Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

¿Polémica Europa vs US? El Nobel para el científico taxista!

Por: | 11 de octubre de 2008

En 1964 los físicos Arno Penzias y Robert Wilson estaban poniendo a punto una antena de gran sensibilidad para los laboratorios Bell, la empresa donde trabajaban. Dicha antena debía detectar señales muy tenues, por lo que necesitaban eliminar al máximo cualquier interferencia por pequeña que fuera. Sin embargo, había un misterioso ruido de fondo que se resistía a desaparecer, y del cual no lograban identificar su procedencia. Era siempre el mismo y estaba presente de día, de noche y en lugares diferentes; parecía como si su origen no fuera terrestre. Por pura coincidencia y sin tener ni idea de ello, Penzias y Wilson habían descubierto la radiación de fondo de microondas, la prueba que confirmaba que el Universo había empezado con un Big Bang. Varios astrofísicos habían predicho teóricamente la existencia de esta radiación de fondo y llevaban tiempo buscándola. De hecho no fueron Penzias y Wilson quienes la interpretaron y relacionaron formalmente con el Big Bang; ellos no hicieron ninguna contribución científica significativa, pero como descubridores –aunque fortuitos- se llevaron el premio Nobel. Ni mucho menos es un caso similar al Nobel de Medicina concedido esta semana a los descubridores del HIV, que sí eran científicos en activo buscando la causa del SIDA, pero podríamos encontrar algún paralelismo que nos ayudará a contextualizar la polémica que se ha suscitado por la no inclusión en el premio de otro científico que quizás también lo merecía. La vieja polémica El SIDA es una enfermedad que destruye las defensas de tu organismo y lo deja frágilmente expuesto a multitud de agentes infecciosos. Cuando a principios de los años 80 empezó a extenderse sin control, en las autopsias los científicos encontraban gran diversidad de virus, bacterias, hongos… y se publicaron diferentes candidatos como origen de la enfermedad. Uno de ellos fue un retrovirus descubierto por el francés Luc Montagnier y Françoise Barre-Sinoussi en 1983 en el Instituto Pasteur de Paris. Montagnier llamó al nuevo virus LAV, y sugirió que podía ser el agente causante del SIDA, pero sin llegar a probarlo. Eso lo hizo al año siguiente en el NIH el científico estadounidense Robert Gallo, cuando publicó la secuencia de otro nuevo virus llamado HTLV-III, junto con la evidencia de que era el causante del SIDA, y un test recién patentado para poder detectarlo. Pero… sorpresa! A los pocos meses se descubrió que el virus de Gallo era el mismo que el descrito un año antes por Montagnier. Aquí empezaron los problemas, porque además de prestigio y un posible futuro premio Nobel, había mucho dinero en juego. Tras largas disputas y acusaciones, en 1987 los propios Ronald Reagan, y Jacques Chirac acordaron que ambos científicos eran codescubridores del ya denominado HIV, y sus respectivos paises podían repartirse los derechos de la patente del test. Pero las cosas se torcieron de nuevo. A medida que avanzaban los descubrimientos sobre el HIV se vio que tenía una tasa de mutación altísima. El virus cambiaba constantemente, incluso en el mismo individuo infectado podías observar mutaciones con el paso del tiempo. Entonces… ¿Cómo podía ser que la secuencia del virus de Gallo y Montagnier fuera idéntica? Sospechoso... sobre todo porque en 1983 Montagnier había enviado muestras a EEUU para su confirmación. Gallo aseguraba que él había aislado el virus de sus propias muestras, pero finalmente reconoció que los virus tenían la misma procedencia, y que sus muestras se debían haberse contaminado con las enviadas por Montagnier. Pese a todo, de nuevo se firmaron las paces y repartieron méritos. Montagnier era el primer descubridor del HIV, y Gallo había demostrado que era el causante del SIDA, diseñado en el NIH un test para detectarlo, y realizado importantísimas contribuciones científicas al diseño de fármacos y manera de abordar una posible vacuna. En el año 2000 ambos (y no la francesa Sinoussi) recibieron el premio Príncipe de Asturias como codescubridores del Virus de Inmunodeficiencia Humana. La nueva polémica Esta semana la academia sueca ha concedido el premio Nobel de Medicina sólo a los franceses Luc Montagnier y Françoise Barre Sinoussi, junto al alemán Harald Zur Hausen por descubrir que el Papilomavirus era el causante del cáncer de útero, una investigación no relacionada en absoluto con la del HIV. Como podéis imaginar, no todo el mundo está conforme. Gallo ha declarado estar decepcionado. Montagnier confesó que le sorprendió que Gallo no recibiera el premio, porque él también lo merecía. Da la casualidad que desde hace unas semanas estoy intercambiando una fracción de mi tiempo y energía por la millonésima parte del presupuesto del NIH, y os puedo asegurar que la exclusión de Gallo en el premio Nobel ha sido el tema de la semana. La mayoría de gente está convencida que merecía el reconocimiento, y se opina que la inclusión de Zur Hausen por su hallazgo sobre el HPV es una estratagema para no conceder el premio a Gallo. El Nobel de una disciplina no puede ser concedido a más de tres personas a la vez. Pero no hay relación alguna entre las investigaciones del HIV y el HPV, “Podrían haber guardado el HPV para el año que viene, e incluir a Gallo en éste. Hubiera sido lo más coherente”, fue uno de los comentarios más repetidos que oí. Otros rumores (no en el NIH) insinúan que últimamente los Nobel barren hacia Europa cuando tienen la oportunidad. Los hitos científicos de Gallo en la lucha contra el SIDA son muy superiores a los de Montagnier, pero cotilleos a parte, la academia establece de manera muy clara que la voluntad de Alfred Nobel no era reconocer la carrera científica de nadie, ni laurear el conjunto del trabajo hecho en un campo, sino premiar al primer descubrimiento, no lo que viene después. Según este criterio, tanto los galardones a Penzias-Wilson por su señal desconocida, y a Montagnier-Sinoussi por un nuevo retrovirus, son coherentes a pesar que fueron otros los que establecieron que esa radiación de fondo era la prueba del Big Bang y ese virus era el causante del SIDA. El taxista que sí merecía el Nobel Más rocambolesca todavía es la historia del premio Nobel de Química 2008 concedido a tres científicos por sus trabajos con la proteína verde fluorescente, una sustancia extraída de las medusas que ha permitido grandes avances en biología celular. Resulta que el trabajo de estos investigadores no habría sido posible si antes alguien no hubiera descubierto y aislado el gen de medusa que codifica esta proteína. Los propios galardonados reconocen que ese hallazgo trascendental lo realizó el científico Douglas Prasher mientras investigaba en la Institución Oceanográfica de Woods Hole. Pasher cedió este descubrimiento y al poco abandonó la ciencia por falta de financiación. Desde hace un par de años trabaja conduciendo un taxi en Alabama, pero si el jurado de los Nobel hubiera sido realmente coherente y mantenido su criterio de premiar al primer descubridor, entonces Pasher quizás también debería haber recibido el Nobel...

Hay 10 Comentarios

Creo que el científico Douglas Prasher quedará para los anales de la historia de la Ciencia. ¡Qué modestia, por favor! Los que denegaron la beca se han cubierto de gloria. J osé M anuel

en el New York Times de hoy aparece un artículo sobre el conductor que descubrió el gen de la proteina fluorescente cuando era científico en activo, gracias al cual otros hicieron investigaciones que desembocaron en el Nobel de química. http://www.nytimes.com/2008/10/17/science/16prasher.html?_r=1&ref=science&oref=slogin Apunta que en una beca que solicitó para el NIH decía que podía ser utilizado como marcador intracelular, pero fue denegada. No se muestra rencoroso, ni considera que merezca el Nobel. Saludos! p e r e

"...el trabajo de estos investigadores no HABRÍA SIDO posible..."

A veces está en los humanos el corregir las injusticias de la vida, como es el caso del ahora taxista, pero también es cierto, que pocas veces se hace desgraciadamente.

Pensé que la polémica que se iba a comentar era sobre la existencia del virus. ¿Por fin alguien a podido aislarlo, fotografiarlo, etc.? ¿pueden al fin los premiados luego de 25 años demostrar que el virus existe? ¿o no es más que un truco de las transnacionales para vendernos sus caros remedios?

Claro que la Academia Sueca esta bajo la presion de la politica informativa de los medios norteamericanos que rigen no pocos medios en el mundo entero en cuanto a difusion de la informacion. Los tres cientificos cubanos que descubrieron las vacunas sintenticas anticancer y que Estados Unidos compro rapidamente son unos perfectos desconocidos en los grandes medios, incluso en Espana pero no hables de cualquiiera que hable de la prostitucion en Cuba con una novelita escandalosa e intrascendente, enseguida pasa a primera plana y hasta le dan condecoraciones en Miami y las mas ilustres capitales europeas como si fueran genios de la humanidad. En los propios Estados Unidos, con alta densidad de cientificos y medicos, un cantante rapero es un personaje que inflye mas en la Casa Blanca y el Senado que el mas prominente de los cientificos norteamericanos o medico. En la prensa Europea veo casi lo mismo pese a sus milenios de cultura. La informacion ha pasado a ser vista con los mismos parametros tecnologicos conque se elabora un McDonald, algo facil de digerir sobre la marcha y lo mas barato posible.

La base del problema parece ser financiera en no pocos casos, incluso, esto ocurre en no pocas ocasiones con el Nobel de Literatura que jamas se le otorgo a Alejo Carpentier que integro la concepcion de espacio-tiempo a la literatura, cosa que jamas nadie a hecho.En el caso de ciencia, si consideramos que en 1996 numerosas lineas de investigacion de cancer estaban paralizadas en Estados Unidos debido a que las companias financieras vigilaban a los investigadores para que no intercambiaran informacion sobre patentes, so pena de ser despedidos y parametrados en su campo. Esto lo denuncio la revista "The Laboratorist" que encontre en esa fecha limpiando las oficinas de Oceanologia, en el edificio de Ciencias de la Universidad de Miami. Si el cientifico Whole Pasher, la base del Nobel de Quimica, es un ignorado taxista de Alabama ese no es un problema personal de el, sino el status quo de intereses financieros en torno a la investigacion de Ciencias en Estados Unidos y a que la Academia Sueca, pese a que conoce profundamente el problema, pasa por alto porque son billones de dolares los que estan en juego, no la ciencia, ni mucho menos el ideal humanistica conque Nobel fundo el premio en Suecia.

Desde luego que no debiera quedar así. La Academia -y la sociedad- sigue siendo elitista; cómo se va a premiar a un SIMPLE taxista, un científico que se tiene que ganar la vida de manera menestral. Ciencia empírica es ciencia, dígala Einstein o su porquero. ¿Los descubrimentos científicos no pueden ser reclamados judicialmente, o Douglas Prasher cedió todos los derechos?

Es realmente sorprendente la vida; cómo es posible que el autor de un avance del tipo comentado en relación con las medusas, sea de una persona altamente cualificada que ahora para sobrevivir deba conducir un taxi en Alabama. Esto no puede quedar así.

La historia del premio Nobel --y supongo que la de muchos otros premios-- está llena de incoherencias, errores e injusticias. Y vienen de antiguo. De los errores --o no tan errores- del Comité Nobel sobre los que he leído e incluso escrito algo recuerdo la exclusión de Giovanni Battista Grassi, en relación al paludismo o malaria (porque Koch, miembro del Comité, se la tenía jurada); la de Charles Best o incluso con más derecho, el rumano Constantin Paulescu, en relación al descubrimiento de la insulina; la de Lisa Meitner i algún otro físico, en relación al descubrimiento de la fisión de los núcleos atómicos; la de Albert Schatz, que descubrió la estreptomicina trabajando en los sótanos de un hospital --Waksman lo obligaba a trabajar allí por temor que pudiese contagiar a alguien con el bacilo de la tuberculosis-- y luego vio como el Nobel era exclusivamente para quien había sido su jefe; Jocelyn Bell, en relación al descubrimiento de los pulsares; Salvador Moncada, en el trabajo sobre la función primordial del monóxido de carbono; y Raymond Damadian, en relación a la resonancia magnética. Y este año, el olvido del italiano Nicola Cabibbo en el premio Nobel de Física. A pesar de que nadie pone en duda que es el precursor del trabajo por el que han sido premiados Kobayashi y Maskawa, Cabibbo, mucho más modesto que Robert Gallo, se ha abstenido de hacer comentarios. En cuanto a Gallo, creo justo que haya quedado fuera del premio. Aún reconociendo su talento como investigador y los logros que ha conseguido en la lucha contra el sida, no creo merecedsora de un premio una persona que ha cometido un fraude científico, y que después de haber tenido que reconocer públicamente que "su" virus era el mismo que el del Instituto Pasteur --aunque "no lo hizo con intención de engañar"-- parece olvidarse de ello y sigue considerándose descubridor --o codescubridor-- del virus. Si quieres conocer la historia detalladamente, busca el informe que elaboró el Office of Scientific Integrity (actualmente Office of Research Integrity). En internet puede verse un resumen, en el que es todo bastante confuso. Como son documentos de dominio público, una amiga mía lo pidio en su momento y se lo enviaron en un disquete (hace años de ello). Me gustaría conseguirlo para ver si, como dice mi amiga, del informe se desprende que Gallo mintió y escurrió la culpa a Popovic No me extraña que Gallo esté decepcionado. Si a pesar de su historial y de haber tenido que dejar el laboratorio en el que trabajaba, que dependía de los NHI, en su país le ofrecieron en bandeja un Instituto de investigación y en España le conceden el premio Príncipe de Asturias, seguramente creyó que también tenía que tocarle parte del Nobel.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef01675feb61d9970b

Listed below are links to weblogs that reference ¿Polémica Europa vs US? El Nobel para el científico taxista!:

Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
Sígueme en Facebook o a través de mi web pereestupinya.com.

Libros

S=EX2 S=EX2
En esta nueva aventura científica que recorre desde laboratorios y congresos de medicina sexual hasta clubs de sadomasoquismo o de swingers, Pere Estupinyà nos ofrece la obra más original y completa que ningún autor hispanohablante haya escrito nunca sobre la ciencia de la sexualidad humana.

El ladrón de cerebros La ciencia es la aventura más apasionante que puedas emprender.
En El Ladrón de Cerebros, Pere Estupinyà se infiltra en los principales laboratorios y centros de investigación del mundo con el objetivo de robar el conocimiento de los verdaderos héroes del siglo XXI —los científicos— y compartirlo con sus lectores. El Ladrón de Cerebros

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal