Una fotografía no frena una guerra ni fuerza una intervención humanitaria ni salva la vida de los que ya están muertos, aunque una gran fotografía periodística puede ser un puñetazo en la mesa a la hora de comer y en la conciencia de los que deciden y ante la que es muy difícil permanecer impasible. Una fotografía solo sirve, en el mejor de los casos, para que alguien piense y tome conciencia, y para evitar que prevalezca la versión oficial como única fuente y se convierta en propaganda.
Dice James Nachtwey, estadounidense y uno de los grandes fotoperiodistas de esta época: "Una historia no es vender, también es dar". Esta conferencia sobre el arte de hacer fotos en zonas de guerra y el significado de su trabajo de testigo honesto y comprometido es un extarordinario recorrido por los grandes acontecimientos internacionales de los últimos 25 años y un soplo de aire fresco para los que dudan sobre el presente, futuro y necesidad de esta profesión. Desde el Ulster a Centroamérica; desde Oriente Próximo a los Balcanes y Chechenia; desde Irak a Somalia, la caída del apartheid y a Ruanda y su célebre foto del joven macheteado durante el genocidio de 1994. Las palabras de Nachtwey se acompañan de algunas de sus mejores trabajos. Cada imagen, un conflicto, una persona, una voz, una forma de supervivencia.

Hay 1 Comentarios
Hola Lobo. No he podido ver el video. No sé si será porque hay que inscribirse en algún sitio, darse de alta, pagar... En fin, me pierdo con tantos medios. Como ESKUP, no sé cómo funciona.
Pero he pinchado en James Nachtway y me han parecido unas fotos impresionantes e impactantes.
Saludos
Publicado por: Paloma | 25/07/2010 7:59:40