Lola Huete Machado

Charles nace por 30 euros

Por: | 22 de junio de 2012


Ayer no pudimos publicar nada desde Nairobi (Kenia). Porque, como suele ocurrir en muchos lugares de muchos países del continente, la Red funciona a trompicones y hay que andar cada rato tras la orientacion debida; buscadores de tesoros en la arena parecíamos los periodistas del IRP (International Reporting Proyect), dando vueltas por el hotel desesperados. A Charles no le importó este detalle. Él nació igualmente en la maternidad de Pumwani. Uno más de los 60 niños de media que vienen al mundo en este hospital cada día, el de mayor tasa de nacimientos en esta parte de África. Su madre, Sharon, lo considera un regalo. Lo agarra con mimo y no lo cree. Ahí los tienen fotografiados arriba.

Sin embargo, el rostro de ella no es de felicidad. Mas bien es blanquinegro; va y viene el contento en rafagas de luz. Dice que no tiene dolor físico. No es ése. Su ropa luce gastadísima, agujereada y sucia; entran las visitas en manada hacia otras camas (hay 350) y en la suya nadie se detiene. Sus zapatos son asunto pretérito. Asegura que paga 400 chelines (unos cuatro euros) por la cama cada dia, 3.000 (unos treinta, por el parto). Una fortuna aquí, donde la mitad casi de la población (39 millones) vive con menos de un dólar al día. El doble pagaría Sharon si fuera cesarea... Pero no lo ha sido. Sonríe. La sala donde se encuentra esta medio vacía; luce azul y verde y amarillo gracias a las cortinas desiguales, los colchones son de plástico verde; se ven ventanas rotas, salas abandonadas, muebles hechos pedazos, baños imposibles... El Pumwani es polémico, su historia última está salpicada de escándalos financieros e incidencias médicas, desde muertes raras, hasta retención polémica de las recién paridas que no tienen recursos. Existe esta maternidad en Nairobi desde tiempo colonial. "Aquí venía a nacer la población negra", dice el director del centro, el Dr. Kumba.

Aqui tienen a Charles. Su madre primeriza asegura que lo va a llamar a partir de ahora Carlos, en honor a esta delegación espontánea de España que la visita y que resulta que soy sólo yo. Creo que los demás del grupo del IRP (International Reporting Proyect), al que pertenezco como invitada, no han visto a Sharon; han pasado de largo entre tanta madre y se han dirigido hacia la zona de neonatos donde se acumulan las cunas y una de las madres llora sin ser vista, mientras las demás se ejercitan para la lactancia y extraen la leche a mano, gota a gota, desde sus pechos a un botecito y de ahí para sus criaturas. Ella llora porque en realidad y tras nueve meses en estado de buena esperanza, la esperanza está perdida, y madre no es: ha perdido a su hijo. Y ahí está, sola, compartiendo pasillo con los bebés ajenos. Nadie nos contesta a la pregunta de cuantos mueren en Pumwani. Otro misterio. Como de nuevo en este editor es imposible poner enlaces, les recomiendo consulten la web del llamado Center for Reproductive Rights aquí en Kenia, donde se mencionan algunos detalles de esta maternidad casi centenaria. "Hay diez millones de mujeres en este país en edad de procrear", nos había dicho el responsable de reproducción de Kenia, Bashir Isaak por la mañana. El 18% de las chicas entre 15 y 19 años ya tienen hijos. Unas 13.000 abandonan la escuela por embarazo. Y si la media mundial de abortos es del 13%, aqui supera el 30%.


El director de Pumwani, Dr. Kumba, con cara de muy desconfiado, nos había hablado en su despacho de los mismos precios que confirma Shanon en este día de grandes cifras que llevamos. Abrió el centro en 1926, de manos de una organización de caridad, "para atender a la población pobre y negra", dice. Los británicos iban a otra parte a tener a sus criaturas. Y comenta como el establecimiento es de referencia "en una de las dos partes en que esta dividida Nairobi, Eastland y Westland. Todo lo east es pobre". Y sí... el west, el oeste, presume de grandes edificios, oficinas, y hasta con un centro comercial así llamado donde la prenda más barata cuesta como el parto de Sharon. El hospital tiene las dependecias necesarias, pero una laguna enorme en materiales, muebles y, sobre todo, tecnología.... Lo notamos a cada rato, hasta en la sala de costura, con las telas amontonadas en el suelo y máquinas de coser que parecen de otro siglo.
No tiene, según él, ninguna ayuda pública ni subvención. Nada. Los periodistas nos miramos incrédulos. Todo sale de lo que pagan las pacientes. Bien, teniendo en cuenta la bolsa de 18 millones de pobres de solemnidad... ¿de donde van a sacar todas las Shanon de este mundo los 30 dólares necesarios para el alumbramiento? "Parimos y no nos dejan irnos hasta que no pagamos", dice ella angustiada. "Van pasando los días hasta que deciden si puedes o no marchar, tienes que demostrar que eres pobre... Y la cuenta va subiendo". Coge el bebé y corre, le digo. Ella se ríe un rato con Charles en sus brazos.


Parece que las cosas no han cambiado a pesar de las muchas denuncias existentes desde hace años sobre el centro. UNICEF parece que apoyó este hospital en su momento y si alguién lee esto me gustaría que lo confirmara (de nuevo es imposible para mi desde donde nos encontramos, ahora en Kisumu, al borde del Lago VIctoria, comprobar o enlazar nada). Aquí, en Kisumu, de la mano del CDC (Centers for Disease Control), hemos visitado el hospital en Siaya y el ambiente era muy distinto al de Pumwani. Se están haciendo grandes esfuerzos en el país en este terreno, sobre todo desde que está recogida la salud como prioridad en la nueva Constitución (a la que aquí todos remiten) para conseguir reducir la mortalidad durante el parto, mejorar la atención de madres y niños, hacer más accesibles los servicios mínimos para todos... Pero queda tiempo. Charles ha venido a este mundo quizá para verlo.

(*) Todas las imágenes de la autora, con permiso del hospital y las fotografiadas.

 

Hay 6 Comentarios

...vaya mi homenaje a esas valientes mujeres y madres africanas...

Lady Jay Dee - Natamani kuwa Malaika


http://www.youtube.com/watch?v=L63e4_fPj2I&feature=related

A MI ME ENCANTÓ LA FOTO, LOS PECHOS SON TAN NATURALES COMO LA LACTANCIA, PERO LO QUE ME HA GUSTADO ES LA SONRISA EN LA CARA DE TODAS LAS MADRES A LA HORA DE AMAMANTAR A SUS CRIOS... SE VEN FELICES A PESAR DE TODO.

Yo, de verdad , me encanta este Blog, ya por el nombre de por si. pero me gustaria que no se juegue con la imagen de Africa. estas mujeres con pecho en el aire, se deberia evitar, ya que si fuera aqui, jamas se expondria las caras y el cuerpo al desnudo.
Por los demás, BRAVO. SOIS LOS MEJORES!!!!!!!!!!!

Yo, de verdad , me encanta este Blog, ya por el nombre de por si. pero me gustaria que no se juegue con la imagen de Africa. estas mujeres con pecho en el aire, se deberia evitar, ya que si fuera aqui, jamas se expondria las caras y el cuerpo al desnudo.
Por los demás, BRAVO. SOIS LOS MEJORES!!!!!!!!!!!

Africa engancha y de que forma!!!
Me pidieron desesperadamente ayuda para salvar a una chiquilla y hasta ahora les he dado 1.500 euros. Creo que es lo mejor que he hecho en mi vida. Hice una colecta en Espana y me dieron otros 500. Cada vez que veo a Aisha crecer con esa sonrisa se me cae la baba.
Creo que el dia mas triste de mi vida sera cuando mi empresa me diga que tengo que ir a otro sitio.

Queda todo el tiempo del mundo. "Coge el bebé y corre, le digo. Ella se ríe un rato con Charles en sus brazos". Poco más que añadir: La maternidad en los mamíferos, menos los del zoo, es un acto natural. Menos en los seres humanos. Y entonces el dinero hace la diferencia.

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

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