14 febrero, 2007 | 15:50
María G. Silva
David Delfín muda la piel
Arropado por su coro de modernos incondicionales, David Delfín ha presentado Déménagement. Una colección en la que no ha recurrido a sus habituales iconos contestatarios (las cruces, la horca, los curas, Hitler, Mao, …) y ha buscado referentes más sofisticados en torno a un concepto: el de la mudanza. Un estado de cambio que es la inspiración clara de sus prendas para la próxima temporada y que simboliza el espíritu que mueve al diseñador en todo lo que hace.
Mantas que se envuelven en torno al cuerpo de las modelos, como si de un capullo de gusano de seda se tratase; complementos a base de trozos de sillas viejas, capuchas, frac reinventados para mujer y trajes con las costuras marcadas son algunos de los elementos que se han podido ver en la pasarela madrileña. La confirmación del potencial de este enfant terrible de la moda española.
Tras el desfile (con una presentación desasosegante y baja de luz), modernillas y modernillos se han apresurado a saludar al siempre guapísimo David Delfín (¡Qué hoyuelos!). Pero, detengámonos un momento en el capítulo famoseo: Miguel Bosé ha sido de los primeros en presentarse, para dar ánimos a su sobrina Bimba (socia de Delfín) quien, pocos minutos antes del desfile, ha asegurado que estaba tan nerviosa que le "entraban sudores". Mario Vaquerizo, miembro de las Nancys Rubias y marido de Alaska, también ha sido de los más puntuales. Con sus habituales pitillos, chaqueta de cuero y sin flequillo (por fin), ha excusado la falta de "Olvido" y ha aclarado que su amigo David es de sus modistos favoritos. También estaban la cantante Bebe (con una pañoleta de leopardo); los siempre perfectos presentadores de Cuatro y ex novios Johann y Raquel Sánchez Silva (¿esa chica no tiene que trabajar?) y el también diseñador Carlos Díez. Todos han lanzado los piropos requeridos en semejante ocasión mientras alguna asquerosa recriminaba: "Hay que ver lo fáciles que sois". Elena Benarroch, Mónica Cruz, la presentadora Eva H, el actor Javier Cámara, el cocinero Sergi Arola y Carme Chacón también estaban.
Poco antes, Jesús del Pozo ha sido el primero de toda la semana en hacer una propuesta abrigada para las mujeres. Hasta entonces, lo que parecía estar de moda era el frío. Pero el diseñador madrileño ha llegado cargado de lana, grandes abrigos, maxi pantalones masculinos y piezas superpuestas para no dejar un trozo de piel al aire. Los vestidos y corpiños del diseñador no lucen solos, sino con camisetas debajo y largos guantes de lana. Tampoco ha tirado Del Pozo por los negros, tan presentes en Cibeles en todas las colecciones. El veterano ha preferido los tonos tierra, los grises y los crudos.
A su desfile ha acudido la escritora Espido Freire, que también vino ayer. En el de Miguel Palacio, ha destacado la presencia de Mónica Cruz, que busca modelito para acompañar a su hermana a la gala de los Oscar. (Cruz debe tener una carpa paralela para cambiarse, pues hoy ha acudido a dos desfiles, con dos vestidos distintos, en un intervalo de poco más de dos horas).





La puesta en escena de David Delfín es efectista y realmente en ningún medio se ha entrado a valorar la colección. Es muy fácil mostrar las imágenes visualmente más impactantes en cualquier reportaje, pero la ropa tampoco es transgesora (salvo dos o tres prendas). Es una pena que no se haya hablado de otros diseñadores que desfilaron ese día...aunque sus colecciones sean mejores
Publicado por: NAD | 16/02/2007 0:13:16
en epoca de burbujones inmobiliarios , tecnológicos y demás he aqui un claro ejemplo de burbuja
Publicado por: mg | 15/02/2007 14:19:17
Yo no soy entendido en moda, y me viene bien leer las malas críticas para aprender más. A mí, este año, David Delfín me ha sorprendido (positivamente, endiéndase). Quizás, afortunada o desafortunadamente, mi capacidad de sorpresa es todavía grande, o ingenua, típica del poco entendido en moda. Pero me ha valido, eso sí, para disfrutar enormemente del desfile. Disfrutar al ver como Delfín vacía de contenido los conceptos y los reinventa (gavardinas reconvertidas en fracs). Disfrutar al ver cómo lanza al aire esos conceptos para que caigan aleatoriamente recolocándose sin sentido como en un poema dadaista (gavardinas-casmisas, dentro de las chaquetas). O simplemente al ver como multiplica los elementos (doble cinturones) y los divide (camisas con corbatas que desaparecen al llegar al escote).
En fin, que ha disfutado con la sesión y ese gusto nadie me lo quita del cuerpo.
Con respecto a que no aporta nada nuevo, es verdad, es muy parecida a su primera colección en Civeles. Pero ¿es necesario siempre estar innovando, sin necesidad de ello? (en este pecado caen muchos pretenciosos y acaban haciendo el ridículo más espantoso). ¿No es mejor, cuando se inventa algo, ir desarrollándolo, definirlo? (sin caer, eso sí, en la sobresaturación, sirva de ejemplo Ruiz de la Prada).
Sobre las sillas y la mudanza, en mi opinión, ni son necesarias ni están de más. Simplemente había que encuadrar la colección en un espacio, en un contexto.
Publicado por: Jostein Norway | 15/02/2007 13:32:21
A ver si nos enteramos de una vez que la pasarela es una plataforma para llamar la atención, donde las sillas como complementos, las capuchas, la sangre, lo sucio, lo brillante...lo que sea, se expone como un concepto, como arte. Si lo que queréis ver son las colecciones sin más, iros a Gran Vía, o a Paseo de Gracia, o a la calle fuencarral,o a desfiles del Corte Ingles! Gracias a dios que hay gente como David que presentó un desfile-película. La ropa era preciosa, y la puesta en escena, un poema.
Publicado por: pati | 15/02/2007 12:42:37
Me resulta patética la visión de los modelos envueltos en sillas. Es lo más ridículo que he visto en mi vida. Yo le daría a David Delfín un buen consejo:
Que se ponga a crear ropa tan estupendamente como sabe hacerlo y se deje de innovaciones estúpidas y de chorradas varias
Publicado por: María José | 15/02/2007 11:32:07
Por cierto, se me revuelven las tripas cada vez que oigo lo de 'enfant terrible'. Qué opinaría el único, inimitable, maestro Jean Paul Gaultier si se enterase que su apodo se lo han colocado a este Delfín???
Por cierto, el momento este de la Bimba Bosé con la silla en la cabeza ya es de lo peorcito. Desde luego hay gente con demasiado tiempo libre y demasiado flipada... las drogas pasan factura, está claro....
Publicado por: Nacho | 15/02/2007 11:00:15
Di que sí Javier!!!! Los blogs son para opinar, no para insultar querida Salomé. Si a tí te gusta David Delfín, cuéntanos por qué, dános tu opinión si quieres, pero no llames necio a nadie. Si para tí el hecho de que a alguien le den un premio es más que suficiente para ratificar talento y creatividad, creo que deberías replantearte el significado de la palabra 'necedad'. En España, y en muchos sitios más, se dan premios todos los días sin ningún criterio, por amiguismo o por falta de candidatos de nivel. Opino lo mismo que Javier, David Delfín no ha aportado nada nuevo, se podría decir que ni siquiera tiene su 'huella', su seña de identidad, y hace una especie de híbrido entre lo minimal, lo punk-rock y la polémica gratuita, por cierto, todo ello bastante oscuro. Estamos en la época de la luz, y esta gente no podrá triunfar de verdad. Todo será efímero. Aunque he de decir que una de sus propuestas, creo que el año pasado o hace dos (aquí me falla un poco la memoria), aquella en que se inspiró en la estética militar (que me encanta por más años que pasen) del Tercer Reich, me gustó bastante. En cuanto a los asistentes, caspa, caspa, y más caspa. Madre mía con las celebridades patrias. QUÉ HORROR!!!
Publicado por: Nacho | 15/02/2007 10:27:04
Mira Javier. Te felicito. Por hacer gala de tu yo-garrulo y obvio pasmoso. Las encapuchadas, alma de cántaro, fueron en el primer desfile de David en Cibeles, Cour des Miracles. SEis meses después fue premio al mejor diseñador y desde entonces ha llovido mucho, mucho. Pero tú, por lo visto, nbo te has enterado. Te felicito, insisto. Que a los necios, si no se les puede poner un luminoso, por lo menos, que ellos mismos se pongan en evidencia.
Publicado por: salome | 14/02/2007 23:39:29
María POr favor!!!!
Lo que hace david no es ni siquiera moda. Mucha forma y poco fondo. Y de enfant terrible de la moda nada de nada,
No se puede encumbrar a una persona por el mero hecho de encapuchar a las modelos. Como performance está muy bien, pero como diseñador de moda realmente tiene poco que decir y nada de saber hacer.
Pero en fin este es Pais de pandereta en el que vivimos
Publicado por: javier | 14/02/2007 20:01:19