Esta enytada ha sido escrita por Isabel Ortigosa, Responsable de Incidencia de InspirAction
Cuando uno piensa en hacerse socio de una ONG, o simplemente en su trabajo, casi lo normal es que le vengan a la cabeza imágenes de niños, o muy hambrientos o muy sonrientes. Imágenes de desastres naturales y cargamentos de ayuda humanitaria, de proyectos educativos, o tal vez incluso, las más osadas, de cooperativas, de talleres con mujeres o campesinos.
Pero pocas veces el imaginario colectivo relaciona a las ONG con las ideas de reivindicación y lucha, de búsqueda de cambios, no sólo locales, no sólo para las condiciones de vida unos pocos, sino cambios de esos que llamamos estructurales, y por qué no, políticos y legislativos. Porque la pobreza, no nos engañemos, tiene causas estructurales, y condicionantes multidimensionales. Si sólo actuamos sobre sus consecuencias y no sobre sus causas, el ciclo se repetirá, una y otra vez, desplazándose tal vez, pero sin desaparecer.
Gonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
Lucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.