"¿Sufrir por ti? ¡Ja! ¡Ni que fueras Internet cuando se va!"*

Por: | 05 de marzo de 2013

Mujerlocawww.thedailybeast.com
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Seguramente usted no es un adicto a Internet. Ni yo tampoco, faltaría más. Casi nadie lo es. De hecho, los expertos que elaboran el nuevo Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM), un manual reconocido como la Biblia de las enfermedades mentales, están discutiendo mucho antes de decidir si existe o no la adicción a Internet. En mayo, cuando se publique la nueva edición delmanual, veremos si alguno de nosotros podría calificar como adicto, o solo como un usuario hiperactivo y cuasi dependiente. 

Hasta entonces, piense y conteste:

  •  ¿Es usted de los que lleva el cargador del teléfono allá donde va?   
  • ¿Vive aterrorizado con la posibilidad de quedarse sin batería?
  • ¿Lo primero que hace al llegar a un bar es localizar un enchufe y ocupar la mesa más cercana por si necesita cargar el teléfono?
  • ¿Ha invertido en otra batería, en una carcasa con batería incluida o en cualquier otro artefacto que le suponga una fuente de energía extra para su móvil?
  • ¿Cuando viaja al extranjero se obsesiona preguntando en todas partes dónde hay un Wi Fi gratis?
  • ¿Cuando está aterrizando en un avión enciende el teléfono justo cuando está diciendo la azafata que no lo haga?
  • ¿Ha mantenido amargas discusiones con su proveedor de Internet?
  • ¿Considera la caída de su conexión Wi Fi un drama doméstico?
  • ¿Habla de su Wi Fi en primera persona y tiene peleas con el router?

Si ha asentido discretamente con la cabeza en más de tres ocasiones, considere que tiene usted una relación complicada con Internet. Algunos expertos hablan incluso de varios desórdenes mentales, entre ellos, el Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales (SMAD, por sus siglas en inglés), pero, tranquilo, hasta que el DSM no diga la última palabra -recuerde que lo hará en mayo-, nadie podrá llamarle adicto. 

Por cierto, según Julia Spira (aquí su cuenta de Twitter), que dice ser experta en Netiqueta y que es autora del libro The Rules of Netiquette, usted podría estar sufriendo un trastorno de ansiedad provocado por las redes sociales si: 

A. El teléfono se ha convertido en su complemento número uno. Lo lleva pegado a su cuerpo 24 horas, y le gustaría que fuera resistente al agua para podérselo llevar a la ducha. 

B. Usted envía un tuit a alguien, no le responden en las próximas seis horas y entra en un estado de ansiedad y angustia irreversible. 

C. Su teléfono está con usted, a su lado y encima de la mesa, en comidas, cenas, meriendas y desayunos. 

D. Cuando publica una foto en Facebook, Twitter, Instagram o Pinterest y nadie comparte, comenta o reacciona, y, a pesar de todo o precisamente por ello, usted continúa revisando compulsivamente el teléfono.

E. Lleva la cuenta rigurosa de sus seguidores en Twitter y se enfada (en cualquier grado) cuando la cifra baja.

El proyecto más extremo de abstinecia de Internet lo protagoniza Paul Miller, redactor de The Verge, una de las webs con mayor predicamento en el mundo techie. Miller asegura que ama a Internet por sobre todas las cosas pero a la vez cree que será una mejor persona si consigue vivir un año desconectado porque Internet es -y cito- "el corruptor de su alma".

Miller dejó Internet en la media noche de un Martes, reconoce que al día siguiente cuando llegó a trabajar en su condición de abstemio de Internet, de repente ya no tenía nada que hacer. Finalmente llegó a un acuerdo con sus jefes a los que les entrega personalmente sus crónicas en u pen drive, unos textos escritos en el ordenador pero sin conectarse a Internet. Para conseguir un número de teléfono sin googlear el nombre de la empresa o de la persona en cuestión, hace las llamadas que haga falta hasta que consigue el contacto. "Estoy aplicando la teoría de los seis grados de separación para encontrar a desconocidos. Se supone que a las seis llamadas encontraré un contacto común". Si sienten curiosidad por saber cómo es la vida sin Internet, Miller lleva algo parecido a un diario (que sus compañeros le suben a la web). Lleva 34 semanas sin conectarse a Internet. Sigue con vida y sus constantes vitales son razonablemente normales.  

Por otra parte,  por coincidencia o esnobismo, el pasado fin de semana se celebraron varias fiestas peculiares en San Francisco y otras ciudades de Estados Unidos con un código de conducta estricto: los invitados no podían conectarse a Internet.

Se sugería dejar el móvil en casa, pero a los rebeldes se les requisaba el teléfono en la entrada. Me han contado que como muestra máxima de generosidad se les dejaba echarle un último vistazo antes de apagarlo y dejarlo bajo custodia en la puerta del local. La misma regla se aplicaba a tabletas, ordenadores o cualquier otro terminal susceptible de conectarse a Internet. Se celebraba el Día Nacional de la Desconexión (National Day of Unplugging), establecido para las 24 horas que van desde la puesta de sol del 1 de marzo hasta la del 2 de Marzo. Tiene mérito intentarlo un fin de semana. 

Porque ese y no otro es el nuevo desafío de la vida moderna: probarnos a nosotros mismos que no estamos enganchados, que la adicción a Internet es una leyenda urbana y que el recién acuñado Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales es el último invento de la industria farmacéutica para vender ansiolíticos. En resumen, que estamos conectados siempre, es cierto, pero que controlamos. La segunda cuestión a demostrar es que hay vida fuera de Internet

Para no despistarse del objetivo: entregarse en cuerpo y alma a la vida analógica, en las fiestas Unplugging se distribuyó esta etiqueta: 

Unplug_poster_2013
Y cada quien era libre de rellenar el espacio en blanco con su obsesión favorita. "Yo me desconecto para vivir", "Yo me desconecto para correr" ,"Yo me desconecto para hablar", "Yo me desconecto para ser yo misma"

National_unplug_day_collage

 

 ¿Estamos ante unos visionarios o ante unos excéntricos? ¿Abandonaría su teléfono (con Internet) durante 24 horas para que lo dejaran entrar a una fiesta? ¿Está seguro de que no está enganchado a Internet? ¿Diría que Internet le roba horas de su vida real? Y una última pregunta: ¿Cuánto tiempo cree que pasará hasta que nos inviten a la primera fiesta Phone-Free?

* "¿Sufrir por ti? ¡Ja ni que fueras el Internet cuando se va! es un grupo de Facebook

Hay 19 Comentarios

Electricidad
¿Es usted de los que consume electricidad allá donde va?
¿Vive aterrorizado con la posibilidad de quedarse sin electricidad?
¿Lo primero que hace al llegar a un bar es comprobar si dispone de electricidad?
¿Ha invertido en pilas de repuesto además de habitual suministro eléctrico?
¿Cuando viaja al extranjero se obsesiona asegurándose de que el hotel dispone de electricidad?
¿Cuando está en un avión necesita pilas para algún chisme, incluso en el aterrizaje?
¿Ha mantenido amargas discusiones con su empresa de suministro eléctrico?
¿Considera la perdida de suministro eléctrico un drama doméstico?
¿Habla del suministro eléctrico de su hogar en primera persona y tiene peleas con su contador eléctrico?
Si ha asentido discretamente con la cabeza en más de tres ocasiones, considere que tiene usted una adición a la electricidad. Algunos expertos hablan incluso de varios desórdenes mentales.
Otro ejemplo más.

Sería interesante saber qué diría Demond Morris al respecto. De todas las adicciones que se me ocurren, al trabajo, a las drogas, al juego o a las mujeres, el deseo decomunicarse me parece el menos dañino de todos.

hahaha por dicha NO he llegado a ese nivel o rehuse.

De hecho cuando salgo con mi pareja, no podemos sacar telefonos mientras cenamos juntos.

He visto parejas que fisicamente ESTAN ahi pero realmente no lo estan. Muy feo.

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Tu HIGADO es la CLAVE.
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Los psicologos no hacen mas que inventar adicciones tontas para vivir del cuento .

El profesor Christopher Carpenter, de la universidad norteamericana de Western Illinois, señala que el estudio “Narcisimo en Facebook: auto promoción y comportamiento antisocial” da muestra de que sumar más amigos en Facebook trae consigo altos grados de narcisismo.

http://hoteltierra-psicoterapiabreve.blogspot.com.es/2012/03/mas-amigos-en-facebook-mas-infeliz.html

Vamos preguntar sobre libros y periódicos en lugar de internet, modificando mínimamente las preguntas. Y vamos a llegar a una conclusión que nos resulta al menos chocante.

¿Es usted de los que lleva un libro o el periódico allá donde va?
¿Vive aterrorizado con la posibilidad de quedarse sinun libros o el periódicos?
¿Lo primero que hace al llegar a un bar es localizar un un libro o el periódico?
¿Ha invertido en otro un libro o el periódico además del habitual?
¿Cuando viaja al extranjero se obsesiona asegurandose la lectura de un libro o el periódico?
¿Cuando está en un avión lee un libro o el periódico incluso en el aterrizaje?
¿Ha mantenido amargas discusiones con su librero?
¿Considera la perdida de su un libro o el periódico un drama doméstico?
¿Habla de su un libro o el periódico y tiene peleas con sus personajes?

Si ha asentido discretamente con la cabeza en más de tres ocasiones, considere que tiene usted una relación complicada con los libros y periódicos. Algunos expertos hablan incluso de varios desórdenes mentales.

¿Por que esa fijación en demonizar la tecnología?

Carla
www.lasbolaschinas.com

Apps para niños: http://xurl.es/lz87q

Qué tontas me parecen estas cosas. Eliminemos también la electricidad de nuestras vidas o el agua caliente, que ¡somos adictos a eso!

lo que tiene, a todos nos encanta internet y vamos cámbiando de blogs y páginas, la última a la que me he engachado es un pequeño blog de belleza http://www.asideguapa.blogspot.com.es/

Bien hermano estoy de acuerdo yo también lucho por el uso cuerdo de la tecnologia

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Yo voy con el teléfono a todos lados y me encanta ir viendo como se actualiza la red, sin embargo me pasa como con el coche. No lo suelo dejar en casa pero cuando lo dejo por ejemplo para ir de copas ( por no perderlo pues llevo ahi mi vida) siento una libertad enorme

Debo de ser un adicto raro, tomé la decisión firma de no meterme en redes sociales como Facebook o Twitter pero sin embargo me reconozco en muchos de los síntomas enumerados. Esto es muy extraño.

Perdon travestis .

Yo me casco 2 pajas cada dia viendo porno de travesris follando mujeres en internet es lo que mas me pone , no se si eso es ser adicto pero no lo voy a dejar , comop relajaaaa ¡¡¡

El 15-M fue un gatillazo revolucionario. El movimiento que en su día eclipsó al mundo, no ha quedado en nada... Si quieres saber más, entra en Vergüenza de país: yestheycan.blogspot.com

Eso es como no soy alcohólico solo me tomo una o dos cervezas al día y vino para comer.
No normalicemos lo anormal y nos daremos cuenta de la de gente con problemas.
http://www.menfoodspain.com

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Sobre el blog

Agotada de la alta concentración por metro cuadrado de gurús de las redes sociales, en este sitio se levanta un muro de contención: Todos somos torpes y primerizos en la jungla digital. No hay expertos. Eso, al menos, es lo que enseñan en la Universidad de Stanford, donde se ha inventado casi todo y nadie se proclama gurú de nada. Este es, pues, un lugar para reírse de los tropezones en Internet. El viernes abrimos consultorio. Pregunte sin piedad, porque más temprano que tarde todos tendremos nuestro minuto de miseria digital.

Sobre la autora

Karelia Vázquez

es periodista. Escribe en El País Semanal desde 2002, y en Marie Claire, desde 2005. Es la primera española que obtiene una beca J. S. Knight en la Universidad de Stanford (California), que le permitió, entre otras cosas, vivir una temporada en Palo Alto, el Dorado de las nuevas tecnologías, comprar en el mismo supermercado que Mark Zuckerberg y compartir plaza de garaje con los chicos de Facebook. También ir a clases de Clifford Nass, Clay Shirky, Evgeny Morozov y otros -esta vez sí- gurús de la era digital. Es autora del blog “Vivo entre Google y Facebook”, porque así era literalmente. Ha sido cobaya de variados experimentos extremos en Internet, y este blog no pretende ser ni más ni menos, que eso: Un sitio para radicales.

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