Fotografía de Pep Bonet que ilustra el cartel de la exposición de la Fundación La Caixa Justicia alimentaria: sembrando esperanza. La exposición ya se ha abierto en Barcelona y viajará pronto a otras ciudades.
Poco antes del Día Mundial de la Alimentación –que se celebra hoy en todo el planeta- la FAO publica anualmente su imprescindible informe sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo. Las ediciones de los últimos años habían sido una sucesión de malas noticias (particularmente tras la crisis generada por la fuerte subida de los precios de los alimentos en 2007-08), pero la de este año describe un panorama completamente diferente: cuando pensábamos que las cifras más recientes superarían los 1.000 millones de hambrientos, el número total se ha estancado en los 870 millones, sin que la crisis de precios parezca haber tenido efectos dramáticos. Más aún, entre 1990 y 2010, el número de personas hambrientas en todo el mundo disminuyó en 132 millones, lo que, según la FAO, significa que “la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) estaría al alcance si se adoptan las medidas adecuadas”.
¿Realmente podemos ser tan optimistas? Ojalá fuese así, pero yo no lo creo.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.