Mucho se ha dicho de Sony a lo largo de los años que llevan al pie del cañón en el mundo del videojuego, y no han sido pocas las veces en las que se han llevado duras críticas tanto por su gestión como por las descaradas declaraciones de personajes como Kaz Hirai, que despertaron en más de uno una notable aversión hacia la compañía.
Pero pasados los años, con los ánimos calmados y lejos de polémicas absurdas, siendo tanto Xbox 360 como PlayStation 3 dos máquinas que no pueden rivalizar más allá de las pocas exclusividades de cada una, es mucho más fácil saber apreciar la innegable calidad del trabajo que Sony ha llevado a cabo durante esta generación.
A raíz del sistema Move, que podríamos considerar paralelo y comparable a Kinect, la compañía ha desarrollado productos que han ido mucho más allá de lo simplemente curioso y que realmente suponen una experiencia de juego totalmente distinta e innovadora. Si Microsoft ha decidido tirar por la vía fácil y emular a Wii con juegos insustanciales y que pese a resultar divertidos a nivel creativo dejan mucho que desear, Sony ha sido capaz de lanzar varios productos que rompen con la norma.
El último de ellos, Datura, apunta bien alto. De la mano de Santa Monica, el estudio conocido por dar forma a un título tan distinto al que nos ocupa como God of War, Datura nos parece ofrecer una mezcla de sensaciones oníricas, surrealistas y un carácter muy intimista que se aleja del estilo mainstream de la mayoría de lanzamientos de esos juegos que solo buscan aprovechar de manera muy superficial las posibilidades que ofrece un sistema de captura de movimiento.
Quizá sea este el camino que deban seguir aquellos que apuestan por una nueva concepción de juego, que a la vez no caiga en tópicos de disparar aquí y allá o que no se limite a jugar al tenis, golf o derivados meneando los brazos ante la pantalla. Por lo menos, Sony parece haber abrazado una vía más experimental e innovadora que rompe con el conservadurismo que la había caracterizado desde los primeros años de vida de PSX. Habrá que ver si Datura finalmente afirma este viraje.