Álvaro Barrientos (ASSOCIATED PRESS).
Las dudas sobre la solvencia del Reino de España han terminado por contaminar a la selección de fútbol, el estandarte de una nación moderna, atractiva y triunfadora que no existe. Aquella España próspera y emprendedora era un espejismo; no éramos ricos, solo estábamos endeudados.
Uno de los gráficos del diario The New York Times: para entender la crisis.
Siguen las perturbaciones en los mercados: suben y bajan haciendo caja sobre el día anterior. Se multiplican los titulares de la crisis española creando una espiral de desconfianza. Regresamos al escenario Spanic una vez ¿superado? el de Grexit.
