Esta entrada ha sido escrita por PEDRO TELLERÍA (@TelleriaPedro), consultor del Tercer Sector.
Protesta de la Campaña del Jubileo contra el ajuste en Grecia. Fuente: Global Dashboard.
Durante las últimas dos décadas, la sociedad española ha disfrutado de un nivel de desarrollo socioeconómico espectacular. Ha pasado en poco tiempo de ser un país receptor de ayuda al desarrollo a ser un país donante, con un gran número de ONG dedicadas a la Cooperación para el Desarrollo (ONGD). Sin embargo, en los últimos tres años – y muy especialmente en los últimos meses – el modelo de desarrollo de España se ha derrumbado. Ya tenemos la certeza de que vamos para una década perdida, y probablemente hacia una generación perdida. La práctica totalidad de las referencias sólidas que daban estabilidad a nuestras expectativas de futuro se han evaporado. La sociedad anda huérfana, angustiada y aterrorizada, buscando a diestro y siniestro referentes, soluciones, modelos, caminos de salida.
En la situación actual de crisis económica y cuestionamiento del modelo de desarrollo que vivimos en España, el silencio de las ONGD es pavoroso. Uno esperaría un griterío de todas las organizaciones, artículos diarios en la prensa, movilizaciones callejeras, discusiones abiertas sobre modelos económicos a seguir, sobre experiencias similares de otros países. Y solo se oye el silencio. Un silencio que hace daño en los oídos. Es como si el problema no fuera con nosotros. Un auténtico ejercicio de autismo. Como mucho se oyen quejas porque… han bajado las donaciones.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.