3500 Millones

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Ideas irreverentes contra la pobreza

3500 millones es la mitad de la población mundial. 3500 millones de personas condenadas cada día a la pobreza. ¿O no? Este blog es el relato de la contra-crisis y de sus protagonistas. Vivencias e iniciativas desde cada rincón del planeta que demuestran que lo más correcto es también lo más inteligente.

¿Crean los pobres empresas?

Por: | 07 de agosto de 2013

Esta entrada ha sido escrita por Jaime Bravo, miembro de Economistas Frente a la Crisis y estudiante de bachillerato.

Captura de pantalla 2013-08-05 a la(s) 18.30.53Yahya, panadero sirio que ahora desarrolla su negocio en el campo de refugiados de Za'atri (Jordania). Foto: © UNHCR/J.Kohler.

África Subsahariana concentra la mayoría de los rangos de pobreza del mundo. Los niños siguen muriendo de inanición y hay una gran cantidad de personas que viven por debajo de 1 y 2 dólares diarios. Aunque es cierto que la cantidad absoluta de población que vive bajo estos parámetros está descendiendo, es evidente que todavía compone un problema serio que ha de ser atajado cuanto antes. Entonces, siendo una de las zonas de la Tierra que concentra mayor índice de pobreza, ¿se crean empresas allí? ¿Existe esa capacidad y esa posibilidad de ser emprendedor en los países más pobres del planeta o es solo una ilusión? Responder a estas preguntas es complicado. 

Njorku es la start-up preferida por todos los africanos que buscan trabajo porque agrega ofertas de portales de empleo, permitiendo hacer búsquedas en un solo sitio. Lo curioso de esta start-up es que nació en Camerún, en pleno corazón de África. No es la única. Waytag hace más fácil la tarea de decirle a alguien dónde estás. Esta start-up nació en Sudáfrica. A pesar de que estas historias son realmente apasionantes y componen una historia diferente, no es la teoría general.

La mayoría de empresas en los países más pobres del planeta son pequeñas y no reportan grandes beneficios. Muchas de ellas dependen, en última instancia, de otras. El sector privado está muy debilitado y el público poco o nada en la creación de empleo. No podemos olvidar que toda creación de nuevas empresas añade estabilidad a la economía y las hace crecer sumado a que hace que la innovación florezca. Se necesitan estas empresas, pero es complicado su desarrollo en un ambiente como ese. Es un duro dilema.

La educación tiene mucho que ver en ello. Pensemos en la educación no como un título universitario o como un grado, sino como una habilidad que te permita realizar algún tipo de trabajo. Por ejemplo, recolectar bayas no requiere de formación –estrictamente, todos podríamos recolectar bayas o recoger cacao o patatas- pero los fundadores de las start-ups que hemos mencionado sí la necesitaban. Por eso, la educación y el entorno educativo son tan relevantes. Es más complicado crear en Nigeria una empresa que revolucione el mercado tecnológico que hacerlo en Estados Unidos o en Alemania, por ejemplo. Por eso, la falta de educación es un problema al que los economistas en desarrollo se enfrentan día tras día.

Njorku y Waytag son el reflejo de que en África se está produciendo un cambio. Pero un cambio lento. Las familias más pobres del mundo son extensas y el tener hijos se concibe en algunas ocasiones como un modo de garantizar sus medios de vida. Muchos padres envían a sus hijos a las escuelas para que aprendan, pero esta no suele ser su actividad principal, porque tienen que ayudar –por ejemplo- a su padre a recolectar cacao para que la familia, de 6 miembros, pueda sobrevivir. Y no es fácil que un padre con una carga familiar grande –digamos que tiene 4 hijos y su mujer- quiera arriesgarse a emprender y a dejar su trabajo en la industria textil con un sueldo más o menos constante. Emprender también implica poder fracasar. El coste del fracaso es enormemente alto para una familia pobre.

Los ciudadanos pobres son como todos los demás. No son personas irracionales o vagas que debido a lo que hacen están obligadas a morir de inanición o a vivir en condiciones infrahumanas. Una educación deficiente, un territorio pobre, políticas económicas desacertadas, una sanidad en la que se invierte muy poco y unos mercados deficientes, muy deficientes, nos separan.

Hay 4 Comentarios

Un post excelente. Muy bueno.

En líneas generales los gobernantes africanos están sumergidos en una corrupción que lo rebasa todo.Tengo en alguno de mis archivos la residencia de uno de estos Presidentes, y con solo ver el dormitorio - de un lujo extremo - que cae en lo delirante, es fácil comprender la carencia de valores republicanos. Hay zonas de Africa muy ricas, donde aún se mueven con jerarquías tribales, tan bien organizados que cuando uno les visita, vuelve reconfortado por cómo esta gente aún nos puede dar una lección de vida. Puedo decir que sí, que desde la pobreza se pueden iniciar empresas.Conozco familias que se organizaron inicialmente con una máquina para limpiar alfombras, y hoy tienen una empresa del mejor nivel.Otros ,vendiendo café de buena calidad,en las zonas mas comerciales de las ciudades.Otros ofreciendo croissants convertidos en apetitosos sándwichs , en lugares donde se levantan edificios. Cada uno se adapta a las circunstancias.Cordiales saludos.

No, Ramón, el problema del hambre en África se debe principalmente a la mala gobernanza que ejercen los líderes africanos.

Los pobres no crean empresas porque no tienen dinero ni para comer. La pobreza de África tiene su causa en el saqueo llevado a cabo por las potencias occidentales en siglos pasados que, para colmo, hicieron de la esclavitud un gigantesco negocio. Y para mas INRI crearon un nuevo colonialismo, fomentando las luchas internas, con el propósito claro de seguir explotando y saqueando a los pueblos subsaharianos. Es un modo de hacer también un negocio con la ventas de armas a los grupos rivales. A pesar de sus buenas intenciones, creo que el autor de este artículo confunde el té con el café.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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