Primero, una fotografía: niños palestinos curiosean en la morgue del hospital de Beit Hanun, en el norte de Gaza. Una incursión israelí mató, unas horas antes, a dos militantes cerca de la frontera. Israel mantiene una guerra invisible contra los palestinos, sea Gaza o Cisjordania.
Después, Líbano, un país descosido que se afana por disimular sus heridas, por no romperse del todo. Mi compañero Javier Valenzuela, corresponsal en Beirut en algunos años de la guerra civil (1975-2000), cree que se impondrá la calma antes de que estalle la Gran Catástrofe. Los incidentes más graves, en Trípoli. Los choques armados también regresaron a la capital. Regresan los fantasmas del pasado.
