Autopsia

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El blog “Autopsia” es una mirada. Sólo una mirada y las palabras que deja como rastro para volver.
No creo en la inocencia de la casualidad. Hoy es más fácil crear una nueva realidad a la que mirar que enfrentarse a la existente, por eso tenemos que “ver por los propios ojos”, aportar nuestra mirada y compartirla.

Yo como hombre opino que las mujeres decidan

Por: | 17 de julio de 2014

YO-OPINO-TU DECIDES-MLA 2014
Soy hombre, y como tal no puedo quedarme embarazado;
por tanto, en ningún caso tendría la posibilidad de decidir interrumpir mi embarazo. Sí puedo ser padre a través del embarazo de una mujer y su maternidad, sin embargo, no puedo obligar a ninguna mujer a quedarse embarazada por muy fuerte que sea mi deseo de alcanzar la paternidad, salvo que utilice la violencia. Del mismo modo, tampoco puedo impedir a una mujer sea madre, a no ser que recurra de nuevo a la violencia; podré evitar que sea la madre de mis hijos, pero no que ella sea madre si así lo decide, por muy estrecho e intenso que sea el vínculo que nos una. Mi deseo de no ser padre no lo podría equiparar a la consecuencia de que ella no fuera madre, si así lo decide.

Todas las combinaciones sobre el embarazo y el papel de los hombres alrededor del mismo, pasan por el respeto a la decisión de las mujeres, en caso contrario estaríamos utilizando alguna forma de violencia para obligarlas a algo que ellas no quieren.

Y todas las combinaciones son posibles y respetadas excepto una: la decisión de una mujer embarazada de no ser madre a través de la interrupción del embarazo.

El argumento que se da es la defensa de la vida del embrión, pero las circunstancias de la realidad nos dicen que no es así, que en verdad la legislación que pretende reformar la actual “Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo” (LO 2/2010), sólo se dirige al embrión para controlar el cuerpo y la libertad de las mujeres. En caso contrario, esta u otra norma, deberían regular y proponer alguna medida sobre los más de 500.000 embriones congelados que existen en nuestro país como consecuencia de las técnicas de reproducción humana asistida, la mayoría de los cuales lo más probable es que terminen siendo no viables.

Del mismo modo, tampoco se hace lo suficiente para evitar la causa del aborto, que no es el capricho de algunas mujeres embarazadas, como se intenta presentar en un nuevo ataque hacia ellas, sino el trauma de un embarazo no deseado. Por ello no es casualidad que se silencie que en tan sólo un año la parte preventiva de la actual ley, haya conseguido una importante reducción del número de abortos, y que, según la OMS, sean los países con legislaciones más permisivas con la interrupción del embarazo donde menos abortos se producen.

No parece, pues, que el respeto a la vida del embrión sea la razón principal de la reforma de la legislación vigente. Todo apunta a que en realidad se busca imponer una determinada moral e idea de las mujeres sobre su rol de madres.

Si no se hace nada por evitar las circunstancias que dan lugar a la interrupción voluntaria del embarazo, y sí se hace para obligar a las mujeres a que continúen un embarazo no deseado, la conclusión es sencilla: desde esas ideas “ser mujer y maternidad” se entiende como una situación indivisible e inaccesible a la voluntad, y que, por tanto, no puede estar sujeta a la libertad de decidir de las mujeres, ni quedar al margen del significado que una parte de la sociedad, aquella que busca imponer su moral, da a esas circunstancias, a las cuales deben quedar sometidas todas las mujeres.

Un embarazo no deseado no dura nueve meses, se prolonga durante toda la vida... Y si una relación sexual no consentida es una violación, ¿qué es una maternidad no consentida...?

Yo, como hombre, pido que las mujeres sean libres para decidir sobre su maternidad, también tras un embarazo no deseado. Y lo hago en nombre de esa libertad que tenemos, hombres y mujeres, para decidir y actuar en otras circunstancias relacionadas con la maternidad y la paternidad sin obligar a nadie, ni imponer nuestros criterios y voluntad.

La libertad, la igualdad, la dignidad y el resto de los Derechos Humanos exigen su respeto en las personas que pueden verlos limitados, no la quiebra de los mismos en nombre de determinadas ideas y creencias particulares, totalmente respetables, pero sin que ese respeto pueda suponer su imposición al resto de la sociedad.

Si lo que se pretende es acabar con el aborto, lo que debe conseguirse es evitar los embarazos no deseados.

En consecuencia, Yo, como ciudadano y como hombre, quiero la Igualdad y la Libertad para las mujeres y los hombres de mi país, por ello pido que las mujeres decidan sobre su embarazo y la elección de ser o no ser madres. Ellas son tan responsables y capaces como los hombres para proteger y defender la vida y al resto de Derechos Humanos, pero sólo ellas son quienes pueden verse atrapadas de por vida en un embarazo no deseado.


Si te sientes identificado como hombre con este posicionamiento, o lo quieres defender como mujer, hazlo a través del hagstag #yoopinoquetudecidas

 

(A partir del 18 de julio, este blog "AUTOPSIA" estará en Wordpress https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/ )

Hay 6 Comentarios

Al rededor de las mujeres y los hombres siempre colean las mismas carencias ancestrales, en donde las mujeres aparecen menos responsables, o menos capaces para ejercer como seres humanos que son.
Al igual que los hombres.
Formando el 50% de la población.
A estas alturas del siglo XXl aun arrastramos el derecho de pernada, donde la mujer era solo una convidada de piedra sin voz ni voto.
Sin categoría suficiente para ejercer desde su libertad individual para ser madre.
Y no solo si el cuerpo y el corazón se lo piden, sino si su bolsillo se lo consiente para no renunciar a ninguno de los derechos que se merece ella.
Y la criatura que pueda engendrar por deseo propio o por las circunstancias de la vida.
Buena o mala.
Desde posiciones de señores feudales, aun hoy podemos permitirnos la potestad de pontificar sobre la voluntad de la mujer y su libertad.
Enjuiciándole el futuro por su condición de ser mujer o de hembra en la especie humana.
Con la ley en la mano.

El embrion desde el momento de la concepcion puede ser un ser humano a partir de 16 semanas, se la mamá lo quiere. En cualquer tipo de sociedad deste planeta, cuando una mamá no quiere, el o ella no nace, hecho! Puede quedar congelado en clinicas de fertilizacion con otros miles de embriones. Puede ser muy util para pesquisas com las celulas tronco que van a hacer un tetraplégico andar de nuevo, un corazon, una medula ossea. Un embrion és o que és: un embrion.

Como soy un hombre, no quiero que nadie decida si un ser humano es digno o no de vivir en función de las circunstancias. Nadie es dueño de la vida de otro ser humano sino más o menos responsable de que esa existencia sea protegida desde que accede a la condición humana. Una mujer puede muy bien decir que es dueña de su propia vida pero no que puede decidir sobre la continuación de la de su hijo -o hija, pues, sí, cerca de la mitad de los concebidos tienen el mismo sexo que sus madres-  porque, desde el momento de la concepción, ya es otro integrante de nuestra especie y, por tanto, sujeto de sus propios derechos. Sólo cuando entran en conflicto valores semejantes cabe hablar de una decisión ética en conciencia que pueda entrañar la extinción radical y definitiva del bien fundamental de cualquier ser humano: su vida, esa realidad material consolidad por el azar biológico en un individuo irrepetible. Resulta ciertamente una degradación del concepto de moral llegar a considerar seriamente el homicidio prenatal como un"derecho". Que semejante postura fuera defendida hace cincuenta o sesenta años acaso pudiera tener la disculpa d el limitado conocimiento que entonces había sobre aspectos básicos de genética, bioquímica y fisiología, con consecuencias relevantes acerca de la naturaleza humana; hoy, el mantenimiento de aquellas ideas proabortistas sólo son muestra de ignorancia y de una desfasada ideología reaccionaria.

Está muy bien poner sobre la mesa todos los argumentos posibles, pero ya se ha hecho, y hace más de tres décadas, pensando que estas justificaciones ya estaban superadas. Y no, lo reaccionario siempre vuelve para destruir la libertad.

https://casaquerida.com/2014/07/16/el-rejuvenecimiento-rugoso/

Me gustan los tipos como tu, porque no ven a mujeres ven a personas humanas con capacidad de pensar y decidir y tomar en consecuencia soluciones que mejor le parezca a ella. muy bien, me has enamorado, nadie tiene derecho a tomar ninguna decisión por otra persona, y mas cuando la persona en si es la que va a sufrir en sus carnes y mentalmente. La que quiera que el hombre tome decisión en conjunto también es respetable, pero estas personas no deben imponer a otras que actúen según ellas creen conveniente, que es lo que ahora está sucediendo en un mundo mandados por machistas y religiosos. Lo dicho me has enamorado con tus palabras.

Yo, como mujer, opino que si no me embaraza un hombre no puedo ser madre ó su "paquete genético" via una intervención artificial y artificiosa de la ciencia. Luego, consecuentemente, la decisión última se debe adoptar por consenso mutuo. Tratar de inferir otras ideas conspiranoicas para sustraer a la opinión general que el aborto -libre, gratuito y necesario en los casos que pactemos "entre todos", no sólo un Lobbie a espaldas del debate ciudadano- ha derivado en un método anticoceptivo más de último recurso realmente efectivo, media un abismo.!!!

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Sobre el autor

Miguel Lorente

Miguel Lorente Acosta . Aunque parezca extraño, soy Médico Forense, también Profesor de Medicina Legal de la Universidad de Granada, Especialista en Medicina Legal y Forense, y Máster en Bioética y Derecho Médico.
He trabajado en el análisis del ADN en identificación humana, el análisis forense de la Sábana Santa, y en el estudio de la violencia, de manera muy especial de la violencia de género, circunstancia que llevó a que me nombraran Delegado del Gobierno para la Violencia de Género en el Ministerio de Igualdad.

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