Ayuda al Estudiante

Ayuda al Estudiante

El ecosistema educativo tiene un triángulo esencial: estudiantes, padres y profesores. Lo demás es contexto. Si este se sitúa en el centro de gravedad, algo va mal. Los análisis sobre educación tienen un peligro casi invisible: la paralización fascinada por lo mal que estamos. Descalificar sin analizar es injusto y analizar sin proponer alternativas, estéril. Así que el propósito de este blog es claro: ayudar a estudiantes, padres y profesores a encontrar alternativas de mejora.

Necesitamos reformas educativas que miren al futuro

Por: | 03 de octubre de 2013

Experimentación en ciencias

Autor invitado: ÁLVARO MARCHESI, 
actual secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y secretario de Estado de Educación en los primeros años de implementación de la LOGSE.

 

Comparto con el Gobierno la necesidad de hacer cambios en nuestro sistema educativo. Pero en estos momentos creo que tenemos que impulsar estos cambios conocedores del contexto en el que nos movemos, conscientes de sus consecuencias  y atentos también a las sugerencias de organismos internacionales como la OCDE, cuyas propuestas, además, tienen un amplio eco en el Preámbulo de la LOMCE.

Organizaré este texto en torno a cuatro temas estrechamente relacionados: el impacto de la LOGSE, las iniciativas de la OCDE, la actual reforma del Gobierno y las propuestas alternativas que considero más urgentes para mejorar el sistema educativo.

 

Aciertos y errores de la LOGSE

Muchos lectores ya conocen que participé de forma activa en la gestación e implantación de la LOGSE. No pretendo sostener aquí que fuera una ley perfecta. Tuvo importantes aportaciones y también algunos desaciertos.

Comenzaré con las aportaciones que, en mi opinión, hacen de ella la ley que más ha contribuido a situar a la educación española en niveles similares a los de la mayoría de los países desarrollados.

1. Extendió la educación obligatoria hasta los 16 años.

2. Favoreció la construcción de centenares de institutos públicos en localidades en las que nunca antes había habido educación secundaria.

3. Estableció una nueva etapa educativa, desde los primeros meses de vida hasta los seis años.

4. Redujo el número de alumnos por aula a 25 en Primaria y a 30 en Secundaria Obligatoria.

5. Incorporó maestros de Inglés, Música y Educación física en Primaria.

6. Incorporó departamentos de Orientación en todos los institutos de secundaria.

7. Estableció una oferta de Formación Profesional Superior al término del Bachillerato.

8. Organizó un currículo común, pero descentralizado.

9. Apostó por la inclusión educativa para evitar desigualdades por razones de origen cultural o de capacidad personal.

Todo esto, que ahora parece normal, fueron avances puestos en marcha hace 23 años, en 1990.

Además, la LOGSE fue aprobada por un amplio número de partidos políticos con representación parlamentaria y tuvo el respaldo mayoritario de los docentes de la enseñanza pública y de los representantes de la enseñanza concertada y de la privada, excepto de los profesores de Bachillerato.

Se critica a la LOGSE porque ha descendido el nivel educativo. Aceptaré que la LOGSE tuvo desaciertos, pero, desde luego, ese no es uno de ellos. Habría que recordar que la queja de cualquier sociedad sobre el nivel de sus estudiantes es común prácticamente en todos los tiempos. Pero, además, con la misma LOGSE, los alumnos de Asturias, Castilla y León, el País Vasco y Navarra, por citar comunidades con gobiernos de diferente partido político, obtienen mejores resultados que la media de la OCDE. A mí no me sorprende que la mitad norte de España obtenga en todos los indicadores educativos mejores resultados que la mitad sur. Creo que es evidente la influencia del nivel económico, cultural y social de cada una de estas dos mitades de nuestro país.

Pero no sería honesto que eludiera los fallos de la LOGSE. En mi opinión, sobresalen cuatro:

1. No le dimos suficiente importancia al efecto del contexto social y cultural de los centros en el progreso educativo de los alumnos.

2. No fuimos capaces de encontrar un equilibrio satisfactorio entre la enseñanza común y la diversidad de los alumnos en los últimos años de la ESO.

3. Fuimos demasiado rígidos al no permitir la conexión entre los ciclos formativos de FP de grado medio y los de grado superior.

4. No conseguimos establecer un buen sistema de acceso del profesorado a la enseñanza.

Nuevos métodos pedagógicos

Recomendaciones de la OCDE

Veamos ahora qué dice la OCDE sobre las líneas principales de cambio para mejorar la calidad y la equidad educativa en un documento con este mismo título publicado en 2012. Apunta cinco líneas estratégicas:

1. Reducir las repeticiones de curso, en las que España se sitúa entre los países con mayor número de casos. El argumento de la OCDE no es menor, ya que las repeticiones disparan nuestro gasto en educación en más de un 13%. Su alternativa: más apoyo pedagógico a los alumnos con dificultades de aprendizaje.

2. Evitar la separación temprana de los alumnos y retrasar la selección del alumnado hasta la educación secundaria superior.

3. Gestionar la libertad de elección de centro para evitar la segregación y el consecuente incremento de las desigualdades sociales.

4. Establecer estrategias de financiación que respondan adecuadamente a las necesidades de los centros y sus estudiantes.

5. Diseñar caminos equivalentes en la educación secundaria superior para asegurar su completa finalización.

Es importante destacar que la OCDE considera en este mismo documento que el éxito de los estudiantes tiene también una clara relación con otras políticas gubernamentales, como la vivienda o el bienestar social.

 

Intervención parlamentaria del ministro Wert

Reforma del Gobierno

Por el contrario, la reforma que ha aprobado el Gobierno parece que va por otros caminos:

1. Incluye una reválida al final de la educación secundaria obligatoria que inevitablemente incrementará el número de repetidores.

2. Separa a los alumnos en el último año de la educación básica.

3. Da vía libre a la financiación de la educación privada y no avanza en la gestión y el control en la admisión de alumnos para un acceso equitativo a los centros sostenidos con fondos públicos para evitar, por ejemplo, que el 81% de los alumnos inmigrantes estudien en los centros públicos frente al 19% en los centros concertados.

4. No incorpora en la memoria económica un apoyo especial a los centros con mayores problemas educativos.

5. Organiza el itinerario de Formación Profesional para aquellos alumnos que no son aptos para la vía académica de Bachillerato.

Sobre las políticas sociales que puedan contribuir al éxito de los alumnos no se hace referencia.

 

Cambios prioritarios en la educación española

¿Cuáles son los cambios que habría que abordar de forma urgente? Señalaré, además de las recomendaciones de la OCDE, los cuatro siguientes:

1. Prevención del retraso escolar. Necesitamos ampliar la oferta de educación infantil y apoyar especialmente a los colegios de Primaria para evitar que los alumnos con dificultades se queden atrás. Ello exige más tiempo de enseñanza para estos alumnos y, especialmente, más apoyo pedagógico. Más recursos, por tanto. No hay alternativas si de verdad queremos reducir las repeticiones y el abandono escolar.

2. Nuevo sistema de acceso a la función pública y carrera profesional docente. Es urgente crear un sistema de incorporación a la función docente que permita evaluar las competencias del profesor en los primeros años de su ejercicio profesional, antes de obtener plaza definitiva. El sistema MIR es un modelo de referencia.

Junto con el cambio en el sistema de acceso a la función docente, necesitamos abrir nuevos caminos para el desarrollo profesional de los profesores. Es un tema aparcado una y otra vez, pero imprescindible. La mejora de la calidad de la enseñanza necesita el concurso activo de los profesores. Es preciso diseñar nuevas vías de incentivación profesional en las que se combine la exigencia, la valoración de las buenas prácticas y la innovación con los estímulos profesionales.

3. Nueva distribución de la financiación de los centros sostenidos con fondos públicos. No es justo que todos los centros, cualquier que sea su situación y sus retos, reciban los mismos recursos. Habría que establecer dos tipos de indicadores complementarios a la financiación común y básica: el primero, en función de las dificultades del centro por las condiciones sociales, culturales y personales de sus alumnos; el segundo, por el apoyo al desarrollo del proyecto educativo que cada centro acuerde con la administración educativa, que no debe suponer discriminación alguna en el acceso de los alumnos. He de reconocer que la LOMCE incluye en su articulado esta diferenciación, aunque luego no la respalda con recursos en su memoria económica e incorpora preocupantes orientaciones selectivas de los alumnos cuando los centros desarrollan proyectos específicos.

4. Políticas públicas. Finalmente, es imprescindible desarrollar iniciativas desde otros ministerios y administraciones públicas para elevar el nivel social y cultural de las familias y para que la educación sea vivida como un compromiso social colectivo a lo largo de toda la vida.

Nos jugamos mucho con los valores que sustentan la organización de la enseñanza. Hemos de ser sensibles a los factores claves que orientan el buen funcionamiento de un sistema educativo: prevención, compensación de las desigualdades desde los primeros años, fortalecimiento de la enseñanza pública como garantía de un sistema de calidad y equitativo,  apoyo a los profesores, compromiso social con la educación, y una voluntad compartida de impulsar la innovación y la investigación educativa  con el fin de abrir nuevos caminos con exigencia, imaginación y diálogo.

 

Nota sobre el autor

Álvaro Marchesi es secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Es catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Complutense. Es conocido como uno de los principales padres de la LOGSE, durante cuya gestación y primeros años de implantación fue director general de Educación y secretario de Estado de Educación.

Es autor y coautor de libros como Desarrollo psicológico y educación, Calidad de la enseñanza en tiempos de cambio, El desarrollo psicológico y lingüístico de los niños sordos, El fracaso escolar: una perspectiva internacional, Controversias en la educación española, ¿Qué será de nosotros, los malos alumnos? o Sobre el bienestar de los docentes: competencias, emociones y valores.

 

Nota del autor del blog

Los lectores interesados en el mundo de la educación en España y en Latinoamérica no necesitan que nadie les aclare la relevancia de Álvaro Marchesi. Y en España conocen también la notable controversia que su figura suscita en algunos sectores. Así que, una vez solicitado este artículo al profesor Marchesi, me dirigí al Ministerio de Educación para informarle de la futura publicación y ofrecerle la posibilidad de publicar una entrevista con el ministro, Juan Ignacio Wert, o un artículo suyo, si así lo prefería.

En pleno ejercicio de su libertad de decisión, no hubo respuesta alguna por parte del departamento ministerial. Por la mía, solo digo que la propuesta sigue en pie de forma indefinida. 

 

 

 


Hay 5 Comentarios

Mi primera intención, tras la lectura del artículo del Profesor Marchesi, fue la de ignorar su contenido y respetar que, al menos por una vez, el egregio académico haya hecho acto de contrición en público. Me pareció tan extraordinario el reconocimiento de más que posibles errores en los planteamientos de la LOGSE que no vi mayor motivo para cursarle ni tan siquiera un comentario. Sin embargo, y para mi particular sorpresa, las críticas le vienen desde la izquierda, en especial el último de los escritos por ahora en respuesta a su gesto de sinceridad. Y, por lo tanto, creo que lo oportuno, y necesario de todo de punto de vista, es agraceder al catedrático su reconsideración y, en su consecuencia, analizar lo que recomienda. A mí como Profesor de Filosofía en activo lo que me causa espanto, quizás porque sé en el fondo de que está hablando, es lo del acceso a función docente. Habla de una situación parecida al MIR, que le sirve de exitosa compración, pero luego transita a hacia expresiones como las "buenas prácticas". Aquí, en Canarias, donde los logseanos son todavía mayoría en las aulas universitarias, este credo se traduce, según se deduce de los sucesivos borradores depositados en la Consejería de Educación, en la casi aniquilación del espíritu de exigencia entre el alumnado y la reducción drástica de los conocimientos a importar. Prevengo a cualquiera contra los desatinos de la Nueva Pedagogía, puesto que, ya consumada la destrucción de la enseñanza por medio de la rebaja de los contendios, diga lo que diga el catedrático, lo que se persigue ahora es el reformismo en la docencia. Manipular, desarmar y desautorizar la labor dle profesor, o el maestro, por las burdas maniobras de lo que hace llamar el acceso a la condición de docente. Por lo demás, los propios juicios de Marchesi son la mejor forma de comprender el tremendo dislate ocasionado a la educación en España. Sólo hay que leerlo y comprobarlo. Un apunte: su reduccionismo geográfico, en cuanto a las evaluaciones al alumnado, muestran a las claras el perfil de los hacedores de la LOGSE y, como ellos mismos, traicíonaron los postulados de la Pedagogia como cienci ay la conviertieron en una ideología, o mejor, en una mala ideología.

Estimado Carlos. Resulta paradójico que el señor Marchesi, hacedor, entre otros de la LOGSE, diga lo que dice en tu artículo de hoy en El País. Él y su partido que hicieron la mejor ley de educación, en mi opinión, de la democracia, fueron después quienes la desmontaron con nocturnidad y alevosía, una LOGSE que careció, desde el primer momento de ayuda económica, que ignorando al profesorado dejó el famoso currículo abierto en idem cerrado... que hable él tiene bemoles, Claro, después se fue para América latina a vender otra moto de reforma. Lamentable.

Un abrazo y gracias por leer esto

Año tras año, sigue habiendo un elevado número de alumnos que, ya cumplidos los 15 o 16 años, debido a su historial académico, a su actitud y a sus aptitudes, no va a conseguir los objetivos mínimos de la Educación Secundaria Obligatoria y, por tanto, no va a titular. Al menos no va a hacerlo inmediatamente, siguiendo los cauces habituales y en los tiempos establecidos. Es un problema que se mantiene, pertinaz, una ley de educación tras otra.

http://www.otraspoliticas.com/educacion/si-no-vale-para-estudiar-que-aprenda-un-oficio

Efectivamente, los nueve puntos positivos que usted apunta los tiene indudablemente.
En cuanto a la reducción de las repeticiones como punto de mejora, eso es incuestionable, pero no por imperativo legal, sino porque la 'exigencia' debe estar presente siempre, de forma que los alumnos no se vean desmotivados a estudiar y esforzarse porque al final todos van a conseguir lo mismo. No se trata de competir con los demás, sino con uno mismo. Tal vez las evaluaciones deberían establecerse respecto de cada alumno: nivel al principio de curso y nivel al final de cada periodo de evaluación para determinar si había habido mejoría, pero insisto, respecto de sí mismo. Porque un alumno que sea de diez, pero no dé palo al agua, pues tampoco me parece bien, porque no se puede vivir de rentas toda la vida, además de estar desperdiciando un potencial importante.
De todos modos, soy consciente de que, en general, quienes se dedican a establecer políticas no están pensando precisamente en lo mejor para sus administrados, sino que intentan que reciban lo mínimo para que les rindan a ellos lo máximo (al estilo de los esclavos, con los que se gastaba lo justo para que no murieran y pudieran procrear más esclavos), si no, muchas cosas no se entienden...

Otro gran fallo de la LOGSE, desde m punto de vista, es la masificación de las aulas. Un profesor no puede atender individualizadamente a 25 alumnos cuando en ellos englobamos Acnees, inmigrantes diversificación...
En los cursos con desdobles esto es posible, pero en materias como Música o Plasticas que no los tienen, esto es imposible.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el autor

Carlos Arroyo

ha navegado profesionalmente entre las cuatro paredes de un aula, la redacción de EL PAÍS y la dirección del Instituto Universitario de Posgrado. Esa travesía le ha convencido de que educar bien a los hijos es saldar buena parte de la deuda con la vida. Es autor de Libro de Estilo Universitario y diversos libros de ayuda al estudiante.

Web: www.ayudaalestudiante.com
Correo: [email protected]

Libros

Soy estudiante y necesito ayuda

Soy estudiante y necesito ayuda

El éxito en los estudios no es solo cuestión de inteligencia, sino que está al alcance de la mano con apertura personal al cambio, hábitos adecuados, una mejora organizativa, una adecuada actitud en el aula, un buen método de trabajo intelectual y una elevada dosis de motivación. Más información.

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

100 cosas que debes hacer para mejorar como estudiante

Una guía rápida con consejos concretos, claros y ordenados sobre cómo aprovechar lo que te empuja y evitar lo qué te frena para alcanzar el éxito académico. Perfeccionarás tus técnicas, aprenderás a manejar actitudes y motivación para aprovechar las clases, y mejorarás tus habilidades de organización y planificación. Más información.

Archivo

abril 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal