Los desarrolladores de aplicaciones ven su futuro en las tabletas y no en los móviles. Según una encuesta de Strategy Analytics, los informáticos están mutando su entusiasmo por las aplis para móviles por una nueva pasión por las tabletas. En un año los favorables a programar aplicaciones para estos aparatos ha saltado del 13% al 36% actual, es decir casi el triple. Esta inclinación por un aparato que se vende diez veces se debe a dos factores principales: la gran competencia que hay en el mercado de smartphones y, por otro, a que el propietario de una tableta es más proclive a pagar por las aplis y, además, a pagar más. El precio medio de una aplicación para tableta es un par de euros más alto que el de los móviles, aunque servicios médicos y educativos pueden alcanzar fácilmente los diez euros.
La llegada de nuevos sistemas operativos para tabletas de Microsoft (Windows 8) y RIM (Blackberry 10) añadirán incentivos a esta tendencia de los informáticos.