Esta entrada ha sido escrita desde Perú por Elena Mora.
Protesta de mineros peruanos. Foto: Brújula.pe
Perú es el primer productor de oro de Latinoamérica, el primer productor de plata a nivel mundial y el segundo productor de cobre. Las grandes industrias extractivas presentes en su territorio, y de propiedad mayoritariamente extranjera, han hecho su agosto con las condiciones contractuales establecidas. Ya sea por desconocimiento, o por pura desidia y avaricia, las condiciones medioambientales en las que se han explotado muchas de estas concesiones han supuesto la destrucción del territorio y los recursos naturales donde se han desarrollado. Pero las condiciones se han endurecido, y por ejemplo, el peritaje del estudio de impacto ambiental del proyecto CONGA, ha establecido reservas y modificaciones que suponen importantes inversiones adicionales para la empresa YANACOCHA.
Sin embargo, existe otro tipo de minería aún más difícil de regular y que está haciendo estragos en el medio ambiente: la minería informal o ilegal, que no está sujeta a las normas medioambientales y sociales de las demás. Mientras se protesta y se paralizan grandes proyectos mineros, los mineros informales siguen actuando en sus pequeñas parcelas en la región de Madre de Dios, Puerto Maldonado (Cusco), Puno, Arequipa, Cusco, Cajamarca…
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.