Apuntes científicos desde el MIT

Apuntes científicos desde el MIT

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después. Ahora continúa desde Nueva York buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.

Piensa como un científico, no como un abogado

Por: | 23 de octubre de 2012

Los buenos científicos son los seres más escrupulosos del planeta. Cuando por mínimo que sea algún detalle no termina de encajar en sus teorías, enseguida dudan que su hipótesis podría estar equivocada. Para ellos la frase “la excepción confirma la regla” es el sinsentido más grande que podamos imaginar. 

Todavía recuerdo a Vera Rubin explicarme cómo a principios de los años 70 vio que las estrellas exteriores de la galaxia Andrómeda giraban a la misma velocidad que las del centro. “No podía ser! No podía ser No podía ser!” me decía a sus más de 80 años todavía activa en su despacho de la Carnegie Institution en Washington DC.

Las galaxias acumulan muchísima más masa en su centro, y según todas las leyes de la física, esto debería hacer que las estrellas centrales giraran mucho más rápido que las exteriores. “Al principio sí pensé que había cometido un error de cálculo o que quizás Andrómeda tenía algo peculiar”, me explicaba Rubin, “pero observé otras galaxias y ocurría lo mismo. Podía parecer un detalle sin importancia, pero enseguida pensé que podía implicar un gran error en nuestras leyes de la física o conocimiento sobre el universo”. A la postre el descubrimiento de Rubin fue la primera evidencia experimental de que el universo contiene cantidades ingentes de una materia oscura oculta a nuestros sentidos, y que todavía no hemos averiguado de qué está constituida.

En ciencia una excepción nunca confirma una regla, todo lo contrario; es una amenaza. Eso de ignorar las evidencias cuando desafían nuestras convicciones no forma parte del buen uso del método científico. Reafirmarse no es una muestra de fortaleza sino de debilidad metodológica. Si algo chirría, es que algo falla y quizás toca sustituir el modelo.

Fíjate si no en los físicos teóricos empecinados en que una de sus dos teorías más exitosas, la mecánica cuántica y la relatividad de Einstein, debe contener algún error fundamental pues la primera describe perfectamente el mundo subatómico y la segunda todo lo demás, pero no terminan de encajar matemáticamente entre ellas. Con lo fácil que sería contentarse aplicar una u otra en función del sistema que analices, esta incompatibilidad les chirría profundamente, dudan, y su inconformismo les hace buscar entre supercuerdas alguna teoría mejor que destrone una de ambas.

En la sociedad también hay infinidad de cosas que chirrían, y que en lugar de aceptarlas como mal menor te piden revolución y cambio radical de modelo. Algunas son obvias y otras más sutiles. A mi alma científica hay algo que desde hace tiempo le tiene consternado: la rutina de trabajo de los abogados.

Me dicen que les llega un cliente pidiendo que defienda sus intereses en un caso, se plantean unos objetivos, y empiezan a buscar pruebas que los respalden. Aparentemente lógico. No nos suena extraño. Pero no puedo dejar de pensar que representa el proceso inverso de la metodología científica: el investigador primero busca evidencias y luego saca conclusiones. En cambio el abogado parte de unas conclusiones y a posteriori busca pruebas para defenderlas. Incluso trata de esconder las que le sean contrarias. Algo chirría.

Ya sé que muchos científicos malos hacen lo mismo, y que el abogado es parte de un sistema donde también hay fiscales, jueces y procedimientos. Y reconozco que lo natural en nuestro quehacer cotidiano es pensar y actuar como abogados. Pero sus frases como “hay dos verdades; la real y la del caso” o “lo que no está en los autos no está en el mundo” irritan profundamente a mi razonamiento científico. Es más; creo que aplicadas a altas esferas conllevan graves efectos negativos en la sociedad, y que plantearnos sus efectos podría tener consecuencias revolucionarias.

Como explico en la página 390 de “El ladrón de cerebros”, mi disquisición empezó hace un par o tres de años conversando con una amiga abogada de un prestigioso bufete de Washington DC, que a sus veintitantos años ganaba 5 veces más que cualquier investigador posdoctoral con 10 años más de experiencia. Se quejaba por mucho trabajo en un caso complicado donde defendía a Microsoft. Estábamos comentando el caso, y en un momento determinado se me ocurrió preguntarle si en el fondo Microsoft llevaba razón o no. Se quedó pensando con expresión de qué pregunta más absurda, y me dijo “claro que no tiene razón. Por eso vienen a nosotros. Les van a sancionar seguro, pero nuestro trabajo es conseguir que la cantidad sea la menor posible”. Por fin entendí la lógica tras el copioso salario de mi amiga y ciertos bufetes de abogados: A Microsoft le merecía la pena ir a ese bufete porque era uno de los mejores, por tanto uno de los que conseguiría mayor reducción de sanción, y aunque facturaran mucho más que otros profesionales, les continuaba saliendo a cuenta. Mi amiga me decía que si la acusación fuera injusta quizás con sus propios abogados ya resolverían el caso. Todo muy lógico, pero perverso también. Desde entonces tengo cierta manía a los abogados ricos. Por lo menos los estadounidenses. Creo que en gran medida lo son a base de intentar tergiversar la realidad. 

Sé que yo también estoy tergiversando y no atendiendo a la enorme mayoría de abogados que trabajan por una sociedad más justa. Mi reflexión no es hacia ellos sino contra esta manera de pensar donde primero se sacan conclusiones y después se buscan las evidencias. Independiente de la profesión. Recuerdo un físico contratado por un lobby nuclear explicándome que su trabajo era reunirse con congresistas y personalidades influyentes para convencerles de las ventajas de la nuclear y necesidad de invertir más en ella. Ese físico de alma impura no tenía nada de científico. Me confesó sin miramientos que si estuviera contratado por el lobby antinuclear encontraría fácilmente argumentos para defender lo contrario, y que “una cosa es mi opinión personal y otra mi trabajo”.

Yo lo entiendo, al igual que la abuela siempre defenderá a su nieto, el forofo argumentará a favor de su equipo preferido, o el alcalde sabrá cómo justificar la contratación de su amigo que le invita cada año a regalos. Esta manera de pensar donde primero decidimos y después buscamos el argumento que nos justifique, es la que nace en nuestra mente de manera natural. Y seguro es la más adecuada para que nuestros genes sobrevivan y se reproduzcan con el máximo bienestar posible. Pero no deja de chirriarme. Porque una cosa es el fútbol, los amigos o la religión, y otra la toma de decisiones políticas. 

Resulta que me han invitado a participar como ponente en el congreso “El Ser Creativo” que se celebra los próximos 6 y 7 de noviembre en el circo Price de Madrid, con el lema “Ideas para cambiar el mundo”. Me indicaron que pensara en alguna idea nueva, creativa, provocadora, y que pudiera tener un impacto en la sociedad. Participando en el bloque de educación, no pude dejar de imaginarme qué pasaría si a los niños les enseñáramos de verdad a pensar como científicos en lugar de como abogados. A hacer de la duda una aliada y no un signo de debilidad. A atender más a las evidencias empíricas que a la ideología o ideas preconcebidas. Al fin y al cabo si la educación y cultura nos humanizan es por corregir algunas de las instrucciones que el pasado evolutivo ha instalado en nuestros genes.

Y todavía más lejos; ¿qué pasaría si al igual que la medicina tomáramos decisiones sociopolíticas basadas en la evidencia y no la ideología?. ¿Qué pasaría si poco a poco la sociedad fuera sustituyendo el pensamiento del abogado por el pensamiento del científico? Yo siempre digo que no tengo ideas sino hipótesis. Simplemente se trata de atender primero a las pruebas y sacar conclusiones después, en lugar de a la inversa.

En seguida pensé en recuperar el lema “Piensa como un científico, no como un abogado” para mi charla. Pero no lo voy a hacer. Me ocurre una cosa: no sé suficiente de economía, historia, política y sociología como para responder a las preguntas que acabo de plantear. Me parece una idea provocadora y una crítica muy válida, pero lo que en realidad hace avanzar el mundo no son sólo las críticas sino las propuestas constructivas. Y no logro identificar bien los aspectos en los que sustituir el pensamiento de abogado por el de científico repercutiría en mejoras en la sociedad. Y si bien defiendo a la duda como una aliada, es cierto que también llega a ser una tortura.

Sé que el pensamiento científico es constructivo, inconformista, colaborativo, optimista, piensa a largo plazo, está por encima de la ideología, y siente un gran respeto por la verdad. Me siento plenamente convencido que –más allá incluso de aplicaciones tecnológicas y mejoras médicas- si la metodología científica impregnara a la sociedad, el mundo sería mejor. Y me suena fabuloso esto de pensar como científicos y no como abogados. Pero me da pavor la demagogia, y el discurso constructivo no está maduro todavía. Las discusiones entre científicos duran poco cuando hay datos de por medio.

Sin embargo gracias a la ciencia he aprendido algunas pocas cosas más: en un sistema complejo las conexiones hacen que el todo sea más que la suma de las partes y de varios cerebros contrastando ideas desde diferentes conocimientos de partida puede emerger algo inexistente en ningún cerebro aislado. Que internet tiene justo esta magia de conectar y expandir memes cuando resulten exitosos. Que la intuición no es fruto de casualidades aleatorias sino de mensajes elaborados a partir de toda la experiencia acumulada en nuestro inconsciente, y que si bien la razón en ocasiones nos previene de espetar sandeces en otras es un freno que coarta nuestra creatividad: Si la intuición te pide que a pesar de tus dudas racionales lances con fuerza el mensaje “Piensa como un científico no como un abogado”, porque te dice que algo de poderoso hay en él, no puedo evitar terminar estas líneas solicitando vuestras opiniones sobre en qué medida, bajo qué circunstancias y en qué ejemplos concretos pensar como científicos en lugar de cómo abogados implicaría mejoras a nivel individual, y sobre todo social. 

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Hay 66 Comentarios

parece mentira que alguien como tu que está en el MIT no haya leído a Kant:

En el Prologo a la critica de la razón pura Kant te lo explicará:
"Cuando Galileo hizo bajar por el plano inclinado unas bolas de un peso elegido por él mismo, o cuando Torricelli hizo que el aire sostuviera un peso que él, de antemano, había supuesto equivalente al de un determinado volumen de agua, o cuando, más tarde, Stahl transformó metales en cal y ésta de nuevo en metal, a base de quitarles algo y devolvérselo, entonces los investigadores de la naturaleza comprendieron súbitamente algo. Entendieron que la razón sólo reconoce lo que ella misma produce según su bosquejo, que la razón tiene que anticiparse con los principios de sus juicios de acuerdo con leyes constantes y que tiene que obligar a la naturaleza a responder sus preguntas, pero sin dejarse conducir con andaderas, por así decirlo. De lo contrario, las observaciones fortuitas y realizadas sin un plan previo no van ligadas a ninguna ley necesaria, ley que, de todos modos, la razón busca y necesita."

Por favor antes de escribir en un blog deberíamos pensarlo.

Dices que ".........el abogado parte de unas conclusiones y a posteriori busca pruebas para defenderlas. Incluso trata de esconder las que le sean contrarias......"

Segun los datos reales (publicados por el Consejo General del Poder Judicial y Instituto Nacional de Estadistica) todos los conflictos (pleitos y causas) se dividen en 2 grandes Grupos, por un lado cerca del 70% se resuelven en la Jurisdiccion Penal (es decir el Estado, como unico con poder real para decidir que es lo que se tiene que castigar, juzgar y ejecutar) y el resto 30% en las jurisdicciones civil, social, militar y contencioso-administrativo (pleitos contra la Administracion).

En los conflictos ante la Jurisdiccion Penal (70% del total) la labor del Abogado depende de la posicion procesal que adopte, puede ser Defensor del imputado o Acusador pero los "hechos" a probar estan desde el principio, una parte los vera superclaros y merecederos de reproche social (Acusación y Ministerio Fiscal) y la otra parte dirá que no lo son tanto, que no existen, que no son típicos delitos, etc (Abogado Defensor) por lo que el trabajo DEPENDE.
En el resto de jurisdicciones civil (ambas partes tienen en teoria las misma posibilidades, una presenta prueba y la otra se opone, pero los Abogados de ambas partes no fabrican los hechos, sino que exponen al Juez, solo los controvertidos y sobre estos, cada uno presentan sus pruebas, no las fabrican porque evidentemente su contrario, lo desmontara facilmente)
No sigo para no cansar, pero sinceramente el trabajo de un Abogado, no se limita a la Defensa contra una Sancion de una Empresa importante, sino que como ves es mucho mas amplio y evidentemente, tan legitimo es defender a una parte como a la contrario, le corresponde al Juez decidir y como ya sabras, casi siempre SE EQUIVOCA, por eso hay Recursos.

En todo caso yo creo que la idea de la entrada tiene su validez. Se puede poner algún ejemplo, para verlo mejor:


http://plazamoyua.com/2012/11/22/el-llanto-del-cafre-alarmista-del-ipcc/


Lo que tal vez se podría es pensar en cambiar lo de abogado por activista, y lo de científico por civilizado. Y quedaría: piensa como un civilizado, no como un activista. Político, cafre, esas cosas.

Sin animo de ofender, eres in pésimo científico. Que tu conclusión se base exclusivamente en un comentario de una amiga en la barra de un bar debería, científicamente hablando, anular toda su validez. Para continuar no hay educación como abogados, si la hubiera se educaría en la duda permanente, en la relatividad de las propias ideas, en la posibilidad de que tus conclusiones no sean las mismas a pesar de que manejemos los mismos datos, es decir, en algo tan complejo como la sociología, la psicología, la filosofía y cuanta ciencia social existe.
Es precisamente el pensamiento de la ciencia social el enriquecedor, el que nos coloca a cada uno como soberanos de una única opinión y, en suma, en seres únicos e irrepetibles ¡Viva la diversidad!
El abogado no parte de un resultado, sino que analiza si los hechos pueden explicarse como premisas de ese resultado y, en ultimo caso, procura sacar a la luz todas las circunstancias que puedan conllevar la sanción menús rigurosa.
En suma, supongo que lo fascinante seria combinar el pensamiento cientifico con el de "un abogado", que a fin de cuentas no es sino un cientifico pero de ciencias sociales.
Que pesado es esto de parar los pies a los de ciencias cuando se ponen estupendos...me lleva dando pereza desde 3° de BUP

"“la excepción confirma la regla" es una frase que no debería de parecer un sinsentido a ningún científico, siempre que conozca su significado, y de dónde viene. Es una frase leguleya, y "excepción", en este caso, se refiere a "exceptio legis". la "excepción de ley". El acto legistativo por el que que se establece una excepción a la aplicación de una ley. Por tanto, por definición, si hay una excepción a una regla, la existencia de la excepción confirma que existe una regla. Ese es el significado original (y el único con sentido) de la expresión.


El impulso de la entrada me parece muy bonito e interesante, a la par que terriblemente peligroso. Pero no es una novedad. Es exactamente lo que pretendían el marxismo y el nazismo. Por cierto, también con las mejores intenciones del mundo.


Parte de un error en la dicotomía abogado / científico. Que también se puede llamar "partisano" / "biencomunista" (que atiende al bien común). Acabemos con los partisanos (los que atienden el interés de parte), y llegaremos al bién común. Pero a donde se llega, siempre es al totalitarismo. De ahí viene la palabra; del todo en vez de la parte.


El científico (ni nadie) no puede buscar primero evidencias para luego sacar conclusiones. Puesto que las evidencias solo lo son de una conclusión, y sin conclusión previa ni siquiera puedes saber que son evidencias de algo. La diferencia sería que el abogado busca evidencias a favor de una tesis. Y en contra también (si quiere estar bien preparado contra el abogado contrario). Y luego trata de tapar las contraevidencias. Pero como hay abogados de las dos partes, y jueces, idealmente se presentan todas las evidencias y contraevidencias posibles. Que es exactamamente lo que se espera de un buen científico. Que haga él solo lo que en un juicio hacen tres. Dudo que haya muchos. Pero el sistema es bastante parecido. Todas las pruebas y contrapruebas, y una balanza.


"Las discusiones entre científicos duran poco cuando hay datos de por medio."


Así, a puro botepronto, se me ocurren:


- La edad de la tierra.
- El éter.
- La deriva de los continentes.
- Los ciclos de Milankovitch.
- La hominización (varias ramas de discusiones).
- Helicobacter pilori ("el consenso" 20 años negando la evidencia)
- El "cambio climático"


Hay infinitas más, claro. Y el problema siempre está en "mientras haya datos de por medio". Porque nunca sabes si los datos son suficientes hasta que no se ha resuelto la discusión. Y a veces, ni siquiera si la discusión se ha resuelto de verdad.


O sea, no. Ese asunto de la educación que parece tan fácil, y todos sabios, de fácil no tiene nada.

Muy interesante tu reflexión. Sydney Brenner decía que a veces se necesita una "don't worry hypothesis" para seguir persiguiendo con fuerza una teoría a pesar de que haya datos que no entendamos. El trabajo científico está lleno de incógnitas y coincido contigo en que todas las alarmas deben saltar cuando algo nos contradice, pero a veces simplemente no lo hemos interpretado correctamente o no lo estamos entendiendo todavía.... ahí es cuando a pesar de todo hay que seguir hasta descartarlo por completo.
¿Cuándo es mejor pensar como científico y no como abogado? Para mí sin duda en todos los casos que requieren honestidad... si todos buscamos la verdad y no salvarnos a nosotros mismos el mundo será un lugar mejor.

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EL FILÓSOFO británico Antony Flew fue durante cincuenta años un ateo de gran prestigio entre sus colegas. Su trabajo “Theology and Falsification” (Teología y falsificación), que apareció en 1950, “se convirtió en la publicación filosófica más reimpresa del siglo [XX]”. En 1986 se dijo que Flew era “el más agudo de los críticos contemporáneos en contra del teísmo” (la creencia en Dios o en deidades). De modo que muchos se escandalizaron cuando, en 2004, anunció que había cambiado de parecer.
¿Qué lo impulsó a dar ese paso? En pocas palabras: los avances científicos. Flew se convenció de que el universo, las leyes de la naturaleza y la vida misma no pueden haber surgido por pura casualidad. ¿Se trata de una conclusión "lógica" para un cientifico ? ¿pensó Antony flew como un autentico cientifico? Dices muy bien cuando explicas que reafirmarse no es una muestra de fortaleza sino de debilidad metodológica. Si algo chirría, es que algo falla y quizás toca sustituir el modelo. Pensemos pues , en los terminos en los que lo hizo este famoso filosofo .
¿Cómo se presentaron las leyes de la naturaleza?
El físico y divulgador científico Paul Davies señala que la ciencia realiza una magnífica función explicando fenómenos físicos como la lluvia. Pero matiza: “Cuando se trata de [...] planteamientos como ‘¿Por qué existen las leyes naturales?’, la cosa cambia. Los descubrimientos científicos específicos no inciden demasiado en estos tipos de cuestiones: muchos de los grandes interrogantes continúan inmutables desde el principio de la civilización y todavía nos preocupan”.
“Lo importante no es que haya regularidades en la naturaleza —escribió Flew en 2007—, sino que estas regularidades sean matemáticamente precisas, universales e interdependientes. Einstein las llamó ‘la razón encarnada’. Lo que debemos preguntarnos es cómo fue posible que la naturaleza tuviera estas características. Hombres de ciencia, desde Newton hasta Einstein pasando por Heisenberg, se han planteado y respondido esta cuestión. Su respuesta es la Mente de Dios.”
Lo cierto es que muchos científicos reputados no consideran acientífico creer en una Primera Causa inteligente. Por otro lado, decir que el universo, sus leyes y la vida se presentaron por casualidad no satisface el intelecto. La vida diaria nos dice que el diseño, en especial si es altamente complejo, exige la existencia de un diseñador.
¿Qué tipo de fe escogerá usted?
Aunque a los nuevos ateos les guste enarbolar la bandera de la ciencia, el hecho es que ni el ateísmo ni el teísmo se apoyan exclusivamente en ella. Tanto uno como otro exigen fe en algo: el ateísmo en el ciego azar y el teísmo en una Primera Causa inteligente. Los nuevos ateos promueven la idea de que “toda fe religiosa es fe ciega”, señala John Lennox, profesor de Matemáticas en la Universidad de Oxford (Inglaterra). Y añade: “Debemos subrayar con insistencia que están equivocados”. La cuestión es entonces la siguiente: ¿qué fe se mantendrá en pie, la del ateo, o la del creyente? Pensemos, por ejemplo, en el origen de la vida.
Los evolucionistas admiten sin reparos que el origen de la vida sigue siendo un misterio, a pesar de las innumerables y contrapuestas teorías. Un destacado nuevo ateo, Richard Dawkins, afirma que en virtud de los incontables planetas que deben existir en el universo, es lógico que la vida apareciera en alguno de ellos. Pero muchos científicos renombrados no están tan seguros. John Barrow, profesor de la Universidad de Cambridge, dice que la creencia en “la evolución de la vida y de la mente” llega a “callejones sin salida en cada estadio evolutivo. Hay tantas formas en que la vida puede cesar de evolucionar en un entorno complejo y hostil que sería pura arrogancia suponer que, simplemente contando con carbono suficiente y tiempo suficiente, todo es posible”.
Conviene también recordar que la vida es más que una amalgama de componentes químicos; está basada en información de extrema complejidad, que se halla codificada en el ADN. Por tanto, cuando hablamos del origen de la vida también nos referimos al origen de la información biológica. Y ¿qué se requiere para generar información compleja? En una palabra: inteligencia. ¿Sería posible que el azar produjera información compleja como la de un programa de computadora, una fórmula algebraica, una enciclopedia o una simple receta de cocina? Por supuesto que no. Sin embargo, su complejidad palidece ante la sofisticación y la eficacia de la información almacenada en el código genético de los organismos vivos.
¿Es científico llamar al azar la Primera Causa?
Paul Davies explica que según los ateos, “el universo es como es, misteriosamente, solo que permite la vida”. “De ser diferente —argumentan ellos—, no estaríamos aquí hablando del tema. Puede que el universo tenga o no una unidad subyacente profunda, pero desde luego no tiene diseño ni propósito, por lo menos ninguno que nosotros veamos.” Davies puntualiza: “La ventaja de esta postura es que es fácil de sostener, tan fácil que se puede utilizar para escurrir el bulto”, es decir, se trata de una manera conveniente de eludir la cuestión.
En su obra Evolution: A Theory in Crisis (La evolución: una teoría en crisis), el biólogo molecular Michael Denton expone que la teoría de la evolución “se parece más a un principio de astrología medieval que a una teoría científica seria”. Asimismo, tilda a la evolución darwiniana de ser uno de los mayores mitos de la historia moderna.
La realidad es que suena a ciencia ficción llamar al azar la Primera Causa. Imaginemos que cierto arqueólogo viera un pedrusco más o menos cuadrado. Seguramente atribuiría su forma a la casualidad, y es lógico. Pero si luego encontrara el busto de un ser humano esculpido con todo detalle, ¿diría que es obra de la casualidad? No. Su mente lógica le diría: “Alguien ha hecho esto”. Utilizando un razonamiento semejante, la Biblia asegura: “Toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios” (Hebreos 3:4). ¿Está usted conforme con esta afirmación?
“Cuanto más sabemos del universo [...], la idea de un Dios Creador que lo diseñó inteligentemente adquiere mayor credibilidad como inferencia a la mejor explicación de por qué estamos aquí”, admite el profesor Lennox.

Piensa como científico y todos los abogadis te pasarán por encima en la vida. Si sigues las normas siempre llegarás de último, los corruptos llegarán primero, los que se comen la luz de semáforo y los que arroh¡jan basura en el piso, los que roban en el gobierno y si eres ecologista mira el ejemplo de los que no firmaron el protocolo de Kyoto: TODOS SUPERPOTENCIAS. CONCLUSION MEJOR ENSEÑA A TODOS A SER ABOGADOS Y NO CIENTIFICOS. ver este enlace http://ernesto-consultoria.blogspot.com/2012/11/la-servidumbre-moderna-sistema.html y lee como usan nuestra ignorancia en ECONOMIA en contra nuestra

Desde hace años existe en México un debate que me parece es buen ejemplo de lo que planteas en este post, porque enfrenta justamente a abogados con científicos. Este debate tiene poca publicidad, aunque este año se ha intensificado. Los industriales del tequila están invirtiendo muchos recursos en cabildeo (Lobbying) con el propósito de registrar el vocablo “agave” como marca, pese a que éste es un género botánico. A éste propósito se han opuesto buena parte de la comunidad científica mexicana, en particular los biólogos y botánicos. Este debate es en realidad la fracción presente de uno más amplio.
La industria promueve una reducción de las especies de agave que se usan para producir tequilas y mezcales, además buscan aumentar el territorio al que las denominaciones de origen restringen el cultivo de estas pocas especies. Esperan con esto poder abastecer a más mercados en los que están enfocados y para lo que diversas misiones han acudido este año a China, Rusia e India. Su conclusión es que reduciendo las especies a las más productivas en azúcares y aumentando la superficie podrán abastecer mercados mayores. ¿Sus pruebas? Estudios de mercado.
Por otro lado, los científicos cercanos a esta problemática alertan ahora y lo han hecho por años de lo equivocado del enfoque industrial. El agave se reproduce tanto por semilla como por nuevos brotes que aparecen en las raíces más superficiales. Ésta última característica ha sido aprovechada para multiplicar el Agave tequilana Webber variedad azul con el que se elabora el tequila. Y dado que para concentrar los azúcares a esta planta se le corta el único tallo floral que produce, su reproducción sexual dejó de ocurrir hace muchas generaciones (la DO Tequila excluyó a otras especies de agave en 1964), por lo que esta planta pierde poco a poco su capacidad de resistir a plagas y enfermedades. Ya entre 1999 y 2000 ocurrió una grave crisis de abasto de agave azul por los daños sufridos a las plantaciones y el paralelo aumento de la demanda. Las conclusiones de los científicos, apoyadas con datos, apuntan a que para mantener la producción de destilados de agave y cubrir esos mercados nuevos, ha de permitirse el cultivo y aprovechamiento de la gran diversidad de especies que tiene el género agave y no al contrario, pues con el modelo actual, el colapso de la producción no está lejano.

Es un artículo interesante, pero creo que se está interpretando mal el significado de la frase "la excepción que confirma la regla". Yo creo que esta frase hay que entenderla como "la excepción que permite poner a prueba la regla", es decir que son las excepciones las que posibilitan comprobar, validar, examinar, etc. la validez de las reglas. Con este sentido la frase en cuestión es una magnífica guía para la actividad científica. De hecho, el gran mérito de Vera Rubin fue no ignorar los datos y observaciones cuando no concordaban con la teoría, como hubiera hecho un científico menos serio, y utilizar las observaciones que no concordaban (la excepción) para confirmar la validez de la teoría existente (la regla).
Un saludo.

¿En verdad en este post no hay, también, algo que chirría y que en lugar de aceptarlo como mal menor le pide revolución y cambio radical de modelo?. ¡Qué algunas son obvias y otras más sutiles!. ¿A su "alma" científica le consterna la rutina del trabajo de los abogado?. ¿Abogados? Ésto chirría.

El abogado es parte de un sistema donde también hay fiscales, jueces y procedimiento, ¿verdad que sí? ¿Y el resto de personas no formamos parte de ese sistema?. ¿Deverdad lo natural en nuestro quehacer cotidiano es pensar y actuar como abogados? ¿O, más bien, como Jueces y fiscales, juzgando y reividicando absolución o castigo para los clientes, los cuales, en algunos casos, según la situación socioecónomica y cv, a más poder y aparente conducta intachable, les otorgamos mayor crecibilidad sin poner en tela de juicio su inocencia aún siendo evidente dudar de la misma, o viversa: condenar a los "deshechos de la sociedad" porque es la norma, lo habitual y así los hemos designado, "decidido" - son pobres, por eso roban, mienten, delinquen y si tienen problemas añadidos = culpables, sin pestañear?

¿Solo hay abogados o todos llevamos un abogado dentro que intenta defender/se buscando soluciones satisfactorias con pruebas, más o menos consistentes, o mintiendo, donde los instruidos en la materia conocen al dedillo las Leyes y sus vacíos, y el resto se sustenta en razones que no caben en Derecho, la mayoría de las veces, por evidentes que sean?
¿Solo hay cienfíficos o todos llevamos un ciéntifico dentro, a veces dormido, que primero observa y luego saca conclusiones, en base a las pruebas?
¿Hay dos verdades o tantas como personas?
¿Hay una Justicia, y su Verdad, para ricos y otra para pobres?
¿Habla de Políica? ¿Conexiones? ¿Internet? ¿Intiución?

¿De un cerebro aislado no puede salir una idea revolucionaria, por ejemplo? Entonces, ¿Quienes dudan de Einstein, ya que lo menciona, también lo hacen de todos cuantos contribuyeron a formular sus teorías, verdad?

Si en ciencia una excepción no confrima la regla e ignorarla supone un error, además de un mal método ciéntifico. ¿Por qué no trasladar ese método a todos los aspectos de la sociedad, la cual chirría por los cuatro costados? Estoy de acuerdo con usted, en parte.

No tengo idea alguna de economía, historia, política y sociología como para responder a las preguntas que acabo de plantear. Y tampoco se si la intuición empujó a la razón un lado para espetar las memeces de la imaginación creadora, provocando críticas y propuestas constructivas a ese lema, "Piensa como un científico, no como un abogado" el cual, quizás, dejo caer sin humildad alguna, debería utilizar para la ponencia, parece certero según lo ha razonado. O no. Tengo dudas. Pero sí provocador. Tanto que la duda por la verdadera finalidad de este artículo, y lema, me está torturando. ¿Ideas para cambiar el mundo, a nivel social y mundial, pensando como un científico en lugar de como un abogado o pensando como personas racionales y creadoras, de forma científica para razonar el ataque o la defensa cuando nos comportamos como jueces, jurados y verdugos, actitudes o roles, prejuiciosos, obsoletos, dogmáticos, que tendríamos que cambiar desde el sistema educativo, incluso las más tierna infancia?
¿Intuición aliada o la liada de una mente... de una mente? ¿Demente? Es posible. Creo que también chirrío.
Todo es relativo (lo dijo Einstein).
Saludos.

Para mí el título más acertado sería: "Piensa como un científico, no como juez y parte". Por seguir la analogía jurídica.

Saludos !!!

“la excepción confirma la regla”
Yo siempre lo he pensado como:
La excepcion justifica la regla.
O sea, no es necesaria una regla s ino se dan excepciones.
saludos

Orsai, realmente no concuerdo con tu planteamiento, puedes ver el vaso medio lleno o medio vacio sabes?, prefiero ser de las personas q lo ven medio lleno.. hay q tener un poco de fe en la humanidad aunque la historia demuestre una y otra vez q el ser humano no tiene remedio. Esa etapa de post-degeneracion de la que hablas para mi es a la inversa, es al contrario una etapa de re-generacion del ser humano, prefiero pensar q el primer policía surgió de tantas injusticias para defender a los más débiles, a los q no se podian defender por sí mismos, a los marginados, luego tal vez podríamos estar de acuerdo en decir q estos buenos hombres llegaron a ser en gran medida contaminados por la naturaleza oscura de otros seres humanos, otros malos elementos quisieron tener el poder que los buenos hombres a fuerza de buenas acciones y liderazgo obtuvieron de sus congéneres, no creo q un joven recién salido de la facultad de derecho piense: "hey creo q ya estoy listo para recibir sobornos y dádivas".. no, que al final se dé en los dientes como nos pasa a todos es otra cosa, generalmente los sueños q tenemos de niños no coincidien y son asfixiados con la realidad q enfrentamos ya viejos. Generalizar es el peor de los errores, esa pereza mental es el pecado original de cualquier buen análisis, pues asi como hay buenos abogados y buenos cientificos, hay malísimos abogados y cientificos, hay, por ejemplo abogados q t defienden cobrando míseros sueldos peleando contra otros q cobran grandes sueldos por torcer la ley como si fuera de goma y por encontrar hasta el mas mínimo hueco... Por otro lado, el método cientifico busca por diferentes vías poner orden en el caos, tambien esto es naturaleza humana, la ciencia busca, con la tecnologia que cuenta, ciertos patrones que expliquen la realidad, pero q pasa? incluso el método científico falla tal como lo cuenta Pere al comienzo de su artículo, la cientifica no creia lo q estaba viendo, el modelo se rompió tuvo q ser cambiado pues la relidad descubierta era diferente a lo q se pensaba hasta esa época y ¿quién dice q ese nuevo modelo es ahora el correcto? puede ser q también sea cambiado de aquí a unos 20 años cuando la tecnología que tengamos sea mas avanzada.. pero para ese entonces habremos vivido 20 años en una falacia tranquilizadora... Hay buenos abogados y malos científicos y viceversa. ¿Cómo pensar entonces, como abogado o como cientifico? Sucede aquí q, si ambos son buenos, trabajan en la misma vía... trabajarán con las pruebas q tienen, sin inventarlas o esconderlas. Asi q el artículo debió haber llevado por título "Piensa como un buen cientifico, no como un mal abogado". Para evitar absurdas confusiones.

Vaya, como si un abogado no pudiese ser creativo. Y no digamos ya los banqueros.

Además, ten en cuenta que, la mayoría de veces en los que el Derecho actúa, se ha producido ya un hecho, cuyos efectos negativos, hay que contrarrestar: un accidente de tráfico, una separación matrimonial, un incumplimiento de contrato... Ya tenemos los hechos, hay que buscar la norma a aplicar para que dichos efectos sean los menos lesivos para el cliente.

No todos defendemos a empresas como Microsoft. Yo defiendo a Carmen Navarro, propietaria de una vivienda en alquiler, cuyo inquilino lleva más de 8 meses sin pagarle. O a José Manuel Zamora, que se ha separado y quiere ver a sus hijas más tiempo del que le deja su mujer actualmente. También defiendo a Z-45 S.L., empresa suministradora de telefonía e internet y cuyos clientes no les pagan. Patricia y Fernanda son travestis que hacen la calle por las noches y se ven envueltas en muchas peleas con y por clientes y hay que ir al juzgado de guardia a atenderlas. Como ves, son todo hechos negativos, sobre los que hay que sacar a la luz las pruebas, no buscarlas ni fabricarlas.

Todos los abogados tenemos clientes que son malos, por supuesto. Pero no por ello tienen menos derecho que el contrario a ser defendidos de una manera justa. Es la base de una sociedad democrática, de lo contrario estaríamos viviendo en la Edad Media.

Me encanta ver qué poco sabe la gente de la Justicia en España y de la abogacía en este país. Tanto, como para que un científico reduzca una línea de trabajo legal a que construimos una realidad tras llegar a una conclusión.

Creo que la base, como ha dicho La Posmoteca, de nuestro Derecho está en interpretar la norma, norma que se hace en un momento histórico determinado y que con el tiempo, no cambia tan rápido como cambia la sociedad. Torres muy altas debieron ceder para que en este país todo el mundo tuviera derecho a un juicio justo, a un abogado en su defensa y a que se le escuchara en un pleito. Todos mis clientes tienen derecho a una defensa justa, sean simples padres que quieren divorciarse, drogadictos que roban bajo los efectos del "mono", comunidades de vecinos estafadas por albañiles chapuceros o parados que no quieren que los echen de sus casas por no poder pagar el alquiler o la hipoteca.

Decir que trabajamos mejor cuando cobramos mejor, como han apoyado algunos comentaristas es otra burrada. En 8 años no sólo no me he hecho rica, sino que estoy con el agua al cuello de lo poco que gano. Y, como yo, el resto de la mayoría de compañeros, a los que también nos afecta esta crisis. El grueso de la abogacía de este país lo componemos autónomos que trabajan agrupados para pagar menos gastos, en torno al 85% de abogados españoles.

El sistema americano de Justicia no es aplicable en España, no es un ejemplo a seguir. Si hubieras investigado un poco, con un mínimo de rigor científico sabrías que en Europa se sigue el llamado Derecho Continental, basado en la codificación de la norma (instaurada por Napoleón Bonaparte) y en EE.UU., de dónde tantas y tantas pelis vemos, se sigue el Derecho Anglosajón, basado en las sentencias anteriores, ya que, por tradición, no hay norma escrita.

Antropológicamente está demostrado que cuánto más grande es una sociedad (aldea, pueblo, ciudad, país) más necesarias son las normas de convivencia y, entre ellas, están las normas legales. Normas que todos queremos aplicar a nuestro antojo, pero que los abogados debemos decir al cliente lo que se puede y no se puede hacer.

Por último: las pruebas para un caso no se buscan. Están ahí o no están. Si tienes que buscarlas, es que las vas a "fabricar" y estarás mintiendo, serás un mal abogado.

Yo te tenia muy en alta estima. Tu afirmacion es falaz y la una conclusión que sacara un entendido es que no tienes ni la menor idea de la estructura real del pensamiento juridico. Es decir, no has investigado ni basas tu hipotesis en la realidad. Una pena.

Es muy interesante su posición. El trabajo cientifico supone un conjunto de prescripciones diseñadas para producir comprensiones o nuevas formas de ver los fenómenos de la naturaleza. Hay en este trabajo algo de poesía y de arte y también de obstinación. Pero es esencialmente un espacio lógico y reflexivo diseñado para la transgresión. La ciencia implica transgresión en su fundamento, pero para hacerse social no le queda otra alternativa que volverse dramaturgica y recurrir a la teatralización de sus logros.

En la abogacía todo gira en torno al litigio y al pugilato de la retórica. La verdad se alcanza en la aniquilación del oponente.

Señores y señoras que tiran pestes del derecho, sepan ustedes que el derecho actual es fruto del positivismo. Hasta que no se puso de moda el pensamiento científico y vivíamos en tiempos de oscurantismo, la justicia era la voluntad de Dios (o lo que algunos interpretaban que era). Se hablaba de justicia natural. Desde que Dios fue asesinado, el positivismo jurídico rompe con todo ello pues quiere dar una certeza al derecho, siguiendo una mentalidad científica. Desde entonces se siguen procedimientos para crear derecho (elecciones eligen diputados, diputados legislan. Separación de poderes, etc). La cuestión de fondo a la que llegamos es que derecho es lo escrito, y la justícia al no existir Dios ya no existe como tal, por lo que sólo cabe ceñirse a la norma. La norma jurídica es toda aquella que emana del procedimiento. La labor de los abogados es interpretarla según favorezca más a su cliente y el juez entre todas las partes, escoge la que considera oportuna, pero además, basandose en la jurisprudencia, que no es otra cosa que lo que ya ha dictado otros tribunales. Por lo que a la conclusión que llegamos es que el derecho es un producto creado que responde a las distintas finalidades del legislador. Y aquello que se legisla, se debate en los parlamentos. ¿Como es posible legislar científicamente? La ciencia es un procedimiento, no hay forma alguna de llevar lo objetivo a la política pues son decesiones, partidarias de un tipo de moral u otra. Lo más parecido a ello es lo que ahora se llama 'tecnócratas', es decir, aplican (o lo intentan) políticas económicas de forma ortodoxa. Pero hay políticas económicas marxistas se pueden aplicar de forma ortodoxa. Y el marxismo recordemos se vende como ciencia histórica. Por lo que lo que respecta a lo que ahora llaman 'tecnócratas' no es otra cosa que economistas de una determinada escuela de economía liberal que aplican políticas económicas sin atenerse a elecciones. Tienen objetivos y utilizan sus instrumento para conseguirlo. Es decir, sin la legitimación procedimental que les otorga las elecciones. Ya me dirán ustedes como se puede llevar el método científico a la política.... Cualquier aplicación científica a la política no será otra cosa que la búsqueda de una argumentación cientificista a una postura ideológica. Y plantearse remotamente la aplicación de la ciencia en política es una atrevimiento sólo explicable por el auge del cientificismo y los signos de declive de la sociedad occidental que observamos hoy en día.

El mundo electoral-parlamentario es del tipo "abogados". Una vez cada tanto tienen "juicio" (elecciones) y las ganan o no. A continuación deberemos aguantar que hagan con nuestro mandato lo que quieran. Tal vez me gusten 5 medidas, pero el paquete incluye otras 5 que no me gustan. Da igual. Sus discusiones en el teatro parlamentario no tienen como finalidad llegar a un consenso acerca de lo mejor para todos, buscar una verdad: son alegatos para ganar y quedar bien de cara al próximo juicio.
Por su parte, la política-internet tiende a la divergencia. Vemos en cualquier hilo de discusión en un diario que, para ser oídos, muchos buscan la boutade y otros ponen gatitos cantores que gustan a todos. Todos cargados de justa razón y preguntándose ¿hay consenso para tomar las decisiones por consenso? (oído el 15M). Un año de internet y movilizaciones no ha promovido una sola medida.
Ultimamente encontré un recurso, una plataforma que, por sus mecanismos de funcionamiento, incentiva los consensos. No se debate, se presentan propuestas.
Los usuarios son, como en un experimento cuántico dos cosas a la vez: partículas de estudio y actores activos. Una especie de crowdsourcing de democracia directa, destinado a tomar decisiones de manera colaborativa.
Hay que ver los detalles, se llama liquidfeedback.org. Es open source, se puede adaptar Hay algunas organizaciones que lo usan.
¿alguien quiere participar en la creación/diseño de un experimento social de democracia directa, participativa, que incentiva consensos, esos que ni la política electoral-parlamentaria ni la política-revolución internet pueden conseguir ?.

Hay una pregunta muy sencilla a la que no responde el método científico: ¿para qué? y sin embargo es una pregunta crucial para nuestra existencia y que probablemente deberíamos hacernos con mas frecuencia, porque por muy científicos que seamos no dejamos de ser seres humanos.
Es esta pequeña gran cobardía de la ciencia, la que puede llevarnos al colapso de nuestra civilización. Somos seres vivos y los seres vivos tienen que tomar continuamente decisiones que afectan a su supervivencia y rara vez disponen de todos los datos necesarios para tomar una decisión correcta que ha de tomarse si o si.
El principio de incertidumbre cuántica ya nos dice que no hay sistemas completamente aislados, que queramos o no estamos implicados y los observadores no pueden ser completamente imparciales aunque se quiera.
Quizá por eso, la ciencia debería mojarse y tener un papel fundamental en las decisiones que tome la sociedad a LARGO PLAZO y las que afecten a la SUPERVIVENCIA. En una palabra, las recomendaciones de los científicos deberían tener carácter vinculante en cuestiones como cambio climático, agotamiento de recursos, biodiversidad, de tal forma que se evitara lo que está sucediendo, que estamos cortando la rama en que estamos subidos a pesar de las voces de alarma de toda la comunidad científica, mercenarios de corporaciones aparte.

Creo que el pensamiento científico resulta de utilidad al individuo, y a la sociedad, en cualquier asunto que no sea primariamente ético o moral. Por ejemplo, ¿qué semilla sembrar?, ¿qué escuela elegir?, etcétera. En cuanto la ética o la moral se vuelven importantes, el pensamiento científico solo queda corto.

Habla Canceleiro de Merkel o Solana (podía añadir a la Dama de Hierro) como ejemplo de científicos dedicados a la política y yerra en el diagnóstico por dos razones: a) ninguno de los tres piensa como científico como actúa como político; b) ¿qué porcentaje de abogados hay en el Parlamento?¿Su proporción en política es acorde con la proporción que ocupan entre las diversas profesiones de nuestro país?. La respuesta de la b) afirma como diría Pere: piensa como científico, no como abogado

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Sobre el autor

Pere Estupinya

. Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.
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