Cualquiera de nosotros poco sabe de Ucrania, ¿me equivoco? Quizá que la capital es Kiev y sobre todo que hace poco fueron eliminados de la Eurocopa que se celebra en su país, junto a una Polonia que también ha caído a la primera de cambio. Pero estoy seguro que los más videojugueros tienen una referencia cultural del país sin ni siquiera saberlo.
Probablemente muchos de los que lean esto hayan recorrido las calles de Liberty City junto a Niko Bellic en el para muchos decepcionantemente maduro Grand Theft Auto 4, y, al igual que yo, es probable que jugaran con el dial de las emisoras a ver qué sonaba por ahí, porque está claro que como mejor se conduce es con buena música.
Y ahí estaba yo, pasando de las emisoras gangsta, deteniéndome cuando encontraba esa joya de los Smashing Pumpkins llamada 1979, y poniendo Vladivostock FM para que Nico se sintiera como en casa. Y en una de estas fue cuando di con una canción que me hizo pensar "¡Cómo rockean estas rusas!". Un tema con buenas guitarras distorsionadas, una voz femenina con una melodía vocal pegadiza de la que no entendia ni papa, pero en general un tema fresco y contundente que me recordaba a lo mejor de los 90 pasado por un filtro más moderno.
Pero nada, ni letras en ruso ni tías. Quién estaba detrás de ese tema es Marakesh, un grupo ucraniano con un front(wo)man bastante peculiar y que en su momento fue descrito como los Placebo de los países del este, grupo, además, con el que han llegado a compartir escenario.
Con un sonido reminiscente de la genial ola de rock alternativo británico de principios de siglo XX (guitarras en Drop D a fondo, acordes que se escapan de la norma, mezcla entre melancolía y rabia adolescente y nada genéricas melodías vocales), se han ganado una fama considerable en su país, siempre teniendo en cuenta que en ningún lugar actualmente grupos de este palo llegan a lo más alto.
Y tras Jdat, se abre un abundante abanico de LP's y maquetas con un sonido de contrastes muy marcados y casi exagerados que va desde los temas más cañeros con guitarras a lo Reuben, Foo Fighters o Biffy Clyro a otros de corte electrónico con unas melodías que podrían pasar las de una boy band, pero con un sonido muy fresco quizá en parte gracias a que el idioma no es el que estamos acostumbrados a escuchar en un género como el rock.
De toda su discografía, recomiendo encarecidamente el EP Saint Valentine's Day, del 2007 y la continuación inmediata a su debut. Pese a que el tema de inicio no pasa de resultón, los cinco que les siguen son una clara muestra de hasta qué punto domina(ba)n estos chavales las claves de un buen rock alternativo, con claras influencias de los grupos británicos cuya escena se había ido desvaneciendo notablemente.
Temas como Jdat aparecieron en esta maqueta, y junto a Daleko Zdes', el conjunto es un no parar de grandes riffs uno detrás de otro que culminan en un tema electrónico que podría encajar perfectamente en los últimos discos de Linkin Park, aunque con la profesionalidad que cada vez se echa más de menos en los trabajos de Bennington y compañía.
En resumen, un grupo que si bien no es ninguna rareza en su país, ya que gozan de cierto éxito, sí son unos totales desconocidos alrededor de Europa. Como viene siendo habitual en juegos como GTA, Need for Speed o los FIFA, muchos grupos se dan a conocer gracias a la inclusión de alguno de sus temas en la banda sonora, y más de uno termina resultando ser una grata sorpresa.
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