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3500 Millones

En el día de las personas que huyen

Por: | 20 de junio de 2016

Por Paula San Pedro, @psanpedro78, portavoz de Oxfam Intermón.

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Llegada de personas en busca de refugio a la isla de Lesbos (Grecia). Imagen de Pablo Tosco/Oxfam Intermón.

Hoy es el Día del Refugiado. Hay muy poco que celebrar. ACNUR, la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, hoy publicará sus cifras y lamentablemente todo indica que no habrá buenas noticias. Los conflictos de Siria, de Sudán del Sur, de Chad, de Afganistán, de República Centroafricana, de Somalia, son algunos de los ejemplos que auguran pocas esperanzas. Una de cada 122 personas en el mundo es refugiada, desplazada o solicitante de asilo. Muy probablemente la proporción caerá ante la intensidad de las crisis.

Esta realidad lejos de dejarnos inmunes debe movilizarnos, impulsarnos a actuar, exigir, responsabilizar. Y con ese espíritu hoy 14 organizaciones de la sociedad civil española que trabajamos con personas desplazadas nos hemos unido para mandar un mensaje claro y contundente al nuevo Gobierno que esperamos salga de las urnas el próximo domingo. Este nuevo gobierno, junto a un Parlamento renovado, debe asumir con responsabilidad el papel que tiene que representar España en la política exterior e interior. Debe empezar por ordenar bien su casa y eso pasa por impulsar y aprobar varias medidas. Entre ellas debe aprobar el reglamento de asilo y trasponer las Directivas europeas, ofreciendo un marco legal lo más garantista posible.

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Javier Bauluz-GreciaFoto: Javier Bauluz para Univision Noticias. Forma parte del reportaje Buscando refugio para mis hijos.

[Las noticias que nos rompen es el resultado de una colaboración de @3500M con la Fundación porCausa. Yuly Jara ha recopilado la información. Pueden encontrar aquí las historias anteriores.]

Nuestro storify de esta semana (ver abajo) comienza inevitablemente donde abrirán los medios de toda Europa: el asesinato miserable ayer de la diputada laborista Jo Cox. Tuve la suerte de trabajar con ella durante años en las campañas de Oxfam y guardo un recuerdo entrañable e inspirador. Menuda, impulsiva, siempre bien informada pero con el punto de radicalidad que inspira el activismo más eficaz, Jo transitó de las ONG a la política sin perder nunca de vista para quién estaba trabajando. En la pieza que hoy se publica en eldiario y que abre la lista de recomendaciones encontrarán las razones por las que todos la echaremos tanto de menos.

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Almendros, coraje y mujeres de Gaza

Por: | 16 de junio de 2016

 Por Enrique Mestre, Comité Internacional de Cruz Roja.

Segunda entrega de las historias e imágenes de mujeres recogidas por la fotógrafa palestina Samar Abu Elouf. ¿Qué significa ser mujer en Gaza hoy? En algunas de las imágenes, las mujeres llevan una guirnalda de ramas de almendro sobre la cabeza: un símbolo del coraje, de la primavera que llega tras el invierno. 

Salwa Srour Fadel (4)

 

 

Salwa Srour Fadel. Propietaria de un jardín de infancia, conductora de un autobús escolar.

Empecé a conducir el autobús hace cuatro años, porque los padres de los niños se quejaban de los chóferes que contrataba. Así que compré un autobús y comencé a recoger a los niños yo misma. Al principio era difícil, porque la gente se sorprendía. Me miraban fijamente o levantaban las cejas, pero yo no hacía caso y seguía conduciendo mi autobús. Los hombres palestinos a veces parecen tercos y aparentan no comprender, pero la verdad es que siempre me ayudan y muestran su apoyo. Como yo era la única mujer que conducía un autobús en Gaza, me dejaban saltarme la cola para comprar gasóleo, por respeto, porque soy mujer.

Refqa Abu Nahel (5)

Refqa Abu Nahel, 61 años. Abuela. Su marido falleció nueve meses después de que se casaran. Ella tenía 19 años. Su hijo, 14 días.

Solicité mi certificado de estudios de secundaria al mismo tiempo que el de mi hijo, 28 años después de haber terminado la escuela. Yo obtuve el mío, pero él no… Él tuvo que solicitarlo de nuevo al año siguiente. Cuando tuve mi certificado de estudios pude acceder a un trabajo como asistente del director de un colegio.

Fue difícil criar a un niño sin un padre, pero me fue bien y estoy orgullosa de haber educado a un buen hijo. El momento más feliz para mí fue cuando mi hijo tuvo a su propio niño. Como hijo único, él estuvo solo. Espero que mi nieto tenga un hermano o una hermana.

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No se puede ser Che Guevara y madre a la vez

Por: | 15 de junio de 2016

Por Almudena Díaz Pagés, @Almudipa, politóloga, especialista en Relaciones Internacionales y editora de Género de United Explanations.

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Fotograma del documental 'A Syrian Love Story'. 

“No se puede ser Che Guevara y madre a la vez”. Esta frase fue la que me cautivó para querer saber más sobre A Syrian Love Story, un documental íntimo sobre el alto coste humano que implica para millones de familias sirias pedir asilo en Europa. Un testimonio conmovedor y real que, si en cualquier momento sería esencial, hoy por hoy resulta ineludible.

A Syrian Love Story ha sido seleccionado en el festival del #DocsBarcelona, es una obra filmada durante más de 5 años a manos del director Sean McAllister, que nos ofrece una visión íntima y real sobre la vida de una familia siria atrapada en conflictos políticos y personales, desde antes de la primavera árabe hasta nuestros días.

Raghda y Amer se conocen en la cárcel. Tras meses de encarcelamiento, ambos se enamoran y al salir, deciden formar juntos una familia. Años más tarde, ella elabora una novela sobre su experiencia en la cárcel que la lleva de nuevo a prisión dejando atrás a su marido y sus hijos. Amer, responde movilizando protestas en las calles contra Al-Assad para conseguir la liberación de prisioneros políticos, y entre ellos, su esposa. Gracias a ello conoce a MacAllister, el autor del documental, quien absorbido por su relato, decide darle voz a través de su cámara.

El aumento de la tensión en las calles y la presión internacional fuerzan al Gobierno sirio a decretar una amnistía que libera de forma inesperada a cientos de prisioneros activistas, y Raghda vuelve a casa. Aunque no por mucho tiempo. El estallido de la primavera árabe en Siria intensifica la represión del régimen y McAllister es también detenido por las fuerzas de seguridad y encarcelado durante días. Raghda y Amer deciden huir con sus hijos al Líbano.

Las difíciles condiciones a las que se enfrenta la familia en el Líbano y las terribles noticias que llegan desde Siria erosionan la relación de la pareja. Raghda, atormentada por la frustración de no poder ayudar a su pueblo, decide volver a Siria y unirse a la oposición. Amer, hundido por la añoranza de su país y de su mujer, trata de sacar adelante a sus hijos en el Líbano en un contexto de grandes dificultades: sin dinero, sin trabajo, sin familia, sin derechos“Había días en los que Amer ni siquiera podía dar de comer a sus hijos”, nos cuenta el director.

Afortunadamente, Raghda consigue el estatus de refugiada política lo cual permite la reunificación de la familia en Francia. Pero ya no hay vuelta atrás. Amer es incapaz de superar el abandono de su mujer y Raghda, abrumada por tener que elegir entre su familia o luchar por la revolución, atraviesa momentos terribles de depresión en el país galo. "No se puede ser Che Guevara y madre a la vez”, reniega entristecido Amer.

Raghda, que en ningún momento olvida su deber como madre, se traslada a la frontera turca para trabajar como asesora política y cultural de la oposición. No se disculpa por su compromiso con la revolución pues defiende: “que para que algún día sus hijos puedan volver a su país, tiene que seguir luchando por una Siria libre”.

Amer, ya asentado con sus hijos en Francia, celebra que éstos puedan tener un futuro después del calvario atravesado siendo tan sólo unos niños: “un futuro que de ninguna manera habrían tenido en Siria”, enfatiza.

Es precisamente gracias a este hilo argumental, tan íntimo, que McAllister consigue un doble objetivo. Por un lado, acabar con los estereotipos creados alrededor de los refugiados que, si pudieran vivir con seguridad en su país de origen, sin duda lo harían. Y por otro, humanizar el drama de millones de sirios anónimos que pagan un alto costo humano buscando asilo en una Europa que les responde poniéndoles cifras y números, en vez de caras y nombres.

Las noticias que nos rompen

Por: | 10 de junio de 2016

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Queridos lectores de @3500M:

Si es cierta la idea de que mucho de lo que se publica en los medios convencionales refleja mal lo que ocurre en la realidad, en el caso de los problemas de la pobreza y la desigualdad esto es casi un axioma. Por esta razón, hemos decidido comenzar a partir de esta semana un pequeño experimento en colaboración con la Fundación porCausa de Investigación y Periodismo. Cada viernes, y con el formato de Storify que pueden ver abajo, les ofreceremos una serie de noticias y piezas de análisis que nos han llamado la atención por el valor y calidad de su contenido. Los materiales proceden de una variedad de medios y espacios informativos que están haciendo un trabajo que realmente merece ser conocido, incluyendo piezas que ha publicado este mismo periódico.

Esta semana, por ejemplo, hemos seleccionado para ustedes inspiradora historia de Máxima Acuña en su resistencia frente a una empresa minera, publicada por el medio peruano independiente Ojo Público. También pueden leer en Propublica el estremecedor relato del asesinato de Sebastián Rotella, el funcionario guatemalteco que se enfrentó a los traficantes de personas. La pieza de Brendan Cox en el blog del World Economic Forum es un análisis lúcido de los bandos que se disputan la bandera del relato público en la crisis de refugiados de la UE. Y mucho más... ¡entren y lean!

Ese gran problema global en el que seguro que no estás pensando

Por: | 09 de junio de 2016

Por María José Agejas @mjagejas, periodista de Oxfam Intermón, desde Bangui.

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En Djondjol (centro de Chad) todas las casas tienen letrina propia, y el pozo está limpio. La vida ha cambiado. Imagen: Pablo Tosco/Oxfam Intermón

Cuando oímos hablar del día del retrete muchos occidentales disimulamos una risita torpe, fruto de nuestra incomprensión de la magnitud del fenómeno de la defecación al aire libre. Pero la realidad debería helarnos la sonrisa: mil millones de personas defecan al aire libre, y sus heces contienen un gran número de gérmenes que, al viajar hasta la comida (por el viento o gracias a las moscas y otros insectos) causan una larga lista de enfermedades: cólera, tifus, hepatitis, polio, diarrea, parásitos intestinales, reducción del crecimiento físico, desnutrición o afectación de las funciones cognitivas.

El perjuicio económico es también inmenso: pérdida de productividad por absentismo laboral, pérdida de tiempo (cada persona que defeca al aire libre pierde cada año dos días y medio buscando el lugar apropiado), costes médicos o costes imputables a las muertes prematuras de menores.

En algunos países africanos, las diarreas están entre las principales causas de muerte de menores de 5 años. En la República Centroafricana sólo el 22% de los hogares tiene letrinas. El resto se las apaña como puede.

Uno de los experimentos más exitosos para enfrentarse a este problema se llama Santolic (saneamiento total liderado por la comunidad). El instrumental: papel y carboncillo, muchas preguntas y herramientas para cavar. Coste: prácticamente cero euros.

“Es una aproximación a la comunidad para animarles a hacer que tomen en sus manos la situación en materia de higiene y de saneamiento en sus hogares”, explica Romuald Bokono, asistente de promoción de higiene pública de Oxfam Intermón. “Se trata de animarles, de llevarles a comprender el riesgo de defecar al aire libre”.

Oxfam Intermón y otras organizaciones aplican este método en sus programas de agua y saneamiento en la República Centroafricana. La idea es lograr que los habitantes de los pueblos (el método es eficaz en comunidades de alrededor de 500 habitantes) analicen colectivamente su situación sanitaria, las consecuencias de la defecación al aire libre y pongan ellos mismos manos a la obra para solucionar el problema.

La marcha de la vergüenza funciona así: el equipo de promotores llega a la comunidad en cuestión y, sin desvelar su propósito último, empieza a hacer preguntas: ¿cuántos sois? ¿dónde está la casa del alcalde? ¿dónde la escuela? ¿cuántas letrinas hay en el pueblo? ¿dónde defecan los que no tienen letrina? Entre todos dibujan un mapa en el que muestran dónde está la Iglesia, la escuela, la casa del alcalde… y dónde los lugares en los que se suele aliviar el paisanaje.

Después comienza lo que algunos denominan “la marcha de la vergüenza”. Los vecinos no lo saben, pero sus vidas están a punto de cambiar. Mapa en mano, siempre sin desvelar sus intenciones, los técnicos piden conocer el pueblo, acompañados del alcalde y de los vecinos. Todo va bien mientras recorren los principales puntos de la pequeña localidad: aquí nos reunimos en asamblea, aquí está el mercado… Como distraídos, los técnicos utilizan el mapa para llevar a los vecinos hasta una caca.

“¡Ah, qué asco!”, dicen algunos vecinos, haciéndose los sorprendidos. “¡Qué vergüenza!”, dicen otros. Con la deposición por testigo, el equipo vuelve al ataque con las preguntas: ¿creéis que la defecación al aire libre puede contaminar a la población? ¿comer caca es bueno o malo? ¿y qué decisión podéis tomar? Cuando llega esta última pregunta, la decisión ya está interiorizada: “construir letrinas”, responden los vecinos.

Las mujeres son grandes aliadas para lograr el éxito del sistema. Romuald nos lo explica: “durante la marcha, si encontramos una caca, provocamos un debate y explicamos que en el momento en el que una mujer deja la casa para ir a defecar al bosque corre el riesgo de agresión sexual, y también de ser picada por un escorpión o quizá una serpiente. Cuando damos estas explicaciones a veces las mujeres se enfadan con sus maridos, les amenazan por no querer construir una letrina para ellas y sus hijos”.

Cuando los vecinos están convencidos, se trata de echarles una mano con las herramientas para cavar las letrinas. Nada más. Los materiales de construcción (maderas, cuerdas, adobe…) y por supuesto la mano de obra deben de ser provistos por el pueblo, que de esta forma llevará a cabo la tarea de una manera prácticamente autónoma.

El método parece tan simple que cuesta creer que funciona, pero así es. Se utiliza desde que lo ideó un experto llamado Kamal Kar en Bangladesh en 1999. Desde entonces se ha extendido por Asia, Africa y América Latina. Al menos a Romuald, el método nunca le ha fallado. “Nunca me han echado diciendo que no me querían escuchar. Y como centroafricano”, nos dice convencido, “siento que es un plus en mi vida”.

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"Sr. Director General, ya estamos listos para discutir la nueva política migratoria."

Cuando entramos en el tercer año de la mayor crisis de movilidad humana que ha vivido Europa desde la Segunda Guerra Mundial, sus responsables insisten en responder a problemas complejos con soluciones simples. La última –presentada ayer por la Comisión ante el Parlamento Europeo- ha sido tirar de palo y zanahoria y anunciar una fastuosa inversión en nueve países de África y Oriente Próximo que haga florecer el desarrollo y persuada a sus despistados habitantes de que la emigración no merece la pena. Por si acaso estos argumentos no son suficientes, la propuesta incluye una batería de “incentivos negativos” destinados a limitar ventajas comerciales, reducir ayudas o reconsiderar acuerdos de cooperación en cualquier otro ámbito. En otras palabras, "toda la gama de políticas e instrumentos externos de la UE" quedarían condicionados por la colaboración en el control migratorio.

Aunque la Dirección General de Propaganda de la Comisión parece estar teniendo éxito a la hora de vender este asunto como un ‘Plan Marshall’ para África (véase el desconcertante titular de este mismo periódico en el día de ayer), la verdadera naturaleza de la operación se encuentra a medio camino entre el chantaje y el soborno. Con todo, la comparación resulta útil para poner de manifiesto los agujeros financieros, políticos y éticos de la propuesta europea.

Se me ocurren al menos cinco razones por las que este plan es una mala idea:

· Esto no es un Plan Marshall, sino una propina (improbable): presupuestariamente, la comparación entre el esfuerzo americano tras la guerra y la propuesta europea es un mal chiste. En cada uno de los cuatro años que duró el plan, EEUU gastó en la reconstrucción de Europa occidental alrededor del 1,4% de su PIB. La UE, por su parte, ofrece a estos ocho países el 0,08% anual del suyo (hasta 62.000 millones de aquí a 2020, aunque la cifra real estará mucho más cerca de 8.000). Un plan de reconstrucción que merezca ese nombre exigiría multiplicar la donación europea hasta los 271.000 millones de euros cada año durante los próximos cuatro. En todo caso, y considerando que del plan comprometido en septiembre durante la cumbre de La Valeta (1.800 millones) los Estados miembros no han aportado más que un 4,5% de los fondos, conviene no ir descorchando las botellas.

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El silencio del ex dictador

Por: | 07 de junio de 2016

Por Jesús García-Luengos, Abogado y miembro del Grupo de Estudios Africanos (GEA) de la Universidad Autónoma de Madrid

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Hissène Habré al comienzo de su juicio en Dakar./ AFP

Hissène Habré acaba de ser condenado en Dakar (Senegal) a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad, entre otros cargos. Miles de víctimas y sus familiares en Chad siguieron las audiencias del juicio por la televisión, mientras se indignaban ante el silencio del ex dictador hierático, enfundado en un turbante blanco y con los ojos ocultos tras unas gafas de sol. Ese silencio no ha impedido que, finalmente -16 años después de la primera querella judicial -,  Habré responda por las incontables exacciones y atrocidades cometidas por él y sus esbirros entre 1982 y 1990. La estimación supera las 40.000 víctimas mortales, además de 80.000 huérfanos y 200.000 personas damnificadas. 

La trascendencia del proceso histórico contra Habrè y su significación contienen múiltiples enseñanzas y dimensiones, que deberían ser objeto de estudio en ámbitos diversos, incluidas las escuelas y universiaddes. Por primera vez ha sido juzgado un ex dirigente africano en suelo africano y por un tribunal africano,  a instancias de la propia Unión Africana, y a través de la creación de cuatro Cámaras Africanas Extraordinarias en 2006. Igualmente, para que la sentencia condenatoria tenga el impacto debido se precisan toda una serie de iniciativas políticas y por parte de la sociedad civil africana e internacional, en concordancia con los esfuerzos realizados hasta la fecha en torno a dicho proceso.

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Un trabajo como cualquier otro

Por: | 02 de junio de 2016

Por Rubén Escobar @rubenescobar01 de iWith.org y Emma Garrido de Red Acoge.

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Trabajadoras con derechos: un objetivo todavía no alcanzado. Imagen de campaña #EmpleaDerechos

Imagínate que a tu casa va a limpiar Sonya, de origen búlgaro. Sólo va un día a la semana, y trabaja sólo durante dos horas. ¿Tendrías la obligación de cotizar por ella a la Seguridad Social por tan poco tiempo? O piensa en Juliana, originaria de Paraguay, que ha cuidado durante 7 años de Óscar, un hombre muy mayor que finalmente ha fallecido. ¿Tiene derecho a cobrar el paro después de 7 años de trabajo a tiempo completo?

Las respuestas te sorprenderían.

Según nuestros estudios, el 48% de las mujeres empleadas en el sector doméstico no están dadas de alta en la Seguridad Social, pese a que en 2012, después de una larga lucha, se las integró en el Régimen General de la Seguridad Social, lo que suponía una equiparación histórica de derechos y deberes. Esta cifra elevada evidencia la falta de garantías al no poder acceder a las prestaciones sociales. Se estima que en España hay unas 700.000 empleadas en el sector, de las cuales casi la mitad no tiene un contrato escrito.

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Contra el 'plan perfecto' de la Unión Europea

Por: | 01 de junio de 2016

Hoy escribe Juan de Sola, periodista y presidente de la ONG Agareso. Las imágenes son de (c)Miguel Núñez, tomadas en el campo de Idomeni (Grecia) pocos días antes de su evacuación.

9 cometas © MNuñez

Los felices ojos de Attahmohammed lo decían todo. Perdía su perspectiva en un desconocido punto de fuga como si quisiera agradecer a medio mundo la dicha de Osman al llegar al Hospital La Fe de Valencia. Ha sido el resultado de una campaña realizada de forma magistral por la ONG Bomberos en Acción. Un empeño determinante para que el Gobierno de España activase todos sus mecanismos - al menos esta vez sí - priorizando los derechos humanos por encima de otros criterios menos loables.

El pequeño convive con la parálisis cerebral desde que cumplió el año, una realidad causada por las secuelas de una meningitis. En las últimas semanas, las condiciones en el campo de refugiados de Idomeni (Grecia), a medida que transcurrían los días, iban comprometiendo su salud a niveles muy preocupantes. Tanto que el estado emocional de la  familia ya no podía disimular la desesperación e impotencia ante tanta injusticia concentrada.

Días antes de su llegada a España, Miguel Núñez, fotógrafo de la ONG Agareso, paseaba su sensible objetivo por el infierno griego donde miles de personas detuvieron sus caminos en medio de la incertidumbre. 

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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