Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

... Una singular estrategia

Por: | 28 de septiembre de 2012

KATTYA CASCANTE

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Ayer se presentaron los Presupuestos Generales del Estado para 2013 con una ausencia sintomática, la del propio presidente del Gobierno. Mariano Rajoy se encontraba en Nueva York para defender la candidatura española para formar parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. España compite con Turquía y Nueva Zelanda como miembro no permanente del Consejo en el bienio 2015-2016. Un puesto para el que nuestro Gobierno ha decidido emplearse a fondo con un gran despliegue diplomático y donde se demostrará si todavía nos queda algo de músculo para jugar esta mano.

Y no es que tengamos razones para ser positivos. Recordemos que no hace mucho Brasil nos arrebató la dirección de la Organización Mundial de la Alimentación (FAO) justo en un momento en el que se procuraba rentabilizar la enorme apuesta económica que en materia de seguridad alimentaria llevó a cabo España con el anterior Gobierno. Si entonces teníamos motivos (recursos) de sobra para convencer, lo cierto es que ahora las credenciales no sirven ni para evocar el mejor de los pasados.

En su discurso Rajoy, no sólo destacó la importancia de buscar una solución para el Sahel (Mali), fue más allá. Mencionó la intención de colaborar junto con una fuerza militar de la Comunidad Económica del África Occidental (CEDEAO) si se decide intervenir en Mali, para evitar la inseguridad en una región que a penas se encuentra a 800 kilómetros de nuestro país. Y, en la que (en esto no fue tan explícito) la crisis de la subida de precios de los alimentos está haciendo mayores estragos sobre la población.

Una sensibilidad que resulta paradójica ante los nuevos recortes anunciados para el presupuesto de 2013. Recortes muy intensos (por no decir mortales) para la política de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Y todo ello como si de otro asunto se tratase y apenas una semana después de que el propio Secretario General de NNUU (en la misma ciudad) presentara el informe 2012 del Grupo de Tareas sobre el desfase en el logro de la Alianza Mundial para el Desarrollo, el Objetivo 8 de la Declaración del Milenio.

En el informe se aprecia un desfase de más de 166 mil millones de dólares entre los compromisos de AOD mundial (más de 300 mil millones de dólares) y lo desembolsado hasta la fecha. Es decir un 0,39% frente al 0,7% del ingreso nacional bruto de los países donantes. Algo que para los países menos adelantados se traduce en 17 mil millones menos frente a los 38 mil previstos en el Programa de Acción de Estambul. Un acuerdo que determinaba durante el decenio 2011-2020, aportar a la AOD entre 0,15 y 0,20% del ingreso nacional bruto de los países donantes para 2015.

En cuanto al acceso a los mercados, un compromiso que se inició en 2001 con las negociaciones de la Ronda de Doha y donde se acordó establecer un "sistema de comercio y financiamiento multilateral abierto, equitativo, basado en normas, previsible y no discriminatorio", la frustración no puede ser mayor. La parálisis y la falta de interés, agravados sin duda por la crisis, facilitan la proliferación de nuevas medidas proteccionistas (hasta un incremento del 82%) en el comercio internacional. Frente al compromiso de permitir que el 97% de las exportaciones de los países menos adelantados, tuvieran un acceso exento de derechos y de cupos a los mercados de los países desarrollados, como se recomienda en la Declaración Ministerial de Hong Kong de la OMC de 2005, apenas la mitad se admiten con acceso preferencial "verdadero".

Del mismo modo encontramos que 10 de los países pobres más endeudados no han conseguido beneficiarse de la iniciativa multilateral de Alivio de la Deuda y otros 20 (frente a los 68 países que son en total) presentan un alto riesgo en la sostenibilidad de la misma. Tampoco parece mejorar, al menos no tanto como se preveía, la cooperación con las empresas farmacéuticas para que abarataran los medicamentos esenciales. En 2011 la capacidad de acceso a este tipo de medicamentos superaron 5,0 veces los precios de referencia internacionales en los países en desarrollo.

Por último, y en cuanto a los compromisos sobre el acceso a las nuevas tecnologías se refiere, hay un desfase de un 21% de la población del mundo en desarrollo que carece de suscripción a teléfonos móviles. Un porcentaje que se triplica para los usuarios de Internet en los países en desarrollo.

Un informe realmente preocupante a la par que incómodo. Una evidencia más de los fácil que es deshacerse de los compromisos adquiridos, y casi al mismo tiempo que se busca respaldo internacional para alcanzar una posición privilegiada y de reconocimiento... Singular estrategia diría yo.

Hacia un sector eléctrico sostenible

Por: | 26 de septiembre de 2012

JUAN DELGADO

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La reforma del sector eléctrico español es una tarea urgente. Tal reforma no sólo debe resolver de una vez por todas el llamado "déficit tarifario", como pretende la mal llamada reforma aprobada en el Consejo de Ministros del pasado viernes, sino que fundamentalmente debe establecer una senda que garantice la eficiencia y la descarbonización del sector eléctrico.

La inflación regulatoria de la última década ha pecado de cortoplacismo y no ha logrado dotar de estabilidad y coherencia regulatoria a un sector que tanto las necesita. La nueva (y enésima) reforma sigue el mismo camino: trata de resolver a corto plazo los problemas más acuciantes del sector pero sin garantizar la sostenibilidad futura del mismo.

La verdadera reforma que el sector eléctrico español necesita requiere de una visión de conjunto y de largo plazo y de un compromiso de estabilidad regulatoria.

La regulación del mercado eléctrico tras su liberalización en 1997 se ha caracterizado por la falta de coherencia y los continuos cambios regulatorios provocados por un alto nivel de intervencionismo de los distintos gobiernos. La incompleta liberalización inicial y la sucesión de medidas regulatorias posteriores han configurado un laberinto regulatorio que lastra la evolución del sector. Tal y como analizo de forma más detallada en el último número de Zoom Económico, hoy en día nos encontramos con un sector eléctrico con unos precios finales que no reflejan la evolución del mercado, un sistema de promoción de las energías renovables insostenible y una sobrecapacidad de generación provocada en parte por el diseño regulatorio.

En España los precios minoristas de la electricidad no han seguido la evolución de los precios mayoristas. El sistema administrativo de control de precios ha determinado que éstos sigan una senda distinta a la de los mayoristas. Ello introduce distorsiones en el comportamiento de consumidores y empresas. Esta disociación entre precios mayoristas y minoristas ha causado el denominado "déficit tarifario" que constituye una deuda reconocida a los comercializadores por la diferencia entre el coste real de la energía y el precio percibido.

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Eurocluster vs Eurovegas

Por: | 24 de septiembre de 2012

FERNANDO RUEDA

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Ahora que repunta levemente el consumo en el sector de la hostelería y la construcción, gracias a los almuerzos en restaurantes de lujo para dibujar garabatos sobre Eurovegas, conviene recordar que otros modelos industriales para el crecimiento son posibles.

No se pretende aquí determinar si Madrid o Barcelona pueden ser un polo de crecimiento económico o de generación de empleo, por atracción turística para consumir en juegos de apuestas o en parques temáticos de cartón piedra, o de valorar las cuestiones éticas y morales asociadas a este tipo de emprendimientos. Se trata de ver si otro modelo es posible.

Lo cierto es que los únicos datos disponibles sobre el número de empleos que Eurovegas  va generar en el futuro son los facilitados por Adelson y sus portavoces del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Pero al margen de los datos de los proponentes, no hay estudios que corroboren que Eurovegas o los “parques del mundo” generaran tantos empleos como dicen. No parece que unos garabatos hechos sobre la marcha en un restaurante arrojen mucha luz sobre crecimiento y empleo, excepto el porcentaje de especulación que dejaría una “buena” negociación sobre el precio del metro cuadrado en los terrenos de Alcorcón, en Paracuellos de Jarama  o en el Prat.

Sin embargo,  si que tenemos datos de crecimiento, correlación con el PIB y número de empleos en los clúster europeos basados en las industrias creativas.

Según un estudio de la Universidad de Valencia los servicios creativos relacionados con las Industrias culturales muestran una fuerte correlación con la riqueza regional. Todos los servicios creativos muestran altos coeficientes de correlación con el PIB per cápita.  Las correlaciones más altas se observan en los sectores de la publicidad, el sector editorial y el audiovisual. El estudio sobre ciudades  y regiones creativas dirigido por el profesor de la Universidad de Valencia Pau Rausell Koster,  concluye que las actividades culturales y creativas son una de las variables más importantes para explicar la riqueza de las regiones en Europa. Incluso, concluye el informe, alguna de las evidencias nos subraya el hecho de que se trata de la variable más significativa.

España tiene cerca de 700.000 empleos en la industria creativa, la mayoría de ellos concentrados en Madrid y en Barcelona. Los “Súperclusters” creativos europeos son Londres y París seguidos por Milán y Ámsterdam,  a mucha distancia de nuestras dos ciudades de referencia.

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Industrias Creativas y culturales. Porcentaje de empleos en ICC sobre el total de empleos 2006. Fuente European Cluster Observatory

Eurovegas por el momento, además de expectativas, lo único que ha provocado son peleas entre administraciones locales – por ver quién se lleva el gato al agua- , y entre partidos políticos – por ver quien es más (o menos) firme defensor del estado de derecho y el imperio de la ley.

Pero para que las noticias sobre Eurovegas pasen a ser anecdóticas y nos olvidemos del tema, necesitamos tres elementos: Unas políticas industriales y unas administraciones que promuevan con el mismo ahínco otros modelos de crecimiento y generación de empleo que no provoquen conflicto, diferencias de criterio y controversias. Un perfil de empresario que no se parezca en nada a Adelson. Un sistema cultural y educativo que apueste por  una ciudadanía más libre y por trabajadores más y mejor cualificados. Es decir, necesitamos todo lo contrario de los que tenemos.

 

¿Obama consolida la ventaja definitiva? por Diego Beas

Por: | 21 de septiembre de 2012

DIEGO BEAS

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Desde el punto de vista de las encuestas, la campaña presidencial de 2012 en Estados Unidos ha sido sorprendente por un factor: su estabilidad. Es decir, su falta de movimiento a lo largo de los meses en los que todo tipo de encuestas (diarias, mensuales, conservadoras, progresistas) arrojaban esencialmente el mismo resultado: Obama adelantaba a Mitt Romney (incluso desde antes de ganar la interna de su partido) por entre dos y tres puntos porcentuales. Si miramos la encuesta más exhaustiva de todas, la que realiza Gallup diariamente, comprobamos que su tendencia es más plana que las llanuras del Medio Oeste. 

Elección de vicepresidente, viajes al extranjero, atentados terroristas, nada, parecía, alteraba la obstinada tendencia. Esto es, hasta los últimos días. Además de la ligera subida en las encuestas producto del llamado bounce de la Convención Demócrata -Romney no acortó la desventaja en Tampa-, el giro más revelador se ha dado en ese otro consenso de Washington: el mediático. A lo largo de los últimos días ha sido sorprendente ver cómo medios de todo el espectro ideológico comienzan a caracterizar la campaña de Mitt Romney como un fracaso. En el mejor de los casos, el consenso apunta hacia la pérdida de fuelle del candidato; en el peor, a dar la campaña por muerta señalando que será prácticamente imposible darle la vuelta a siete semanas de los comicios.

Sí, por una parte, se trata de la retahíla de errores del contendiente Republicano: desde su negativa a presentar sus declaraciones de impuestos a sus impopulares comentarios en su primera gira internacional como candidato; desde su elección de vicepresidente -claramente defensiva, apelando al ala más conservadora del partido- a su incapacidad para conectar con el 50% de los electores: las mujeres. Las políticas Republicanas no sólo no distinguen género, en muchos casos, van claramente en contra del empoderamiento femenino. Uno de los eslóganes que más circulan estos días dice: Romney, en contra de la desregulación de Wall Street; a favor de la regulación de las mujeres y los homosexuales.

Pero, el fondo del problema no sólo está en los errores del rival de Obama. Quizá más importante es el desfondamiento ideológico de una campaña que intenta presentar las mismas ideas económicas aplicadas durante los últimos 30 años como única e inequívoca receta para sacar al país de la crisis. En su insistencia en concentrar todos los esfuerzos económicos del Gobierno en la reducción del déficit al tiempo que se reducen impuestos y competencias de las administraciones -mientras el desempleo no baja del 8% y el país se rezaga en temas de inversión en investigación y desarrollo-. En presentar la fórmula de la supply-side economics (rebajas de impuestos en lo más alto para estimular la oferta y, en teoría, acelerar el consumo y crecimiento) como la esencia del credo conservador, sin atender al desarrollo de la propia disciplina económica y la evidencia empírica apuntando en la dirección contraria.

El lunes, el ideólogo y asesor Republicano David Frum, tuiteaba un decálogo explicando los fracasos de la campaña que resumen bien la encrucijada del partido: 1) La campaña tiene un problema de mensaje porque tiene un problema de plataforma; 2) el problema de plataforma consiste en que Romney no hace otra cosa que presentar malas noticias a la clase media americana; 3) ¿cómo vendes el mensaje de recortar la seguridad social para bajar los impuestos del 1% con más renta al nivel más bajo en muchas décadas?; y así hasta el número 10. En suma, si algo ha quedado claro después de más de tres meses de campaña es que ese discurso simplemente no cuaja entre el electorado estadounidense.

Así, nos enfrentamos a la recta final de la contienda con un Obama claramente en el liderato. Arriba en el voto popular por un margen que oscila entre el 3% y 5% y, mucho más importante, con un margen aún más amplio en el Colegio Electoral -la vía por la cual se elige en realidad al presidente-. Según el análisis más reciente de Nate Silver, el especialista en encuestas del New York Times, las probabilidades de triunfo de Obama en el voto electoral han rebasado por primera vez el umbral del 70%. La posibilidad de que Mitt Romney alcance los 270 votos electorales necesarios para ser proclamado presidente, es más baja que nunca.

Los efectos de la dualidad sobre el modelo productivo

Por: | 19 de septiembre de 2012

KIKO LLANERAS. Doctor en Automática e Informática Industrial, Profesor e investigador de la UdG y editor en Politikon.es

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Siguiendo con una tendencia que viene de tiempo atrás, la crisis en nuestro país está siendo particularmente severa en términos de empleo. La prueba es que la caída del PIB español ha sido moderada en comparación con la de otros países en dificultades, pero el aumento del desempleo ha sido el mayor de toda la OCDE.

Se recurre a muchos factores para explicar esta disfunción, pero uno de los sospechosos habituales en nuestro tejido empresarial. Se dice que en España dominan sectores como la hostelería o la construcción, extensivos en mano de obra poco calificada, y que eso provoca que abunde el trabajo temporal y que se destruya más empleo durante una recesión. Y efectivamente nuestro país tiene una tasa de temporalidad de las más altas de Europa, entorno al 25% o 30% de los trabajadores tienen un contrato temporal y como se observa en el gráfico, sobre estos se concentra la destrucción de empleo durante la crisis.

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Sin embargo, suele olvidarse que el tejido productivo no es un elemento aislado y que nuestras instituciones laborales contribuyen a darle forma. Si tenemos una regulación que favorece la temporalidad, es de esperar que abunden las empresas que mejor explotan esa circunstancia. A continuación argumentaré cómo puede estar ocurriendo eso exactamente.

En la actualidad nuestro régimen laboral tiene una estructura dual de contratos indefinidos y contratos temporales. Los trabajadores tienden así a dividirse en dos grupos: los insiders, con contratos indefinidos y protegidos por indemnizaciones en caso de despido, y los outsiders, con contratos temporales y con escasa o nula protección. Pertenecer al segundo grupo supone una serie de perjuicios: los trabajadores temporales tienen salarios más bajos, se forman menos y, como vimos en el gráfico, sufren la destrucción de empleo con más fuerza.

Pero, ¿cómo contribuye la dualidad a configurar el tejido productivo? Lo hace ofreciendo un particular mecanismo de flexibilidad: la dualidad permite que las empresas puedan utilizar un contingente dinámico de trabajadores temporales para adaptarse al ciclo económico -en periodos de crecimiento se incorpora personal en rotación; personal que cuando viene la recesión se despide o no se renueva-. Este puede ser el mecanismo de flexibilidad preferido por muchas empresas, ya que nuestra regulación penaliza otras alternativas: los salarios son rígidos y el coste dual del despido protege a los trabajadores fijos.

La clave del asunto está en que el mecanismo descrito sólo es útil para ciertas empresas. ¿Qué empresas sacarán más ventaja de un contingente dinámico de trabajadores temporales? Las que emplean mucha mano de obra menos cualificada; precisamente las empresas tradicionales que dominan en los sectores, como la hostelería y la construcción, de los que hablé al principio. En cambio ese contingente de trabajadores temporales será poco o nada útil para otras empresas que necesitan personal más cualificado, con formación y experiencia específica, y que por lo tanto no son prescindibles ni reemplazables.

En resumen, la dualidad de nuestra regulación laboral ofrece una ventaja a las empresas cuyos trabajadores requieren menos formación, contribuyendo así a que estas empresas ganen presencia en nuestro tejido productivo. A su vez, esas mismas empresas abogarán por preservar una regulación que les es favorable, poniendo en marcha una dinámica de mantenimiento del statu quo. Por lo tanto, si queremos tender a un modelo productivo distinto, y en particular si queremos poner énfasis en la formación, el conocimiento y la competitividad en el exterior, es imprescindible analizar detenidamente qué influencia están ejerciendo nuestras instituciones laborales.

Escáneres y diagnóstico

Por: | 17 de septiembre de 2012

JORGE FERNÁNDEZ LEÓN

Jorge

Dos artículos de reciente aparición, entre los muchos dedicados a los recortes culturales y a sus efectos, llaman particularmente la atención por su pertinencia y dramatismo.

En el primero, publicado la pasada semana, se escanea en detalle el devenir de las Obras Sociales y Culturales de las Cajas de Ahorros, y se anuncia nada veladamente la cascada de efectos perniciosos para la vida cultural local de su desaparición casi total. En el segundo se enuncia un breve y aparentemente seco diagnóstico del estado y el daño que, en el cuerpo principal de la vida cultural española, están causando las múltiples decisiones que anuncian la muerte del humus que mantiene viva la cultura: la trama civil que forman profesionales, organizaciones y proyectos, más allá de los servicios públicos mantenidos por las administraciones culturales. Ambas reflexiones vienen a coincidir en poner el foco sobre un aspecto que, de manera perversa, muestra el funcionamiento de la teoría neuroligüística de los marcos aplicado a la vida cultural española.

En el primer caso, la demonización general de las Cajas, bancos públicos una vez ahora abocados a la privatización, hace fácil la tarea de eliminar de un plumazo las obligaciones de reinversión de los beneficios en proyectos sociales y comunitarios, achacando también a la cultura y a sus participantes el haberse sumado al supuesto aquelarre financiado con esos fondos. Casi nadie se atreve hoy a decir que las aportaciones de las Cajas componentes de la CECA han supuesto cantidades milmillonarias destinadas a cultura desde su nacimiento hasta casi ahora mismo. Solo en 2010, según la memoria de Responsabilidad Social Corporativa de la CECA, fueron 560 millones de euros los que se destinaron a tareas culturales y patrimoniales, casi la misma cifra que en el presente año tiene nuestra Secretaría de Estado de Cultura para el funcionamiento de sus recursos (642 millones de euros). Y eso que la reducción de la inversión de beneficios destinada a programas culturales en los últimos años ha sido de más del 70%.

En el segundo texto, del profesor Alfons Martinell, perfila con finura y densidad infrecuentes el escenario tormentoso de las políticas culturales, y la divergencia creciente entre las mismas y el sistema cultural real del país. De mantenerse la introspección geométrica de las instituciones, corre peligro su propio sentido como parte de los compromisos constitucionales para con la cultura, como instrumento nivelador esencial de la vida democrática. Leer y descifrar con detenimiento las ideas enunciadas y sugeridas en el artículo permite establecer un índice urgente del estado del lugar. Y el contraste de su densidad y prioridades con las que podemos encontrar en el Plan Estratégico General 2012-2015 de la Secretaría de Estado de Cultura, amplía la ya generosa lista de preocupaciones. Sobre todo para quien piense en la política como una respuesta eficaz y complementaria que avance y complemente las transformaciones del sistema cultural en curso, y no como un juego de palabras huecas que sustituyen el sentido simbólico por la ley de la selva de la competencia dentro del mismo.

Colombia, negociación sin tregua

Por: | 14 de septiembre de 2012

ERIKA RODRÍGUEZ

Erika

La Paz es quizás la palabra que probablemente más sentimientos despierta entre los colombianos, pero el significado de dicho concepto es difícil de interpretar en el marco de la compleja situación de seguridad del país. A pesar de ello la negociación con las FARC y la perspectiva de una desmovilización de dicho grupo es una ventaja de esperanza que no deja indiferente a ningún sector de la sociedad colombiana.

Es la tercera vez que Estado y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, intentan una negociación, el primer intento fue durante el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), el segundo, el que llevó Andrés Pastrana en el Caguan (1998-2002). Sobra decir que en ambos, los avances en las negociaciones fueron inexistentes o escasos y sobre todo temporales.

En esta ocasión el gobierno intenta aplicar lecciones del pasado y aprovechar el momento histórico, y como no, como todos los presidentes que intentan un diálogo de paz, pasar a la historia.

Lo cierto es que Santos parece tener claro que debe intentar construir confianza entre los adversarios, pero sin que la opinión pública sienta que se cede en exceso a favor de la guerrilla y que necesita un equilibrio entre los diversos grupos que influyen en el proceso, víctimas, militares, partidos políticos y la feroz crítica de la extrema derecha aupada por el expresidente Uribe. Finalmente, y en esto ya se adelantó el Presidente, que necesita un marco jurídico sólido ( Marco para la Paz) que no se caiga en medio del proceso ( como le ocurriera a Uribe durante su negociación con las autodefensas).

Además del complejo engranaje político éste nuevo proceso genera grandes dudas, y llama poderosamente la atención, especialmente en España, que las negociaciones inicien sin una tregua previa. Para los colombianos esta situación no es una novedad (ya ocurrió lo mismo durante los diálogos de paz que celebró Pastrana).

Iniciar una negociación en medio del ruido de los fusiles tiene varias explicaciones. La primera de ellas es que la guerrilla están replegadas a fuerza de los golpes militares que les han afectado seriamente. El Gobierno no quiere ceder el espacio ganado militarmente, ni bajar la tensión, lo cual podría permitir un nuevo rearme guerrillero ( como ya ocurriera en la "zona de distensión" en los anteriores diálogos).

Por otro lado los guerrilleros desconfían del gobierno y de los otros grupos armados (tras el brutal exterminio de su brazo político en los ochenta, después del fallido proceso de paz de Betancur) y la mayoría de los colombianos desconfía de las FARC ( por sus excesos durante los diálogos del Caguan y después de ellos). La tregua es uno de los avances que se quieren conseguir con la negociación que inicia, no su punto de partida. De hecho toda tregua, excepto la de los derrotados, es producto de una negociación, y muy a pesar del expresidente Uribe, las FARC no están derrotadas.

Así pues lo que Colombia está viviendo es una propuesta de diálogos que ante todo quiere y debe recoger las lecciones de sus antecesoras. Debe decirse que hasta ahora el tablero de juego tiene una perspectiva positiva, por lo menos, desde el punto de vista gubernamental, se ha creado un equipo de negociación que intenta legitimar el proceso entre sus críticos, se ha sentado el precedente de la Ley de víctimas, que reconoce a las víctimas de los actores estatales y se ha creado un marco jurídico, teniendo claro, por supuesto, que es limitado y no puede crear "la Paz por Decreto".

En palabras del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, a diferencia de los procesos de paz anteriores con las FARC, éste es "realista" y otorga un peso importante a los derechos humanos en materia de víctimas, garantías políticas de la oposición y desarme de la guerrilla.

A pesar del realismo, conseguir la paz no será sencillo, ni rápido, ni barato. En primer lugar porque hay temas cruciales fuera de los puntos de negociación, como la sostenibilidad ambiental o la desmovilización de los niños reclutados por la guerrilla (quienes serán reconocidos como víctimas). En segundo lugar porque además del narcotráfico persisten incentivos económicos perversos para el accionar de los grupos violentos, como la minería ilegal, entre otros. En tercer lugar porque las FARC no son el único actor, quedan al margen el ELN, los neoparamilitares, y las bandas emergentes y finalmente porque la paz implica una profunda transformación social e institucional y sobre todo un precio a pagar por parte de todos los colombianos: reintegración de combatientes, procesos de verdad y reparación, fortalecimiento de la democracia y disminución de la desigualdades sociales, etc.; coste al que aún son reticentes algunos sectores económicos y élites locales.

Pasará un buen tiempo antes de ver resultados, pero esperamos sinceramente que se estén poniendo las piedras angulares de esa Paz que no conocen los colombianos.

 

¿Recibirá Cataluña 5.000 millones?

Por: | 12 de septiembre de 2012

CARLOS MARAVALL

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El cumplimiento del objetivo de déficit por parte de las Administraciones Públicas del 6,3% del PIB para 2012 es un Sudoku prácticamente imposible de resolver. Considerado individualmente, hasta julio el Estado ha incrementado su déficit un 26% en relación al mismo periodo del año anterior. ¿Qué as se guarda en la manga el Gobierno para reconducir esta situación? Hasta este momento, los responsables de Hacienda alegan el desfase entre la adopción de medidas de ajuste y su impacto para justificar que alcanzarán el objetivo. En este mismo sentido, también aluden a las transferencias extraordinarias asumidas en la primera mitad del año con las Comunidades Autónomas por la caída de ingresos que han sufrido éstas.

Sea como fuere, reconducir la senda de déficit va a ser harto difícil de aquí a final de año, si el Estado no endurece notablemente la evolución del gasto público del conjunto de las Administraciones Públicas en los próximos meses. ¿Cómo hacerlo?. Como en cualquier crisis, tal reajuste siempre tiene lugar sobre todas las partidas. Pero también suele incidir de forma desproporcionada en unas pocas. Este blog ya ha hecho mención a ello. Sin embargo, teniendo en cuenta la magnitud del recorte necesario, parece difícil que al Gobierno le baste con hacer recortes sin entrar en conflicto con las CC.AA. El Gobierno de Cataluña parece haberlo entendido y se ha anticipado alegando que la petición que acaba de hacer, de apoyo financiero extraordinario por valor de más de 5.000 millones de euros, no debe condicionalidad o contrapartida "política". Sin embargo, en las últimas semanas hemos asistido a algunos movimientos que sí apuntan a que puede tener lugar tal posibilidad.

En primer lugar, las propias autoridades en Cataluña están realizando presión sobre Madrid para avanzar hacia un Pacto Fiscal en el peor momento posible. Su objetivo es que Cataluña no dependa del voluntarismo (¿arbitrariedad?) de Madrid, teniendo en cuenta que aporta aproximadamente un 8% de su PIB en solidaridad hacia el resto de España (cifras de la Generalitat). Aunque sea así, no es menos cierto que realizar tal petición en este contexto transmite una señal de debilidad evidente por parte del Gobierno catalán y puede tentar al Gobierno central a no realizar una aportación en los términos solicitados. El discurso sería sencillo: un buen gestor no se distingue por la capacidad que tiene para hacer más si tuviera más recursos, sino por su capacidad para equilibrar sus ingresos a los recursos con los que cuenta.

En este sentido, y en segundo lugar, en las últimas semanas se han producido algunos hechos que apuntan a que el Gobierno catalán tendrá, efectivamente, serias dificultades para conseguir los recursos financieros que ha solicitado en 2012.

- La propia Generalitat ha mostrado que es capaz de no pagar partidas de gasto cuando es necesario, para seguir haciendo frente a sus vencimientos de deuda. Así ha ocurrido en julio, en partidas por valor aproximado de 70 millones de euros, al hacer frente a deudas por valor de 400 millones. Empieza a estar claro que la segunda reforma constitucional aprobada en el verano de 2011 tiene efectos inmediatos, frente a la negativa valoración que se hizo en su día sobre su capacidad para ser implementada.

- Adicionalmente, y frente a la tranquilidad con la que se está evaluando el apoyo financiero a Cataluña, Banco de España, FROB y los Ministerios de Economía y Hacienda han mostrado una notable capacidad para inyectar rápidamente fondos en Bankia por valor de 4.500 millones (!!) de euros.

- Por último, en el propio PP se está produciendo un serio desgaste interno con motivo de la crisis (y otras cuestiones), en comparación con el extraordinario apoyo con el que contaba a nivel regional y en las Cortes tras las elecciones del pasado 20 de noviembre. Cada vez le es más necesario priorizar las ayudas en aquellas regiones que sigan mostrando su apoyo durante la crisis o donde perderlo sería catastrófico para su acción de gobierno (Madrid, Valencia - lugares de donde proviene Bankia).

Por ello, no sería de extrañar que en los próximos meses, ante la imposibilidad de cerrar, el objetivo de déficit, la necesidad de continuar "mimando" a agentes como Bankia, y la pérdida de apoyos que frenen el desgaste que sufre, el gobierno del PP se empiece a plantear, seriamente, si debe aprobar todos los planes de apoyo financiero que soliciten las CC.AA. Quizás se sentirá tentado de valorar si es ésta, precisamente, la ocasión para dejar que aquellos que se han quedado desnudos por la calidad de su gestión durante la crisis, tengan que asumirla y dejar de culpar a Madrid sobre su incapacidad para equilibrar ingresos y gastos.

 

El espacio cultural iberoamericano

Por: | 10 de septiembre de 2012

FERNANDO RUEDA

Frueda

La semana pasada se celebró en Salamanca el Congreso Iberoamericano de las lenguas en la educación y la cultura auspiciado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la ciencia y la cultura. El evento que reunió a unos mil investigadores, maestros y especialistas de toda la región, acogió las Conferencias de ministros de Educación y de Cultura, cuyas discusiones y trabajos serán elevados a la Cumbre Iberoamericana de Cádiz en noviembre.

Con el impulso de la OEI y de la SEGIB, los gobiernos discuten y evalúan desde 2008 los avances y logros de las Metas educativas 2021, un ambicioso proyecto cuya idea central es incrementar la inversión en educación en Iberoamérica, para alcanzar logros medibles y cuantificables en todos los aspectos del proceso educativo, desde la reducción de los niveles de analfabetismo, pasando por la mejora en el acceso a la educación básica y secundaria, o la calidad educativa y formación docente, hasta la inversión en I+D. Se trata en definitiva de llevar a cabo una acción coordinada en la que cada país se compromete a alcanzar sus propias metas a partir de su situación de partida, con la ayuda y colaboración de los demás países a través de la creación de un fondo solidario para la cohesión educativa.

Emulando la estrategia de Metas 2021 para la educación, los gobiernos iberoamericanos retoman esta idea para la cultura y han impulsado también un proyecto coordinado que, con sus características propias, culmine en mejores niveles de desarrollo cultural en la región. Para ello han tomado como referencia la Carta Cultural Iberoamericana, documento aprobado en la Cumbre de 2006, cuyas ideas básicas son, afirmar el valor central de la cultura para el desarrollo humano, promover y proteger la diversidad cultural y consolidar un espacio cultural común iberoamericano.

Efectivamente, el espacio iberoamericano dispone de los elementos clave para mejorar su posición global, tanto en la generación de conocimientos, como en la transmisión de imaginarios, y así competir globalmente con ese otro conglomerado cultural global liderado por Estados Unidos y  los países de habla inglesa. Estos elementos clave son sus lenguas mayoritarias - el español y el portugués - lengua materna de más del 10% de los habitantes del planeta -700 millones-, su diversidad lingüístico - cultural, - otras 400 lenguas-, los crecientes niveles de formación y educación de su población, y un momento de crecimiento y pujanza económica y de reducción de las desigualdades en América Latina, en medio de una crisis económica global. Iberoamérica conforma una región geolingüística en la que se intercambian de manera insuficiente los productos culturales creados en español y en portugués, y de forma más insuficiente aún, en la proyección hacia el exterior de su potencial creativo. En el mercado mundial de las industrias culturales. América Latina apenas representa el 4.5% del volumen global de intercambios culturales.

La situación de partida, por su bajísimo nivel de inversión, es cuando menos alentadora para un proyecto de estas características. Según datos de la OEI y de la CEPAL, la inversión pública en cultura en 2010, fue 19.000 millones de dólares en el conjunto de países de Iberoamérica, lo que supone un 1% del gasto público total y el 0,34% del PIB de la región, con mucha desigualdad dependiendo de los países. A poco que se invierta en cultura, las "metas culturales" propuestas son alcanzables.

Una de las claves del éxito de estos procesos es retomar con energía la idea de solidaridad y cooperación, Al igual en las Metas educativas de la OEI, con su fondo para la cohesión educativa, el proyecto de "metas culturales" incluye la creación de un fondo solidario de cooperación cultural. Del primero, para la cohesión educativa, propuesto hace 4 años, no sabemos nada todavía. Y del segundo, para la cultura, los datos son muy elocuentes. Según la SEGIB, la Comunidad Iberoamericana invierte solo 10 millones de euros anuales en programas de cooperación cultural iberoamericana.

Por el momento tenemos las palabras, las intenciones y los datos. Falta la solidaridad

 

Cuatro años es una eternidad

Por: | 07 de septiembre de 2012

VICENTE PALACIO

Obama

El contraataque de los Demócratas no se ha hecho esperar: en Charlotte, la Carolina del Norte, los pesos pesados del partido azul han puesto freno a  la ofensiva Republicana. Antes de que tengan lugar los debates televisados de octubre, la Convención ha servido para poner en valor lo alcanzado estos últimos cuatro años por un Presidente que llegó al cargo en un escenario de película de terror: el capitalismo norteamericano en la cuerda floja, dos guerras sin salida en Afganistán e Irak, y la imagen de EEUU por los suelos.

Sobre el escenario, Bill Clinton, Joe Biden, o los emergentes líderes latinos como el alcalde de San Antonio, Julián Castro, han arropado a Obama, su concepto de América y del sueño americano. Aquí el cuadro de América como la tierra de oportunidades para los inmigrantes podría ser la baza decisiva de los Demócratas, Y aunque todos ellos han intentado recurrir al miedo como arma electoral – un peligroso boomerang que a veces se vuelve contra quien lo utiliza - está claro que han dejado caer algo de lo que pasaría si los republicanos llegasen a la Casa Blanca.

Una pregunta morbosa que ha rondado a los más viejos de la Convención es la de qué hubiera pasado si en 2008 McCain hubiese continuado con la obra de G.W. Bush. No menos temible parece ser la cuestión que ahora se plantea: ¿qué coherencia tienen las propuestas republicanas, en la economía, la inmigración, o el Medicare? ¿qué repercusiones tendría su política exterior con Irán, China, Rusia, o en Oriente Medio? Ciertamente los eslóganes serán más útiles que los largos razonamientos, pero los primeros no les faltarán tampoco a los Demócratas. Éstos saben que cunden las dudas entre muchos ciudadanos tras la Convención la semana pasada en Tampa, con representantes tan inmaculadamente blancos y ejemplares como Romney, Ryan, y sus familias, y que dejó un 36% de independientes que declararon que votarían a Romney, pero un 33 % bastante decepcionado. Ahora se trata de machacar las cabezas de éstos últimos, y la cosa estaría medio ganada.

En Charlotte, Obama ha hablado con la autoridad que le da un pelo un poco más canoso que hace cuatro años. Pese a las esperanzas defraudadas,  puede esgrimir el haber sacado al país del marasmo, y la honestidad de haber conducido a EEUU razonablemente bien por una senda completamente nueva en un mundo completamente distinto a aquél en que viven muchos republicanos, y que sólo existe en sus cabezas. Hay más sensatez en su discurso y el de los suyos que en el bando contrario, que se ve forzado a desfigurar los argumentos y las cifras para encontrar una brecha por donde entrar. Piden a los votantes un crédito de cuatro años, que pueden ser una eternidad si se tiene en cuenta lo que las cosas pueden cambiar. La respuesta a la pregunta de qué hubiera pasado si… se parece demasiado a la de qué pasará si… La obra está a medio hacer. Y parece que una mayoría de norteamericanos lo saben. Pero queda la tele: veremos.

El País

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