Esta entrada ha sido escrita por Fernando Contreras. Su mujer y él son familia de acogida desde hace trece años.
Una familia valenciana con dos niñas de acogida en sus brazos. / PEPE OLIVARES
Lo primero que dijo Judit cuando nos vio fue: Vosotros sois mis nuevos papás, ¿verdad? A partir de ahí empezó una aventura hace ya 8 años que nos ha llevado a hacer un camino juntos no exento de dificultades, ni de satisfacciones.
Se calcula que 13.000 niños y niñas viven en familias de acogida en nuestro país. El acogimiento familiar consiste en cuidar temporalmente de un niño o niña y facilitar que pueda volver con su familia biológica. No es una adopción. La tutela la mantiene la administración, las familias ejercen la guardia y custodia. Desde el punto de vista del menor, es un recurso solidario que le va a permitir desarrollarse en un ambiente familiar y poder recuperar un cierto equilibrio emocional. Desde el punto de vista de los padres de acogida es un voluntariado de 24 horas al día y 7 días a la semana), durante no se sabe cuánto tiempo (quizá de por vida), sabiendo que, en cualquier momento, un juez, un técnico de servicios sociales o la propia familia biológica puede romper el vínculo que mantienes con esa persona que, como no puede ser de otra manera, se ha integrado en tu familia al 100%.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.