El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, un personaje de escaso peso político internacional e iniciativas más que modestas, ha inaugurado en Ginebra la reunión del Consejo de Derechos Humanos. Se trata de un organismo intergubernamental dependiente de la ONU que tiene la misión de denunciar violaciones de esos derechos y producir recomendaciones para mejorar la situación.
