Los mercados, a la velocidad de la luz. / Yoshikazu Tsuno. (AFP).
Es posible que el fin del mundo sea a fuego lento, imperceptible para aquellos que esperan un fin súbito, catastrófico. Puede que sea la explicación lógica del comportamiento suicida de la prima de riesgo española (rentabilidad extra exigida a la deuda española a 10 años frente a la alemana, considerada segura) y de la voracidad de los mercados, que han ampliado su coto de caza a Italia, como era previsible.
