El Banco Central Europeo devuelve la pelota a los dirigentes europeos. Son ellos y no el BCE quienes deben resolver las múltiples crisis: la económica, la bancaria, la del euro. Es la tesis del Financial Times, el periódico más duro con el Gobierno de Mariano Rajoy.
El gobernador del BCE, Mario Draghi, aseguró que el crecimiento de la Eurozona es aún muy débil y los peligros muy grandes. Para The Wall Street Journal no fue un discurso optimista. Bloomberg prefiere ver la botella medio llena en su disposición a actuar.
Una lectura recomendada sobre la ausencia de liderazgo: "Lo que las langostas se comieron", de Thomas Friedman.
