Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Washington DC buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Neuronas codificando tiempo y ordenadores con memoria infinita

Por: | 09 de mayo de 2012

Gemma ferranEstás en la selva, oyes un ruido sospechoso, y te giras inmediatamente hacia la dirección exacta de donde vino el sonido. A tus antepasados mamíferos esta habilidad les resultó imprescindible para saber hacia dónde escapar.

Haz la prueba: Si cierras los ojos y alguien chasquea sus dedos señalarás sin problema el lugar donde se encuentra. ¿Cómo averigua tu cerebro con tanta precisión si el sonido vino de la izquierda, por detrás o más arriba? Entenderlo te puede llevar a construir ordenadores con memoria infinita.

La clave está en unos sistemas neuronales que codifican información no sólo con neurotransmisores y señales eléctricas, sino también en función del tiempo. 

La pareja de matemáticos Gemma y Ferran te lo explican desde sus respectivos departamentos de neurociencia y de nanofísica de la New York University en Washington Square.

Gemma Huguet intenta construir ecuaciones diferenciales que describan los patrones de polarización de las neuronas encargadas de transmitir sonidos en el cerebro. Cuando una onda sonora llega a tus oídos, las células ciliadas de tus cócleas vibran, transforman la señal física en estímulo eléctrico, y envían la información a un lugar muy especial de tu cerebro: El Medial Superior Olive.

Neurona medial superior oliveAllí hay unas neuronas con dentritas (brazos) hacia la izquierda recibiendo la señal de tu oído izquierdo, y hacia la derecha recibiendo del derecho. Y lo más importante: sabiendo interpretar si hay microsegundos de desfase en la llegada de la señal. Es lo que se llama coincidence detection.

Si un sonido viene desde la izquierda, la señal eléctrica llegará a las neuronas del Medial Superior Olive un poquito más pronto desde la izquierda que desde la derecha, y la activación de dichas neuronas será más o menos alta en función de este pequeño retraso. Esta información será enviada al córtex auditivo, e intervendrán muchos otros mecanismos para darle sentido. Pero es la manera básica como tu cerebro mamífero sabe exactamente el ángulo de donde le viene un ruido.

Screen Shot 2012-05-08 at 11.14.49 AMEn los pájaros es un poco diferente. Sus tímpanos y sistema auditivo evolucionaron hace 200 millones de años desde los arqueosaurios ancestros de aves, de manera independiente al oido de los mamíferos millones de años después. Pero ambos cerebros desarrollaron de manera convergente sistemas de coincidence detection.   

En el caso de los pájaros de cada cóclea salen diversas neuronas con caminos más o menos largos hacia un espacio común llamado nucleus laminaris. Allí hay una larga serie de células neuronales que sólo se excitarán cuando la señal llega simultáneamente por la izquierda y la derecha. En función del ángulo por donde venga el sonido, esto ocurrirá cuando el camino por la izquierda haya sido un poquito más corto que por la derecha, o al revés. La neurona en que coincidan será la que se activará enviando información sobre la localización exacta del ruido. En neurociencia se conoce como el Jeffress Model.

Difícil de explicar en palabras, la idea es la misma: Coincidende Detection: sistemas neuronales que saben interpretar las ínfimas diferencias de tiempo entre una señal física que llega por la izquierda y otra que lo hace por la derecha.

Es decir; se trata de neuronas codificando información en función del tiempo. Y el tiempo no es un código binario limitado a combinaciones de ceros y unos, sino una magnitud potencialmente infinita. Un retraso puede ser de 0,1 microsegundos, de 0,01, de 0,011, 0,0121… y así todos los decimales que quieras. ¿Se podría utilizar este principio para diseñar nuevas formas de computar información? Eso es lo que pretende el también matemático Ferran Macia en su laboratorio de nanotecnología 8 pisos por debajo de Gemma.

Ferran m nanoInspirados inicialmente por los procesos cerebrales de coincidence detection, Ferran y su jefe ya han patentado una especie de placas con nano-osciladores magnéticos que codifican información en función de las interferencias de ondas de spin. 

La computación basada en patrones temporales de ondas es un nuevo paradigma totalmente diferente al de las máquinas digitales. La computación y memorias actuales se basan en codificar información como combinación de 0’s y 1’s. Los chips de 0’s y 1’s están formados por diminutos paquetitos de átomos con dos estados posibles: excitado o no excitado. Esto se ha podido miniaturizar hasta extremos fabulosos. Pero en última instancia este código binario es limitado, y desde hace décadas se están buscando nuevos sistemas de codificar información que potencialmente sean más poderosos.

Los ordenadores cuánticos se pusieron de moda en los 80 con la idea de aprovechar estados atómicos de superposición cuántica, pero tras discretísimos resultados y aparición de numerosos problemas muchos grupos han abandonado esta línea de investigación. La computación por interferencia de ondas de spin que propone Ferran es un nuevo intento de vencer el límite digital. De nuevo, la idea es utilizar una magnitud continua como el tiempo en lugar de un código binario. Para ello construye capas metálicas magnéticas con puntos oscilantes que puedan generar, propagar y detectar ondas de spin. En ellas la información se codificará y guardará en función del tiempo de llegada de la señal; del retraso entre varios puntos.

Evidentemente falta mucho para una posible aplicación que compita con los exitosos chips actuales, y la investigación podría quedar encallada ante cualquier imprevisto. Pero de lograrse, sería un nuevo paradigma con el que teóricamente se podrían construir memorias de ordenador de capacidad infinita. Y todo inspirado en primera instancia por los circuitos neuronales encargados de saber de dónde viene un sonido. Quien les iba a decir a esta pareja de matemáticos cuando ella se decantó por la neurociencia y él por la nanofísica que sus caminos científicos se volverían a interconectar...

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Conectoma del Cerebro Humano: entre el pragmatismo y la ilusión

Por: | 04 de abril de 2012

Columbia univ

A vuestra derecha Sebastian Seung, profesor de Neurociencia Computacional en el MIT y uno de los líderes del proyecto Conectoma. Su objetivo final es tener un mapa de todas las conexiones neuronales del cerebro humano que –según él- nos llevará a comprender todo su funcionamiento. “I am my connectome” dice en su libro.

En el centro Anthony Movshon, director del Instituto de Neurociencia de la New York University, y para quien el conectoma va a ser una pérdida de tiempo y recursos.

A la izquierda el periodista científico Carl Zimmer, mirando como debe ser al público en lugar de los científicos, y dispuesto a moderar un acalorado debate en la histórica sala Havemeyer de la Columbia University en Nueva York. Premios Nóbel como Eric Kandel y Richard Axel sentados entre los asistentes. Salas anexas con pantallas para los centenares de personas que no pudieron entrar.

Seung abre la sesión con tres ejemplos para los que el Human Connectome será clave:

1-    Estudio de la percepción: Los intercambios de neurotransmisores en las sinapsis no nos dan toda la información. Y que se active un área frontal o lateral es casi irrelevante. Para algo tan complejo como dar sentido a lo que estamos percibiendo necesitamos contemplar la red de neuronas que se forma. Es decir; cómo la red computa la información. “Computar” es una palabra clave en el lenguaje de Seung.

2-    Memoria: llevamos 50 años con el paradigma de que la memoria se guarda en patrones de conexiones sinápticas, pero continuamos sin entenderla. Estamos limitados. Sin ver toda la red que codifica un recuerdo no vamos a ningún sitio.

3-    Desórdenes psiquiátricos: Las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el parkinson son un asunto aparte. Pero en trastornos del “neurodesarrollo” como el autismo o la esquizofrenia, estamos empezando a observar que los cerebros se cablean de manera diferente. Observar el conectoma de un autista y un no autista puede ser revelador.

Movshon empieza su réplica con el ejemplo más utilizado por los críticos al connectome (que a pesar de lo convincente del argumento de Seung, son muchos): Hace más de 25 años que tenemos el conectoma del gusano C. elegans, y todavía no hemos entendido nada de su funcionamiento (el C .elegans es uno de los modelos animales más utilizados en laboratorios. Su cerebro tiene 302 neuronas, y desde hace los 80 se tienen diagramas de las decenas de miles de conexiones que forman). Los tres primeros argumentos de Anthony Movshon para defender que “si tuviéramos recursos ilimitados adelante, pero en las condiciones actuales el connectome no es la mejor estrategia” son:

1-    Problemas de escala: La clave no es ver si hay una conexión o no, sino sus características. Algunas conexiones están allí pero no son funcionales. Tener el mapa no nos dice qué tráfico hay. El connectome es un dibujo que te podría indicar qué puede ocurrir, pero no lo que está ocurriendo.

2-    El cerebro no es como un riñón cuya estructura celular es estática y directamente relacionada con la función. El cerebro es plástico y cambia constantemente ¿Cuándo estableces el mapa y por qué? Nada te garantiza que ese mapa sea idéntico al de 2 semanas más tarde.

3-    El conectoma es anatomía, no fisiología. Abrir un ordenador y mirar todos sus piezas y chips, no te informará de qué programas tienes instalados en tu sistema operativo. Claro que debemos analizar conectividad neuronal! Pero tener un mapa genérico no nos aportará nada fundamental.

Connectome

La defensa de Seung apela más a la ilusión que a la ciencia actual (eso no es malo en absoluto): “Lo que Tony nos explica es la versión de libro de texto de cómo funciona el cerebro”. Sebastian Seung defiende que los neurocientíficos han estado investigando en un paradigma lineal que resulta tremendamente limitado para comprender fenómenos como la memoria, la conciencia, o trastornos mentales donde cuando observas neuronas y actividad cerebral todo resulta aparentemente normal. Insinúa que la neurociencia convencional está mirando a muy corto plazo, y necesita un gran proyecto como el conectoma humano. Este último punto fue muy criticado por Movshow.

Paralelismo entre el proyecto Genoma Humano y el Conectoma

El paralelismo con el genoma humano apareció en varias ocasiones. Movshow se equivocó al decir que la secuenciación del genoma había dado muchos menos resultados de las expectativas que nos prometieron hace 15 años. Si bien eso es cierto, Seung aprovechó para recalcar lo útil que había sido en otros aspectos que no se habían contemplado, y que la genética actual es inconcebible sin esa referencia. Zimmer matizó que al plantear el proyecto genoma humano también hubo un gran debate sobre si era el momento adecuado de invertir tantísimos millones antes de que la tecnología estuviera más desarrollada. Ésta es otra de las críticas más grandes al conectoma.

En algunos aspectos el símil con el genoma sí es válido: un mapa completo de nuestro ADN o de las conexiones neuronales nos puede servir para comparar individuos o diferentes estados funcionales. Pero hay una gran diferencia: con permiso de la epigenética, la secuencia del ADN varía poco entre individuos y a lo largo de nuestra vida. Sin embargo las conexiones neuronales son tremendamente lábiles.

Respecto que el conectoma sea un gran proyecto que movilice a toda la comunidad neurocientífica como en otras áreas hace el gran colisionador de partículas, enviar astronautas a Marte, o el propio genoma humano, Movshow fue tajante al opinar que la neurociencia no lo necesita. Y citó como ejemplo de investigación sinsentido el Blue Brain Project dirigido por Henry Makram que pretende construir un cerebro sintético. Tirar dinero. Seung se desmarcó de esa investigación que a veces se relaciona con el conectoma, diciendo que era absurda y no va a conseguirse.

Tú eliges: pragmatismo o ilusión

En el debate los asistentes atacaron a Seung. Posiblemente por su aspecto chulesco y por los mensajes exagerados que ha ido utilizando para vender su libro. Cuando Seung dice ante el público “yo soy mi conectoma”, o “vamos a construir el mapa completo de las conexiones del cerebro humano”, literalmente no se lo cree ni él. Varias veces le tocó matizar que el conectoma humano completo no un objetivo realista, que está empezando con animales, con áreas, y que se trata de un elemento más. En un momento de la charla flaqueó y llegó a decir “si yo sólo quiero mapear algunas neuronas…”. En ese punto Movshow le echó un cable “en realidad los dos avanzamos con el mismo objetivo, y compartimos la importancia de estudiar las conexiones neuronales. Nuestra discusión es más por detalles, escalas, y presupuestos”.

La mayoría de la sala estaba con Movshow. Es normal; la mayoría eran investigadores trabajando 10 horas al día en el laboratorio agobiados porque no les salen los resultados y con una perspectiva demasiado realista -a veces derrotista- de la ciencia.

Pero entonces alguien a 5 metros de mi hizo un pregunta clave: “¿necesitaremos conocer nuestro conectoma algún día?” Sebastian Seung respondió de inmediato un contundente “Sí, claro”. Anthony Movshow se encogió de hombros y dijo “no lo sé”.

Aquí quedó de manifiesto un aspecto fundamental: Seung tiene 40 o 50 años de ciencia por delante, y a Movshow 15. Las ambiciones son diferentes. Me recuerda ese joven ingeniero del MIT convencido a enfocar toda su carrera hacia ser miembro del equipo que ponga un humano en Marte. Ya le podías dar criterios económicos, técnicos o sociales en contra; él sabía que este hito se conseguirá en algún momento de su vida. Y tenía la ilusión (bendita palabra) de ser parte de ello.    

KandelTras el debate fui directamente a preguntar su opinión al simpático Eric Kandel, premio Nobel y líder mundial en el campo de la memoria, quien pareció dejar el encuentro en un empate al responder: “Plantear un conectoma entero no tiene ningún sentido, pero pequeños conectomas de regiones específicas sí pueden ser de mucha ayuda”.

 

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Los que buscan pareja por internet son más altos

Por: | 07 de marzo de 2012

  Color 2Un estudio de la universidad de Duke comparó las medidas de 21.745 usuarios de portales de citas online, con la media nacional de personas de similares características. Las chicas de entre 20-29 años que buscaban pareja por internet pesaban 2,5 kg menos que la media, las de 50-59 años 10 kg menos, y los chicos eran 3,5 cm más altos. La interpretación de estos resultados fue obvia: La gente no es del todo sincera cuando se describe en internet.

Otra investigación lo confirmó comparando el peso, altura y edad online de 80 usuarios al azar, con sus datos reales. El 81% había alterado alguna de las 3 medidas. El 60% mintió acerca de su peso, el 48% sobre su altura, y el 19% modificó su edad (los investigadores matizan que la muestra era de gente relativamente joven y que en mayores esta última cifra podría ser más alta).

Ambos estudios forman parte del recién publicado artículo “Online Dating: A Critical Analysis From the Perspective of Psychological Science”; una extensa revisión de la creciente literatura científica sobre la búsqueda de pareja por internet.

Los autores argumentan que el fenómeno se está disparando, que se ha convertido en una industria multimillonaria, y qu parece estar cambiando algo tan básico como la búsqueda de pareja entre humanos: Un estudio publicado en 2010 estableció que el 22% de relaciones heterosexuales formadas entre 2007 y 2009 en EEUU se habían conocido inicialmente por internet. Esto representa la segunda vía más común de encuentro, superada sólo por conocerse a través de amistades.

Sólo en abril de 2011, 25 millones de personas se registraron en un portal de citas. En EEUU, cuando un usuario entra en su página pasa una media de 22 minutos conectado, invirtiendo un total de 12 horas a la semana mirando perfiles y contactando usuarios online. De media esto genera 1,8 horas semanales de citas cara a cara.

Evidentemente entre mujeres y hombres hay diferencias. Un estudio con 6.485 usuarios heterosexuales de EEUU comprobó que los hombres miraban tres veces más perfiles que las mujeres, y enviaban 3,2 veces más mensajes de contacto.

Según otras investigaciones, estos servicios son considerablemente más utilizados entre minorías sexuales, en profesionales con largas jornadas de trabajo, más gente de mediana edad que joven, divorciados frente a solteros, entre quienes se mudan a una nueva ciudad, y por personas que tras terminar una relación se quedan en un entorno de amistades complejo.

Se ha comparado las características de personalidad de los usuarios de portales de citas online respecto quienes buscan pareja de manera convencional, y no se han hallado diferencias significativas ni en auto estima ni en los cinco grandes rasgos de personalidad.

La aceptación social también está evolucionando. Si bien hace años la actitud hacia el online dating era de recelo y más bien negativa, una encuesta del Pew Institute reveló que en el 2006 el 44% de personas opinaba que Internet es una buena manera de encontrar pareja. Sólo el 29% de los encuestados pensaba que los usuarios sentían cierta desesperación, aunque un 66% de estadounidenses opinaba que entramaba cierto peligro. Pero…

¿Significa realmente un cambio tan radical o no?

Hace un par de semanas estuve charlando con la antropóloga Helen Fisher en su apartamento del upper east side en Nueva York. Además de todos sus libros e investigaciones académicas sobre el amor, Fisher es directora científica del portal de citas chemistry.com. A pesar de eso, me decía: “mira; nuestro cerebro continúa siendo el mismo. El online dating nos ofrece la posibilidad de conocer un número mucho mayor de personas buscando pareja, pero al final… por muchos cálculos racionales que hagas… todo se decide frente a frente. La gente se enamora ahora igual que lo hacía miles de años atrás”.

Los autores de la revisión científica que estamos comentando no están del todo de acuerdo. De una manera más estructurada, desglosan las posibles diferencias entre el método convencional y el online en 1- Acceso (poder conocer a muchísimas más parejas potenciales vía internet), 2- Comunicación (poder intercambiar información de manera online antes de un encuentro cara a cara), y 3-Matching (los portales de citas online te proponen candidatos que se adaptan a lo que estás buscando).

En su artículo, analizan cada uno de los 9 pasos del proceso desde la búsqueda inicial de servicios de online dating, la creación del perfil, el análisis de otros usuarios, el contacto virtual, el encuentro cara a cara, y la formación de una relación.

Screen Shot 2012-03-06 at 2.46.27 PM

Sus conclusiones son que si bien el online dating no ha cambiado el proceso de flirteo, ni la naturaleza de las relaciones que se constituyen, sí ha alterado de manera fundamental los mecanismos iniciales que dan paso a una relación. Entre muchos factores destacan que se pueda compartir información de manera pública con múltiples candidatos en tiempo real, la posibilidad de revisar perfiles de forma anónima, o que antes de un primer encuentro en cara a cara ya se conozcan gran cantidad de detalles personales importantes sobre la otra persona. Helen Fisher relativiza estos factores diciendo que también en la manera convencional los amigos te habrán pasado información clave sobre la persona que te van a presentar, y opina que “en lo de tener más opciones sí, pero el online dating y las citas convencionales con compañeros de trabajo o gente que comparte círculos sociales no son tan diferentes. Siempre tienes información previa antes de quedar con alguien. Lo extraño de verdad es establecer una relación con un completo desconocido en un bar”.

Pero la gran diferencia entre Fisher y los autores del estudio está en el tercer aspecto que ofrecen los sitios de citas online: los algoritmos matemáticos con base psicológica que prometen ser capaces de presentarte las parejas más afines. Helen Fisher ha diseñado esta estrategia para chemistry.com, pero uno de los mensajes más rotundos de la revisión es que estos algoritmos no sirven para nada. Dicen que no hay ni un único estudio indicando que en base a características y preferencias se pueda detectar tu media naranja. Contemplado desde la óptica a menudo comentada en este blog de que la intuición tiene más peso que la razón en nuestras decisiones, tiene sentido.   

“Relationshopping”, la homogamia, y otros peligros del online dating

Yo hace años que no salgo a comprarme zapatos (rigurosamente cierto). Cuando lo hacía iba a varias tiendas con una idea muy definida de lo que buscaba. Pero difícilmente encontraba algo que me dejara satisfecho. No prestaba la mínima atención a aquellos modelos que diferían de mi ideal, y siempre encontraba alguna pega en los que sí se parecían. En ocasiones entraba en una tienda y tenía la sensación de que ninguno me gustaba. Un sinsentido, que quizás coincide con el de aquella amiga que mira y remira perfiles en internet, y no encuentra un chico que le atraiga.

Todos los zapatos y 90% de ropa que me he comprado en los últimos años lo he hecho entrando sin más a una tienda al disponer de unos minutos libres, ojeando sin presión alguna, y dejándome enamorar por el modelo que -si hubiera ido con una idea predeterminada en mente- quizás ni siquiera hubiera contemplado. Este flechazo te puedo ocurrir en la vida real un día cualquiera desazonado y sin casa cuando unos ojos azules se crucen para siempre en tu camino. Pero difícilmente vas a tenerlo online revisando fotos diminutas cada tres segundos. Al contrario; te puede saturar.

El “relationshopping” (visitar el sitio de citas en Internet como si entraras en una tienda a buscar un producto determinado) es uno de los peligros del online dating. A priori tener muchas opciones es bueno, pero también genera bloqueo y una peligrosa sensación de indiferencia y vulgaridad. Especialmente entre chicas, todos te parecen similares y los diferentes unos raritos. Los estudios demuestran que online la gente suele buscar una similitud de características exagerada, que en el método convencional es casi irreal. El tener tantos datos sobre religión, gustos musicales, comida favorita, número de niños deseados, orientación política, si fumas o no, qué te gusta hacer los viernes por la noche, y de qué olor prefieres los pedos, favorece esta homogamia que algunos interpretan como positiva porque facilita la convivencia y objetivos vitales, y otros negativa porque impide el complemento y diversidad.

Otros efectos negativos son que muy a menudo la asimetría de información hace que se creen expectativas demasiado elevadas que se volverán en tu contra durante el encuentro cara a cara, que pasado cierto tiempo el intercambio de mensajes online pierde interés, y que se emiten juicios precipitados a partir de unos pocos datos.

A modo de conclusión, los autores de la revisión “Online Dating: A Critical Analysis From the Perspective of Psychological Science” aconsejan limitar el número de perfiles que vas a contemplar, no ir con unas ideas demasiado predeterminadas, no descartar candidatos por detalles menores, ser sincero en tu descripción pero destacar algo que te pueda distinguir del resto, no tardar mucho en quedar una vez ya has establecido comunicación prometedora, y no hacer ni caso de lo que te sugiera el portal.

Esto es lo que la materia da de si, hasta que alguien se decida a realizar un estudio randomizado poniendo un grupo de sujetos unos días a ligar por internet y otros a invertir el mismo tiempo flirteando por bares y dando voces a amigos y amigas. Aquí sí tendríamos un buen experimento científico...

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Son las 2am en Cambridge, Massachusetts. Vuelta a los orígenes de este blog.

Este espacio nació gracias a la beca Knight de periodismo científico que me permitió pasar un año en Harvard y el MIT visitando laboratorios y entrevistando investigadores. La idea entonces no era escribir artículos convencionales sino relatar de manera amena y fresca las ideas que más me hubieran impactado durante el día. La versión ampliada ya llegaría con “El Ladrón de Cerebros”.

Desde entonces, acumulo nombres y periódicamente visito esta pequeña ciudad al lado de Boston como fuente de inspiración científica. Hoy lunes ha sido un día verdaderamente espectacular.

 

¿Eres más bonobo o chimpancé?

Screen Shot 2012-01-24 at 1.45.36 AMLlevo tiempo pensando que estudiar los chimpancés dice poco sobre la conducta humana. Me da igual que estemos muy emparentados genéticamente. Eso no es lo principal. En muchos aspectos nos parecemos más a los perros. La primatóloga Victoria Wobber de Harvard me da la razón. Ella coge parejas de chimpancés y bonobos en El Congo y hace lo siguiente: Muestra un pedazo de comida a dos chimps hambrientos dentro de la celda, y justo antes de soltarlos, mide sus niveles de testosterona y cortisol en saliva. Lo mismo con dos bonobos. Los resultados son opuestos. Los chimpancés saben que van a pelear por la comida, y en consecuencia sus niveles de testosterona están al máximo y de cortisol (relacionado con estrés) bajos. Los bonobos saben que van a repartirse la comida y sus niveles de testosterona se mantienen normales. Dos especies cercanísimas evolutivamente hablando, que tienen comportamientos profundamente diferentes. ¿A quienes nos parecemos más nosotros? “Depende de culturas, circunstancias y personas” dice Victoria. O sea que de comportamiento innato poco. Cada vez me creo menos la pseudopsicología evolucionista.

Desde luego que hay algo programado. Por eso los chimpancés criados en cautividad terminan igualmente siendo unas bestias agresivas. Y por eso no puedes domesticar un lobo.

Cuando Victoria muestra comida a un perro, hace el mismo gesto para esconderla en dos cajas diferentes, y señala después al perro una de ellas, éste confía y la va a buscar allí. Al igual que cualquier niño de 12 meses. Ni chimps ni lobos educados como perros tienen la misma actitud. Victoria admite que para ciertos aspectos sociales somos más parecidos a los perros.

 

Conectar nervio óptico a córtex visual

Screen Shot 2012-01-24 at 1.44.09 AMHace 25 años el neurocientífico Mriganka Sur ahora en el Picover Institute del MIT hizo un experimento espectacular. Cogió hurones recién nacidos, les quitó los circuitos cerebrales auditivos, y conectó el nervio óptico al cortes auditivo. Quería averiguar si el cerebro era tan plástico como él se imaginaba. Lo era. Los hurones terminaron sordos pero podían ver. Las neuronas del cortex auditivo asumieron la función y estructura de la visión. Fue uno de los experimentos más paradigmáticos en el campo de la plasticidad cerebral.

Pero un científico no se conforma con decir qué ocurre. Quiere saber porqué. Por observación podemos establecer que los hombres son más altos que las mujeres. Pero la ciencia no descansa hasta averiguar que se debe a más hormona de crecimiento segregada por la glándula pituitaria. Migranka sigue investigando en plasticidad cerebral y descubriendo genes y moléculas cuya función específica es hacer al cerebro susceptible a cambios. El cerebro está programado genéticamente para ser flexible.

Y una vez comprendidos mecanismos, toca interpretar qué ocurre cuando funciona mal. Aquí es cuando Mriganka Sur percibe el autismo como un desorden de plasticidad cerebral, en el que algunas de las trillones de conexiones sinápticas que se forman en los primeros años de vida no llegan a establecerse.

 

Dos vascos diseñando láseres y condensados de Bose-Einstein en el prestigioso laboratorio de electrónica del MIT     

Screen Shot 2012-01-24 at 1.44.39 AMTras decirme “¿Tú sabes qué es la transformada de Fourier verdad?” y yo reponder un falso “si, si…”, Eduardo Granados (izquierda) me muestra el poderoso láser de pulsos cortísimos de Rayos-X que les permite utilizarlo como una cámara de precisión de attosegundos. Así puede ver cuando un electrón pasa de un orbital atómico a otro, o controlar reacciones químicas a voluntad. Ejemplo: si a una molécula de hidrógeno le quitas un electrón te quedarán dos átomos de H enlazados y un e' rodeándoles. Con el láser de Edu puedes disociarlos eligiendo en cual de los dos átomos quieres que se quede el electrón.

Dos plantas más abajo Ibon Santiago me muestra (foto) la trampa óptico-magnética donde en 1997 se sintetizaron por primera vez en el mundo los condensados de Bose Einstein que Mr. Albert había predicho de manera teórica casi un siglo atrás. Valió un Nobel en el 2001. Estos condensados son un nuevo estado de la materia a temperaturas cerca del cero absoluto. Saber cómo se comportan los átomos a estas temperaturas es básico para todo el desarrollo de la electónica, o para diseñar por ejemplo superfluidos que fluyan sin viscosidad. El nivel a que trabajan Edu e Ibon es alucinante. Profundizaremos. 

 

Estrellas de quarks

Screen Shot 2012-01-24 at 1.57.44 AMMe encanta despertarme en colchón en suelo de casa ajena. Si además el compañero de piso de tu amiga mientras hace café te cuenta que es astrofísico investigando estrellas de neutrones, mejor que mejor. Manu te puede contar que cuando una estrella masiva se apaga, bajo condiciones de magnetismo y gravedad enormes electrones y protones llegan a fusionarse formando neutrones. 10 soles concentrados en 10 metros.

Pero si las estrellas fueran todavía más grandes... ¿Cuál sería el siguiente grado de compactación? Quizás los neutrones se descohesionaran liberando quarks y formando una estrella de quarks. No se ha observado ninguna todavía, pero podría ser un estado intermedio entre estrellas de neutrones y los misteriosos agujeros negros. 

 

Los invertebrados son más interesantes que el sexo

Screen Shot 2012-01-24 at 1.37.04 AMHace dos semanas por un texto que estoy preparando fui a ver un taller de sexo tántrico para sadomasoquistas. Psé. Las curiosidades que Gonzalo Giribet te explica sobre el sexo animal son más interesantes. Para sádico el sexo de las planarias hermafroditas y su lucha de esgrima con el pene (penis fencing). Dos planarias hermafroditas se baten con sus penes hasta que una es capaz de pinchar con él el cuerpo de la otra e inyectarle esperma bajo su piel. De allí ya se dirigirá a los órganos reproductores.

Screen Shot 2012-01-24 at 2.29.50 AMY para curioso los gusanos osedax viviendo en los huesos de las ballenas. Se creía que todo eran hembras reproduciéndose por partenogénesis, hasta que descubrieron pequeños machos pasando por un conducnto bajo su piel y fertilizando los huevos que dejaban las hembras.

Muestra de dimorfismo: piensa que en tu vida todos los rapes que te has comido eran hembras. Los machos son como 20 veces más pequeños. Y sin salir del agua, que sepas que el pulpo macho fertiliza a su hembra introduciéndole su séptimo brazo, donde tiene un conducto seminífero. En los escorpiones es más sencillo: el macho deja un paquete de esperma en el suelo y la hembra ya se encarga de recogerlo.

 

La ciencia es una aventura interminable. La curiosidad y los cerebros a robar también.

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La ciencia dice que sí puedes nacer gay

Por: | 05 de enero de 2012

(En respuesta al artículo "La ciencia dice que la gente no nace gay", publicado en El País el 30/12/11)

La ciencia no dice lo que quieres escuchar. La ciencia plantea hipótesis, hace estudios para ponerlas a prueba, e intenta sacar conclusiones objetivas.

Claro que entre investigadores existen ideas preconcebidas y pueden manipular datos o diseños experimentales para defender una visión u otra. Seríamos ilusos si no lo reconociéramos. Pero entonces cuando envían su artículo a una revista de alto impacto y el editor lo distribuye entre expertos para que lo valoren de forma anónima, responderán que el estudio no es riguroso y no lo publicarán. Y aunque logre pasar este primer filtro, si con el tiempo otros grupos de investigación no logran reproducir tus resultados, tu hipótesis quedará descartada por mucho que te empeñes en defenderla. En ciencia siempre es otro quien demuestra si tienes razón o no. 

Hace unos días El País publicó el artículo "La ciencia dice que la gente no nace gay" con la entrevista al terapeuta que dice poder cambiar la orientación sexual de gays y sanar su homosexualidad. No sé si el títular resulta ofensivo para la comunidad homosexual, pero sí para la científica. El País no debería haber transmitido este mensaje. Es falso.

Richard Cohen defiende que no hay nada biológico en la homosexualidad porque es lo que le permite armar su teoría: si la homosexualidad es sólo fruto de experiencias después del nacimiento, entonces su psicoterapia podría revertir dichas experiencias y cómo él dice en su libro, "sanar la homosexualidad". Si por el contrario, dentro de todo este espectro de grises que que es la sexualidad humana, alguien es gay porque nace gay, intentar cambiar su orientación para devolverlo a una supuesta normalidad sería algo aberrante. Deberían ser los prejuicios sociales quienes cambiaran y no ellos.

¿Tiene la ciencia algo que aportar en este debate? Si le preguntas y de verdad te interesa su opinión, lo que te dirá es que Cohen no tiene razón. Hay muchas evidencias de que factores biológicos pueden jugar un papel decisivo en la definición de la orientación sexual. El más aceptado de ellos, los niveles de hormonas masculinas durante el embarazo.

Cualquier embrión empieza a desarrollarse sin un sexo definido. Pero si posee un cromosoma Y, en la semana 6 de gestación empezarán a desarrollarse los testículos. Y en la 8 comenzarán a segregar testosterona alcanzando su nivel máximo entre la semana 12 y 14. Justo cuando además del cuerpo también se está desarrollando el cerebro. La testosterona y otros andrógenos es lo que masculinizará el feto. Si no hay liberación de testosterona, el cuerpo y cerebro del feto continuarán su desarrollo como mujer. Pues bien; los neuroendocrinólogos creen que si durante un embarazo masculino el pico de testosterona no es suficientemente alto, algunas partes del cerebro podrían quedar menos masculinizadas y condicionar hacia la homosexualidad. Y tienen evidencias de ello.

Por una parte están los experimentos con animales. Si modificas los niveles de testosterona y otros andrógenos durante la gestación de ratas, podrás obtener tanto machos como hembras con preferencia por su mismo sexo. Obvio que no es extrapolable a la complejidad de la conducta humana, pero sí un indicio de que las hormonas juegan un papel clave en la diferenciación sexual durante el embarazo. Fíjate si no en un trastorno llamado Congenital Adrenal Hyperplasia, por el que los fetos femeninos son igualmente expuestos a altos niveles de andrógenos. De niñas las mujeres con CAH muestran comportamientos más masculinos, y de adultas algunas de ellas experimentan más atracción por personas de su mismo sexo.  

Screen Shot 2012-01-04 at 5.22.28 PMY existe una condición casi contraria; las mujeres con Androgen Insensitivity Syndrome (AIS), que son mujeres a pesar de tener cromosomas XY. La gestación empieza normal, y a la semana 6 los testículos empiezan a crecer y segregar testosterona. Pero debido a una mutación genética, las células de las personas con AIS no tienen receptores de andrógenos. Es decir; circulan altos niveles de testosterona en sangre pero sus células no la reconocen. A consecuencia de ello, en etapa fetal el crecimiento de testículos se detiene y muchas niñas nacen sin ser diagnosticadas. Llevan vida absolutamente normal como niñas, y es durante la infancia o pre-adolescencia cuando se detecta algo extraño. En la mayoría de casos de AIS se realiza una operación para quitar los testículos pequeños y todavía internos, y adecuar la vagina a relaciones sexuales futuras. El cerebro y cuerpo de mujeres con síndrome de insensibilidad a andróginos completo siempre ha sido femenino (a excepción de los testículos y cromosomas XY), y a pesar de la infertilidad, pueden llevar una vida absolutamente normal y feliz como mujeres.

Regresando a la homosexualidad, los científicos saben que los niveles de testosterona durante el embarazo influyen en el desarrollo de ciertas áreas cerebrales, como por ejemplo el hipotálamo implicado parcialmente en la atracción sexual. Estudios de resonancia magnética funcional han demostrado que algunas características del hipotálamo de hombres homosexuales es más parecido al de mujeres que al de hombres heterosexuales. Esto también es interpretado como una evidencia de condicionantes prenatales a la homosexualidad. (1) (2) (3)

No se sabe muy bien qué podría provocar unos niveles más o menos altos de testosterona durante el embarazo. Pero la alta (aunque no completa) correlación entre gemelos gays hace pensar que podría haber algún componente genético. Parece descartado encontrar un gen asociado a la homosexualidad, pero hay hipótesis novedosas sugiriendo que regulaciones epigenéticas podrían jugar un papel importante. También se especula que la resistencia parcial a andrógenos desarrollada por las mujeres tras varios embarazos masculinos podría explicar el hecho contrastado de que el pequeño de varios hermanos hombres tenga más posibilidades de ser gay. 

Los científicos serios no son amigos de afirmaciones contundentes, y pocos se atreverán a declarar taxativamente que muchos hombres sean gays debido niveles prenatales de hormonas. Ni por descontado que esta sea causa o explicación de un fenómeno tan amplio y multifactorial como la homosexualidad. Pero al contrario de lo que afirma sin base alguna el terapeuta Richard Cohen, la ciencia sí dice que mucha gente nace gay.

Y no sólo eso. Sobre la publicitada terapia para de Cohen sanar homosexuales, en 2005 la Asociación Americana de Psicología estableció que no hay evidencias empíricas de que la orientación sexual pueda ser modificada con terapias de conversión. Alertó que estas prácticas pueden generar daños psicológicos incluso tendencias suicidas, y pidió a los expertos en salud mental no decir a sus clientes gays que podían volverse heterosexuales. La Asociación Americana de Psicología llegó a estas conclusiones tras revisar 83 estudios sobre cambios de orientación sexual realizados desde 1960. Sr Cohen, esto sí lo dice la ciencia.  

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