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Morir y no dormir: infancia y violencia de género

Por: | 02 de abril de 2013

Esta entrada ha sido escrita por nuestra colaboradora habitual Yolanda Román, experta en derechos humanos y derechos de infancia. Trabaja en Save the Children.

TengoDerecho-1
Ilustración: Íñigo Navarro Dávila

Son las 2 de la mañana del 2 abril. Hoy ya no es 1 de abril, así que la noticia ya ha pasado. Es una noticia de ayer y seguramente hoy ya no se hablará de ello, de ella.

Pero yo no consigo dormir. Pienso en la niña, en esa niña presuntamente asesinada por su padre en Campillos (Málaga). Presuntamente asesinada por su padre maltratador.

No puedo dormir porque en realidad no pienso en ella, pienso en otras niñas y otros niños cuyos nombres sí conozco. Conozco sus historias, que llenan carpetas que esperan una respuesta encima de mi mesa del despacho. Pienso que cualquier día les puede pasar lo mismo que a esa niña de Málaga y no puedo dormir.

Conozco sus nombres y conozco a sus madres y esta noche me invade un sentimiento de culpa. ¿Y si no estoy haciendo lo suficiente por ayudarles? ¿Y si algo les pasara? Si algo les pasara yo no podría perdonármelo. Tal vez si hubiese insistido más, si hubiese vuelto a escribir a Fiscalía, si hubiese llamado a otra Dirección General, si hubiese sido más convincente, si nuestros informes fueran mejores.

Conozco sus nombres y no me lo perdonaría. Y no se me ocurre más que repetirme, porque la denuncia es la misma. Desde hace tiempo es la misma. Lo diré de nuevo con las palabras que ya utilicé aquí hace seis meses: una de las peores realidades de violencia y desprotección que afecta a cientos de miles de niños en España es la violencia de género. El maltrato ejercido contra sus madres tiene un impacto devastador en los niños, aunque no sean ellos quienes reciban los golpes, los insultos o las humillaciones. Un niño que crece en un hogar con violencia de género es un niño maltratado que necesita protección. En el mejor de los casos, crece con miedo, acurrucado en su cama mientras escucha los gritos detrás de la puerta. En el peor de los casos, muere. Así: muere. Del verbo morir. Como la niña de Málaga.

Son las dos de la mañana y no puedo dormir. Me pregunto si yo podría hacer algo más y me pregunto si el juez que decidió el régimen de visitas en el caso de Campillos estará durmiendo esta noche y si aquel diputado que trivializó con la violencia de género estará durmiendo esta noche.

¿Podrán dormir?

Me repito, lo sé, no saben cuánto me repito. Aquí y en los despachos, tratando de concienciar a legisladores, funcionarios y operadores jurídicos, para que adopten las medidas necesarias para proteger a los niños y a las niñas. Que adopten las medidas necesarias para protegerles, sin dogmatismos, sin prejuicios, sin ponerse en el bando de las madres ni en el bando de los padres, sino poniéndose del lado de los niños. Por encima de cualquier otra consideración, siempre y sólo del lado de los niños.

¿Podrán dormir ellos, legisladores, funcionarios, abogados, jueces y fiscales?

Los poderes públicos tienen la obligación de velar con celo y la debida diligencia por el bienestar de los niños y las niñas, garantizando su protección  frente a cualquier tipo de violencia, por encima de cualquier otra consideración. En demasiadas ocasiones las decisiones judiciales relativas a la custodia de los hijos o al régimen de visitas no valoran suficientemente el riesgo para los niños ni sus necesidades de protección.

Y es que por mucho que lo repitamos, y a pesar de algunos avances, todavía no se ha entendido que en la violencia de género no hay una sola víctima.

En la violencia de género no hay una sola víctima.

 

Tendremos que seguir repitiéndolo y repitiéndonos. Y como de nada servirá esta humilde e indignada vigilia mía, voy a intentar dormir un rato, que mañana tengo, tenemos, mucho, mucho trabajo.

Hay 16 Comentarios

Me llegan tus comentarios a través de Javier de Universitarios con la Infancia. Soy abuela. De alguna forma bi-madre.
Los niños son mi pasión quizá porque fui hija única y siempre eché en falta tener hermanos. Gracias por tu trabajo Yolanda, gracias por tu sentimiento y por ese entusiasmo que transmites por tu trabajo en defensa de los más débiles.
Yo creo que los niños son fuertes en muchos aspectos y sobreviven y se superponen, cuando no los matan obviamente, pero también son frágiles y TAN VULNERABLES!
Repito GRACIAS con mayúscula. me alegro mucho de conocerte.

Vivir con un maltratador cuando eres adulto es doloroso y traumático, pero nacer en el seno de una familia en la que la violencia es un hecho cotidiano es mucho más grave. Crecer pensando que la vida es agresión, sometimiento, dolor, deja secuelas que si no se tratan adecuadamente pueden llegar a ser irreversibles. Todos los niños que viven en un hogar en el que hay violencia de género son víctimas directas. Los políticos que legislan y los jueces que interpretan las leyes deberían saberlo.

Conozco en primera persona el miedo, el terrible sufrimiento y las graves secuelas que sufrirán estas criaturas. Yo creo que no hay peor tragedia en la vida que a estas edades sufrir maltrato, de la mano de aquellos de los que se espera protección, cuidados, respeto, amor... Yo tampoco puedo muchas veces dormir... porque a pesar de los años que han pasado y mi formación académica en el ámbito educativo... las heridas de haber sido una de esas niñas que escuchaba a sus padres pegarse y maltratarse... Haber sufrido el abandono físico y emocional de mi "padre" y de tener la mente, el corazón y el alma lleno de las cicatrices que mi "madre" se encargó de legarme a través de las palizas, insultos, vejaciones, castigos, amenazas... que marcaron mi infancia y adolescencia... y la de mis hermanas... Yo tampoco puedo dormir... porque lloro de impotencia, de dolor, frustración y rabia... como aprendí a hacerlo desde que estos mal llamados padres me "dieron la oportunidad de ¿vivir?" En mi opinión habría que tomarse muy en serio que hay personas que NO deberían ser padres porque no pueden serlo. Y como medida de protección a los indefensos habría que regular la paternidad/maternidad, en favor de aquellos que merecen venir al mundo para crecer, progresar... y no para llorar, sufrir y pasarse el resto de la vida lamiéndose las heridas y recomponiéndose por dentro.

fe.mi.na.zis (o de cómo modular los hechos para que sea como sea siempre me beneficie)

Se olvidan, los jueces y juezas que tienen que decidir qué hacer cuando enfrentan situaciones de "conflicto" entre progenitores (uno de los cuales dice que le denuncian en falso y "le ponen la pegatina" de maltratador), de algunas cosas importantes, que les ordena la Convención (ratificada en su día por España) de Derechos del Niño (y la Niña). En su artículo 12: ESCUCHARLE y tener en cuenta sus opiniones (interpretar todo lo contrario de lo que la criatura está diciendo es, eso, justamente lo contrario, y carecer de buen juicio, no la criatura, sino quien juzga). El art. 19: PROTEGERLE contra toda forma de perjuicio, abuso, descuido, maltrato o explotación.
He visto, por ejemplo, un padre que tenía a su hija hasta las tres de la mañana de bares y volvía a casa conduciendo borracho, acusar a la madre de desobediencia y "SAP" porque la niña discutía con el padre y llegó un momento en que se negaba a pernoctar con él; otro porque la hija, díscola ella, se negaba a ir con su padre hasta que no le explicara por qué le había pegado la última vez; otra a quien el padre le decía que estaba podrida como su madre...; pero ningún/a juez/a quería escuchar a esas niñas.
Los niños y niñas no son ni mucho menos tan manipulables como interesadamente, para que no se les escuche, les quieren pintar (si lo fueran, e hicieran lo que las madres queremos, tendrían sobresalientes en todas las asignaturas). Desgraciadamente la violencia sí tiene género, aunque la de género no sea la única. Cuestión de estadísticas. Si no tuviera género, si se tratase de un "conflicto" entre partes en la misma posición, morirían asesinados por sus exmujeres tantos hombres como mujeres por sus exhombres, y no es así (afortunadamente; no queremos entrar en una guerra a la que no vemos sentido, y luchamos contra la violencia normalmente por medios pacíficos).

La erradicación del maltrato infantil pasa por la creación de un protocolo de actuación frente al mismo en todas las CCAA como el de la CAM pero que recoja la sintomatologia asociada, lo firme la consejeria de justicia y el secretario del TSJ y se deriven los expdtes a fiscalia de protección como en Granada, la modificación del art 176 del CP para que recoja la definición de maltrato infantil del observatorio de la infancia, la modificación del art 174 del CC a la luz de la CDN y la CE, la unidad de acción en fiscalia respecto a Granada para que actue de oficio con los niños semiprotegidos, la modificación de los art 94 y 160 del CC y la unidad de acción en fiscalia para que el derecho de visitas sea un derecho de los niños de acuerdo al art 9 de la CDN, la eliminación de las fiscalias de sala de civil, menores y violencia por duplicidad de actuaciones respecto al FGE y el CGPJ y los equipos psicosociales y clinica medico forense por duplicidad de actuaciones respecto a la red institucional de salud así como que el consejo de estado haga un estudio sobre los art 18 y 39 de la CE a la luz de la CDN, la CDH y los derechos internacionales de los padres

En el maltrato infantil es imprescindible implicarse, atreverse a intervenir, porque los menores, especialmente los más pequeños, no pueden liberarse solos de aquellos que en vez de amarlos, cuidarlos y protegerlos, son su fuente de dolor y sufrimiento. Los derechos de los niños están en manos de los padres y si éstos no los respetan la indefensión es absoluta: se ven obligados a vivir, a relacionarse, incluso a amar, a aquellos que los destruyen, ocasionándoles fuertes secuelas a las que tendrán que enfrentarse durante el resto de su vida.

Todos sabemos que hay padres que no tratan bien a sus hijos y que la sociedad en su conjunto permite que esto siga siendo así. En este momento todavía los derechos de los niños maltratados siguen supeditados a los de sus padres. Con demasiada frecuencia, el derecho a la intimidad familiar prevalece sobre el derecho a la dignidad e incluso a la propia vida del menor.

Si la sociedad no toma conciencia de la gravedad de este asunto nunca podrá modificarse esta situación para llegar a conseguir que, en todos los ámbitos, el derecho del niño prevalezca por encima del derecho de sus padres. Para ello es necesario que se forme adecuadamente a todos los profesionales que se relacionan con la infancia y que intervienen en un caso de maltrato: maestros, médicos, psicólogos, abogados, jueces, asistentes sociales, policías, etc.

Cuánto se está utilizando estas salvajadas, cuando son, para hacer daño bajo el pretexto de salvaguardar al menor. Madres que utilizar a sus hijos y a la ley, que precisamente pretende proteger los casos reales para obtener custodias inmediatas. Para sentir los hijos como propiedad, no como amor.
¿Quién nos va a dar algún día, a los hombres que luchamos por nuestros hijos, que soportomos denuncia falsa tras denuncia falsa, -de todo tipo-, el beneficio de la duda?
¿Quién tiene la valentía de decir que la violencia, en realidad, no tiene género?
¿Quién pone el cascabel al gato y dice que la ley de violencia de género está siendo utilizada fraudulentamente por miles de mujeres para obtener beneficios inmediatos, para destrozar vidas, obtener revanchas, adjudicarse niños?
¿Por qué tiene que pagar un hombre de hoy, honrado, buen padre, amante cuando amó, pacífico y luchador por la verdad por los desmanes de antepasados que nada tienen que ver con él ni con su forma de pensar?
¿Por qué hoy en España un hombre es ciudadano de segunda? ¿Por qué su palabra, por ley, es de rango inferior?
¿Por qué noticias de este tipo justifican que "El hombre", es malo por naturaleza? ¿No matan las madres, en igual medida? ¿No deberíamos llevarlo al auténtico terreno en el que debe estar, de una persona anómala, asesina si lo es? Pero no, ojo. Es un hombre!!! Cuidado, Hombre, Estigma: maltratador!
Qué desfachatez de persecución por género. NO tengo duda, que estos tiempos, algún día, serán recordados por infames.

Qué fácil se sacan conclusiones y se tacha a alguien con la pegatina de maltratador y de asesino, cuando los forenses están poniendo en tela de juicio si realmente hubo asesinato o muerte accidental. El hecho es que tanto padre como hija han aparecido muertos, pero nadie debe sacar conclusiones hasta que no investigue la científica.

Con respecto a la historia, y como yo vivo mi propio infierno particular con la madre de mis hijas, a lo mejor la historia es otra. A mí se me ha acusado de violencia de género y hasta de abuso de menores para obtener la custodia en exclusiva de uns menores. Hechos que sustentan esas denuncias no hay y se los ha tenido que inventar. Por contra, quien realmente insulta y domina es mi ex mujer y no yo, tal como siempre ha sido. Y es el tiempo el que va sacando la verdad de cada uno. Es fácil llegar al Cuartel de la Guardia Civil y denunciar algo en falso. Lo difícil es intentar mantener esa imagen de mujer maltratada durante años. Yo en mi caso ya tengo grabaciones que demuestran realmente de quién me separé.

Y lo peor es que ya no se corta un pelo y lo hace delante de ls menors, con lo que el daño es infinitamente mayor porque les va quedando ese poso de por vida de lo poco que se ha de valorar a su padre. Pero ahí sigo, siendo quien más se encarga de transmitir paz y amor.

El daño de insultar al otro progenitor delante de los menores es muy grande, pero no hay que caer en el maniqueísmo y pensar en que los hombres son en exclusiva los maltratadores y las mujeres las maltratadas. Quien piensa eso es que ha visto muchas películas de dibujos. En esta humanidad la bondad ola maldad no se asocia a un género, sino a una persona

Soy creyente. Que ambos descansen en paz.

Los legisladores pueden dormir con la conciencia [ http://goo.gl/0Dbku ] muy tranquila, ellos están muy lejos de las trincheras en las que se lucha la guerra de la que habla tu artículo.
UN abrazo

Los niños son los grandes olvidados, se les compra consolas, se les dice que sí, mi amor, pero no se les ama si se les permite presenciar la violencia no se les respeta. El corazón de un niño ultrajado tardará muchos años en sanar. No se respeta a los niños, los padres que dicen amarlos tanto. Se debería hablar más de este tabú : Los padres tóxicos que no dudan, llegado el caso, arrebatarles la vida.

(Recordad los Diez Mandamientos: “Honrarás a tu padre y a tu madre”, pero no hay un onceavo que diga: “tratarás a tus hijos con cariño y respeto”). Para el Patriarcado (esa cultura prácticamente global), los hijos son una propiedad. No son seres humanos de pleno derecho. Como fue con las mujeres, o lo es todavía en gran parte del Planeta. Como lo fueron los esclavos, como lo son las razas minoritarias y dominadas. Seres humanos a los que se arrebata el derecho a decidir, la voluntad, el valor de sus deseos. El Patriarcado hace uso de unos métodos de crianza para conseguir la dominación y el sometimiento, son necesariamente maltrato, y los individuos crecen tarados. Esos tarados, por las carencias que sufrieron, maltratarán a su vez. Para romper esta cadena de despropósitos, hay que empoderar al niño.

Cuánta razón tienes, la preocupación de quienes trabajamos con infancia son esos miles de chavales pèqueños y no tan pequeños para quienes la violencia, los gritos, los golpes y las descalificaciones son el pan de cada dia, y nunca mejor dicho: lo que alimenta su alma.Y eso también es maltrato! y la impotencia al percatarnos de que muchos de los jueces, abogados, trabajadores sociales y fiscales por lo menos en apariencia duermen tranquilos, por que saben repartir culpas a los demás.

Y cuando seas padre comerás huevos, y no lo cojas cuando llora que te está manipulando, y la letra con sangre entra, y o lo controlas ahora o se te irá de las manos cuando crezca... Y los niños y las niñas siguen sin ser considerados ciudadanía de pleno derecho, seres humanos de pleno derecho, sino una propiedad de sus padres. ¿A quién hay que dar la custodia? A quien mejor asegure el desarrollo integral: afectivo, físico, intelectual... a quien mejor lo cuide, a quien mejor lo quiera. ¿es justo para el padre o, en menor número de casos, la madre? Pues posiblemente sea triste y hasta injusto, pero, ¡Por Dios! la justicia que hay que buscar es con el niño o la niña. "El coche para ti, la casa para mi y la custodia de la hija compartida!"
Esta sociedad adultocéntrica y patriarcal sigue endulzándose la boca al repetirse con autocomplacencia que el futuro es de los niños y las niñas... ¡Pues no, sólo el presente es de los niños y las niñas! Y nuestra responsabilidad de garantizar ese presente.
Qué dolor...

Como entiendo ese sentimiento de impotencia, y comparto a rajatabla la denuncia y la exigencia sobre la protección de los menores... Lo triste es que los responsables, si duermen, duermen tranquilos porque en su conciencia cortoplacistas y adultocentristas no hay cabida para el remordimiento, les han minado la poca humanidad.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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