Alternativas

Sobre el blog

Crisis de la política, la economía, la sociedad y la cultura. Hacen falta alternativas de progreso para superarla. Desde el encuentro y la reflexión en España y en Europa. Para interpretar la realidad y transformarla. Ese es el objetivo de la Fundación Alternativas, desde su independencia, y de este blog que nace en su XV Aniversario.

Sobre los autores

Nicolás SartoriusNicolás Sartorius. Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas (FA), abogado y periodista, ha sido diputado al Congreso.

Carlos CarneroCarlos Carnero. Director Gerente de FA, ha sido Embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Vicente PalacioVicente Palacio. Director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Doctor en Filosofía, Visiting Fellow y Visiting Researcher en Harvard.

Sandra LeónSandra León. Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de York (Reino Unido) y responsable de la colección Zoom Político de la Fundación Alternativas.

Carlos MaravallCarlos Maravall. Doctor en Macroeconomía y Finanzas Internacionales por la Universidad de Nueva York. Ha trabajado como asesor en Presidencia del Gobierno en temas financieros.

Erika RodriguezErika Rodriguez Pinzón. Doctora en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de América Latina en la Fundación Alternativas.

Ana Belén SánchezAna Belén Sánchez, coordinadora de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Fundación Alternativas.

Jose Luis EscarioJose Luis Escario. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Master de Derecho Internacional y Comunitario por la Universidad de Lovaina. Coordinador del Área Unión Europea de FA.

Kattya CascanteKattya Cascante coordina el área de Cooperación al Desarrollo del Observatorio de Política Exterior de la Fundación.

Enrique BustamanteEnrique Bustamante. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la UCM. Es un experto de la economía y sociología de la televisión y de las industrias culturales en España.

Alfons MartinellAlfons Martinell. Director de la Cátedra Unesco en la Universidad de Girona y profesor titular en esa misma institución. Codirige el Laboratorio Iberoamericano de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo.

Carles ManeraCarles Manera. Catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universitat de les Illes Balears. Es Premio Catalunya de Economía (Societat Catalana d’Economia, 2003).

Stuart MedinaStuart Medina Miltimore. Economista y MBA por la Darden School de la Universidad de Virginia. Es presidente de la Red MMT y fundador de la consultora MetasBio.

Luis Fernando MedinaLuis Fernando Medina. Profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de 'A Unified Theory of Collective Action and Social Change' (University of Michigan Press) y de "El Fénix Rojo" (Editorial Catarata).

José María Pérez MedinaJosé María Pérez Medina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Funcionario del Estado. Ha sido Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno entre 2008 y 2011.

José Antonio NogueraJosé Antonio Noguera. Profesor Titular de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y director del grupo de investigación GSADI (Grupo de Sociología Analítica y Diseño Institucional).

Antonio QueroAntonio Quero. Experto en instrumentos financieros de la Comisión Europea y coordinador de Factoría Democrática. Es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Ed. Catarata).

Paloma Román MarugánPaloma Román Marugán. Profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid. Autora y coordinadora de distintos libros, artículos en revistas especializadas, artículos divulgativos y artículos de prensa.

Jesús Prieto de PedroJesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho, Catedrático de Derecho Administrativo en la UNED y titular de la Cátedra Andrés Bello de Derechos Culturales.

Santiago Díaz de Sarralde MiguezSantiago Díaz de Sarralde Miguez. Profesor de la URJC y coordinador de Economía en OPEX de la Fundación Alternativas.

Javier ReyJavier Rey. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Cardiología. Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

La devaluación cultural

Por: | 30 de junio de 2014

ImagesFERNANDO RUEDA

Los datos son elocuentes. En la encuesta trimestral del Instituto Nacional de Estadística de 2013 sobre costes laborales, las actividades artísticas lideran el descenso de salarios. Un empleado cultural ve reducido en más de un 4% de media sus costes laborales.

En el conjunto de actividades, salvo para las actividades financieras, las industrias extractivas y las de suministros energéticos, el coste salarial disminuye a la vez que aumenta la jornada de trabajo

En España, según datos de 2012, últimos datos disponibles, las actividades culturales y artísticas suponen el 2.6 % de las fuerzas de trabajo y el 2.7% del PIB. Cerca de 500.000 empleos son generados por este sector, que con el paso de la crisis ve como se hace cada vez más precaria su situación. Por ejemplo, según los datos un estudio sobre la situación sociolaboral de actores y bailarines en España realizado por AISGE, más de la mitad de los trabajadores del sector gana menos del salario mínimo interprofesional  y el 65% no logra trabajar más de tres meses al año.

El otro sector de nuestra economía que ha visto reducidos drásticamente sus salarios es el de las actividades de construcción e inmobiliarias, cuyo desplome en porcentaje de empleo y aportación  al PIB ha sido exponencialmente mayor que el del sector cultural.

En la última reforma fiscal anunciada por el Ministerio de Hacienda  seguimos manteniendo el IVA cultural más alto de Europa, a excepción del de las transacciones de obra de arte que ya explicamos en este blog con anterioridad

La ridícula medida de deducciones fiscales que se anuncia exclusivamente para las producciones cinematográficas será de un 20% sobre el primer millón invertido  y nos mantiene lejos de las medidas fiscales de nuestro entorno europeo (Alemania, Italia o Francia tienen cerca del 40% de deducciones)

España apuesta por salir de la crisis, potenciando las actividades financieras y extractivas buscando petróleo en las Islas Canarias e Ibiza, taladrando los campos de castilla en busca de gases licuados. 

Los últimos informes publicados por la Fundación Alternativas,sobre la crisis de la cultura y sobre la financiación de las artes en el contexto europeo, ya advierten de la precariedad a al vez que aportan interesantes propuestas de políticas  y de medidas económicas.

Incluso alzamos la voz con las propuestas de los sectores profesionales para establecer de forma clara y concisa las demandas viables a Europa del sector de la cultura en España.

 * Fernando Rueda es director del Observatorio de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas

 

 

 

Europa en buenas manos

Por: | 28 de junio de 2014

1334734945_787819_1334735649_noticia_normalCARLOS CARNERO

Hace ya mucho tiempo que en la política europea –y no solo en ella y quizás también en la de otros continentes- las decisiones de personas dejaron de tomarse como norma por razones de mérito y capacidad. Así que no es difícil toparse con nombramientos avalados por currículum de unas pocas líneas y una producción intelectual (a ser posible, escrita) irrealmente existente. De forma que la designación por el Consejo Europeo de Jean Claude Juncker como candidato a presidir la Comisión representa, a pesar de todo, una buena noticia. Al menos por tres razones: 

        . La primera y la más importante, que su partido ganó las pasadas elecciones al Parlamento como primera minoría diciendo claramente que el luxemburgués era su apuesta para encabezar el Ejecutivo comunitario, lo que significa que se ha respetado la voluntad ciudadana expresada en las urnas y el propio Tratado de la Unión, que en su artículo 17.7 especifica que los jefes de estado y de gobierno tendrían en cuenta el resultado de las urnas al tomar su decisión;

        . La segunda, que es un proeuropeo convencido desde el primer momento, un federalista que siempre ha apostado por más Europa, algo que el Reino Unido no ha podido convertir en un obstáculo insalvable, como sí consiguió frente a Jean Luc Dehaene en 1999, y que, por el contrario, es un argumento decisivo a su favor para todos los europeístas papanatas y beatos  –ya nos llaman de todo- que nunca hemos dudado en seguir profundizando la construcción de esta maravillosa democracia supranacional que llamamos UE; 

        . La tercera, que le avalan el mérito y la capacidad, su trayectoria acreditada al frente de su país y de la UE.

Se afirma en su contra que Juncker ha presidido el Eurogrupo durante la crisis y que, desde esa responsabilidad, ha sido un firme partidario de la austeridad. Pero se trata de un argumento pobre si tenemos en cuenta que todos y cada uno de los miembros del Consejo Europeo (democristianos, socialistas o, si así se definen, liberales) han apoyado -y continúan haciéndolo- una política que ha evitado el colapso de la moneda única (lo positivo) aunque también ha demostrado sus límites (lo negativo) si carece de flexibilidad y no se complementa con políticas activas de crecimiento y empleo, asunto que la dirección política de Europa ha comenzado a entender en su reunión de Bruselas.

Otras responsabilidades en la UE se han pactado en el Consejo Europeo. Pero a falta de elementos dignos de mención hasta la fecha en términos europeos, habrá que juzgar a quienes van a ocuparlas por la antigua verdad: por sus actos les conoceréis.

Ahora Juncker se someterá al voto de un Parlamento que volverá a presidir Martin Shulz (no lo duden, allí no cuelan los mesías), cuyo Partido Socialista Europeo salió de los colegios electorales como segunda minoría a poca distancia del PPE. Y el hecho de que el alemán presida la primera institución de la Unión (y lo es por ser la única elegida por la ciudadanía directamente) con Juncker en la segunda es una buena idea.

* Carlos Carnero es director gerente de la Fundación Alternativas. Ha sido embajador de España en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea y eurodiputado.

Ganas de decidir sobre cosas importantes

Por: | 25 de junio de 2014

BlogBRAULIO GÓMEZ

La gran crisis económica terminó de romper la confianza de los ciudadanos en las instituciones políticas al mismo tiempo que incrementó el deseo de los ciudadanos de participar activamente en el espacio público. Los ciudadanos críticos y los jóvenes más preparados de la historia dejaron de estar desmovilizados. Desde el 15 de Mayo de 2011 no sirven los análisis que situaban al ciudadano español en un estado narcótico, resignado y sin ganas de poner la más mínima resistencia a las decisiones que iban tomando sucesivamente los gobiernos del Partido Popular y del PSOE. Los ciudadanos movilizados quieren participar en el debate político, reflexionar, deliberar y formalizar propuestas viables para regenerar la política y, sobre todo, para decidir sobre su futuro. La ciudadanía exige participar más en la toma de decisiones políticas, que se abran espacios de participación entre elecciones y que se acabe el monopolio de los partidos sobre la representación de sus intereses. Sus intenciones políticas desde el 15M se orientan al aumento de su presencia en el puente de mando a través del incremento de agujeros institucionales donde puedan aportar sus debates, sus propuestas y sus reflexiones. Esta es la explosión política que prendió con el nacimiento del movimiento de los indignados y que ha continuado activa a través de diferentes mareas, luchas colectivas y finalmente nuevos partidos.

Las ganas de decidir sobre su futuro que comparten todas las nuevas movilizaciones no pueden ser ocultadas ni bajo la constitución ni bajo el miedo. Si analizamos las consultas populares que se han venido demandando en territorio español desde el 15 de Mayo de 2011 es posible encontrar argumentos sólidos y defendibles tanto en una posición como en la contraria. La sensatez y el sentido común, más allá de la demagogia y la polarización superficial, no es difícil de encontrar entre los defensores de la independencia de Cataluña así como entre los catalanes que prefieren seguir vinculados de alguna manera al estado español. Lo mismo ocurre en el País Vasco aunque eventualmente no esté en el foco del debate. También podría haberse defendido de forma razonable la reforma de la Constitución que perpetraron en un mes el PSOE y el PP en Agosto de 2011 para atender a exigencias externas a la soberanía nacional. Y, también por supuesto, lo contrario. Ahora corre con fuerza otra vez el debate sobre la forma de Estado. Para mi es irrelevante hablar en estos momentos de las ventajas y de los costes asociados a monarquías y repúblicas parlamentarias. Ese no es el debate que lleva agitando España desde el 15M. Lo que se necesita es que esos argumentos vuelen de casa en casa y de pueblo en pueblo durante una campaña electoral en la que los ciudadanos no solo se informen convenientemente si no que sientan que se les está pidiendo una opinión que será tenida en cuenta. Hay hambre de un gran referéndum para decidir algo importante. Como los responsables políticos de calmar ese hambre sigan bajando la persiana para que no les moleste el ruido de la calle en breve formaran parte de las instituciones representativas de la nada.

La necesidad de celebrar un referéndum sobre la forma de Estado no solo responde a los sentimientos y pasiones callejeras o a las reclamaciones de todos los partidos situados a la izquierda del PSOE, incluida la propia izquierda del PSOE. Los expertos, no confundir con los tertulianos de la televisión pública o los creadores de opinión del grupo Prisa, también apuestan con claridad por la celebración de un referéndum para que los ciudadanos puedan decidir si quieren que España siga siendo un Reino. Y no hablo de los expertos en general. Hablo de una muestra representativa de 520 profesores, investigadores y profesionales del campo de la ciencia política y la sociología y en menor medida del derecho y la economía que cada año son consultados dentro del Informe de la Democracia 2014 de la Fundación Alternativas para medir la calidad de la democracia española. En la encuesta, desarrollada en Noviembre de 2013 y a la que finalmente contestaron 142 expertos, el 65% se muestra partidario de la convocatoria de un referéndum para que los ciudadanos españoles decidan la forma de Estado.

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Fuente: Informe sobre la Democracia en España 2014 

* Braulio Gómez es investigador de Ciencia Política en la Universidad de Deusto y director del Regional Manifiesto Project. Coautor del libro La Calidad de la Democracia en España (Ariel 2011).

 

Elecciones en Colombia: entre la paz y la abstención

Por: | 23 de junio de 2014

Images-1ERIKA M.RODRÍGUEZ PINZÓN

Tras una campaña caracterizada por el juego sucio, la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 15 de junio en Colombia se convirtió en un referendo en el que las urnas mostraron una completa imagen de la opinión ciudadana sobre la paz y el futuro del país. 

La imagen tuvo tres mensajeros principales: El reelegido presidente Santos, representante del diálogo sin condicioenes con las guerrillas, la salida negociada al conflicto, y la oposición el expresidente Uribe obtuvo un 50.95% de los votos; el candidato Iván Zuluaga, representación del uribismo y reflejo de los que creen que el diálogo no garantiza justicia o de que la única vía de salida al conflicto es la militar, obtuvo el 45% de la votación y, finalmente y de forma contundente, la abstención electoral del 52,3%, que nos muestra que a pesar de la evolución de la democracia y de las instituciones políticas en Colombia todavía hay un inmenso déficit de representación. 

Ninguno de los tres es realmente nuevo en la escena. El debate dialogo/guerra ha sido frecuente en la escena electoral, con la diferencia de que nunca antes las dos opciones se habían desarrollado tanto. Bien es cierto que en uno de los peores momentos de la confrontación la presidencia de Uribe consiguió el control militar del territorio, la idea de que era posible acabar con la guerrilla parecía factible, aunque el coste de la victoria militar estaba resultando desastroso en términos de derechos humanos.  

En la actual negociación con las FARC también se ha llegado más lejos que nunca, se han firmado acuerdos en materia de política rural, participación política, y lucha contra el narcotráfico. A pesar de que se negocie sin un alto al fuego previo un acuerdo total parece cercano y viable.  La mayoría de los votantes han dado su apoyo a esta opción lo cual no solo garantiza la continuidad del dialogo sino que presiona a las dos partes a mantenerse en la mesa de negociación y alcanzar un acuerdo que deberán refrendar las urnas nuevamente. 

Sin embargo los resultados electorales no plantean un escenario político sencillo para la que será la parte más difícil del proceso: poner sobre la mesa y explicar a los colombianos cuáles son los costes de la paz. De hecho, hasta ahora esta ha sido la gran debilidad del presidente Santos. 

La paz no es gratuita; no basta con firmarla en un papel. Harán falta nuevas leyes, garantías reales para el ejercicio de la participación política de los opositores, será necesario buscar la verdad a toda costa, pero también perdonar y reparar, encontrar mecanismos de justicia sin venganza, de reconstrucción de los lazos sociales y de generación de alternativas económicas incluyentes. Con un Congreso y una sociedad divididas alcanzar el consenso no ya en la mesa de negociación de la Habana, sino del lado del Estado, será una tarea ardua. 

Aquí es donde aparece de nuevo el tercer mensajero la abstención, que tampoco es nuevo, de hecho en la primera vuelta consiguió un máximo histórico del 59%. En un momento definitivo para la historia de Colombia, la abstención planea cuestiones vitales para el futuro del país: Cómo se construye el  consenso en donde una buena parte de la población bien está excluida de la participación política por factores objetivos (pobreza, falta de educación, inseguridad, etcétera) bien por otros subjetivos (no se siente parte del proceso, no cree en la política o no se interesa). 

La elección de Santos contó con el apoyo de sectores muy críticos con su modelo económico y político, la paz se convirtió en el aglutinador de sectores muy dispares, por lo cual no es un cheque en blanco para cualquier tipo de política, la cuestión va más allá de firmar acuerdos con las FARC y el ELN. La construcción del consenso interno y la justa distribución de los costes y beneficios de la paz son el verdadero desafío.  

* Erika M. Rodríguez Pinzón es coordinadora de panel América Latina de la Fundación Alternativas.  

 

Son las instituciones, Pablo

Por: | 18 de junio de 2014


UnknownAURORA NACARINO 

Desde que Podemos se convirtió en la nueva sensación política al hacerse con cinco escaños en el Parlamento Europeo, asistimos a un debate entre sus partidarios y sus detractores, un debate que tiene como epicentro el programa de la formación y que es, por tanto, estéril. Hablar del programa de Podemos es mirar el dedo para no ver la luna. El éxito de estos politólogos reconvertidos en políticos es la constatación de que comunicar es vencer.

Más allá de lo que nos parezcan sus propuestas, que la indignación haya dado el salto a las instituciones tiene varias lecturas positivas. Podemos bebe del malestar que llenó las plazas hace no tanto tiempo. Pero, a diferencia de aquel 15M de abrazos terapéuticos y sentadas pacíficas, Pablo Iglesias entendió que la influencia en política pasa por levantarse y organizarse. Que protestar a la orilla del sistema no marca la agenda de los partidos y que solo dentro de los cauces de participación convencionales uno puede desafiar lo establecido. Lo expresó muy bien Juan Carlos Monedero cuando dijo que el 15M había sido “radicalmente democrático, pero radicalmente inoperativo”. En este sentido, puede decirse que Podemos es la antítesis de los primeros acampados.

Incluso para quienes se definen en sus antípodas ideológicos, la irrupción de los de Pablo Iglesias en las instituciones es una buena noticia, tal como indicó, sin demasiada fortuna, Pedro Arriola, sociólogo de cabecera en Génova: mejor que el descontento “se exprese con votos y no con piedras”.

Pero, al canalizar por cauces normativos esa indignación hasta ahora nebulosa, Podemos ha firmado la sentencia de muerte de la pureza axiomática y su romántica escenificación. Y esto también es una buena noticia. Estar en las instituciones obliga a los otrora voceros de escraches y porteadores de pancartas a sentarse a la mesa con quienes han sido blanco de sus dardos. Los condena a la negociación y al entendimiento, a renunciar a posturas maximalistas en beneficio del avance posibilista. En definitiva: a la moderación. 

Y la moderación suele ser directamente proporcional a la ocupación de espacios electorales amplios, como el radicalismo lo es a la marginalidad parlamentaria. He aquí el dilema de Podemos: instalarse en la intransigencia de las esencias y conservar sus bases o ser punto de encuentro de una izquierda moderada, a riesgo de que la formación implosione. Crecer políticamente pasa inexorablemente por un discurso mesurado y desprovisto de diatribas bolivarianas, pero también comporta el peligro del desencanto y la rebelión interna. La amenaza de Podemos es morir de éxito. Pablo Iglesias tendrá que hacer equilibrismo de la ambición política para que las premisas de satisfacer a las bases y satisfacer a una porción amplia de ciudadanos no sean excluyentes.

En todo este asunto el PSOE desempeña un papel relevante. Si los socialistas perseveran en la deriva de autodestrucción que siguen desde hace años, por primera vez podríamos encontrarnos un Congreso sin alternativa socialdemócrata de gobierno. Esta es una mala noticia. La estabilidad parlamentaria depende en buena medida de la existencia de dos grandes opciones de centro-izquierda y centro-derecha. Si el PSOE insiste en soslayar sus obligaciones de renovación, es posible que el partido continúe degradándose hasta dejar un inmenso agujero negro en el espectro político. Este escenario daría a Podemos la oportunidad de gravitar hacia el gran vacío dejado por los socialistas, donde los caladeros de votos son mucho más abundantes que en la izquierda más escorada.

La otra posibilidad es que el PSOE, como el Ave Fénix (o como el Partito Democratico italiano, por emplear un símil mundano), renazca de sus cenizas y vuelva a dar la batalla por la presidencia. En este caso, Podemos podría tratar de consolidarse como la tercera fuerza política, a costa de una Izquierda Unida que sería la gran damnificada. La nueva formación puede presentarse como la versión mejorada de IU: con un discurso fresco y desenfadado, libre del polvo que cubre los eslóganes de Cayo Lara; y una imagen joven, alejada de esa casta de dinosaurios que es el PCE. Sobre un hipotético pacto entre el partido de Lara y el de Pablo Iglesias, haremos bien en ser escépticos en el medio plazo. Los de Iglesias afrontarían cualquier eventual negociación desde una posición de fuerza, dado el empuje que le atribuyen los sondeos. No parece que el impetuoso arrojo de Podemos pueda encontrar concilio ni acomodo entre los sables de la vieja y enrocada guardia comunista.

Pero, para acometer tan ambiciosas empresas, Errejón, Monedero, Iglesias y compañía han de superar un trance complicado y que ya ha comenzado a provocar fisuras internas: la impostergable tarea de construir un partido político, la articulación de un movimiento que solo una vez organizado estará en condiciones de apuntar a metas elevadas. Los círculos asamblearios y la facultad de Políticas de Somosaguas no son suficientes para fabricar una maquinaria electoral competitiva. Podemos debe tejer una red de representantes con la centralización y la jerarquía necesarias para ser un partido político ordenado y gestionable. Y esto entra en conflicto con su discurso virginal. Pablo Iglesias tendrá que dar una nueva muestra de arte retórica y mano izquierda para sortear sus propias contradicciones.

Por otro lado, no debemos perder de vista que el éxito de Podemos se ha dado en el contexto de unos comicios europeos, cuyos resultados no son extrapolables a unas elecciones generales. Las generales serán otra cosa. En contra de lo que muchos se han apresurado a proclamar, el bipartidismo no ha muerto (quizá haya devenido en monopartidismo). La mayoría de los votos que perdieron PP y PSOE el 25M se fue a la abstención. Es probable que buena parte de esa abstención se movilice de cara a unas elecciones generales, sobre todo el voto conservador, más fiel que el progresista, y especialmente si los medios de izquierdas juegan a anunciar la venida de un nuevo Frente Popular.

Parte de la explicación al éxito de Podemos está en su capacidad para movilizar al electorado más desafecto y apático. Buena parte de quienes optaron en las urnas por la nueva formación no habían votado anteriormente. Y muchos eran jóvenes. Que Pablo Iglesias haya conseguido atraerlos hacia la participación es otra buena noticia. Si los jóvenes empiezan a votar, los grandes partidos no tendrán más remedio que elaborar discursos y propuestas para ellos; que atender sus demandas y sus problemas, lo cual redundaría, a la postre, en beneficio de la sociedad como conjunto.

El terremoto Podemos ha venido a sacudir a los anquilosados partidos tradicionales. Ha recogido un descontento que, a pesar de estar muy extendido, hasta ahora no se había plasmado netamente en las urnas. Ha hecho de la indignación parte de la agenda política. Ha conseguido en cuatro meses lo que el 15M no logró en años de acampadas y movilizaciones. Y lo ha hecho desde las instituciones. Porque, al fin y al cabo, nunca se ha tratado de otra cosa que eso: las instituciones.

* Aurora Nacarino-Bravo es doctoranda en Ciencias Políticas en la Fundación Ortega y Gasset.

 

PIB, trata de seres humanos y acuerdos internacionales

Por: | 16 de junio de 2014

ImagesFERNANDO RUEDA

Somos más ricos. Gracias al cálculo estadístico de las actividades económicas ilegales, como la prostitución, las drogas y el contrabando, vamos a lograr mejorar nuestra cifras  macro de déficit público, nuestra renta per cápita y… ¿nuestro gasto social? A  partir del mes de septiembre tendremos una inyección de capital estadístico de 46,000 millones de euros.

Los funcionarios del INE, a instancias de los funcionarios de Eurostat se han puesto a enviar cuestionarios a clubs de alterne para conocer tarifas medias de un servicio de prostitución y sus incrementos en el periodo 2001 a  2014, o a contabilizar  el precio  de mercado minorista  a partir de las incautaciones de drogas, a fin de realizar estimaciones económicas de estas oscuras actividades.

Los argumentos de las autoridades de Bruselas para incluir estos datos no dejan de sorprender: “Hay un reglamento” “Algunos países como Suecia, Austria o Noruega ya lo miden desde años”. “La cobertura de esta parte de la economía en negro se ha requerido desde la aprobación del Sistema Europeo de Cuentas que entró en vigor en 1999”.

A pesar de la enorme dificultad de realizar proyecciones con datos fiables sobre estas actividades, junto a esta propuesta no figura un análisis crítico de la oportunidad de esta incorporación. En realidad: ¿Cuál es el verdadero sentido? ¿Es para maquillar las cifras de déficit? ¿Para tener un conocimiento cabal y aséptico de su importancia económica? ¿Para buscar mejores formas de combatirlas?

Nuestra forma de observar la realidad social está cada día más distorsionada. Estas actividades económicas están asociadas a la miseria humana. En realidad, la falta de libertad, (dependencia, esclavitud, explotación sexual) está en el trasfondo de estas actividades.

Nos ocupamos ahora de medir su impacto económico y cumplimos aquí con nuestras obligaciones internacionales. Tiene gracia.

A propósito de esta forma de observar la realidad promovida por los funcionarios europeos, traemos a este blog un reciente estudio publicado por la Fundación Alternativas y realizado por la investigadora María J. García de Diego, que analiza otros compromisos internacionales que ha adquirido España, en este caso, en la lucha contra la trata de seres humanos.

El estudio examina las luces y las sombras arrojadas en cuanto a la protección real de las personas afectadas por la trata; la confusión existente para algunas autoridades sobre el propio concepto de trata; así como las modificaciones legislativas y la aplicación de las mismas, que garantizan o no, verdaderos derechos para las mujeres tratadas.

La trata de seres humanos afecta de manera desproporcionada a mujeres frente a hombres, especialmente en la trata con fines de explotación sexual, que aunque es la más conocida, no es para nada la única. Según los datos facilitados en el informe de UNODC (2012) sobre la trata de personas en el mundo, el 58% se refiere a la sexual. España no es ajena a este problema global, convirtiéndose en un país de destino de trata y un país de tránsito hacia otros puntos de Europa.

Los técnicos de Eurostat podrán sugerir la incorporación de otro indicador para mejorar el PIB: el impacto del turismo en la trata de seres humanos… 

Recomendamos su lectura aquí

 * Fernando Rueda es director del Observatorio de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas

China: sabemos con qué sueña

Por: | 13 de junio de 2014

ImagesChina está dejando de ser la gran desconocida. Representantes de la Oficina de Consejeros del Consejo de Estado de China (COSC) estuvieron en Madrid junto con la Fundación Alternativas el pasado 9 de junio en un gran simposio dedicado a los avances habidos tras el XVIII Congreso del Partido Comunista. Allí estaban numerosos expertos, altos cargos de la Administración, el Secretario de Comercio Jaime García Legaz,  la Embajada China en Madrid, Cátedra China, empresas chinas como Huawei y ICBC, y varias compañías españolas con vínculos con China. 

La prioridad de las prioridades para el “imperio del centro” es cómo construir un estado del bienestar: sanidad, pensiones, o educación universal, y un trabajo digno. Pero no un bienestar cualquiera, sino uno que sea sostenible, que respete el medioambiente, y asegure nuevas fuentes de energía para saciar su apetito. Y claro, dar satisfacción a un elemento político y social que pueda garantizar el sistema político articulado en torno al partido comunista chino (PCCh): que las leyes se cumplan y se acabe con la escandalosa corrupción.

El Secretario de Comercio del Gobierno español se centró en cómo China ha superado el bache de la crisis mejor que los países occidentales, y en el crecimiento de la inversión europea hacia China. En este nuevo contexto, España, que ha iniciado la recuperación económica, cuenta con grandes fortalezas y know-how en varios campos de interés para China, como las infraestructuras.

Después de años del boom asiático, y de la crisis de la eurozona, ya sabemos bastantes cosas como para construir en firme. ¿En qué momento nuevo momento en que se halla el gigante asiático y sus nuevos cuadros dirigentes? Zhang Yantong, por el COSC, resaltó los desequilibrios medioambientales y económicos que se afrontan en este momento, la lucha contra la corrupción y la aspiración a un “PIB ecológico” que mida la sostenibilidad de cara a 2020. Georgina Higueras, periodista y antigua corresponsal de El País en China, disertó sobre los “ocho sueños” o aspiraciones de China, entre ellas el imperio de la ley, la transparencia del gobierno, la lucha contra la corrupción, el medioambiente, o un concierto internacional pacífico. Javier Solana, ex Alto Representante para la UE, destacó el año 1978 como un momento de cambio de ciclo común para España y para su socio asiático. Para Solana, este país está experimentando un desarrollo científico y tecnológico asombroso, si bien queda por despejar la incógnita de cómo se va a insertar en la globalización y en sus instituciones. 

El Consejero Zhang Hongtao nos explicó los planes chinos en reestructuración energética – de un país que consume el 70% del carbón del planeta - que pasan por una intensificación y una diversificación de sus fuentes: petróleo, gas, shale gas, o energías limpias (fotovoltaica, eólica). Teresa Ribera, ex Secretaria de Estado para el Cambio Climático, explicó los avances y retrocesos europeos en energías limpias, y apuntó a la necesidad de cooperar globalmente con China en materia de recursos naturales. Sobre los temas de planificación urbana, claves en un país donde las ciudades tendrán cada vez mayor protagonismo, el arquitecto Carlos Hernández Pezzi insistió en la necesidad de llevar a cabo un completo cambio de paradigma, desde el nivel local al global, en la reedificación, mantenimiento, y planificación. Para avanzar en un urbanismo responsable sería útil el hermanamiento de ciudades españolas y chinas, compartiendo experiencias. 

Aunque ha disminuido en trescientos millones de pobres, China está aquejada de una creciente desigualdad, que podría erosionar la legitimidad del sistema entero. Juan Manuel Eguiagaray, ex Ministro de Industria y Energía, y Jesús Ruiz Huerta, Catedrático de Economía en la Universidad Rey Juan Carlos, expusieron las bases, los logros y las perspectivas del estado de bienestar en España y en Europa, en gasto social o en gasto público. El Consejero Zhang Gang detalló las carencias chinas en protección social (con desniveles entre campo y ciudad) y los avances en cobertura social o salarios, con los objetivos puestos en 2020 para alcanzar una cobertura total. ¿Lo conseguirán? Depende también de que se mantenga un alto crecimiento económico (el aterrizaje suave al entorno del 7 % ya habría tocado fondo), de una tasa de empleo elevada, y de una recuperación demográfica en un país que envejece. Por su lado, las empresas chinas también están participando en la gran batalla por el desarrollo y el empleo: Tony Jinyong, Vicepresidente de Ventas de Huawei España, mostró la presencia de este gigante de las telecomunicaciones en todo el mundo, y su contribución a la acción social. 

Finalmente: ¿cómo se va  a insertar China en la escena internacional, en sus instituciones (G-20, FMI, NNUU), y cuáles serán sus relaciones con la UE y América Latina?. Feng Xiuhua, del COSC y del Ministerio de Finanzas chino, apostó por la colaboración entre nuestras dos civilizaciones milenarias, y en superar las disputas comerciales con la UE. Igual apuesta por colaborar con España fue la de Chen Yuming, Consejero de Economía de la Embajada China. Marcelo Muñoz, Director de Cátedra China, resumió la evolución de China en los últimos decenios, y lanzó una serie de recomendaciones para fortalecer la presencia de China en la globalización y en relación con España. Juan Pablo Laiglesia, ex secretario de Estado para Iberoamérica, expuso la evolución de América Latina, así como las enseñanzas que pueden ser aprovechables por parte china de la experiencia española allí, y las tendencias en Latinoamérica a estrechar más lazos con el Pacífico, especialmente China. Por su lado, Liu Wei, General Manager de ICBC en España, habló de la presencia global de ICBC, el mayor banco del mundo, y de sus planes para fortalecer la inversión, el empleo y el crecimiento de la economía de nuestro país.

 

Ocho años de informes sobre la democracia en España

Por: | 11 de junio de 2014

IMG-20140610-WA0000JULIO EMBID

En 2007 se publicaba el séptimo y último libro de la saga de Harry Potter, No es país para viejos arrasaba en los Óscars de Hollywood, Bob Dylan ganaba el Premio Príncipe de Asturias y Amy Winehouse era una superventas por todo el mundo. En España aún no se avistaba la crisis económica y tenían lugar unas elecciones municipales y autonómicas donde los dos grandes partidos se apropiaron de la victoria, ya que unos ganaron en votos (PP) y otros en número de concejales (PSOE). José Luis Rodríguez Zapatero era el Presidente del Gobierno y estaba enfrentado a una feroz oposición, ejecutada por el Partido Popular y sus medios de comunicación afines.

Ese mismo año, el Laboratorio de la Fundación Alternativas, dirigido entonces por el economista Juan Manuel Eguiagaray, publicaba su primer Informe sobre la Democracia en España (IDE) bajo la coordinación de Joaquín Estefanía, periodista de El País. La estrategia de la crispación fue el subtítulo del primer IDE 2007. Aquella estrategia podía definirse como un desacuerdo permanente y sistemático sobre casi cualquier iniciativa, propuesta, gesto, decisión o actuación del otro, presentada desde la otra parte, cualquiera que sea su alcance, como un signo de cambio espurio de las reglas del juego, incompetencia, electoralismo, carencia de proyecto, corrupción, revanchismo, oportunismo, etcétera y, en última instancia, como una amenaza a la convivencia, al imperio de la ley, los valores establecidos o el consenso democrático.

El año siguiente, el título del libro fue Informe sobre la Democracia en España 2008: La estrategia de la crispación. Derrota pero no fracaso. Ese año se introducía en el IDE la metodología del Democratic Audit, con el fin de evaluar detallada y cuantitativamente la calidad y consistencia de nuestras principales instituciones democráticas. En el primer sondeo la nota obtenida era 6,2. Que nuestra democracia mereciera aquel año un aprobado alto según las respuestas de los expertos consultados resultaba positivo y estimulante. Sin embargo como vemos en Figura 1, las cosas irían a peor acercándose peligrosamente al suspenso. En aquel lejano 2008, los dos principales partidos, PSOE y PP, crecían en número de votos y en número de escaños: entre ambos sumaron el 84% de los votos (frente al 80% de 2004) y el 92% de los escaños (frente al 89%).

Figura 1. Evolución de la nota del Sondeo sobre la Democracia en España

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El tercer IDE, ya metidos en plena crisis financiera, se tituló: Informe sobre la Democracia en España 2009: Hacia un New Deal Global. Aquel año se instaba a un pacto entre las principales fuerzas políticas, que recogiera los estímulos necesarios para salir de la recesión y que introdujera una mayor regulación de la arquitectura financiera para evitar que los abusos del pasado se volvieran a repetir. Ese pacto debería haber sido el equivalente, en el marco de la globalización, a los acuerdos que tras la Segunda Guerra Mundial hicieron los socialdemócratas y los democristianos europeos. Visto con retrospectiva y dado que el capitalismo financiero no ha quedado debilitado en absoluto, podemos afirmar que pecamos de ingenuos.

En 2010 el titulo de esta colección fue: Informe sobre la Democracia en España 2010: Contra la Desafección. La burbuja inmobiliaria explotaba y el paro se disparaba y ya avisábamos del enfado general de los españoles hacia la política y la clase política. La crisis económica forzaba al Gobierno y al primer partido de la oposición a cambiar de discurso y de agenda, respecto a la anterior legislatura. El gobierno de Zapatero tenía que girar, desde una política basada en la ampliación de derechos de distintos colectivos sociales al combate contra la crisis, o recesión como era denominada por los medios oficiales. Por primera vez, ese año dedicábamos un capítulo completo a Cataluña y a la sentencia del Tribunal Constitucional que recortaba el Estatut de 2006. En la Figura 2 podemos ver la proporción de temáticas que se han trabajado en los ocho Informe sobre la Democracia y vemos que aunque destacan la Política Nacional y la Economía, el estado y el estatus de Cataluña también han sido una de nuestras ramas de investigación y estudio.

 

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En 2011, el editorial del IDE se tituló El pulso del poder económico al poder político. Los ciudadanos percibían la emergencia de  un nuevo poder fáctico denominado ampliamente “los mercados”, y la falta de credibilidad del presidente Zapatero, hiciese lo que hiciese o dijese lo que dijese. Ese año la desigualdad y la pobreza (Cuidado, conviven las dos) comenzaban a mostrar su peores rostos, las calles estallarían en el movimiento de los indignados y el gobierno se vería abocado a convocar elecciones anticipadas que ya serían analizadas en el Informe del año siguiente. El Informe sobre la Democracia en España 2012 cerraba el ciclo del gobierno socialista. El aumento de la desigualdad y la pobreza, la prevalencia de la corrupción y la debilidad del gobierno ante instituciones supranacionales capaces de imponer la política económica desencadenaron un malestar ciudadano sin precedentes, que se saldó con la debacle socialista. Los expertos señalaban que la calidad de la democracia disminuía a causa de una mayor injerencia internacional, la dependencia económica del poder político y la corrupción.

El penúltimo IDE hasta la fecha se tituló: Informe sobre la Democracia en España 2013. Un gran salto hacia atrás. Los ciudadanos nos encontramos este año con tres heridas: la profundización de la crisis económica, la corrupción que genera decepción y una fuerte alarma social; y un deterioro institucional acentuado en todos los niveles. La semana pasada presentamos el Informe sobre la democracia en España 2014. Democracia sin política que detecta nuevos problemas, como son el deterioro del derecho a una sanidad de calidad, la pérdida de derechos de los trabajadores o el agravamiento de la corrupción, entre otros. La fractura entre élites y ciudadanos ya afecta a toda la sociedad al margen de las ideologías.

La perspectiva no es halagüeña, sin embargo sí que podemos asegurar, que en 2015, desde la Fundación Alternativas volveremos a trabajar en un nuevo Informe, que al margen de sus gobernantes, mida y defienda la calidad democrática española.

El Informe está disponible para la compra en la web de la editoral La Catarata

* Julio Embid es subdirector del Laboratorio de la Fundación Alternativas

La izquierda ante la nueva Comisión europea, otro seísmo

Por: | 06 de junio de 2014

ImagesJORDI ORTEGA

Las elecciones europeas han provocado un auténtico seísmo con efectos para Europa y los estados. Se trata de una crisis de confianza. No sólo para los gobiernos, también la oposición ha cosechado pésimos resultados. Refleja una profunda crisis de confianza en la política y una lejanía de los ciudadanos con el proyecto europeo. Durante demasiado tiempo la izquierda y la derecha han evitado afrontar los retos y los desafíos que sólo, de tarde en tarde, manifiestos como el de los economistas franceses entorno a Thomas Piketty, o el grupo Glienicke de economistas próximos al SPD y CDU, muestran las disfuncionalidades de las instituciones europeas. Aún con un parlamento europeo con voluntad de cambio, enderezar las políticas, tendría la pared del bloqueo del Consejo Europeo. Si este tomase decisiones de calado, estas deberían ser aún ratificadas en los parlamentos nacionales. Propone crear una institución europea federal, una segunda cámara de representación de esos parlamentos donde reside la soberanía de los pueblos de Europa, una verdadera unión.

Cruzarse de brazos es tender la alfombra  a esa derecha radical cuyo lema es “contra Bruselas”. Piden una “renacionalización” de Europa. ¿Cuándo se desnacionalizó? François Hollande arriesga una análisis crítico, ha sido un “voto de desconfianza en la política, después de años de crisis, con llamadas hacer nuevos sacrificios, no se ven los resultados… soy Europeo, mi deber es reformar Francia y reorientar Europa…”. Quiere impulsar el crecimiento a partir de nuevas tecnologías, lo que obliga afrontar reformas; una de ellas, impulsada por Manuel Valls, es la descentralización energética y de la organización regional y local. Es para La Fabrique Ecologique la condición del éxito de la transición energética.

Regresa la división Europea de las guerras napoleónicas. La batalla por quien será el presidente de la Comisión Europea es su primer acto. Angela Merkel había amenazado votar contra Jean– Claude Juncker, candidato conservador. Para le SPD que ahora de el apoyo a Juncker refleja el fracaso de Merkel que se había refugiado en detrás de David Camerón. Reino Unido había amenazado con salir de la Unión Europea si Juncker es elegido Presidente de la Comisión.

La socialdemocracia en Europa parece que este respaldando un Juncker que representa la vieja Europa, desde el pacto de estabilidad hasta el Tratado de Maastricht, con todos los pecados del euro. Deberíamos abordar, con inteligencia, lo mucho que está en juego en Bruselas. Martin Schulz pedía poner fin a las diputas personales, abrir el combate, más duro, de qué composición tendrá la futura Comisión Europea.

Habían sonado otros nombres, desde Mario Monti hasta Christine Lagarde. Pero los conservadores británicos, alentados por la marea populista, habían puestos sobre la mesa a Viktor Orbán, el cuestionado conservador húngaro. El SPD había pedido a Merkel que no formase una mayoría con Fidesz, Forza Italia o Alternativa por Alemania (AfD). Aunque la CDU rechaza cualquier acercamiento a AfD, Erika Steinbuch diputada de la CDU, se manifestaba en favor de una coalición con AfD.

Alternativa por Alemania defienden lemas similares al Martine Le Pen: contra el euro, contra Bruselas; mientras se opone a Bruselas, defiende renacionalizar Europa, apuesta por el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (que ni Canadá ha rectificado). Cameron si acepta a AfD en el grupo de los tory sabe que la distancia con Berlín será mayor que nunca. Merkel citaba Richard Weizsäcker, hace 30 años, recordaba la resistencia británica en una Europa dominada por nazis.

Daniel Cohn-Bendit pedía el apoyo de los suyos, el grupo verde, en un ejercicio de pragmatismo, a Juncker; no esconde sus críticas al eterno primer ministro luxemburgués. Incluso Alexis Tsipras, candidato de IU y Podemos, defendía la obligación de  Juncker de buscar un mayoría en el Parlamento Europeo para lograr los apoyos necesarios para una nueva Comisión Europa. Es una muestra un mar de fondo con aguas revueltas. Si el Consejo acaba determinando la Comisión Europea sería interpretado como una “declaración de guerra”, de una minoría de bloqueo, al Parlamento y los electores.

No son diferencias en Europa no son ni personales, ni psicológicas. Polonia y Reino Unido apuestas por un mercado energético común, grandes infraestructuras, un modelo energético adicto a los combustibles fósiles no convencionales; en un mercado global del petróleo y gas, se compre y venda futuros. En contra dirección toma velocidad Alemania y Francia, que apuestan por la transición energética y un modelo descentralizado con protagonismo local.

El PSOE debería de extraer las lecciones del fracaso de la política de cortos vuelos. El congreso de Sevilla se cerró en falso, sin afrontar los retos y los desafíos del siglo XXI. Un congreso precipitado sería lo opuesto de lo que han expresado los ciudadanos en las urnas. Supone elegir entre las ideas que los aspirantes pongan sobre la mesa.

 

* Jordi Ortega es colaborador de Forum Ecologic y Economista Frente la Crisis

Democracia madura, políticas erráticas

Por: | 04 de junio de 2014

Bba23a7f0c8e5134b179695becc18acaf788eba5RUBÉN RUIZ RUFINO

El pasado 28 de mayo presentamos el nuevo Informe de la Democracia en España (IDE) 2014. Es el octavo informe que elabora la Fundación Alternativas y, en mi opinión, uno de los que mejor reflejan la compleja situación política por la que pasamos en este momento. Desde hace unos años venimos analizando con profundidad y rigor las dinámicas de poder entre los grandes partidos políticos, el papel de la prensa o los efectos electorales de la corrupción política. Sin embargo, la crisis económica que desde 2009 azota con intensidad el país ha determinado en mucha medida el análisis del sistema político. En particular, el tema dominante en los últimos IDE ha sido el de explicar cómo las medidas económicas destinadas al atajo de la crisis han afectado el funcionamiento de las instituciones políticas. Y en este análisis surge una paradoja.

Si se mira la evolución del indicador que usamos para medir el funcionamiento de la democracia se aprecia que en ningún momento baja del valor 5. La democracia no suspende de acuerdo con los más de cien expertos consultados año tras año. Y sin embargo, los niveles de agitación social han aumentado y los partidos tradicionales han entrado en serias crisis de credibilidad ¿Cómo se explica esta paradoja? El IDE2014 ofrece una respuesta convincente. Es verdad que la democracia no suspende pero también es cierto que la erosión en el indicador que usamos para medirla es dramática. Si entre 2008 y 2012 la valoración de la democracia osciló entre 6,2 y 5,8 en 2014 los expertos la valoran en 5,2. En tan solo dos años la erosión institucional se corresponde al 60% del total acumulado desde que empezamos la medición. En los análisis pormenorizados que hemos ido ofreciendo en los dos últimos años hemos tratado de contextualizar esta percepción poniendo el foco de atención en las consecuencias sociales de las políticas de ajuste. Estas políticas erráticas han tenido efectos muy negativos en los niveles de cohesión social que se aprecian claramente en las opiniones de los ciudadanos y en el análisis de nuestra encuesta de expertos.

Y sin embargo, nuestro sistema político ha mostrado sus fortalezas. Estas fortalezas tienen que ver con los aspectos procedimentales de nuestra democracia. En particular, el funcionamiento de las elecciones que permiten una competición electoral sin cortapisas. En este contexto, el éxito electoral de la formación Podemos no solo refleja la capacidad de amortiguar conflictos que caracterizan a las democracias sino, y más importante, la facilidad con la que la ciudadanía encuentra espacios para canalizar demandas que los partidos mayoritarios han sido incapaces de atender. Esa facilidad para transformar demandas en votos en vez de generar conflictos es, posiblemente, la mayor fortaleza de nuestro sistema político.

Al mismo tiempo es una llamada de atención a los grandes partidos que han gobernado desde 1982. Ya en el IDE2013 advertíamos de la brecha enorme que se estaba abriendo entre los ciudadanos y los políticos. También advertíamos de cómo los ciudadanos percibían la escasa rendición de cuentas políticas al empezar a percibir tanto al PP como al PSOE como fuerzas demasiado parecidas entre sí, sobre todo en la gestión de la crisis económica. En este sentido, hemos destacado la pérdida de control de los partidos nacionales sobre la agenda política frente a instituciones internacionales no sujetas a control político. Finalmente, tanto en el IDE2013 como en el IDE2014 ponemos de manifiesto cómo la falta de actuación de los grandes partidos con respecto al diseño institucional puede acabar en resultados inciertos que generen incluso mayor inestabilidad.

Estas conclusiones, junto a los resultados electorales del pasado 25-M, no deberían ser minusvaloradas. La democracia que tenemos es fuerte y ha demostrado saber resolver conflictos. Solo falta saber quiénes serán los actores políticos que estén al frente para liderar este momento.

 

*Rubén Ruiz Rufino es subdirector del IDE 2014 y profesor del King's College de Londres. 

El País

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