Ir a Planeta Futuro
Lola Huete Machado

No solo la acción militar derrotará a Boko Haram en Chad

Por: | 06 de julio de 2016

La actividad de Boko Haram en Chad ha disminuido bastante en los últimos meses, “queda un poco de peligro, sobre todo de atentados y de infiltraciones en la parte del lago Chad a causa de las pequeña islas que hay allí. El lago está desapareciendo y están surgiendo islas, y en esa zona tienen alguna base los terroristas y, de vez en cuando, aprovechan para hacer un atentado en algún mercado. En los últimos han utilizado niñas que envían engañadas a comprar y luego las hacen explotar a distancia. De todas formas, lo que es claro es que el país está ahora un poco más tranquilo”. Quien habla así es el padre Salvador Romano (Sant Feliu de Codines, Barcelona, 1945) misionero javeriano que lleva trabajando en ese país desde 1982.

Salvador Romano en Pala
Salvador Romano en Pala, Chad / Foto Chema Caballero

Comenta Salva, que es como todo el mundo le conoce, que la razón de esta mejora de la seguridad del país se debe en gran parte a que Chad “tiene un ejército muy fuerte, muy bien preparado, son verdaderos guerreros del desierto, con muchos medios, y que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y Estados Unidos para luchar contra ese terrorismo. Son ellos los que desde el punto de vista militar están un poco acabando y limitando la cosa”. 

Este es el aspecto militar del problema porque no hay que olvidar que “Boko Haram surge porque Nigeria había abandonado mucho el norte del país”. Hay un fuerte problema social del que se sirven los terroristas para reclutar a los jóvenes e imponer sus doctrinas también en Chad, al igual que sucede en los otros países vecinos como Camerún y Níger. “Chad es un país que no tiene futuro tal y como está ahora mismo”, explica Romano, “está siendo saqueado a causa de la corrupción, unos dicen saqueado que por una cierta tribu, que por un cierto clan… Bueno, está siendo saqueado por unos pocos, lo que significa que el resto de la población vive en la pobreza. Además, la educación es un engaño porque los jóvenes llegan a terminar sus estudios y consiguen sus diplomas pero no tienen el nivel que han de tener. Tiene expectativas pero no logran hacer nada, no consiguen un trabajo. Es por esto que las ciudades se encuentran llenas de jóvenes que están allí sin hacer nada, que sobreviven como pueden, que no tienen nada, por lo que cuando encuentran a alguien que les ofrece dinero, que les ofrece una oportunidad de ser jefes, de ser algo, le siguen sin pensárselo dos veces y Boko Haram se aprovecha de eso”.

“En la zona que yo estoy, en Pala, me decía el comisario de la policía que a los jóvenes que Boko Haram recluta les ofrecen 100.000 francos cfa. (152 euros) al momento de unirse a ellos y les prometen que además tendrán dinero, que tendrán armas, que serán… y claro los jóvenes se dejan engañar”, continúa Salva. Por eso mismo, él cree que “hasta que no se resuelva la situación política y social, del norte de Nigeria pero también la de Chad, hasta que no se resuelva el problema de los jóvenes y estos puedan encontrar trabajo y tener una educación de calidad… no se terminará con Boko Haram. La juventud no ve futuro, ese es el grave problema y  el país que no se ocupa de ellos. El ejército puede eliminar las células de Boko Haram actuales pero volverán a surgir otras sino se remedia la vida de los jóvenes ya”.

La situación del país no tiene pinta de que vaya a cambiar en un corto plazo. El pasado 10 de abril el presidente chadiano,  Idriss Déby, era reelegido por sexta vez con el 61,56 % de los votos, mientras que la oposición acusaba de fraude al proceso electoral. Déby “tiene el apoyo de Europa y de las grandes potencias porque  se dice que puede controlar la región. Por ejemplo, en la República Centroafricana el presidente de Chad puede controlar a los seleka, si hubiese salido otro presidente quizás todo el proceso de paz de ese país no hubiera seguido adelante. Eso hace que también haya un poco de desencanto en la ciudadanía, la gente dice que no hay nada que hacer, que no se pueden cambiar las cosas, porque como todos los grandes apoyan al presidente no se le puede cambiar”.

“Hay que decir que de vez en cuando suceden cosas buenas”, afirma Salva, “como que por primer vez en África se ha juzgado y condenado al antiguo presidente del Chad, Hessène Habré. Esto puede ser una señal para decir que, tal vez, los jefes de estado africanos no pueden hacer lo que les dé la gana, que habrá una justicia. Creo que esto afectará muy positivamente a la sociedad chadiana porque algo se está moviendo en el país. En las últimas elecciones se despertó un poco una conciencia y la gente decía que hay que unirse, que hay que salir de este agujero… Eso, unido a este juicio, que en Chad ha tenido una gran publicidad, y el hecho de que a Habré lo haya juzgado un tribunal africano y condenado a cadena perpetua, es una señal muy fuerte para los gobiernos de África y sobre todo para los ciudadanos, que les dice que algo se puede hacer. Esto puede despertar la sociedad un poco, y por eso es un paso muy importante”.

Sin embargo, “estamos muy lejos de que en Chad suceda algo parecido a lo que pasó en Burkina Faso en 2014, por ejemplo”, continúa Romano, “porque el presidente chadiano cuenta con un gran apoyo de las fuerzas armadas, por eso mismo la situación es diferente en los dos países. Pero lo importante es que algo, aunque sea poco, se ha despertado y decimos que no ahora pero dentro de unos años habrá una reacción gracias a la cual se podrá llegar a una cierta democracia”.

DSCN1018
Chicos jugando al fútbol en uno de los centros culturales y deportivos de los Misioneros javerianos en Chad

Salva es consciente de que para realmente cambiar las cosas en Chad hay que trabajar mucho con los jóvenes, primero ofreciéndoles una educación de calidad y luego creando oportunidades laborales para ellos. Pero también piensa que hay un problema mucho más profundo: “los jóvenes rechazan la cultura de los ancianos, con los valores que esa cultura transmitía. El modelo que quieren es el que ven en la televisión y en las películas que llegan allí, que tiene unos valores superficiales y muchas veces contravalores. Ellos quieren ser modernos y quieren ser como en esas películas. Como consecuencia, hay una falta de valores en la juventud chadiana enorme, Si esto es así, cómo luchar contra la corrupción, cómo luchar por la igualdad entre hombre y mujer, cómo inculcar a los jóvenes la idea de que el país puede crecer cuando falta una  base cultural de valores y eso es muy grave y es muy difícil de corregir”.

Desde la Iglesia católica, que es minoritaria en el país, “se están creando centros culturales, con bibliotecas, con salones de actos, con proyecciones, con encuentros, con conferencias con conciertos, con actividades deportivas… es una manera, primero de quitar a los jóvenes del alcoholismo que es uno de los graves problemas que tienen. Es terrible, porque cuando no hay nada se reúnen en los bares donde beben y beben. El hecho de que vengan a estos centros donde no hay alcohol y se divierten ya es algo. En Pala hay tardes que tenemos hasta un millar de jóvenes. En muchos lugares donde estamos, además de en las escuelas trabajamos con este tipo de actividades de formación para los jóvenes. Además estamos incrementado esos centros culturales y sus actividades: las conferencias, los encuentros, poner a disposición de los jóvenes libros. Hemos encontrado algunos voluntarios, incluso profesores de bachillerato, que se prestan gratuitamente a dar conferencias, a explicar algún libro… Todo eso pueda ayudar a abrir un poco la mentalidad de estas personas, es ya un primer paso”, explica el misionero.

Chicas estudiando en uno de los centros culturales y deportivos de los javerianos en Chad
Chicas estudiando en uno de los centros culturales

En esos centros también se educa sobre el VIH/SIDA a los jóvenes, otra de las prioridades de la Iglesia en Chad. “En los centros culturales se intenta, al igual que con los grupos que últimamente se han creado alrededor de un monitor, formado por nosotros, para informarles sobe el SIDA. Cuando la mentalidad como es allí es que eso te cae encima como la lluvia, si te toca te toca, cuesta mucho  intentar cambiar esa forma de pensar, porque no basta con decir usa el condón y se acabó, no, hay que cambiar la mentalidad y eso no es nada fácil, se necesita mucho tiempo para conseguirlo. Tenemos actualmente 27 monitores que hemos formado para que reúnan a los jóvenes en los  distintos poblados y les hablen de eso y les informen y les formen y les ayuden a salir un poco de esa mentalidad”.

“Así, poco a poco, en Chad se están creando condiciones para mejorar la situación de los jóvenes y evitar el desánimo que muchas veces les afecta y que les hace caer en cosas como el alcoholismo o unirse a grupos terroristas como Boko Haram o los selekas de la República Centroafricana. Son pequeños pasos, nos gustaría hacer mucho más, pero los fondos no llegan para eso, así que hacemos lo que podemos”, concluye Salva.

Hay 1 Comentarios

Es realmente dramático todo lo que cuenta este misionero , yo dudo que se acabe de momento con Boko Haram, al contrario, están reclutando chicos y a las chicas que secuestran las hacen estallar, muy desolador.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre los autores

Lola Huete Machado. Redactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.

Chema Caballero Chema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.

José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.

Ángeles JuradoÁngeles Jurado. Periodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.

Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.

Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...

Beatriz Leal Riesco Beatriz Leal Riesco. Investigadora, docente, crítica y comisaria independiente. Nómada convencida de sus virtudes terapéuticas, desde 2011 es programadora del African Film Festival de NYC. Sissako, Mbembe, Baldwin y Simone la cautivaron, lanzándose a descubrir el arte africano y afroamericano. Su pasión aumenta con los años.

Otros autores

Facebook

MAPA

mapa de África

Nube de tags

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal