Lola Huete Machado

La danza del Sáhara

Por: | 19 de mayo de 2014

Por Analía Iglesias

Donde se hunden las raíces de las hierbas más resistentes o nuestros atrevidos pies. El desierto, su amplitud. El silencio como lugar adonde buscar nuestros orígenes. Y poder dibujarnos en la arena. Como hacen María Pagés y Sidi Larbi Cherkaoui, que llevan al escenario su fusión de arena, flamenco y danza contemporánea.  

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Las dunas de Merzouga.

"Partir de la nada… aunque el desierto existe, sí, y se transforma. Es libertad, pero también da temor: te puedes perder. Allí (al Sáhara) fuimos para inspirarnos", cuenta María Pagés en un alto del ensayo de Dunas, el espectáculo de danza con el que vuelve a Madrid (a los Teatros del Canal, del 23 al 25 de mayo). 

La bailaora que fue Premio Nacional de Danza en 2002 y el reputado bailarín y coreógrafo contemporáneo Sidi Larbi Cherkaoui viajaron juntos a las dunas de Merzouga, en Marruecos, a dejarse transformar por ellas y, de regreso, dialogar desde sus cuerpos sobre la experiencia. 

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'Dunas', con María Pagés y Sidi Larbi Cherkaoui. Fotografía de David Ruano. Estarán el próximo fin de semana en los Teatros del Canal de Madrid.

  

Cherkaoui es belga de padre tangerino (hijo de la inmigración marroquí de los años sesenta en Europa del Norte) y Pagés, una sevillana que está segura de que en esa cultura del desierto se hunden algunas de las raíces del flamenco. Verlos juntos en escena es participar de un verdadero diálogo que desafía aquella sentencia de que el hombre baila de cintura para abajo y la mujer, de cintura para arriba. 

"Cuando estuve en Sevilla, sentí que volvía a casa, como cuando veo cómo María mueve los brazos". Así explicaba Larbi cómo un flamenco como él había descubierto el ‘parentesco de sus genes’ con el otro flamenco, en una entrevista para Televisión Española.

"No comparto el término fusión", comenta Pagés. En cambio, advierte que "la rigidez del cuerpo se descompone como la arena" en Dunas. Damos fe. Como si una ráfaga de viento levantara la arena rozándonos, así nos eriza la piel un zapateado de María frente a Cherkaoui de rodillas, cortándose –metafóricamente- las piernas frente a la potencia de la mujer.

Incluso el dogma que pueden significar los marcados estilos de cada uno se desgrana en este contrapunto de lugares, géneros, movimientos, fronteras imaginarias y geográficas. La danza resulta su único idioma. Ella dice algo, él responde sin palabras. Es un diálogo de gestos en el territorio posible de la belleza (viendo a Pagés, esta tarde de mayo, pasando una y otra vez los pasos frente al espejo pensamos que la belleza debería ser obligación mientras estamos en esta vida).

"Esto ha nacido porque hemos querido. No es un encargo de nadie, es un trabajo de los dos. Nos lo inventamos nosotros y de ahí la sinceridad del proyecto", nos explica María Pagés cuando le comentamos que nos ha emocionado la verdad de su cuerpo en movimiento.

"La música interna de las cosas suena por primera vez al cerrar los ojos", escribe el filósofo contemporáneo Byung-Chul Han. Así, el desierto, que vela todo lo superfluo. Según Cherkaoui, "un lugar totalmente abierto al que el viento le cambia la forma constantemente…y si María es de arena y yo soy de arena, nos mezclamos, nos movemos y todo deviene una sola cosa. Lo que resulta no es una mezcla: juntos encontramos las fuentes comunes”.

  

Imágenes de 'La Mandrágora' de RTVE. 

El lugar común probablemente sea el hombre, el que partió de África y sigue partiendo, así es que suena música en vivo de todos lados (la música original de la puesta es de Szymon Brzoska y Rubén Levaniegos) y en árabe (en la voz del cantante tangerino El Arabi-Serghini), en castellano o en hebreo, y acuden cantaores y cantantes de ambas orillas del Mediterráneo.

En el zapateado de María percute todo el folklore del mundo, mientras las dunas siguen cambiando de lugar, trasladándose, desorientándonos, superponiéndose, dando cuenta de la impermanencia, que también es virtud y angustia en el hombre.

La obra se estrenó en Singapur, en 2009, pasó por los Festivales Temporada Alta de Girona y el Festival de Otoño en Madrid, entre otros escenarios que suelen reservarse al repertorio clásico, como la Ópera de Sidney o la de Bucarest. Dunas que fueron haciéndose, coreográficamente hablando, de la mano de dos artistas que decidieron ocuparse por un rato de sí mismos (mientras sus propias compañías crecían), incluso recrearse, por ejemplo, en momentos de lúdicos contrapuntos culturales entre la cristiana y el ‘moro’, mientras suena el himno medieval de los peregrinos a Santiago Matamoros.

Por fin, creemos -junto a Byung-Chul Han- que "la teoría aclara el mundo antes de explicarlo. Hemos de pensar sobre el origen común de la teoría y las ceremonias o los rituales. Todos ellos ponen el mundo en forma. Dan forma al curso de las cosas y lo enmarcan, para que estas no se desborden", escribe el filósofo. Esta ceremonia artística le da forma al Sahara por el tiempo que dura la representación. El desierto seguirá mudando de piel, siempre abierto, y abriendo en nosotros el silencio que precede a la creación.

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Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas y mejorar el conocimiento y uso de los medios de comunicación en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los más jóvenes. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria' (Essays 2001-2011).

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

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