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3500 Millones

Chile debe dialogar con el pueblo Mapuche

Por: | 02 de marzo de 2013

Esta entrada ha sido escrita por Macarena Lladser y Macarena Ovalle.

Mapuche
Manifestación de mapuches el pasado octubre en Concepción. / JOSÉ LUIS SAAVEDRA (REUTERS)

A lo lejos, Chile parece ser un país estable y tranquilo, pero en este país del sur del mundo hay un conflicto profundo con su pueblo originario. Los Mapuche han sabido resistir a todo aquel que ha intentado usurpar sus tierras y tradiciones. Los conquistadores españoles llegaron hasta el norte del río Bío Bío donde entendiendo muy bien que era un límite que significaba más sangre de la que estaban dispuestos a pagar.

Hasta 1881 el pueblo Mapuche fue independiente del Estado de Chile, hasta que este decidió  poblar el sur del país, ofreciendo a colonos tanto chilenos como extranjeros tierras en la zona de La Araucanía, cediéndolas legalmente y reduciéndolos en pequeños territorios. De esta forma se instala un doble no reconocimiento, por un lado de los Mapuche al Estado chileno y del Estado chileno a los Mapuche como pueblo originario. Tanto es así, que hace 20 años que aún se sigue discutiendo en el Congreso su reconocimiento constitucional como pueblo originario.

Si bien la demanda por la restitución de tierras se arrastraba por décadas, fue a partir del proyecto de Endesa, que contemplaba la construcción de una central hidroélectrica en el Alto Bío Bío, lo que provocó mayor expectación pública. Este proyecto implicaba que las comunidades Mapuche de esta zona debían ceder tierras sagradas en pos del crecimiento económico que dicta el sistema neoliberal en que el mundo se mueve por estos días, donde la naturaleza resulta ser un bien de mercado.

Las imágenes televisivas de las negociaciones entre los representantes de las comunidades mapuches y los directivos de la empresa española Endesa muestran duras discusiones, muchas veces con “platos volando”, porque al parecer los Mapuche no aceptaban las condiciones que se les ofrecían. Lo que no muestran es que las aguas de la Central Ralco inundaron cementerios ancestrales y que las tierras que les concedieron a losMapuche como compensación por la ocupación de sus territorios no eran aptas para el cultivo, provocando más vulnerabilidad en una zona indígena que concentra los más altos índices de pobreza del país.

La falta de comprensión y diálogo ha hecho que los canales políticos se hayan cortado entre todas las partes, y que ciertos sectores hayan radicalizado sus reivindicaciones.

Durante esta última década ha sido común ver por los grandes medios de comunicación chilenos, cuyos propietarios pertenecen a las cúpulas de poder del país, la lucha entre comuneros Mapuche y la policía armada, especializada en detener este tipo de actos violentos. Para justificar estas acciones por medio de la policía, el Estado ha aplicado la ley antiterrorista para allanar comunidades y encontrar a los responsables de los actos violentos. Aún siguen cerrados los canales del diálogo y la demanda de las tierras ha sido silenciada tras la propaganda de que el pueblo Mapuche se ha convertido en un problema de seguridad nacional.

El último caso que ha colmado las noticias en Chile tiene que ver con el incendio en el fundo de la familia Luchsinger, cuyos dueños murieron en el siniestro. Tras lo acontecido, y durante la visita que el Presidente Sebastián Piñera hizo en la zona, éste realizó un discurso que mucho hace recordar al que emitió George Bush tras el atentado de las torres gemelas: “O están con nosotros o están con el terrorismo”.

Al margen de frases tan categóricas como ésta, en Chile necesitamos diálogo. Hasta el momento estamos teniendo monólogos sordos de un lado y del otro. Las políticas generadas por todos los gobiernos de la Concertación no han hecho más que alejar las partes, y hoy todo parece en punto cero.

Debe existir un proceso de sinceramiento por ambas partes. Los vacíos legales deben llenarse con leyes inclusivas y no represivas. Chile debe reivindicar a su pueblo originario y conseguir la forma de devolver/reparar las tierras ancestrales. Debemos aprender a querer al pueblo Mapuche, dejar de mirarlo con distancia, abrazar y comprender una cultura que es propia de nuestra tierra. Chilenos somos todos, y si no lo entendemos como tal, el conflicto podría ascenderá a escalas inimaginables.

Hay 30 Comentarios

Mis cordiales saludos a Norman y Beatriz. Me emociona encontrar en estas letras gente que reconoce en el pasado las respuestas que tanta falta nos hacen. Se tengáis un buen día, lleno de energía y de la magia que encierra ese momento donde el humano se reconoce como tal y se maravilla....

Para Nazim: Muy bien y del todo cierto lo que manifiestas.Tanto ignoran los chilenos su pasado,que, en 1885 un geólogo alemán ,Karl Stolp descubrió en la gruta del Tinguiririca unas inscripciones,que casi un siglo después fueron traducidas por el epigrafista inglés Barry Fell,que dan cuenta de la presencia de súbditos egipcios que reclamaban la soberanía de ese territorio para el Faraón de Egipto. Datos éstos de suma importancia,que,no sabemos haya promovido a los estudiosos chilenos ahondar en el rico pasado de sus tierras. Ni siquiera se han puesto a considerar sus especies vegetales y averiguar sus orígenes. Ya con eso, podrían descubrir hechos extraordinarios. No saben los orígenes de los mapuches,como tampoco se ha sabido de los onas, por desgracia ya extintos.Gente capaz de resistir los crueles inviernos de la Patagonia,con apenas unos cueros de animales y grasa de ballenas.Cordiales saludos.

La victimas de esa terrible historia secular tienen que ser respetadas. De ese punto de vista, los canadienses están muy avanzados.
Luego hay que reconocer la igualdad en dignidad de todos los seres humanos. Isotimia, decían los antiguos griegos. Este es un mínimo ético, sin el cual no puede haber vida social.
Sin este mínimo, solo queda la perspectiva de las guerras civiles y los crimines contra la humanidad. Los antiguos chinos decían: Todo ser humano puede realizarse. Que cada uno respecte al otro. Solamente así puede reinar la gran armonía.

Estas palabras van dirigidas al lector que ha hecho el post ( Patricio . ) Estas autoras no falsean las historia. Los Mapuches no fueron los nativos que encontraron los españoles en la época de la conquista, los Mapuches son un pueblo originario que existe en el presente, en el siglo 21 y cuyos sobrevivientes son marginados por el estado democrático a través de los distintos mecanismos de represión y anulación de sus derechos ciudadanos. Esto incluye que grandes conglomerados empresariale expropien tierras mapuches para explotación. amparados en la manipulación de medios de comunicación y todo lo que eso conlleva, como por ejemplo confundir a la opinión pública . Pero ya que tengo la libertad de poder escribir quiero poner en evidencia una característica del pueblo chileno : no reconoce sus raíces. No sabe quien es ni hacia dónde se dirige.le deslumbran las luces del desarrollo, pero como no conoce sus raíces, se desarrolla confundido, torcido y sin identidad. Por eso mi querido Patricio hay que mirar realista ente al pueblo mapuche como materia viva del presenté y como eje fundamental del tejido social actual de Chile porque representa genética y culturalmente identidad. Te guste o no, es el pueblo mapuche la madre a la que hay que mirar y la herencia europea ese padre ausente al que ciegamente hay que amar por idealizarle y no conocerle. Otra cosa importante mi querido Patricio, es apagar la tele y vivir la vida en base a la experiencia o la investigación y maravillarse con lo impresionante que puede llegar a ser la empatía. Ponte en el caso de que hoy un Mapuche hablaran de ti como un muerto en el pasado y un feroz ( por lo acuchillante de tus palabras ) llamando comunistas que no buscan progreso a quien pide una medida lesgislativa con urgencia, reconocimiento cultural de los Mapuches dentro del marco constitucional de un estado democrático. Mi querido Patricio el reconocimiento es el principio del desarrollo, es el motor de la identidad. Y si entiendes eso por comunismo, es que estás levemente confundido.

Estas autoras falsean la historia, la presentan en forma tendenciosa, y con un perfil comunista; tratan de exponer una situación para cazar incautos; no buscan ningún camino de progreso en favor de aquellos sobre quienes se arrogan representación y se autodesignan defensores, pero lo que buscan es desestabilizar. Probablemente están en conección con el dirigente del partido comunista que llevó a algunos mapuches adoctrinados a recibir instrucción guerrillera con las Farc en colombia. En Chile, Los herederos de Allende, demócratas de izquierda mas la sociedad chilena entregará soluciones a los más desposeídos del país sean de origen mapuche o español. Los mapuches fueron los nativos que encontraron los españoles en la época de la conquista, un pueblo feroz que exterminó a los nativos precedentes y cuyos sobrevivientes fueron empujados al sur y extremo sur del país.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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