3500 Millones

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Ideas irreverentes contra la pobreza

3500 millones es la mitad de la población mundial. 3500 millones de personas condenadas cada día a la pobreza. ¿O no? Este blog es el relato de la contra-crisis y de sus protagonistas. Vivencias e iniciativas desde cada rincón del planeta que demuestran que lo más correcto es también lo más inteligente.

Viviendas vacías y desahucios

Por: | 09 de septiembre de 2012

Esta entrada ha sido redactada por Miquel Carrillo Ponce, de Assoc. Cat. Enginyeria Sense Fronteres, sobre el VI Foro Urbano Mundial que tuvo lugar en Nápoles a principios de este mes.

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Cuando todos los representantes de las organizaciones de la sociedad civil presentes en el  VI Foro Urbano Mundial hubieron intervenido en la mesa redonda que las congregaba, le tocó el turno a la representante de UNHabitat:

Bueno, me van a disculpar, pero me he dejado los auriculares en otra reunión y no he podido entender mucho de lo que decía, sólo a los que hablaban en inglés. Pero veo que están muy interesados en establecer alianzas para trabajar y en eso coincidimos. Tengo el placer de anunciarles que hemos llegado a un gran acuerdo con Coca-Cola para que apoye nuestras actividades.

La anécdota ilustra el desencuentro alrededor de la cuestión del territorio y, especialmente, de la vivienda. UNHabitat y las grandes agencias multilaterales buscando cómo apuntalar, con cualquier marca de gaseosas, un sistema de acceso a la casa  y una relación con el medio que han entrado en una crisis profunda, tal y como denuncia la sociedad civil.

Como dice Raquel Rolnik, Relatora Especial de Naciones Unidas para el derecho a una vivienda adecuada, el problema central es que la vivienda ha sido convertida en un activo financiero, y buscar soluciones para que todo el mundo acceda al crédito y pueda poseer una vivienda no hace más que alimentar la subida de los precios en el mercado inmobiliario. Y en este Foro sigue sin abordarse oficialmente ese enfoque para resolver un problema que comparten millones de personas en el mundo y que en España nos ha llevado a una situación dramática y ridícula: existiendo 5,6 millones de viviendas vacías (el 20% del total), se producen más de 500 desalojos diarios, por culpa de la política crediticia de la pasada década.

Es evidente que el negocio inmobiliario y el ansia de acumulación de capital han dictado las políticas públicas en casi todas partes, imponiendo la propiedad privada como la única vía de acceder a la vivienda.  Sociológica, económica o legalmente, cada vez se nos obliga a pensar en esa como la única manera, cuando la verdad es que existe multitud de formas de acceso. En Portugal, la troika decretó la liberalización total del mercado de vivienda; en Estambul, el gobierno municipal se inventó una ley para obligar a comprar sus viviendas a todos aquellos que vivían de alquiler; y en España nos cambiarán pronto la ley de alquiler para hacerlo más inseguro de cara a los inquilinos.

En Nápoles, sin embargo, hemos visto experiencias de acceso comunitario en todos los continentes, que en cualquier caso se apoyan en una participación activa de la población en la construcción de sus hogares, barrios y ciudades. Porque cuando hablamos de la vivienda,  debemos hablar de la ciudad: sin espacios públicos o servicios básicos, sin acceso a todas sus oportunidades económicas o culturales, no se entiende esta. Como tampoco se entiende sin una mirada más allá de sus límites: cada vez es más evidente que sin una alianza con el mundo rural no hay manera de construir ningún futuro urbano.

El derecho a la vivienda es en realidad la seguridad para acceder a ella, y sin ese enfoque y su aplicación práctica, nuestros techos y calles están totalmente en manos de las dinámicas del mercado. Las políticas públicas deben democratizar política y territorialmente el hábitat.

No hace falta tenerlas, la casa y la ciudad, pero es imprescindible disfrutar de ellas.  ¿Qué queremos, tener o habitar? Ese espejismo de la posesión, urdido por los intereses privados, nos ha empobrecido y es urgente construir otras vías, partir de otras miradas, enfocadas en lo que realmente importa, vivir en un hábitat digno y equitativo.

Hay 5 Comentarios

No quiero que mi comentario se publique. Es que me duele el alma ver la errata: se escribe desahucio...

Que lindo sería que se cumpliera el derecho a que todos tengamos una vivienda, por eso es tan importante ahorrar desde pequeños para que despues no le mendiguemos a nadie para poder tener nuestra propia vivienda, pero los padres no se preocupan por enseñarle a los hijos a ahorrar. . http://goo.gl/fb/0ZPNv

//El NUEVO método para PERDER PESO. ¡¡Un éxito en USA!! http://sn.im/24o439v

Estoy llegando, me falte más más o menos tiempo, a los años finales de mi vida. Hace unos cuarenta, en otra ciudad y otro continente, tenía ya una visión de las cosas en este particular, muy cercano al que se pinta aquí. Nada más llegar a vivir en España hace diez años, la convicción de que se trata de una más de las características crepusculares de nuestra cultura-civilización, se me impuso como evidencia: y hay que entender aquí el significado de la palabra en su sentido originario, no en el ridículo del uso actual como referente apenas a un vacío argumental asertivo. Esta situación en cuanto al más importante, tras la alimentación, de los valores de uso de los bienes para sobrevivir los humanos, indica bien la miseria a la que aludió Carlos Marx en su análisis de la filosofía y la historia: el capitalismo está muerto en vida, como máxima expresión que es de la ambición desarraigada en el individuo de nuestra especie. Si con él, está ya muerta la especie misma, tal vez ustedes, los más jovenes, llegarán a comprobar.
Esto necesita una apostilla, más bien para uso de los imbéciles que forman legión: no, Marx no dio cuenta de todo lo real en la historia, pero se aproximó algo más que el cretino (social) Adelson, la estupidez barbárica de Aguirre, el narcisismo onanista de Ukullu con su último invento del Basque Country, y el siniestro "lord protector" garante de la catástrofe vecina, FMI. Dicho todo sin ánimo de ofender, así como a vuelapluma.

Si lo sabemos, si lo sabemos, si no hacen falta más muestras de que nuestros gobiernos no trabajan para representar la voluntad popular y servir a los intereses colectivos, pero continuamos hundiendo nuestra miseria futura en ver la política como fútbol. Quizás nuestro sistema educativo no dé para más.

http://casaquerida.com/2012/09/08/consejos-a-los-ministros/

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3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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