Ir a Planeta Futuro
Lola Huete Machado

Europa vende minas, Europa quita minas

Por: | 07 de diciembre de 2011

Autor invitado: José Naranjo*

Se llama C3. Pese a su nombre, no es un robot de La guerra de las galaxias ni un ordenador o un inocente cartucho de tinta. En realidad, es una mina antitanque. Nació en algún lugar de España, pero el caso es que hace unos meses fue encontrada a 15 centímetros bajo tierra en una carretera de la región de Casamance, al sur de Senegal. Sí, allí estaba, esperando que algún vehículo pasara por encima para hacer lo que sólo ella sabe hacer, explotar y llevarse alguna vida por delante.

IMG_5104 BAJA

Imágenes de Handicap International

Lo peor del caso es que C3 no estaba sola. Desde 2008 han sido encontradas en esta región del sur de Senegal, donde viven casi cien mil personas y los niños van al colegio, las mujeres al mercado y los hombres a cultivar la tierra, vender o pescar, es decir, donde transcurre la vida como en cualquier lugar del mundo, nada menos que 161 minas, de las que el 95% son europeas, sobre todo portuguesas, y la mayoría antipersonales, prohibidas desde 1999 por la Convención de Ottawa. Nadie sabe cuántas más están aún escondidas bajo suelo senegalés.

  IMG_5116 BAJA

Es un pequeño misterio cómo llegó nuestra amiga C3 a esta carretera que atraviesa la bella Casamance. Las opciones no son muchas, pero ya se sabe qué pasa en las guerras, la verdad es la primera víctima. O bien la llevaron hasta allí los rebeldes del Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC), quienes no dan información de dónde han colocado minas, entre otras cosas porque no lo tienen del todo claro, o bien fue el Ejército senegalés, que niega oficialmente haberlas utilizado. 

Hay que recordar que Casamance es desde hace décadas el escenario de un conflicto bélico entre el MFDC, que reclama la independencia de esta región, y el Ejército senegalés, que intenta sofocar la revuelta. Los problemas comenzaron a ser serios a partir de los años ochenta, pero esta guerra, que ha provocado entre 3.000 y 5.000 muertos, unos 60.000 desplazados, 758 víctimas de minas (la mayoría amputados) y en la que se han visto implicadas de una manera o de otra las vecinas Gambia y Guinea Bissau, no ha dejado de estar más o menos activa desde entonces. De hecho, en los últimos dos años se ha vivido un incremento de la violencia y los enfrentamientos en algunas zonas de la región. El último incidente grave tuvo lugar el pasado 21 de noviembre, cuando diez trabajadores murieron por un supuesto ataque de la guerrilla en Diagnon, a sólo 30 kilómetros de Ziguinchor.

  IMG_5175 BAJA

La asociación no gubernamental Handicap-Internacional, creada en los años ochenta, fue la que se encontró con C3 y sus “amigas”, pues está realizando el trabajo de desminado en Casamance desde 2005. Primero comenzaron con un estudio del terreno. De las 3.446 localidades de la región, visitaron un total de 311 que eran susceptibles de que hubiera minas. Finalmente detectaron 149 áreas y 63 kilómetros de carreteras o senderos “sospechosos”. En 18 meses han localizado 161 municiones (la mayoría son minas, pero aquí también se incluye alguna granada) de las que el 95% son de fabricación europea.

Y es Europa, precisamente, quien financia estas labores de limpieza en Senegal con una aportación de cuatro millones de euros. Primero vende las minas y otras armas, lucrativo negocio, y luego financia su retirada, intentando reparar el daño creado. ¿No es esto una paradoja? Jean François Le Petit, jefe de misión de Handicap-Internacional en Casamance, explica que cuatro de cada cinco minas encontradas son portuguesas, de un tipo llamado MAP. “Comenzamos con el detector de metales, pero un día nos tropezamos con una mina de fabricación belga, la PRB M35, que es indetectable porque no tiene suficiente metal. La encontramos por el detonador, pero tuvimos que cambiar toda la estrategia”, asegura Le Petit. Entonces compraron una máquina de desminado que se maneja a control remoto, la Digger 3, con la que han “limpiado” unos 200.000 metros cuadrados. Eso sí, hombres y mujeres, que también las hay, siguen siendo imprescindibles para dar por despejada una zona.

  IMG_5189 BAJA

Los problemas a los que se enfrentan en Casamance son múltiples, según explica Le Petit. A la dificultad de detectar determinado tipo de artefactos, se suma el tremendo calor que deben soportar los desminadores con equipos protectores que pesan hasta 15 kilos y bajo un sol de justicia. También complica las cosas el largo periodo de sequía que sufre la zona, que provoca que el terreno esté cada vez más duro; la abundante vegetación, que debe ser retirada antes de explorar un área; y la falta de información acerca de los lugares donde se encuentran las minas y su gran dispersión.

En este caso, los principales informadores son siempre la población local. Pero ocurre que hay zonas “sospechosas” para la gente en las que luego no aparece nada, y a la inversa, zonas aparentemente limpias en las que se produce algún descubrimiento inesperado. A veces es la lluvia la que contribuye a que “emerjan”. “En una ocasión pasábamos por una carretera ya desminada en plena época de lluvias y uno de nuestros trabajadores se dio cuenta de la presencia de una mina a simple vista, que había “subido” con el agua. Luego encontramos otras tres junto a ella”, recuerda Le Petit. Pese a los evidentes riesgos de este trabajo, el equipo de Handicap-Internacional en Casamance no ha sufrido un solo accidente. “Somos muy rigurosos con la seguridad, con la nuestra y con la de todos”, explica el jefe de una misión que también efectúa labores de información y sensibilización con la población.

Handicap-Internacional nació en los años ochenta en Camboya y desde entonces mantiene una constante actividad para ayudar a los discapacitados, “los más vulnerables entre los vulnerables”. Actúan tanto en situaciones de emergencia como en la consolidación de servicios para discapacitados, pero su programa estrella es la lucha sin cuartel contra las minas.

*José Naranjo es periodista freelance residente en Dakar (Senegal) y uno de los fundadores de www.guinguinbali.com, portal de noticias en español sobre África.

 

Hay 14 Comentarios

Esta noticia aparece en la web de la AECID
España confirma su compromiso con el desminado
http://www.aecid.es/es/noticias/2011/2011-12/2011-12-06compromisoconeldesminado.html

No dejen de hablar de este tema. Muchas gracias

Increíble artículo, un placer leer a este periodista , muy buen trabajo. Algo había oido de esto pero nunca había tenido puebas tan evidentes como las que aquí se muestran.

Gran artículo y gran noticia volver a leer a Pepe Naranjo en El País. Este blog me tiene enganchado. Felicidades

Vamos a ver. Que se sepa, Europa ya no produce minas antipersonal. Según la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas, se cree que los países que siguen produciendo son China, Cuba, India, Iran, Myanmar, las dos Coreas, Pakistan, Rusia, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. No pretendo eximir a Europa de su responsabilidad ni darles una palmadita por ir a limpiar sus conciencias quitando minas (en general la limpieza es financiada con ayuda internacional, aunque es cierto que hay empresas privadas que lo hacen). Porque el hecho de que ya no produzcan minas, no quiere decir que no fabriquen otras armas o participen en ese juego de destrucción-construcción, pero es importante saber qué es lo que se tiene que exigir.

Vender minas y quitar minas no es una paradoja, es una desvergüenza ética. Detrás de esa desvergüenza esta el negocio de los fabricantes de armas, un negocio muy lucrativo para algunos estados europeos, disfrazados de
democráticos. Siempre les ha importado un pepino la vida de los africanos, considerados por esas élites como simples mercancías, como simples esclavos.

La conocida como explosivos riotinto, junto a Burgos, sería un buen lugar para empezar a buscar y empezar a flipar...

Así trabajamos en Irak, por ejemplo. Primero se destruye el pais con armas, bombas, aviones .... que se pagan con el dinero de todos y financian la industria armamentística y sus dueños. Luego grandes empresas de los estados que han destruido puentes, carreteras, etc .... reciben sus millonarios contratos, financiados de nuevo por el dinero de todos, para la reconstrucción del pais y encima lo venden como solidaridad .Las vidas que se quedan por el camino ..... un pequeño fallo del sistema. Economía real.

Supongo que la respuesta a esa paradoja es "que es un negocio por partida doble: minando y desminando". ¿Cruel? A más no poder. ¿Hipócrita? Como tantas veces.
 
Las minas, desde luego, tienen guasa. Las plantas, se tornan indetectables por el uso de plásticos, se mantienen activas durante años y nadie sabe dónde están. Desde luego, el que las inventó se quedó a gusto por la hijoputada tan gorda que ideó.
 
Alguien por ahí abajo culpa al capitalismo. No, esto va más allá de un sistema económico. Esto tiene que ver con la naturaleza humana. Que somos unos bastardos de tomo y lomo, vamos.
 
¿Sabéis lo peor? Que el día que alguien idee un mecanismo eficaz, efectivo y barato para desminar, algún otro ideará un nuevo tipo de mina que no pueda ser encontrada ni desactivada por ese método. Porque, claro, si una mina la puedes localizar y desactivar por cuatro perras, entonces la mina ya no cumple con su función.

Trinti, no hay que sancionar u obligar a que las desactiven "los países" en los que se fabrican estas minas, sino a los fabricantes y a los mercaderes autorizados de esta forma de muerte y mutilación indiscriminada.

Ya está bien de hacer el primo y de pagarle los negocios privados a las mafias con dinero público, además de sufrir sus consecuencias.

Hagamos algo. Cambiemos las leyes.

es una de las paradojas de keynes...cuando hay crisis conviene que se excaven hoyas que luego se cubren. este caso es perfecto, ¿no? se fabrican minas y se quitan. se mata y luego se salva...que asco el capitalismo

Gracias por el artículo. Estaría bien hacer una serie, sobre distintas regiones o países de África, para culturizarnos un poco, y, como dices, recordarnos que África es una multiplicidad de mundos.

Yo también tengo que admitir mi ignorancia. Se lo justo sobre África, y aún menos sobre Senegal. Pero no saber nada sobre el problema de las minas y su origen, no sólo pone de relieve nuestra desinformación, sino también la poca atención que prestan los medios más importantes de nuestro país a estos asuntos.

Por cierto, TrinTi: tienes más razón que un santo.

Excelente artículo.

Sandeces nuestras, Triniti. Porque a mí también me gustaría que los países involucrados estuvieran obligados a limpiar. O mejor aún, ¿por qué no enviamos a los grandes directivos de las empresas de armas en misiones de limpieza?

Desmigajo el articulo y no doy crédito a lo que leo. Sabia que aún existían las minas anti- personas y demás... pero en mi ignorancia ( cosa que me avergüenza ) desconocía que que la mayoría de ellas procedían de Europa ,mucho menos el precio de las labores de limpieza . ¿ Paradoja ? sinceramente, y a mi pesar pienso que es un negocio redondo sin ningún tipo de escrúpulo .
A lo que me pregunto ¿ Están sancionados los países Europeos en lo que consta la procedencia de cada mina...¿ Porque no son obligados...estos países a hacer una limpieza "gratuita" de las zonas infectadas con sus artefactos.. quizá esta medida les hiciera recapacitar . ¡ Sandeces mías ! ¿ verdad ?.
Gracias por la información . triniTi

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

Otros autores

Facebook

MAPA

mapa de África

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal