3500 Millones

3500 Millones

Ideas irreverentes contra la pobreza

3500 millones es la mitad de la población mundial. 3500 millones de personas condenadas cada día a la pobreza. ¿O no? Este blog es el relato de la contra-crisis y de sus protagonistas. Vivencias e iniciativas desde cada rincón del planeta que demuestran que lo más correcto es también lo más inteligente.

La parábola de las letrinas

Por: | 23 de enero de 2013

Esta entrada ha sido escrita por Alberto Eisman (@ajeisman). 

  Returnees outside Acuncung 3

Vivimos tiempos recios para la solidaridad. Cuando en España se roza el número de los 6 millones de parados y ya casi no quedan agujeros con los que estrecharse más el cinturón... es difícil y casi heroico hablar de pensar en los que tienen menos que nosotros, máxime en países y circunstancias muy lejanas de nuestra realidad. A esto se le añade una retórica facilona que carga contra el mismo concepto de ayudar al desarrollo argumentando el derroche de los fondos oficiales, como si todos y cada uno de los euros empleados en la cooperación internacional hubieran sido destinados a proyectos tan significativos como la reproducción asistida de los lemures aterciopelados del Madagascar Oriental. Hay que decir alto y claro que no es así.

Sin negar la evidencia de que muchos fondos para la cooperación han sido mal utilizados, manipulados o destinados no a los más necesitados y vulnerables sino -por ejemplo– a los coleguillas ideológicos o políticamente correctos de turno, también hay que decir que ha habido iniciativas que han mejorado y mucho la calidad de vida de las personas: el suministro de un agua limpia, las mejoras sostenibles de la producción agrícola, la inversión en educación, el acceso a los medicamentos contra el SIDA, el refuerzo del papel y del perfil social de la mujer y muchas otras...  

Hoy quisiera mencionar aquí un caso tremendamente simple del que fui testigo en mis años de trabajo en Sudán. Me encontraba en la población de Raga, en el Sur del país, y una ONG americana había comenzado un simplísimo proyecto de agua y saneamiento entre la población local. El trato que se hacía con cada familia era el siguiente: la familia excavaba un foso de ciertas dimensiones de ancho, de largo y de profundidad, y la organización se encargaba de proveer a la familia de una loseta de cemento para la letrina y de dotarla de un tubo parecido a una chimenea que evacuara gases peligrosos y eliminara del fondo de la letrina moscas y otros transmisores de enfermedades.

Poco a poco, la gente sintió en sus carnes el impacto de una acción así ya que vieron que, cuanto más se prodigaban las letrinas protegidas, más se reducía la morbilidad y mortalidad de sus miembros, especialmente los niños más pequeños enfermaban menos de diarreas y trastornos intestinales. En cuestión de pocos meses, el boca a boca funcionó y cientos de letrinas surgieron en aquel paisaje urbano.

Un día, este pueblo se vio amenazado por el ejército sudanés y tuvieron que salir con lo puesto, buscando protección en otras zonas a cientos de kilómetros de distancia. Allí, en un terreno deshabitado y sin infraestructura alguna tuvieron que fundar su campo de desplazados. Pocas semanas después de la “fundación” de aquel campo de desplazados, los primeros enviados de UNICEF y de otras agencias humanitarias aparecieron por allá para hacer una preliminar evaluación de la situación de los desplazados. Cuando vieron que cientos de letrinas habían sido excavadas, que estaban siendo propiamente utilizadas y que esto había ocurrido de manera espontánea y no organizada previamente, no podían dar crédito a sus ojos y declararon que nunca antes habían visto algo así. Cuando preguntaron a la gente acerca de las razones por la que habían excavado sus letrinas, uno de los viejos del lugar exclamó con evidente orgullo: “Nosotros hemos llegado aquí casi desnudos en nuestros cuerpos, pero nuestras mentes no están desnudas.” Ya sabían por experiencia cómo prevenir ciertas enfermedades.

 

Un simple proyecto de saneamiento hizo que estas personas aprendieran a protegerse de factores tan mortíferos como la diarrea, el cólera, la disentería y otras. Este tipo de enfermedades mata cada año a 3'4 millones de personas, el 99% de estas víctimas están en los países en vías de desarrollo.

 

Una mínima inversión de fondos se tradujo en un buen número de muertes que se evitaron y una calidad de vida sensiblemente mejor. El ruido de todo un bosque en pleno crecimiento es - ¡siempre! - incomparablemente mucho más leve y discreto que el escandaloso estrépito del árbol que cae.

 

Después de leer este post ¿Quiere actuar y hacer algo para cambiar las cosas? Inicie ahora su campaña en Change.org, la mayor plataforma de peticiones online del mundo, donde cualquier persona puede crear una petición sobre los temas que más le preocupan.

 

 

Hay 3 Comentarios

El año pasado conocí la reserva etnobotánicade Omaere en Puyo, donde tienen un tipo de inodoro seco muy útil en en el trópico. Esta es su página http://omaere.blogspot.com.es/

Una vez dominada la península y nuestras colonias en Sudamérica, España declara la guerra a Canada para proteger a nuestros aliados ingleses.
En clave interna, el partido comunista lucha por no perder su posición hegemónica.
Tu país necesita tu ayuda en un nuevo juego de estrategia militar, economía y política online. Registrate gratis en [ http://bit.ly/UqObyi ] desde tu navegador.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autores habituales

Principales:

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, preside la iniciativa +Social y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG
  • Lucila Rodríguez-AlarcónLucila Rodríguez-Alarcón, ingeniero agrónomo, experta en comunicación política, ahora dedicada en cuerpo y alma a Intermón Oxfam.

Colaboradores regulares

  • Uganda: Alberto Eisman (Director de Radio Wa, en Lira)
  • Infancia: Marta Arias (responsable de campañas de UNICEF)
  • Activismo on-line: Luis Morago (Director de campañas de AVAAZ), Irene Milleiro (Directora de campañas de Change)
  • Nuevos modelos económicos: Daniel Jiménez (redactor del portal Noticias Positivas), Alex Prats (activista de Christian Aid).
  • Indígenas: Raquel García y Laura de Luis (portavoces de Survival para España y Latinoamérica)
  • América Latina: Asier Hernando (responsable de campañas de Intermon Oxfam para América Latina y el Caribe).

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal