Esta entrada ha sido escrita por Celia Zafra Cebrián, de Amnistía Internacional.
Miembros de Amnistía Internacional de Benin, Costa de Marfil, Senegal y Togo hacen campaña por una corte penal internacional en 1995 © AI.
Cada día, uno tras otro, Amnistía Internacional denuncia violaciones de derechos humanos que se cometen en todos los rincones del mundo: torturas, ejecuciones, represión. No es el trabajo más agradable, aunque puede que sea el más necesario. Así que de vez en cuando está bien tener algo que celebrar.
Ayer, 1 de julio, lo que celebramos es el décimo aniversario de la Corte Penal Internacional (CPI). Ese mismo día se establecía en 2002 el primer tribunal penal internacional permanente, responsable de llevar ante la justicia a los autores de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad. Fue una gran esperanza para las víctimas de estos delitos. Hoy, a pesar de todas las dificultades, los perpetradores tienen menos lugares donde esconderse.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.