Entrevista con ANABEL GARCÍA DEL CASTILLO, violinista, concertino de la Orquesta de Valencia y profesora de violín.
La mano que ha mecido el destino de esta mujer ha sido la música. Con tres meses de vida sus padres la llevaron a su primer concierto, con María Rosa Calvo Manzano al arpa. No tardaría en darse cuenta de que su tatarabuelo era violinista, su bisabuelo era violinista, sus dos abuelos eran violinistas, su tío era el gran violinista José Luis García Asensio, su madre era pianista y su padre, el gran director Enrique García Asensio. Así que no es extraño que sus dos hijos preguntaran de pequeños a los amigos “¿Tú qué instrumento tocas?”, como quien pregunta si te gusta más el Nesquik o el Colacao.
Mientras mantenemos la entrevista, en su casa de Valencia, nos rodean cuatro perros y un gato tranquilos y cariñosos, como su dueña. Uno de sus hijos espera a que acabe la entrevista para recibir ayuda en la preparación de sus exámenes, y casi al final aparece comiendo una manzana uno de los mejores guitarristas del mundo: José María Gallardo del Rey, su esposo. Han grabado en California una obra de él, Glosas, Doble concierto para guitarra, violín y orquesta, una maravilla de inspiración hispano-caribeña que acaban de interpretar en Nueva York y que recomiendo efusivamente. Es una joya cuyos entresijos de grabación podéis disfrutar aquí.
En esta entrevista habla de sus impresiones sobre la crisis (en su faceta cultural y educativa), y sobre todo ahonda en su experiencia como estudiante, profesional y profesora de violín, y como música en general. Sin olvidar que cualquier intérprete es, en realidad, una pareja indisociable: el instrumento y la persona. De nada vale afinar el violín si el violinista está personal y emocionalmente desafinado. Esa es su filosofía vital y artística, que viene a ser lo mismo.