Ayuda al Estudiante

Ayuda al Estudiante

El ecosistema educativo tiene un triángulo esencial: estudiantes, padres y profesores. Lo demás es contexto. Si este se sitúa en el centro de gravedad, algo va mal. Los análisis sobre educación tienen un peligro casi invisible: la paralización fascinada por lo mal que estamos. Descalificar sin analizar es injusto y analizar sin proponer alternativas, estéril. Así que el propósito de este blog es claro: ayudar a estudiantes, padres y profesores a encontrar alternativas de mejora.

Educar para emprender es potenciar la pasión, el talento y la creatividad

Por: | 31 de octubre de 2013

Dédalo e Ícaro
Autora invitada: BLANCA CAÑAMERO VICENTE,
 profesora de Economía del IES Fray Pedro de Urbina (Miranda de Ebro, Burgos) 

Dédalo advirtió a su hijo Ícaro que no volara muy alto porque, si se acercaba al Sol, la cera de sus alas se derretiría, y le advirtió también de no hacerlo demasiado bajo porque las alas se le mojarían y serían pesadas para volar. Este mito me ha inspirado para compartir con los lectores las conexiones que yo observo entre la educación y valores como la autenticidad,  el talento, la creatividad, la iniciativa y el no tener miedo a los retos que nos proponemos, porque son los nuestros.

La sociedad industrial, actualmente con síntomas de agotamiento, ha creado una cultura en la que todos nos recordamos a todos los peligros de alzarse y romper el orden, según Seth Godin. Sin embargo, tan peligroso es volar muy alto (aspiraciones de dioses y riesgos) como volar demasiado bajo (conformismo y alienación). La nueva economía de la conexión necesita de gente apasionada que vuele alto, que sea comprendida y no juzgada, y que no se detenga en las falsas zonas de confort del pasado.

Organismos como la UE o la OCDE y autores como Sir Ken Robinson o el mismo Godin hacen recomendaciones para fortalecer nuestro sistema educativo y adaptarlo a la nueva sociedad, lo que supone promover cambios en las capacidades de nuestros alumnos. El sistema educativo (es decir, las administraciones, los profesores y los padres) ya no puede mirar a otro lado.

La pasión, el talento y la creatividad no son incompatibles en nuestra sociedad con las materias instrumentales. Por ello, potenciar en los jóvenes la iniciativa emprendedora, la competencia digital, el gusto por las artes y el deseo de aprender fortalecería el aprendizaje diferencial, esencial en la sociedad de la conexión. Las artes y el emprendimiento tienen en común la aplicabilidad de la creatividad  en la creación de experiencias. Vivencias de las que los alumnos “aprenden haciendo”  y “aprenden a aprender” y con las que la sociedad corregiría la pérdida de talento que venimos sufriendo.

En la línea de una educación en favor de la creatividad y del talento, debemos señalar que el término emprendedor es un adjetivo que integra actitudes necesarias para que seamos capaces de enfrentarnos a situaciones complejas, desarrollar planes, llevar a cabo ideas y ponerlas en práctica. Por tanto, educación emprendedora significa transmitir habilidades que permitan a los alumnos creer y crear en lo que creen (Laura Chica), y no, como a veces se piensa de manera reduccionista, enseñar a montar un negocio sin más.

Design Thinking
Mis clases de educación emprendedora son clases activas, en las que alumnos y profesora llenamos el aula de pequeños proyectos, fundamentalmente a través de la técnica del Design Thinking (pensamiento de diseño), con el objeto de estimular  la creatividad y hacer visible el talento de los alumnos. Es una tarea dura, que implica un proceso largo pero excepcionalmente gratificante. Las fases en que se dividen nuestras tareas son:

1. Trabajamos habilidades básicas de trabajo: liderazgo, motivación, comunicación, negociación, equipo…

2. Buscamos una idea que responda a alguna necesidad. Estimulando la creatividad o investigando tendencias. Siguiendo a Pau García Milá, por ejemplo: proponemos a los alumnos, que trabajan en equipo, un dilema al que deben dar una  respuesta creativa “¿Cómo solucionarías las engorrosas colas en las tiendas de ropa?”.

3. Empatía del emprendedor y de la idea, analizamos cómo responder a la necesidad  enseñando a los alumnos a ponerse en el lugar del cliente, a pensar en la solución aprendiendo a ver las necesidades desde distintos puntos de vista.

4. Seleccionamos y concretamos la idea en un plan secuenciado. Ponemos en común las soluciones y las cribamos en equipo.

5. Prototipamos. Diseñamos y desarrollamos sencillos modelos que visiblemente respondan a la necesidad.

6. Testamos y modificamos el prototipo mejor valorado.

Con esta metodología se detecta un efecto Pigmalión al finalizar el curso. Es decir, es interesantísimo comprobar que las expectativas iniciales del alumnado se cumplen al canalizarse adecuadamente sus intereses gracias a su autorrealización, pasión y talento.

Necesitamos que esta enseñanza se generalice al alumnado de toda España y no se circunscriba únicamente a la voluntad autonómica. Confío en que toda nuestra sociedad, la sociedad de la conexión, valore y comprenda el verdadero significado e implicaciones del emprendimiento en nuestra sociedad en términos de educación, innovación, empleo y riqueza personal y nacional.

Y también que no se desaproveche la formación, experiencia y el trabajo e implicación que los docentes de economía llevamos realizando en la generación y potenciación de la verdadera cultura emprendedora.

 

Nota sobre la autora

Blanca Cañamero Vicente (@blancanamero) es profesora de Economía del IES Fray Pedro de Urbina (Miranda de Ebro, Burgos) y presidenta de la Asociación de Profesores de Economía de Castilla y León.

Es la creadora del muy exitoso Blog de Economía Emprendedora, coautora de la web cooperativa de educación emprendedora y económica educandoyemprendiendo y coautora del blog multidisciplinar y colaborativo 6mese6causas. Eso demuestra su carácter inquieto, abierto, comprometido y apasionado por la educación y le ha reportado varios reconocimientos a sus iniciativas digitales.

Ha publicado “La educación según la LOMCE” (Cuadernos de Pedagogía) y colaboraciones en los estudios “La educación económica en Castilla y León” y “Enseñar a Emprender” (CEAPES).

 

Hay 12 Comentarios

Enseñar a los niños que deben asumir lo que dice y hacen desde pequeños. Asi, evitarìamos conductas inadecuadas en en su quehacer laboral diario. Formar a los niños en la responsabilidad es un reto para el docente actual, formarlos en autonomìa y autoregulaciòn en el uso de los recursos tecnologicos mas aùn. Excelente artìculo acorde con el mundo globalizado y sociedad del conocimiento que nos toca en este siglo, gran reto docente

desde Perù

Pienso que lo que plantea Blanca es una excelente forma de enferentar a los alumnos a ser reflexivos, crìticos, poner en juego su creatividad y dar soluciòn a los problemas que se plantean y que son reales, creo q en todos los niveles educativos podemos plantear retos similoarwes. feliicidades

Muy interesante el artículo.Nosotros los maestros tenemos una gran responsabilidad en la sociedad, por lo que asumimos el reto a una educación emprendedora con cambios donde el educando asuma nuevos retos, nuevos cambios, demostrando sus talentos y su creatividad y eso va depender de la perseverancia que le pongamos a estos cambios.

A nuestro modelo, que tiene vocación de sedentario, ya no le queda más remedio que moverse. Después de siglos de fundar ciudades, crear países y enseñar valores basados en la acumulación, la conservación y la conquista, ahora resulta que nuestras fronteras nos encierran y que lo que se acumula y se quiere conservar es algo tan etéreo que puede desaparecer de un día para otro.

Cuando tener poco dinero sea la norma, lo más sensato será no necesitarlo, o disponer de múltiples habilidades que permitan sustituirlo o conseguirlo; desde bailar claqué hasta coser un traje, pasando por programar, impartir un cursillo sobre Nietzsche, conducir un autobús, montar un escenario o podar un tilo.

Si no cambia en profundidad, no parece que el sistema educativo que conocemos sea capaz de ofrecer tal cantidad y variedad de destrezas. Y esto es la parte fácil de lo que se necesitaría. Es mucho más problemático aprender a convivir con las largas temporadas de inactividad laboral de las que dispondremos. Y lo es todavía mucho más aprender a vivir sin certezas.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/educar-para-la-incertidumbre

Una cosa es educar con fines científicos y otra, educar con fines éticos. Ambas aspectos de la educación son necesarios para que el homo-sapien no quede anclado en el homo-bestia, ya que ciencia y ética son los verdaderos objetivos del desarrollo social. Un problema adicional -y muy importante- es el de la preparación didáctica del educador, es decir, del maestro o profesor, un problema no resuelto aun en ciertos niveles de la enseñanza, en especial, en el universitario.

Madre mía, qué forma de vender humo...

Bien por el artículo, ojalá fuera ese el enfoque que los profesores diesen a la asignatura. Mucho me temo que no es esa, sin embargo, la intención de los legisladores, sino introducir una suerte de "formación del espíritu nacional-capitalista" en nuestros centros de Secundaria. Estemos alerta.

Interesante la relación entre el mito de Ícaro y Dédalo y la cultura del emprendimiento. En realidad se puede entender como un castigo a la iniciativa o al talento, cualidades que se perciben como una afrenta a los dioses.

Este arquetipo aparece una infinidad de veces en la mitología. Es el caso de Aracne, cuya destreza como tejedora fue castigada por Atenea, que la transformó en una araña. Peor suerte tuvo Marsias, cuyo talento musical le llevó a acabar desollado vivo a manos de Apolo.

Hoy día Aracne hubiese tenido un futuro prometedor en Intidex y Marsias habría acabado fichado por una discográfica tras colgar un cover en youtube. Pero en el mundo antiguo esto del emprendimiento no se llevaba.

La Biblia nos trasmite el mismo mensaje. Ahí está la historia de la torre de Babel, todo un canto a la cultura emprendedora y la globalización, vamos. Ya se sabe, bienaventurados los pobres de espíritu. O recordemos aquel dicho eslavo: “El que se hace rico en un año merecería haber sido colgado un año antes”. Un gran elogio para emprendedores como Zuckerberg o Sean Parker.

De hecho, ha sido necesario utilizar un eufemismo, ‘emprendedor’, para referirse a lo que antes se llamaba un empresario, término con demasiadas connotaciones negativas en nuestra cultura mediterránea, donde viene a ser un sinónimo de ‘explotador’ o, directamente, ‘judío usurero’. Tienen suerte de que ya no les quemen en una hoguera.

Lo nuestro es otra cosa: la picaresca, el “que inventen otros”, las subvenciones, los subsidios, los aranceles, los sobres, etc. Tonto el último. Donde fueres haz lo que vieres. La cultura del pelotazo, vamos. El libro “Los enemigos del comercio” de Escohotado desarrolla bien esta idea.

¿Es reversible esta situación? Con la educación, desde luego. Pero para aprender algo, nos va a tocar desaprender muchas cosas. La “ruptura de esquemas cognitivos”, que dicen los constructivistas. Y no va a ser fácil. Una generación, mínimo.

Desde hace unas semanas,en los centros de Castilla y León, se respira un ambiente algo enrarecido entre el claustro de profesores. Esto ha sido a consecuencia de una instruccción de la Consejería de Educación donde se ordenaban los centros docentes introducir en las programaciones didácticas aspectos relacionados con el emprendimiento. Si bien, ha sido interpretado, por lo menos en cuanto a la realidad que yo conozco, como una manera de introducir la empresa en las aulas. Los compañeros nos hemos quedado quizás en lo superficial, en las palabras que allí aparecen: empresa, plan de empresa, emprendedor... y que añadido al malestar generado por la LOMCE, cuyo preámbulo no tiene desperdicio, no hayamos pensado que quizás ha sido una excusa para introducir un cambio metodológico, propuesta recogida igualmente en dicha instrucción, en las aulas Castellanas y Leonesas, y que Blanca lleva implementando en sus clases desde hace un tiempo.
Como bien dice Blanca Cañamero en su artículo, la educación emprendedora no debe de traducirse inevitablemente en la creación de un proyecto empresarial. Insisto, el emprendedor no es un empresario, ni tiene por qué llegar a serlo nunca. Blanca es un buen ejemplo de emprendedora, que no empresaria. "Crea y cree en lo que crea", comprende, observa, sintetiza, prototipa, testea e implementa continuamente en las aulas, promoviendo la riqueza personal de sus alumnos y por ende es de la sociedad en general.

Blanca cañamero es para todos los profesores de economía un referente imprescindible a la hora de organizar las asignaturas relacionadas con el emprendimiento y la creatividad.
El artículo presentado es la demostración de que existe una metodología a estudiar, y sobretodo a aprender, por parte de todos los que nos dedicamos a enseñar estas cuestiones.
Gracias Blanca

Enseñar al que no sabe, educar, dar clases a los niños y a las niñas es la más barata función de progreso y de futuro que puede realizar la sociedad.
Para su progreso inmediato, y para garantizar las mejoras del porvenir a largo plazo.
Barato, fructífero, edificante, y gratificador para quienes se prolongan a través de la enseñanza en otros y otras.
Y en mañanas y en futuros.
Sean perfectos o imperfectos.
Lo más importante es que serán, y eso.
Es lo más importante.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

Carlos Arroyo

ha navegado profesionalmente entre las cuatro paredes de un aula, la redacción de EL PAÍS y la dirección del Instituto Universitario de Posgrado. Esa travesía le ha convencido de que educar bien a los hijos es saldar buena parte de la deuda con la vida. Es autor de Libro de Estilo Universitario y diversos libros de ayuda al estudiante.

Web: www.ayudaalestudiante.com
Correo: arroyocarlos@ayudaalestudiante.com

Libros

Soy estudiante y necesito ayuda

Soy estudiante y necesito ayuda

El éxito en los estudios no es solo cuestión de inteligencia, sino que está al alcance de la mano con apertura personal al cambio, hábitos adecuados, una mejora organizativa, una adecuada actitud en el aula, un buen método de trabajo intelectual y una elevada dosis de motivación. Más información.

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

Una guía rápida con consejos concretos, claros y ordenados sobre cómo aprovechar lo que te empuja y evitar lo qué te frena para alcanzar el éxito académico. Perfeccionarás tus técnicas, aprenderás a manejar actitudes y motivación para aprovechar las clases, y mejorarás tus habilidades de organización y planificación. Más información.

Archivo

junio 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30            

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal