(ESTA ENTRADA FUE PUBLICADA ORIGINALMENTE EL 26 DE SEPTIEMBRE DE 2011)
La crisis económica ha resucitado el debate sobre las políticas fiscales y su importancia en el sostenimiento de los servicios públicos y la legitimidad misma de los Estados. En el caso de los países en desarrollo, cuyos presupuestos dependen en parte de la ayuda externa, este debate tiene la carga añadida de la responsabilidad nacional frente a la generosidad de otros. Al fin y al cabo, ¿por qué deberían las clases medias de España realizar el esfuerzo que no se les pide a las clases altas latinoamericanas, por ejemplo? En un momento de transición, en el que muchos receptores de ayuda se han convertido en economías emergentes y en el que la capacidad de solidaridad internacional de los donantes está más tocada que nunca, esta pregunta es todavía más relevante.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.