Uno de los problemas de la información es seleccionarla. Hay un límite de noticias que podemos procesar. Así que es tarea de los medios valorarlas y elegir cuáles llegan a sus audiencias. La ola de cambios que se desató el año pasado en el mundo árabe nos ha desbordado. Informaciones que meses atrás hubieran logrado un hueco destacado en las páginas de los periódicos o en los informativos de radio y televisión, quedan relegadas a una mención de pasada como mucho. La gravedad de los sucesos de Túnez, Egipto o Libia eclipsó las manifestaciones iniciales en Yemen y Bahréin.
Está sucediendo de nuevo con Siria. Los enfrentamientos en ese país son de tal magnitud que da la impresión de que los periodistas sólo tenemos ojos para ellos. El resto de lo que sucede en la región pasa inevitablemente a un segundo plano. Aunque sin duda del desenlace de esa cruel guerra civil va a depender en buena medida el siguiente capítulo de la historia de Oriente Próximo, la onda expansiva de la Primavera Árabe todavía retumba. Antes de irme de vacaciones, me gustaría compartir algunos de los apuntes que ido tomando estos días mientras tenía un ojo puesto en las imágenes que llegan desde Alepo y Damasco.
Arabia Saudí.
La tensión ha vuelto a aflorar entre la comunidad chií de la Provincia Oriental a raíz de la detención el pasado día 8 del jeque Nimr al Nimr, uno de los más duros críticos de la monarquía de los Al Saud. Tres jóvenes resultaron muertos por disparos policiales en las protestas de los días siguientes, lo que eleva a nueve el número de víctimas mortales desde el pasado noviembre. El llamamiento a la calma de un grupo de líderes religiosos chiíes sólo ha puesto de relieve la creciente radicalización de las nuevas generaciones que cuestionan los resultados del diálogo y la paciencia que predican los mayores.
Protesta en Qatif por la detención de un clérigo chii./Al-Monitor.com
La minoría chií de Arabia Saudí, en torno a un 10% de sus 20 millones de nacionales, se ha quejado tradicionalmente de discriminación por parte de los gobernantes suníes, pero desde la represión de las revueltas de 1979 se había mantenido discreta en sus reclamaciones. Sin embargo, los ecos de la Primavera Árabe alentaron nuevas protestas el año pasado. Las primeras manifestaciones, en febrero y marzo, se limitaron a pedir la libertad de los presos de conciencia, pero poco a poco han ampliado su alcance. Los jóvenes activistas piden más derechos y un sistema representativo. De ahí que clérigos como el jeque Al Nimr hayan ganado terreno a otros más conciliadores con la monarquía.
Las cosas se complican porque la familia real percibe las protestas en el contexto de su rivalidad regional con el chií Irán, al que acusa de fomentarlas. De ahí que su respuesta se limite a medidas de seguridad que a su vez azuzan el conflicto, en lugar de ofrecer medidas políticas que ayuden a desactivarlo.
De momento, las muestras de descontento se han circunscrito a los chiíes de la Provincia Oriental y no hay signos de que el resto de los saudíes simpaticen con sus aspiraciones hasta el punto de que la movilización vaya a generalizarse. Aunque en las redes sociales crece el número de quienes expresan su hartazgo con las limitaciones sociales del régimen, ese activismo de Internet no ha llegado por ahora a la calle. Así que las protestas chiíes no suponen una amenaza existencial para los Al Saud. Sin embargo, en la medida en que los gobernantes no atiendan los problemas de esa comunidad y sus jóvenes sigan radicalizándose, la Provincia Oriental, donde se concentran la mayor parte de los campos de petróleo del país, puede convertirse en una bomba de relojería. En algunos vídeos difundidos por esos activistas se oyen gritos de “Abajo los Al Saud”.
En el próximo post, trataré la situación en Omán.
Hay 7 Comentarios
Ángeles, tómate un Alapryl , y pon tus apelllidos ¿o son cómicos o titiriteros?
Publicado por: Farah y los Clones | 05/08/2012 1:57:10
@eric_blair Son dos asuntos distintos. Que la monarquía saudí facilite armas a algunos grupos rebeldes sirios porque le interese asegurarse un régimen amigo en Damasco, no impide que acalle a los sectores de su país que cuestionan su gobierno absoluto. He elegido hablar del segundo porque precisamente estos días hay bastante información sobre el primero en todos los informativos.
Publicado por: Angeles | 04/08/2012 15:58:03
Bis: Creo que la cuestión esencial no es saber seleccionar la información a tratar, sino hacerlo desde una moral noble, justa y honrada. Si el motivo es contentar al sionista que paga y que marca la linea editorial que hay que seguir, pues ¡qué vergüenza y qué vergonia! Así que la primera frase de este artículo no hace más que preparar las mentes para que traguen la desinformación, a la vez que sirve al que sabe que actua mal, para autoengañarse y hacer creer a si mismo que se basa buena voluntad. Farah, siento el mismo asombro que tu.
Publicado por: Ahmed | 03/08/2012 11:47:50
Creo que la cuestión esencial no es saber seleccionar la información a tratar, sino hacerlo desde una moral noble, justa y honrada. Si el motivo es contentar al sionista que paga y que marca la linea editorial que hay que seguir, pues habrá que vergüenza y que vergonia. Así que la primera frase de este artículo no hace más que preparar las mentes para que traguen la desinformación, a la vez que sirve al sabe que actua mal, para engañar a su propio ego y hacer creer a una misma que hay buena voluntad. Farah, siento el mismo asombro que tu.
Publicado por: Ahmed | 03/08/2012 11:45:49
Hablar de Arabia Saudí en un artículo que se titula "Mientras Siria arde", sobre todo en los términos en los que lo hace Ángeles Espinosa ("los jóvenes activistas piden más derechos y un sistema representativo", escribe), y no mencionar que uno de los dos país le está proporcionando armamento a los llamados "rebeldes" del otro de los dos países..., en fin.
Veamos estos dos ejemplos como muestra:
24/07/2012 El diario EL PAÍS publica:
"La CIA le ha cedido información a países como Qatar o ARABIA SAUDÍ, QUE SÍ HAN ARMADO A LOS REBELDES"
Fuente: Web de EL PAÍS
http://cort.as/2GdA
27/07/2012 La agencia REUTERS publicaba:
"Turquía ha creado una base junto a la frontera con Siria, con la colaboración de ARABIA SAUDÍ y Qatar, para controlar las operaciones militares que se desarrollan en Siria y poder ayudar a las fuerzas rebeldes. La base está en Adana, situada a unos 100 kilómetros de la frontera con Siria, y fue creada después de que el VICEMINISTRO DE EXTERIORES SAUDÍ, Abdulaziz Bin Abdulá al Saud, visitase Turquía y pidiese que se creasen estas instalaciones.En Adana está situada la base militar de Incirlik, que da cobijo a tropas turcas y USA. Qatar está involucrado en la financiación de la base, además de entrenar a los rebeldes y proporcionar información de su Inteligencia"
Fuente: Web de REUTERS
http://cort.as/2HU0
Publicado por: eric_blair | 03/08/2012 0:45:19
Sigo estos acontecimientos absorto. Al contrario de tanto geoestratega de salón que pulula por Internet, carezco de información (información "real", no la que vierten los medios) como para tener una opinión formada sobre el tema. Dios sabe qué se estará cocinando en el Pentágono, en el Mossad, en los despachos del Kremlin o en China... aunque muchos hablen como sí lo supieran. Seguiremos atentos, Ángeles.
http://elblogdelperegrinogris.blogspot.com.es/
Publicado por: El Peregrino Gris | 02/08/2012 10:17:00
¡Y mientras usted se forra! Hay que tener poca vergüenza para relatar "sector por sector" la confusión y el descontento de las masas populares islámicas por no tener una nintendo.... ¡Lo que tiene una que leer!
Publicado por: Farah y los Clones | 02/08/2012 10:06:31