CARLOS CARNERO
Desde que la crisis financiera de la eurozona empezó a provocar a principios de 2010 seísmos de gran magnitud, España ha conseguido evitar sumarse al grupo de países comunitarios que piden prestadas a la UE ingentes cantidades de dinero para seguir funcionando ante la incapacidad de financiarse por sí mismos.
Los instrumentos de solidaridad entre los miembros de la UE están para ser usados cuando sea necesario, desde luego. Pero si se utilizan conviene tener claras, como mínimo, dos cosas importantes sobre el rescate: que no es la causa de la crisis, sino su consecuencia, y que no sale gratis.
Aunque quizás convenga matizar la primera de las afirmaciones, porque si las cosas no se hacen bien, el primer rescate puede terminar ahondando los problemas y conducir a otros sucesivos, como una bola de nieve.
De confirmarse las informaciones publicadas dentro y fuera de nuestro país, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el Mecanismo Europeo de Estabilidad (dependiendo de si la operación se hace en junio o julio) prestaría a España, vía FROB, una importante cantidad de millones de euros para rescatar a los bancos en apuros, sobre cuya cuantía existen diferentes cálculos.
Así, sería España quien tendría que devolver con intereses el dinero recibido, articulando los procedimientos para que los bancos se lo reintegrasen al FROB, lo que a su vez les obligaría a adoptar decicisiones complicadas. Además, se firmaría un compromiso con valor jurídico entre España y los prestamistas estableciendo las condiciones de la devolución, los procedimientos de supervisión directa y ciertas medidas globales sobre el sistema financiero y, quizás, la economía en general -aunque las primeras ya lo son por sí mismas-, que deberían aplicarse.
Si se cumplen los pronósticos publicados hasta la fecha, los intentos del Gobierno de evitar la fórmula de rescate y sustituirla por una ayuda directa del Fondo o del Mecanismo a los bancos sin pasar por el Estado no tendrían éxito porque para conseguirlo habría que cambiar las normas vigentes, lo que llevaría un cierto tiempo del que no disponemos, suponiendo que todos los actores quisieran hacerlo.
Lo mejor sigue siendo evitar el rescate, por todo lo apuntado. Pero si finalmente se produce en los términos descritos como hipótesis, el quid de la cuestión radicará en sus condiciones. Convendría conseguir que tales condiciones no profundizaran la recesión y que la devolución de lo recibido fuera viable, para no alcanzar un punto de no retorno que nos llevara a un segundo rescate para conseguirlo, y así sucesivamente.
De producirse el rescate (repito: ojalá que no se haga realidad o que, como mínimo, lo sea en términos próximos a los deseados por el Gobierno), la aprobación de sus condiciones debería pasar por el debate y el voto del Congreso.
El Gobierno y la oposición tienen que saber que los prestamistas no quieren bromas, sino unidad de criterio, que sólo podrá alcanzarse a través de una relación fluida y constructiva entre el PP y el PSOE, sin olvidar en ningún caso a los agentes sociales.
Esto es, si el rescate se produce a través del modelo antes señalado, debería alentarse un pacto de estado entre los partidos, los sindicatos y los empresarios que, por otra parte, la ciudadanía está demandando a gritos.
Una consideración para terminar: con su decisión sobre la edad de jubilación, Hollande ha demostrado lo que muchos pensamos sobre el binomio austeridad-crecimiento: que el ajuste se puede hacer vía ingresos o vía gastos, estando casi inexplorada en España la primera opción.
Nos esperan tiempos difíciles, no sé si los peores o los mejores, siguiendo al Dickens de "Historia de dos ciudades". Depende de nosotros mismos como españoles y de que la UE se convierta por fin en una verdadera unión política, económica y social.
Nicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.
Carlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.
Belén Barreiro es Directora del Laboratorio de la Fundación Alternativas. Doctora en Ciencia Política y Sociología. Ha sido presidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas.
Vicente Palacio. Director Adjunto del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.
Fernando Rueda. Director del Observatorio de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas. Politólogo, consultor internacional y experto en cooperación cultural internacional.
Ignacio Urquizu es Profesor de Sociología de la Universidad Complutense y colaborador de la Fundación Alternativas.
Rubén Ruiz-Rufino es investigador García Pelayo en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC) y colaborador de la Fundación Alternativas.
Sandra León es Doctora en Ciencias Políticas y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, además de colaboradora habitual del programa "Hoy por hoy" de la Cadena Ser.
Pablo Beramendi es Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Duke (USA). Coordina la colección de Política Comparada en el Laboratorio de Alternativas.
Carlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.
Manuel de la Rocha Vázquez. Licenciado en empresariales por la UAM y Master en Política Económica por la U. de Columbia. Es coordinador de Economía Internacional de la Fundación Alternativas.
Erika Rodriguez es sociologa, especializada en economia y politica internacional. Es Coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas y profesora asociada de la Universidad Carlos III.
Jose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.
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Enrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.
Alfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.
Jorge Fernández León. Director de Programas de la Fundación de Cultura de Gijón y analista de políticas culturales.
Julio Embid. Subdirector del Laboratorio de Alternativas. Licenciado en Ciencias Políticas y en Periodismo por la UCM. DEA por la UCM.
Javier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.