Ahí la tienen, en esta foto de Christophe Morin (Maxppp) tomada de la web de Paris Match. Es Brigitte Bardot, BB, icono del cine francés, mito sexual durante varias generaciones, antes de ser un símbolo de la protección de los animales y de llegar a los 77 años convertida en una rancia y notoria militante islamófoba, racista y xenófoba sin complejos.
La noticia es que la otrora encarnizada defensora de las focas y los delfines acaba de entrar en campaña humana y en una carta enviada al Nice Matin ha tomado partido por Marine Le Pen de cara a las presidenciales de la primavera.
En los últimos años la actriz ya había manifestado su apoyo a las tesis del Frente Nacional, denunciando sin tregua "la islamización de Francia". Ahora, BB escribe a los alcaldes (se supone que a los católicos) del país y les anima a dar las 500 firmas de una vez a Le Pen para que esta pueda presentarse.
La razón que aduce madame Bardot es que la presidenta del FN "forma parte de un equipo de lujo para las presidenciales, defiende a los animales y tiene el coraje de devolver a la France al lugar que debe ocupar en el mundo".
Y añade la musa, que ha sido procesada varias veces por alentar el odio racial: "Vivimos en una mentira permanente (hecha) de promesas no cumplidas y en una decadencia que nos llevará al desastre".
Firme enemiga de las muertes violentas de los bichos (y de las personas imaginamos que también), Bardot ha salido a la palestra electoral después de que Le Pen haya denunciado, sin pruebas, que en la región de Île-de-France toda la carne que se consume procede de animales sacrificados por el rito musulmán.
"El 100% de la carne que se distribuye en París es carne halal", ha afirmado la líder xenófoba, no sabemos si preocupada porque las terneras sufren más al morir bajo ese cruel rito oriental de lo que lo hacen al cascar en los agradables mataderos cristianos, o quizá porque todos los carniceros de la región parisense son árabes y por tanto no votan a un partido que propugna su conversión cuando no su expulsión del país.
La segunda noticia tonta del día es que la foto de campaña de Nicolas Sarkozy, esa de la France Forte con el mar en calma, la puesta de sol a su espalda y el pin en la solapa se hizo nada menos que en el mar Egeo.
Quién habrá sido el genio que ha situado la metáfora del capitán que no abandona la nave en el mar de los pobres griegos subyugados por el rodillo de la austeridad merkozyana es todavía un misterio. Pero sí se conocen otos detalles sabrosos sobre la foto y el eslogan. Cuando se hizo el cartel, ya había naufragado el Costa Concordia. En ese mismo mar acaba de naufragar hace unos días el yate del millonario Stephane Courbit, uno de los amigos de Sarko que asistió a la célebre, hortera y adinerada fiesta nocturna de la victoria de 2007 en la brasserie Fouquet's, que daría origen al desencanto de muchos votantes solo 24 horas después del triunfo y generaría el apodo del 'presidente bling bling'. El yate, llamado Yogi, tenía 60 metros de eslora y era el más grande matriculado en Francia.
Le Canard del miércoles recuerda además que el mariscal Pétain utilizó en 1943 el lema "France plus forte" para animar a los jóvenes del país a alistarse como trabajadores forzosos (STO, Servicios de Trabajo Obligatorio) en la Alemania nazi, y revela que el eslogan France Forte (que algunos llaman ya France Morte) ha sido creado por el gurú giscardiano Jean-Michel Goudard, un publicista jubilado, inspirándose ¡en la primera secretaria socialista Martine Aubry!, quien durante las primarias socialistas acusó a Hollande de ser la "izquierda blanda".
El segundo gurú de campaña de Sarkozy se llama Patrick Buisson y es un redomado agitador ultraderechista, que escribió a cuatro zampas con el entrañable Claude Guéant el lamentable discurso de Grenoble de 2010 que sirvió para convertir a los gitanos en el enemigo público número uno y justificar las deportaciones de masa.
Buisson, dice El Pato Encadenado, es el inventor de la brillante promesa de convocar refrendos populares cada vez que los sindicatos bloqueen una decisión, y el autor de la idea-fuerza "el candidato del pueblo", lo cual no está mal considerando que a Sarkozy le gustan los pelucos Patek de 40.000 euros, frecuenta exclusivamente a millonarios o similares, se ha subido el sueldo un 175% y ha aprobado en cinco años exenciones fiscales de todo pelaje para las grandes fortunas.
Entre BB y estos otros artistas, si los socialistas no ganan esta vez es que no son propicios.
Como dice la chirigota del Selu, "así está España: uno trabajando y 40 mirando".
En Francia es parecido: uno mirando, y 40 disparatando.