que se desaprovechó la oportunidad de embarcarse en la dinámica del desarrollo que brindaba la entrada de divisas derivadas del comercio de salitre y del guano de isla (un fertilizante natural). Durante varias décadas del siglo XIX, los ingresos generados por estos productos se convirtieron en la base de la economía peruana, a pesar de que el monopolio de su explotación y comercialización estaba en manos extranjeras. La guerra con Chile (en la que se perdieron las provincias en las que se concentraba el salitre) y con España, así como algunas desafortunadas inversiones en infraestructuras, dilapidaron las ganancias, que se cortaron bruscamente con el desarrollo de fertilizantes sintéticos durante la Primera Guerra Mundial.
Hoy los peruanos temen que la historia se repita con la explotación minera.