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¿Y si dejamos la cooperación en manos de profesionales?

Por: | 07 de abril de 2015

Por Pablo Yanguas (@PabloYanguas), investigador asociado en el centro Effective States and Inclusive Development en la Universidad de Manchester, donde trabaja en temas de efectividad de la ayuda y reforma del sector público.

Captura de pantalla 2015-04-06 a las 20.45.11Imagen de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Foto: Wikimedia.

¿Qué hay que saber para trabajar en una agencia nacional de cooperación? En España la respuesta no está muy clara: la AECID emplea a funcionarios del estado pero también a personal laboral especializado, y las múltiples convocatorias que aparecen en el BOE (Boletín Oficial del Estado) parecen escritas más para juristas que para expertos en desarrollo. En Reino Unido, en cambio, el ministerio de cooperación (DFID en sus siglas inglesas) publica en su web el marco de competencias básico que espera de todos sus profesionales de desarrollo – llamados “asesores” – así como las competencias específicas para las 13 profesiones en las que se reparten: conflicto, humanitario, economía, educación, clima y medio ambiente, gobernanza, salud, infraestructura, subsistencia, desarrollo del sector privado, desarrollo social, estadísticas y evaluación.

Así es: en DFID no existen los “técnicos de cooperación” tal y como los entendemos en España, porque el desarrollo no es una tarea general que un generalista pueda abarcar, sino una serie de desafíos específicos que requiere especialistas. Por supuesto, hay ciertas competencias generales que todo asesor debe tener, orientadas a la gestión, el análisis, la toma de decisiones y la comunicación: dados los entornos a menudo delicados e inciertos en los que trabajan las agencias de cooperación, es necesario que los profesionales sepan procesar información y ajustar el diseño de proyectos al contexto, así como adaptarse, improvisar e incluso influir cuando sea necesario.

Más allá de estas competencias básicas, los asesores de DFID no son generalistas, sino expertos en distintos ámbitos del desarrollo, cada cual con sus métodos y desafíos. Por ejemplo, DFID tiene un cuerpo de profesionales de gobernanza cuya labor es promover reformas institucionales que apoyen el desarrollo sostenible y pro-pobre, pero también ayudar a sus colegas y administradores a evaluar riesgos políticos en los países en los que actúan. Para ser reclutados necesitan demostrar una competencia obligatoria de análisis político y de gobernanza, así como competencias especializadas (seguridad y justicia, sistemas políticos, corrupción…), sectoriales (apoyando en áreas de servicios públicos, crecimiento y cambio climático) y técnicas (relacionadas con el análisis y la evaluación).

Para asegurar que los profesionales de gobernanza estén a la última, DFID cuenta con un jefe de profesión que organiza talleres de formación y retiros anuales en los que los asesores pueden intercambiar experiencias, debatir y plantear problemas. También se suele invitar a profesores o consultores de alto nivel para que presenten resultados de investigación o desafíen al personal a pensar y actuar de forma más crítica. El jefe de profesión se mantiene al día de lo que hacemos en el mundo académico, participa en toda clase de eventos públicos organizados por think tanks y fundaciones, y colabora con sus homólogos en otros países y organizaciones para promover la agenda de gobernanza y actuación política en el mundo de la ayuda al desarrollo.

Lo cierto es que resulta más fácil saber qué hace falta para trabajar en DFID que en la AECID, incluso cuando conseguir un trabajo allí sea quizás más difícil, y mantenerlo no esté garantizado en absoluto. Y es que DFID no emplea funcionarios, sino profesionales. Puede parecer un sistema menos estable o más politizado, pero los elevados requisitos de contratación impiden que se cuelen primos y cuñados. Con el tiempo muchos asesores salen de la organización por voluntad propia, pasando a trabajar en ONG, el Banco Mundial, la OCDE u otras agencias nacionales. Y cuando se van se llevan consigo una mentalidad y una red de contactos que mantienen a DFID a la cabeza de muchos debates sobre la ayuda.

La realidad del desarrollo no cabe en una convocatoria del BOE, y exigir a técnicos generalistas que abarquen tantas competencias y temas tan diferentes es una receta para el desastre. Dado el éxito del modelo de DFID en Reino Unido, quizás haya llegado la hora de que la Cooperación Española deje de nutrirse de funcionarios y empiece a construir en su lugar una comunidad de auténticos profesionales del desarrollo.

Hay 9 Comentarios

qué cosa más aburrida este blog cuando se ponen con toda esta tontería de britanofilia... parece que no los han visto en terreno. si ser un profesional es estar en un centro de estudios.... hace unas semanas fue gonzalo que regreso de una visita invitada a dfid como si regresase de la estratosfera y ahora este artículo. por favor, salgan de sus despachos y vayan al terreno un poquito, también en el terreno están profesionales y ven qué hace y qué no hace dfid. este complejo de inferioridad me pone enfermo

Pablo, lo siento pero aunque entiendo tu postura de generar debate tus afirmaciones lleva por otro camino además de que no son correctas ni acertadas, mas bien dañinas y sin respaldo (sólo so capa de que DFID y mas concretamente la función pública británica es un sistema de puestos y no de carrera, que es lo que estas poniendo de manifiesto: un sistema de función pública ni mejor ni peor, solo distinto):

1. Es una barbaridad dañina para todos afirmar que "los funcionarios no son profesionales" y mas en este contexto de ataque y debilitamiento de la función pública, con el rayo que no cesa: el retroceso de derechos y del Estado en sus principales políticas, entre ellas el bienestar. Predicamos esto mismo de otras políticas? El misterio de economía debe estar lleno de "profesionales" en vez de economistas del estado?

2. Que es para ti un profesional? Donde y quien te ha dado a ti o a este blog que te ampara el carnet de profesional en políticas de desarrollo? Me puedes decir que entidad certifcadora lo expide? Nos puedes contar a todos por qué Sabes que el personal de la AECID no pasa tu test de profesionalidad? Solo porque "son funcionarios"?

3. Dices: "lo más importante es el argumento de que ciertas áreas de la cooperación requieren especialistas, no generalistas". Eso es así! Claro, como todo: cierta áreas de economía, de comercio, de industria, de turismo, etc necesitan personal especialista y a eso se le llama: economistas del estado, abogados del estado, administradores civiles del estado, ingeros de caminos, navales, industriales, aeronáuticos etc del estado. Son los llamados "cuerpos técnicos de la función publica". Y si quieres ser uno de ellos, ademas de opositar y pasar un proceso del selectivo altamente competitivo debes tener esas carreras. A veces, caso del banco de España, te piden tener el titulo de Máster y Doctor. Te has dejado quizá llevar por la afirmación habitual de los diplomáticos de que ellos mismos se dicen de sí mismos que son un cuerpo "generalista"? No le veo otro sentido a tu afirmación... Aunque comparto en general tu afirmación de que la función pública cuanto mas profesional, mejor, y si hace falta un profesional especialísimo en la cooperación pues que se busque y se fiche, pero son suplantar potestades públicas, ojo. Para eso, hay que hacerse funcionario.
4. Dices "Esta profesionalización puede ocurrir tanto con personal funcionario como laboral; simplemente parece más posible encontrar las habilidades y la disponibilidad según necesidades con un sistema laboral algo más abierto" Acabáramos! de un grano queremos hacer granero: de un puñado de puestos que pueden requerir ser ultra especializados (si entiendo bien lo que dices), cosa que ya se hace en las agencias (la AECID tiene en plantilla personal laboral así, para eso es agencia y puede contratatar mas flexiblemente), pretendes en vez del Empoderamiento de la función pública profesional (hacer un sistema de carrera, de formación en competencias de los puestos Tecnicos y directivos) lo que propones es desmontar la función publica (los funcionarios no son profesionales), que por otra parte ya se ha mencionado que cuando se trata de potestades públicas a ejercer, lo siento pero tienes que ser funcionario?

Lo siento Pablo pero no puedo coincidir: El sistema de función pública español no es perfecto, es mas, es muy perfectible, pero sólo puedo tachar de ocurrencia que alguien desde la academia lea cómo funciona el DFID, sin mencionar nada de cómo es el sistema de función pública británico respecto al español de una forma comparada, y quiera trasplantar ese sistema a la AECID para que le broten excelencias trámite fichar "profesioales" (imagino que Doctores como el que firma este mismo artículo, porque no defines aquí "qué es un profesional y qué no") con una parada intermedia terrible que consiste en desmontar la función pública profesional, que siento decirte que no está muerta aunque puede que alguno de sus miembros , como en todas partes, esté de parranda.

Los funcionarios empleadoa en burocracia son profesionales en ambientes de trabajo muy poco exigentes y eso no saca lo mejor de nadieimagino que esa era la idea del autor, mas que profesionalizar la gente, profesionalizar la estructura

ya .. DfiD un modelo de profesionalidad ! que me lo pregunten a mí .. son los primeros que no intercambian información que van a su bola que se piensan que lo saben todo que no acuden a las reuniones de coordinación con los estados miembros los que critican todo lo que hacemos los de la UE y con zero digo bien zero input ! no .. yo no quiero un servicio de cooperación como DfiD !

Gracias por los comentarios. Puede que el uso del lenguaje haya sido poco acertado, y comprendo que quizás debería haber evitado el contraste. Pero lo más importante es el argumento de que ciertas áreas de la cooperación requieren especialistas, no generalistas. Esta profesionalización puede ocurrir tanto con personal funcionario como laboral; simplemente parece más posible encontrar las habilidades y la disponibilidad según necesidades con un sistema laboral algo más abierto. Otra opción igualmente buena sería dar a los funcionarios de la AECID la oportunidad de ahondar sus conocimientos y especializarses. En cualquier caso, me parece que esta es una conversación que debería tener lugar, lleve a donde lleve. Hay muchos modelos diferentes, y sería interesante debatir cuál le viene mejor a la cooperación española.

Pablo, más allá del hecho de que como ya se ha dicho los funcionarios también son profesionales, y obviando la cuestión de que lo que mencionas de competencias del DFID son eso, competencias (que se adquieren o se pueden adquirir y no "puestos de trabajo para profesionales") son competencias que ya muchos funcionarios poseen (economía? Economistas del Estado; etc etc) en realidad la mayoría de esas competencias son también "potestades públicas" que no puede ejercer "cualquier profesional" sino uno especialísimo, adivinas cuál, que tipo de profesional especialísimo? Sí, ese que piensas: "el funcionario", el cuál accede por mérito capacidad e igualdad. Para ello te recuerdo que en todo caso, el ejercicio de las funciones que impliquen la participación directa o indirecta en el ejercicio de las potestades públicas o en la salvaguarda de los intereses generales del Estado y de las Administraciones Públicas (y la Cooperación es una politica publica) corresponden exclusivamente a los funcionarios públicos, segun nuestro ordenamiento, no pudiendo ser ejercidas por "cualquier otro profesional". Pero me ha encantado tu artículo y creo que genera un daño debate.

Aun compartiendo muchas de las afirmaciones de la.entrada de Pablo, creo que hay que cuidar las expresiones: funcionario vs profesional. Los servicios publicos se sustentan en la funcion publica. Desgraciadamente asistimos a una sustitucion por "asesores" al margen de las.reglas democraticas de acceso. Este no es el problema central de la cooperacion española. Sino la presencia de personal diplomatico bien formado pero sin especializacipn en desarrollo. En las CC.AA. no se da.este problema pero el nivel de formacion especifica tampoco es alto. Es cierto que somos miy generalistas y eso nos lleva a conocimientod parciales y poco profundos. Creo que lo que reclama Pablo es funcionarios especializados.

Muy interesante, pero es el viejo debate de lo generalista versus la especialización. Yo conozco en la AECID a excelentes profesionales generalistas y funcionarios "para mas deshonra" que acumulan muchos años de know-how institucional y la memoria histórica de la Agencia. La especialización hay que buscarla en los países con los que cooperamos y huir de la neo colonización a través de la cooperación, modelo muy Anglosajón. La contextualización de la especialización tiene que ser principalmente vista desde la óptica de la realidad del terreno, por personas que conocen la cultura, las costumbres, los matices del idioma y la tecnología local disponible. Hay que apostar por el talento y las capacidades locales que existen en todos y cada uno de los países y que se ningunean y ponen a la sombra en las estrategias de comunicación de los países donantes. El generalista tiene que tener las capacidades de un buen gestor y mediador. La AECID tiene un personal funcionario excelente, y alguno malo como en todos los lugares. El modelo anglosajón de Cooperación es experto en estudiar lo que los demás hacen , pero es cuestionable su valor añadido para transformar la realidad, reducir la pobreza, la desigualdad, y asumir los compromisos internacionales, a golpe de millones de libras. Está mas que probada su vinculación la política exterior, que poco o nada tiene que ver con la cooperación. Pero eso no es un mal solo de DFID, la AECID también requiere una transformación que va mucho mas allá que la revisión de sus perfiles, sobre todo diplomáticos.

Lo que se dice aquí para la cooperación sirve para la mayoría de temas. Las oposiciones para casi todo en España consisten en memorizar una cantidad de datos bárbara en vez de que sea algo más parecido a una entrevista de trabajo, analizando conocimientos pero también competencias. Eso es lo que se hace en el Gobierno británico y también en las oposiciones de la UE.

Opositar no debería ser un trabajo de años, sino algo que se pueda compatibilizar fácilmente con un puesto de trabajo (para quien tenga la suerte de tenerlo).

Los funcionarios también pueden ser profesionales. DFID emplea a profesionales y a funcionarios profesionales.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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