Cada día sucede. Abres el correo y ahí están los mensajes, uno tras otro, de distintas organizaciones de emergencia y desarrollo, pidiendo socorro y ayuda a los periodistas para que difundamos aquello que le está sucediendo a gente que habita en otros lugares, en otros mundos que, sin embargo, siempre están en este. Y bien cerca. Hace pocas semanas vi morir a un niño por neumonía en Ghana. Tenía tres años. Su padre le ordenaba que no se marchara tan pronto. "Sigue aquí, sigue aquí, aguanta", le decía. No le hizo caso. Y tenía suerte: se encontraba en un hospital. Hace más tiempo, ví agonizar a otro, enfermo de malaria y diarrea, en Sierra Leona. Con menos fortuna: el centro sanitario más cercano estaba a un día de camino (andando, no todo el mundo tiene transporte en este mundo). En Kisumu (Kenia) tal como contaba aquí el otro día, muchos fallecen antes siquiera de nacer por no tener asistencia médica a tiempo. Otros no sobreviven ni al año, porque la comida no alcanza. En Malí, de donde acabamos de regresar, hay pequeños desnutridos, huerfanos desplazados del Norte en condiciones miserables. Bastantes.
Más cerca, hace otro tanto, escuché casualmente el comentario de una colega hablando por el móvil con alguien sobre la reciente hambruna en Somalia, calificándola como "otra vez el aburrimiento de siempre, eso de los niños muriendo de hambre en los hospitales, que empacho". Tal cual. Tenemos problemas los periodistas para informar sobre el hambre, cuando en verdad si fuera considerado como lo que es, un verdadero escándalo, sería noticia de gran calado, un wikileaks vergonzoso: el mayor fracaso político, el mayor crimen cometido, la mayor prueba de fracaso económico internacional.
Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.
José Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.
Ángeles Jurado.
Chido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas y mejorar el conocimiento y uso de los medios de comunicación en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los más jóvenes. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria' (Essays 2001-2011).