El Palomero

País

Por: Juanma Iturriaga

26 feb 2014

Este país nuestro -o países, pues escuchando el soporífero debate sobre el estado de la nación (¿de qué España habla Rajoy?) parece que en España cohabitan diversos universos- es famoso por lo bien que nos lo pasamos. Extranjeros de todo tipo y pelaje nos visitan por dos razones principales, el tiempo y la cultura del buen vivir que parece que profesamos, a diferencia de otras formas de entender la vida mucho más sosas y aburridas que las nuestras. La siesta, las comidas cuando otros meriendan, las cenas cuando otros duermen, el trabajo como simple necesidad para lo realmente importante que viene después, la marcha, el ambiente callejero o las ganas de cachondeo son al parecer señas de identidad que forman parte de nuestra idiosincrasia, para muchos la envidia del mundo mundial. Supongamos que esto sea cierto, que es mucho suponer, pero supongámoslo. Partamos de la base que nos creemos el anuncio de Campofrío de estas navidades. Estamos puteados, pero como en España no se vive en ningún sitio. Vale. Entonces viene mi pregunta: Si somos así, ¿por qué tenemos tan poco sentido del humor?. ¿Por qué nos gusta tanto rasgarnos las vestiduras a la menor oportunidad? ¿Por qué somos capaces de enfadarnos hasta el punto de hacer una protesta oficial porque unos MUÑECOS dentro de un programa de humor insinúan que nuestros deportistas se dopan? ¿Por qué nos empeñamos en marcar las barreras (eso sí, ajenas) sobre lo que se puede o no se puede hacer comedia o humor?

Nazis

Daniel Martínez, Carlos Tobalina y José Lorenzo Hernández, lanzadores de peso, realizando el saludo nazi

El domingo Jordi Évole jugueteó con el 23-F y si fuera católico, apostólico o romano, llevaría dos días santiguándome ante las cosas que se han dicho y escrito. Dejemos a un lado los que han aprovechado para pasar factura a un tipo que les saca los colores todos los domingos, y también a esos a los que no les gusta que les gasten una broma (aunque sean los primeros en gastarlas ellos) y que se sintieron engañados porque se lo tragaron casi todo. Centrémonos en los de “eso fue una cosa muy seria que no hay que tomar a broma” que han esgrimido buena parte de los críticos más críticos.  Por supuesto que fue una cosa muy seria que puso en peligro una democracia todavía sin madurar, pero lo que olvidan estos analistas tan sesudos es que el humor es una cosa muy seria. Y muy saludable. Y no significa una falta de respeto, ni mucho menos, al menos el humor agudo, inteligente y que no cae en lo grosero, hiriente o de mal gusto. Évole se monta una película que es un engaño (más que un engaño, un juego) con el que podrás estar de acuerdo o no con el planteamiento, la narración o lo que sea, pero este mosqueo de algunos creo que deberían hablarlo con sus psiquiatras. Además hay que reconocer que el Follonero consiguió de sobra los dos objetivos que sospecho tenía en mente. Uno, demostrar que existe una sensación generalizada que quedan muchas cosas que aclarar de aquel golpe de estado, pues de otra forma no hubiésemos tardado ni cinco minutos en descubrir el engaño. Y la otra, mostrar lo vulnerables que somos cuando se junta una intención determinada y un medio tan poderoso como es la televisión. Las dos cosas las sabemos, pero creo que siempre es muy recomendable el recordarlo.

“Cada vez que escucho a Wagner me entran ganas de invadir Polonia”. Esta es una de las frases más geniales que han salido de la mente de Woody Allen. Pero ¡que digo! Ahora que me doy cuenta es una falta de respeto total. Con una guerra que produjo decenas de millones de muertos ¡como se le ocurre hacer ese chiste!. Y qué decir de La Vaquilla, una de las películas más celebradas del cine español. ¡Herejía! Berlanga se tomó a chirigota una guerra sangrienta, terrible.  

Puestos a demonizar, sancionemos duramente a los atletas que se sacaron una foto haciendo el ganso en una fiesta donde imitaron a Hitler a propósito de los bigotillos que se habían dejado. Tratémosles igual que si lo hubiesen hecho en serio, convencidos y reivindicando unas ideas que no tienen, pues qué mas da que se entienda a la perfección el momento y el motivo y se vea a la legua que no es más que una broma. Eso es lo de menos. No entremos en contexto e intenciones. Llamémosles fascistas, algo que se ha puesto muy de moda, y carguémosles todo el peso de la historia. Insultémosles a saco en Twitter, territorio ideal para el escarnio, que se lo merecen. Y así la próxima vez sabrán que hay cosas muy serias sobre las que no se pueden hacer ni una broma.  Salvo que seas Charles Chaplin. Entonces sí.

Como diría Forges, país.

Josean da el golpe

Por: Juanma Iturriaga

18 feb 2014

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Recuerdo que cuando me lancé a la aventura de escribir mis memorias/reflexiones/batallitas en ese ya clásico de la literatura que es Antes de que se me olvide, había escuchado en muchas ocasiones eso de que una vez que comienzas el relato, este cobra vida propia y te termina llevando por caminos insospechados de antemano. Hasta entonces me había parecido más una forma casi poética de explicar el proceso narrativo que algo real. Una vez más me equivoqué, pues aquellos de los que dudaba, tenían razón. Tus intenciones se ven muchas veces condicionadas por cuestiones que van surgiendo, a veces de forma inconsciente, otras provocadas por agentes externos que terminan incidiendo y variando los planteamientos iniciales. Esto te ocurre escribiendo un libro o como me ha ocurrido hoy mismo, cumpliendo con mi cita semanal con este microespacio del universo blogero.

Porque yo había pensado hablar de lo poco que me sugiere, y cada año menos, esa cita antes inexcusable y excitante que era el All Star de la NBA. Mi desconexión con ese fin de semana que hasta hace no mucho marcaba en rojo en mi calendario anual me incomoda. Yo creo que es nostalgia pura y dura. Nostalgia de tiempos pasados donde la pista se llenaba de jugadores a los que admiraba y donde parecía que los concursos o el partido tenía cierta importancia porque suponían pequeños ajustes de cuentas entre los grandes egos del baloncesto mundial. Poco o nada de aquello queda, o al menos yo no lo reconozco. Sé que es problema mío, seguro, pues este espectáculo protagonizado por grandes atletas, algunos de ellos también grandes jugadores de baloncesto, sigue atrayendo a millones de espectadores, y de verdad que hago esfuerzos por recuperar aquel entusiasmo, pero no lo consigo ni siquiera cuando veo videos de las mejores jugadas. Es como cuando de repente encuentras un juego, ves una película o un capítulo de una serie o escuchas un disco que en algún momento de tu vida te hizo vibrar o pasártelo bien y te das cuenta que ha perdido esa capacidad. Y en el fondo, aunque sabes que hay muchos más juegos, películas, series o discos, pues te da un poco de penita.

 

Pero tampoco me quería poner filosófico, por lo que la opción B del día era la Champions. No, no iba a hablar de fútbol, sino del encaje de las competiciones europeas y nacionales que existe en ese deporte en comparación con nuestro querido baloncesto. Seguro que no es el ideal, pero después de aquel simulacro de escisión que hubo hace ya muchos años, el G-14 creo que se llamó, la UEFA logró reconducir la situación (y quien dice reconducir, dice amenazar a los disidentes) y consiguió que ambas competiciones estén en aparente armonía ahogando el fantasma de una liga europea. En el mundo baloncestístico este proceso no se produjo, o quizás se inició y se rompió, pero el caso es que a día de hoy son dos mundos, el de la Euroliga y el de las competiciones nacionales, en casi perenne colisión. Ahí está, por ejemplo, la intención de la Euroliga de invadir los fines de semana, histórico territorio de las competiciones domésticas. Lo más curioso del tema es que la Euroliga está compuesta por equipos que a su vez forman parte de sus respectivas ligas, lo que añade un punto casi surrealista al tema. Ya sé que se puede querer a dos mujeres a la vez y no estar loco, pero no tengo tan claro que puedas estar en dos organizaciones diferentes que pelean por sus espacios y filosofías.

Como soy un tipo previsor, si este asunto resultaba un poco árido, pues mi plan C era comenzar un homenaje a mis compañeros de la selección de Los Ángeles. Este año que se cumplen 30 años de aquella hazaña, y por si acaso nadie tiene a bien reunirnos, quiero iniciar una serie de artículos/perfiles/glosas a mis once compañeros. Llorente, Beirán, Romay, Arcega, Jiménez, Margall, Martín, Corbalán, Solozábal, Del Cruz, Epi. Temblad amigos. En estas estaba cuando llegó la noticia del día. ¡Que digo del día! De la semana, del mes, del año. Que cada uno elija lo que quiera.

Me lo cuenta un amigo por SMS. Lamar Odom ficha por el Baskonia. Como en los libros, dejo de aporrear las teclas del ordenador por deseo propio y la actualidad toma el mando de las operaciones y me lleva por donde quiere. WELCOME LAMAR dice en la foto de salutación que coloca el Baskonia en su web a media mañana. Y lo primero que pienso  (además de echar  en falta por algún lado de la foto un Ongi Etorri Lamar para irle haciendo entrar en ambiente euskaldun) es en que este chico está acostumbrado a vivir en Los Ángeles, donde hace calor todo el año, y se va a Vitoria, donde el grajo vuela siempre bajo.  Bromas aparte, hay que reconocer que Josean Querejeta es un crack. En un momento muy complicado de su equipo, en lo deportivo y en lo económico, algo lejos ya los tiempos donde se peleaba por los títulos, cuadraban sin problema los números y el apoyo institucional al equipo era incuestionable en lo anímico y en lo material, vuelve a atraer el foco hacia su club y su ciudad, en estos momentos nombrados una y otra vez por todo el planeta informativo.

En el aspecto marketiniano, la jugada es maestra. Desde hoy mismo hasta su presentación, la catarata de noticias, análisis, debate y probablemente controversia va a ser constante. Estamos hablando de un jugador con un bagaje extraordinario, y por si esto no fuera suficiente, su fama se alimenta no sólo por lo que ha hecho en las pistas, que ha sido mucho, sino por otras cosas que no tienen que ver con lo puramente deportivo. Desde hace ya tiempo Lamar ha ocupado espacio preferente en ese mundo que llamamos rosa. Su matrimonio, el fallecimiento de su hijo a los seis meses, su divorcio o sus problemas con las drogas le han convertido en un habitual en este tipo de ¿periodismo?. No hay que rastrear mucho por la red para encontrarte unos cuantos videos digamos que o muy edificantes. Vamos, que es todo un personaje. Ahora bien, si bajo el punto de vista publicitario el movimiento es de diez, no hay que olvidar que se le ficha como jugador de baloncesto y que llega a un club en una situación deportiva delicada. Entonces las dudas se multiplican pues desconocemos cómo está, en lo físico y lo anímico, si viene a Vitoria a pasearse un rato o lo hace con ánimo reivindicativo, si han terminado sus problemas con diversas sustancias o recaerá en ellas cuando no vea el sol en unos días. En definitiva, que no tenemos ni idea cómo tiene amueblada la cabeza en estos momentos de su vida.  Dice un chico en twitter que el fichaje de de ganar-ganar. Si deportivamente aporta, una genialidad. Si no lo hace, siempre queda el acierto marketiniano. No diré yo que está mal visto este análisis.

A mí particularmente me ha alegrado la noticia. Siempre he sido muy fan de Odon y aunque tengo muchas, muchas dudas de su recuperación para la causa deportiva, dure lo que dure su aventura vitoriana es un elemento más de atractivo para nuestra liga. En tiempos difíciles como estos, bienvenido sea. 

Para lo más optimistas, hace menos de un año, el 23 de Febrero de 2013, hizo un gran partido con los Clippers ante Utah. En un año no se la ha podido olvidar. ¿O sí?

 

 

Crónicas coperas. Día 4

Por: Juanma Iturriaga

10 feb 2014

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02.00 Exterior Bar

-Venga, la última y nos vamos

¿Quién no ha escuchado esto alguna vez? Es difícil resistirte, pero el día ha sido largo y el lunes se presenta movido. A duras penas logro salir del Pub Gin Tonic, que dicho sea de paso, estaba ya de bote en bote. Una vez traspasada la puerta, lo que he de reconocer que me costó pues tuve que dar más de un abrazo a los viejos amigos de toda la vida que me había echado una hora antes, miré por última vez al micromundo que se había formado en el garito y me pareció muy representativo del ambiente copero. Gente del Baskonia, perpetuos animadores de esta competición independientemente de los resultados, unos cuantos canarios, otros tantos locales, uno con una camiseta del Joventut que me pareció incluso anterior a mis tiempos, un grupo de chicas discretas seguidoras del Madrid y sobre todo expertas en el SuperManager, unos menorquines que fardaban de ser paisanos del gran héroe de la noche (me enseñaron hasta fotos con Llull en las fiestas de San Juan) y otro grupo de ruidosos madridistas que celebraban el éxito blanco con una copa balón de un par de litros de gin tonic que iban pasándosela de uno a otro. Todos disfrutando de la última noche y entre cántico y cántico (el hit de la noche fue una que decía “a la próxima copa iremos en bañador”) y foto y foto, dándole a la hebra y arreglando el mundo. El baloncestístico, me refiero, que para poner en orden el mundo mundial hubiésemos necesitado un par de noches más.

-Venga, no te vayas, que nos han dicho que hay un sitio cojonudo aquí al lado.

Creo que más o menos fue esto lo que me dijo uno desde la puerta del local cuando yo ya me había alejado unos cuantos metros. Digo lo de más o menos porque no pude descifrarlo totalmente, no sé si por el acento del susodicho o igual no era acento sino cierta dificultad que tenía ya para una buena articulación bocal. No me giré y le dije adiós con la mano, que la voluntad a veces es débil, las tentaciones acechan y me tenía que levantar a horas intempestivas para volver a Madrid.

Paseando por las casi desiertas calles de Málaga camino del hotel (sí, seguía la huelga de taxis) y mientras unos cuantos camiones de la basura estaban a punto de ponerse a currar, intentaba recordar cómo se me quedaba el cuerpo en partidos resueltos de la forma en la que se había resuelto horas antes la final de copa. Los que gané y los que perdí. Y no me resultó difícil suponer la mezcla de alegría, alivio, susto, cansancio y felicidad que reinaría en el Real Madrid, ni  tampoco la frustración, rabia, impotencia, cansancio y tristeza en la que estarían sumidos jugadores y técnicos del Barcelona. Y cómo unos y otros, en los próximos días deberán manejar estas emociones, unos para rebajar la euforia, otros para superar la decepción. La vida sigue, y una vez pasada la fiesta madridista y el luto azulgrana, todos deberán ponerse de nuevo el mono de trabajo pues les espera todavía un largo camino que recorrer.

Mucho se parece el deporte a otras áreas de nuestra sociedad, pero quizás en pocas tengas que lidiar con emociones tan extremas que se producen en lapsus de tiempo muy cortos. Para ello se necesita una buena dosis de Inteligencia Emocional, este concepto que está tan de moda y que no es otra cosa que la capacidad para descifrar, comprender y manejar nuestras emociones. Antes de una acción siempre hay una emoción, de ahí la importancia que esa emoción sea la más aconsejable en cada momento para que la acción sea la que queramos que sea y tenga el efecto que queremos que tenga. 

Sí, en estas cosas piensa uno cuando camina por calles desiertas a las dos de la mañana, después de haberse encontrado con el gran Charlie, el del mítico ballet Zoom, y poco después no haber podido ayudar a un pareja de ingleses avanzados en años y que me preguntaban como se iba hacia no sé donde. Bueno, en eso y en que sigo sin ver que pinta una fresa en un gin tonic. Pero eso es otra historia que quizás habrá que contar en la próxima Copa en Las Palmas.

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10.40 Ave Málaga-Madrid. Más concretamente, llegando a Puertollano.

Esto se ha acabado. En una hora estaré en Madrid y la Copa 2014 será pasado. Un pasado que no será recordado por un gran torneo, que no lo ha sido por escasez de buenos partidos, pero sí por una fantástica final y un tiro, el de Llull, que ya forma parte del imaginario colectivo junto a otros grandes momentos de la historia de nuestro baloncesto que recordamos en este blog hace bien poco.

Después del partido me encontré en un restaurante con dos cracks, antes rivales, ahora colegas. Manolo Flores y Epi. Nos pusimos a hablar un rato sobre el partido, y aunque no estaban contentos porque era imposible que lo estuviesen, sí estaban satisfechos de cómo había jugado su equipo. Me alegró saberlo, pues era una de las cosas que he querido resaltar en mi artículo de hoy en el periódico. Teniendo que haber un vencedor oficial por narices, la final no deja malparado a nadie. El Madrid gana y confirma agónicamente los pronósticos y el Barcelona sale reforzado demostrando que rachas aparte, no hay tanta distancia entre ellos y el equipo de moda. O sea, que los efectos secundarios deben ser saludables para ambos, lo que es una gran noticia pues augura futuros y apasionantes enfrentamientos. Otra cosa hubiese sido si Llull no hubiese acertado. El Barcelona hubiese salido tremendamente potenciado pero en cambio el daño moral al Madrid hubiese sido enorme.

Las defensas, el buen planteamiento táctico de Pascual, los rebotes ofensivos, Rudy, Marcelinho, el pase de Sergio Rodríguez, Tomic, el control del juego, Felipe, Mirotic MVP, el mal partido de Navarro, la enésima buena defensa de Oleson sobre Carroll, la última jugada, la enorme confianza del Real Madrid, el tiro de Llull.  De todo esto se habla y se hablará durante unos días, aunque el paso del tiempo irá limitando la lista hasta que sólo queden dos cosas. Una, que el Madrid fue campeón. Dos, la canasta de Llull. Eterna como la de Solozábal, Herreros, Creus y otras. Canastas que valen títulos. Canastas que no se olvidan.

 

 

 

 

 

 

 

 

Crónicas Coperas. Día 3

Por: Juanma Iturriaga

09 feb 2014

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16.30 Habitación de hotel

La Copa es, además de un torneo con prestigio, un lugar de encuentro. Por primera y única vez en la temporada, el universo baloncestístico fija su sede durante cuatro días y los equipos, aficiones, entrenadores, medios de comunicación y los famosos ojeadores de la NBA tienen una inmejorable oportunidad de competir y compartir. Y por supuesto, tampoco faltan los veteranos de guerra. Deportiva me refiero. Y la verdad es que un gusto ponerte a hablar un rato con Iñaki Solozábal para que te cuente sus sensaciones sobre ese Barcelona al que el ve semana tras semana, o encontrarte con Iñaki Garayalde, leyenda vitoriana y saber casi de primera mano como van las cosas por Gasteiz. Aunque lo que más nos gusta a los ex no es otra cosa que quedar alrededor de una viandas. Eso es lo que acabo de hacer junto a todo el Maño Power, compuesto por el mítico Super Epi, el legendario Abuelo Fernando Arcega y Alberto Alocén otro crack de aquella selección junior subcampeona europea hace un par de siglos y de la que los cuatro formamos parte. Durante un par de horas, además de ponernos morados (hay que reconocer que el jamoncito estaba muy bueno) hemos pasado y repasado asuntos, muchos alrededor del deporte que nos une y también con los correspondientes momentos “traje a medida” donde pillamos a uno y le ponemos a caldo y también otros de Abuelo Cebolleta, esos que empiezan con un “te acuerdas de…”. Todo un placer que esta vez y sin que sirva de precedente, ha terminado con un servidor rascándose el bolsillo. Lo digo para que la próxima vez que Epi diga públicamente que no pago nunca, quede constancia de lo ocurrido hoy.

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21.20. Pabellón Martín Carpena

Decíamos ayer, y antes de ayer, y casi todas las semanas desde el comienzo de la temporada que el Madrid está que se sale. Como ocurrió el jueves, su partido como tal duró poco menos que dos cuartos, lo que tardó en convencer al CAI que no tenía ninguna posibilidad de dar la sorpresa. Sin estridencias, poco a poco, canasta a canasta, fue minando la moral de los jugadores zaragozanos hasta convertirlos en un equipo sin capacidad de respuesta. Son tantos los recursos, tan finos andan la mayoría de jugadores madridistas, que los partidos se convierten en monólogos. Sus constantes victorias han provocado que la ascendencia sicológica sea tan grande que el ánimo de sus rivales se ve afectado sobremanera en cuanto tienen alguno de esos momentos, muy habituales, donde apabullan con su extraordinaria defensa y su capacidad ofensiva, sin parangón ahora mismo en Europa, salvo para el mejor Barcelona posible.  Total, que entre unas cosas y otras el Madrid logra que buenos equipos se empequeñezcan mostrando versiones muy alejadas de las habituales.

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00.50 Habitación hotel

La final está servida y tiene una pinta fantástica. Llegada la hora de la verdad, Real Madrid y Barcelona han demostrado que en lo que se refiere a la disputa de títulos, siguen siendo los grandes dominadores. Ya sabíamos de sobra el estado de gracia de los de Pablo Laso, pero es que el Barcelona ha crecido mucho en el último mes y medio. Tanto como para plantarse en la final con fundadas esperanzas de disputarle el trofeo al Madrid. Si su actuación en cuartos fue contundente, la de la semifinal ante un rival mucho más cualificado, fue convincente aunque tuviese que pelearla hasta el final. Navarro encendió la mecha con tres triples seguidos, y el primer cuarto fue de traca azulgrana, llevando su baloncesto ofensivo y defensivo hasta la excelencia. El 31-9 del final del primer cuarto resultó definitivo y aunque el Valencia porfió y nunca dejó de intentar la hazaña de la remontada, la temprana y enorme distancia lograda resulto insalvable. Cada vez mejor Lorbek, Papanikolau, Nachbar y Dorsey, junto con los Tomic, Marcelinho o Navarro habituales, no dieron opción a los valencianos. Esta vez no hubo racha o milagro Lafayette & Sato y todo lo que prometía la Copa, emoción, buenos partidos, dramatismo, se va a quedar casi reducido a lo que ocurra esta tarde. 

Me cuentan que los jugadores del Barcelona le tienen muchas ganas al Madrid. No me extraña nada y además no podía ser de otra forma. Tanto halago hacia el rival, tanto favoritismo y los recientes triunfos blancos tienen que espolear a cualquier deportista con ambición competitiva. Aunque hasta ahora hayan estado digamos encantados que la presión que da el favor de los pronósticos haya recaído sobre el Madrid, ha llegado la hora de la reivindicación, gran motor motivacional. 

¿Que creo que puede pasar? Si tuviese que apostar un euro, lo sigo haciendo por el Madrid, al que todavía le veo más fiable, pero no iría mucho más allá. Va a ser un choque de trenes empujado por la disputa de un título, la ancestral rivalidad que preside cualquier encuentro entre estos dos equipo y dos plantillas extraordinarias, llenas de fuerza, talento y cuentas pendientes. Supongo que el Barcelona planteará un encuentro todo lo físico que pueda y jugará más con el freno echado que el Madrid. Intuyo que Marcelinho  es un personaje de una importancia capital y sus pick and roll sobre todo con Tomic suelen hacer mucho daño al Madrid. Sospecho que Navarro y Rudy y su lucha particular tendrá influencia general. Estoy seguro que Sergio Rodriguez, al que quizás Xabi Pascual decide intentar controlar con Sada, va ser protagonista y que lo que hagan MIrotic y Lorbek pesará. Aparecerán zonas defensivas en ambos equipos y desde luego lo que no preveo es una resolución rápida del partido como esta ocurriendo hasta ahora. Y que el título lo decidirán los jugadores, no las tácticas. 

Con este ejercicio de Pitonisa Lola es hora de recogerse, que mañana hay que estar fresco para poder disfrutar de todo lo que nos pueden ofrecer estos dos equipazos. Que espero que sea mucho.

 

 

 

 

Crónicas Coperas. Día 2

Por: Juanma Iturriaga

08 feb 2014

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9.30 Salón desayunos hotel

El desayuno es la comida más importante del día. Ya se sabe, desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo (yo cumplo a rajatabla las dos primeras). En una Copa del Rey, lo es aún más, pues no sólo ingieres alimento sino también información. Te encuentras con fulanito, menganito te cuenta lo que le dijo zutanito en un garito en donde se encontraron y entre charla y charla, lees periódicos en papel y pantallas de todo tipo. Para los que trabajamos en televisión, la primera información que requiere nuestra atención es la de la audiencia. Los más enganchados incluso la buscan y obtienen antes de meterse algo para el cuerpo, pero yo prefiero que me pille sin ruidos estomacales. Ya con el cafecito y un cruasán me entero que el Madrid-Herbalife obtuvo un 6,7% de share (891.000 espectadores) que no es para tirar cohetes, lo que me lleva al enésimo debate con mis compañeros de mesa del por qué de estos números, más si tenemos en cuenta que era el Madrid, el equipo más atractivo y seguido en este momento. ¿El juego, la inercia, las retransmisiones, la falta de promoción, el partido resuelto en la primera parte o esto es lo que hay? Evidentemente no llegamos a ninguna conclusión, lo que tampoco debe extrañar, pues hace tiempo que el debate está encima de la mesa y no se termina de dar con la clave, si es que existe.  Pero por discutirlo que no sea.

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12.30 Centro de Arte Contemporáneo de Málaga

Yo quería ir al Museo Picasso, pero no me dejaron. Y es que en el CAC se ha celebrado durante jueves y viernes el Congreso Baloncesto 2.0, que se cerró con una mesa redonda donde algunos periodistas ilustres como Arsenio Cañadas o Pilar Casado junto a representantes de la comunicación del  Unicaja, Iberostar Tenerife y Estudiantes, debatieron sobre las redes sociales y cómo está cambiando la forma de hacer periodismo y la forma de relacionarse con clubes y jugadores. Bueno, yo también estaba, aunque nunca me he considerado periodista, que son palabras mayores y yo lo único que hago es comentar la noticia, no descubrirla o perseguirla. Ha estado bien, ha dado tiempo para reflexionar y también para reírnos y ha quedado más o menos claro que el universo 2.0 no es ni bueno ni malo, todo depende del uso que les des, como ocurre con cualquier tipo de herramienta. Y el periodismo quizás no cambia en su esencia, pero si en sus formatos y relaciones entre las partes. A mí lo que me preocupa más es que las comunicaciones a través de la redes están sustituyendo a otras que considero necesarias. Por ejemplo, los deportistas cada vez hablan más en su cuentas y en actos publicitarios que después de un partido o un entrenamiento. Me gusta más el modelo NBA, qué queréis que os diga. Pero no es en el deporte en el único lugar donde el periodismo sufre y ahí está el político para confirmarlo. Declaraciones en plasma, ruedas de prensa sin preguntas, informaciones creadas y enlatadas por las propias organizaciones. ¿Dónde queda la labor del periodista?

15.50 Interior restaurante.

Pues sí, tengo que reconocer que la lubina estaba excelente

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21.30 Sala de prensa del Pabellón

El baloncesto es un juego muy bonito y no es amor de exjugador. Partidos como el Valencia-Laboral Kutxa lo corroboran. Un encuentro no deja de ser como un plato, o una película, la clave está en una buena combinación de diversos elementos y un orden correcto de acontecimientos.  De todo tuvo este tercer acto copero, que se inició con dominio vitoriano gracias a una muy buena preparación táctica y una correcta realización de la estrategia de Sergio Scariolo por parte de sus jugadores, en especial de Nocioni y Pleiss, pasó dos cuartos con la contumaz persecución de un Valencia no excesivamente brillante, al que no le cuadraban las cuentas pero que se agarró al partido como pudo, vivió una dramática fase en el último cuarto donde ni los valencianos lograban completar la remontada ni los vitorianos ponían suficiente tierra por medio, por lo que todo se resolvió en un par de jugadas Falló Nocioni y en la jugada postrera la fogosidad de San Emeterio resultó quizás excesiva y otorgó dos tiros libres con 0.4 segundos a Rafa Martínez, un seguro de vida en la línea de personal. Buen juego, alguna individualidad destacada, viveza en la ejecución por parte de ambos, dramatismo final y resolución con cierta dosis de polémica. Suficiente para disfrutar de un buen partido de baloncesto.

La sensación final que me quedó es que a pesar de estar bien plantado en gran parte del encuentro y hacer muchas cosas bien, al Laboral Kutxa se le hicieron demasiado largos los cuarenta minutos, llegando al final algo justos de aquí y de allí, lo que incide en la consideración general sobre sus problemáticas de esta temporada. Como si le faltasen algunas cosas necesarias como para poder competir con los grandes. Un poco más de solidez en sus pivots (18 rebotes ofensivos lograron sus rivales, una barbaridad) un poquito más de tiro exterior, un poquito más de profundidad en su rotación... De igual forma, el Valencia está ya en ese punto donde es capaz de ganar partidos importantes incluso jugando regular, con Doelman peleado quien sabe si con su máscara, Lishchuk lesionado o Sato desenfocado.  Mostró dureza mental para no desesperarse ante los mil y un posibilidades que tuvieron para ponerse por delante y que fueron frustradas, y al final en el lanzamiento de moneda les salió cara.

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23.00 Exterior del pabellón

Queda todavía un cuarto para el final del Barcelona-Iberostar Tenerife, pero decido marcharme pues el partido está más que visto para sentencia y la huelga de taxis que se está produciendo en Málaga está complicando mucho las tareas de desplazamiento, por lo que aprovecho que unos amigos tienen coche y se van a cenar para pegarme a ellos. Mientras enfilamos camino al centro intento descifrar qué parte de lo que he visto del Barcelona puede ser válido para sábado y domingo, cuales de las muchas cosas que pudo enseñar y lucir fueron posibilitadas por la inferioridad manifiesta del Iberostar y cuales obedecen al actual estado de los azulgranas. Y concluyo mi olfato diciéndome que el Barça es un lobo con piel de cordero. Que se sienten muy cómodos con el Madrid llevando el papel de favorito mientras preparan un golpe de mano. Que Papanikolau, Olsen o Lorbek están mejor que hace un mes y que en general la vitalidad del equipo ha subido unos enteros.

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Pues sí, tengo que reconocer que las coquinas estaban excelentes

02.30 Camino del hotel

Me encuentro en la calle con el famoso grupo Maño Power compuesto por Epi, Fernando Arcega y Alberto Alocén. No me preguntéis como, terminamos quedando para comer hoy sábado y lo que es peor, pagando yo. En fín, no es la mejor forma de terminar un día, pero no puedo hacer menos por unos amigos tan majos como estos. 

 

 

 

Crónicas Coperas. Día 1

Por: Juanma Iturriaga

07 feb 2014

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10.30 Ave Madrid-Málaga

“Buen fin de semana, eh?” me pregunta el revisor del AVE (¿cuando dejaron de llamarse pica-picas) y no tengo que fingir nada para contestarle que sí. Camino Málaga, hay motivos suficientes como para pensar que nos esperan cuatro buenos días de baloncesto. Y algo más, que no sólo del deporte vive un palomero. Encuentros con gente pasada, presente y futura de nuestro baloncesto, debates, discusiones (algunas de ellas bien bizarras) pescaíto y buen tiempo completan un panorama que a uno no puede otra cosa que provocarle ilusión y ganas ya de llegar y que empiece el mejor fin de semana de la temporada.

Pero faltan todavía un par de horas, tiempo suficiente como para mirar un rato por la ventana y dejarte llevar por pensamiento más o menos articulados. Y me vienen a la cabeza las palabras de Felipe Reyes en la entrevista que hoy publica este periódico, donde dice que “nos tienen muchas ganas”. No le falta razón y es el precio que hay que pagar cuando te conviertes en el equipo de referencia, aunque no me imagino al Herbalife con más ganas de las habituales, pues a peleones no les gana nadie. No me gustaría que si el Madrid no gana esta Copa del Rey, surgiesen los resultadistas y se despreciase lo hecho hasta ahora como inútil, pues no lo ha sido. Pero tiempo habrá de hablarlo si es que se produce.

Imágenes del Valencia-Barcelona del pasado domingo asaltan mi mente. Un partidazo enorme que me hace pensar que ambos llegan muy bien preparados.  Y tengo dudas de cómo llevará el Unicaja lo de ser local cuando no lo eres tanto. Me explico. Los malagueños jugarán en su campo de siempre, pero con unas gradas bien diferentes, pues donde habitualmente domina el color verde, ahora se mezclarán otros muchos. Y esto desconcierta. Si se suma el deseo de volver a glorias pasadas y la presión de la calle, la carga de Unicaja es pesada. ¿Se aprovechará el CAI del posible nerviosismo?. Sólo hace falta recordar que hay que irse muchos atrás para ver un campeón en terreno propio. Por cierto, ¿qué Baskonia veremos mañana?

En fin, que faltan pocas horas para empezar a despejar incógnitas. Me voy a ver un capítulo de True Detective, y así la espera se hará mucho más placentera.

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Pues sí, hay que reconocer que los boquerones estaban de escándalo. 

18.50 Pabellón Martín Carpena

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¡Qué buen aspecto presentan las gradas!. Jueves, primer partido y prácticamente lleno. Amarillo pio pio, verde malagueño, rojo maño y blanco madrileño ocupan amplias zonas. Me llama la atención la numerosa presencia de aficionados del Real Madrid. Me dicen que son por ahora 1.200, y se esperan más para el fin de semana. Para una afición no muy viajera, este dato lo explico por el idilio que vive el Madrid con la suya, que está logrando movilizaciones no vistas desde hace mucho tiempo. Sigo con mis buenas vibraciones en cuanto a poder vivir partidos sugerentes y competidos.

21.00 Sala de prensa del Martín Carpena

Mi intuición me la ha vuelto a jugar, al menos en el primer acto de esta Copa. El Madrid le ha pasado por encima al Herbalife desde el minuto 1 hasta el 20 y se ha dejado llevar del 21 al 40. No ha habido partido, si como tal entendemos un enfrentamiento con desenlace incierto. Gracias a un excelente ejercicio defensivo y rápidas transiciones donde participaban hasta los pivots, el Madrid sólo ha permitido 9 y 11 puntos en los dos primeros cuartos. Total, el debate estaba prácticamente muerto en el descanso. Tiene muchas formas de ganar este equipo y esta vez en lugar de utilizar el progresivo desgaste para en un momento dado y ya avanzado el partido, dar el arreón, ha elegido el método del K.O. Una demostración más del momento dulce en el que se encuentra un colectivo capaz hasta de desactivar el ánimo de un equipo tan correoso como el Herbalife. Magnífico Rudy, Mirotic, Bourusis, Sergio Rodríguez, y así hasta doce.

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Cuando retransmites un partido donde el interés por el marcador se esfuma tan pronto, hay que agarrarte a otras cosas. A mí me mantuvo entretenido el observar a Tavares, un diamante en bruto cada vez más afinado. Estamos hablando de un chaval que mide 2,20, vamos, que es enorme, tiene movilidad, está aprendiendo rápido y se le atisba un futuro más que prometedor. A pesar de que sus compañeros no le buscan con demasiado interés, a pesar que él tampoco se hace ver todo lo que debería, demasiado preocupado en labores de intendencia, como intentar bloquear una y otra vez a los defensores rivales, dio muestras variadas de su potencial y terminó con unos muy buenos números. Si a base de una dieta de lentejas, alubias y similares platos de cuchara coge un poco de cuerpo que le permita hacerse fuerte debajo de los aros, cuidado con Tavares. Y es que es muy, muy alto, y tiene buen timing de intimidación, y no tiene mala mano, y no se asusta, y corre, y bueno, que soy muy fan de Tavares como podréis observar.

En fin, voy a tomar algo antes del segundo acto del día, donde espero que Unicaja y Cai den un poco más de juego

23.50 Habitación hotel

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La última vez que un equipo logró el título siendo anfitrión fue en 2002. En aquella ocasión, el Tau ganó en la final al Barça por 85-83. Desde entonces, Madrid tres veces, Málaga y Vitoria dos, Bilbao, Barcelona, Valencia, Sevilla y Zaragoza vieron como sus respectivos equipos no lograban levantar la copa. 12 veces 12. Bien, pues ya son 13. Escribía en el AVE mis dudas sobre como llevaría el Unicaja la presión que soporta por su decepcionante pasado reciente, y eso tan chocante de ir de local no siéndolo realmente por el reparto de aficiones. Pues vista el segundo cuarto de final, podemos confirmar que no lo ha llevado bien. Sus jugadores han estado erráticos, nerviosos e imprecisos, sobre todo a partir del segundo tiempo cuando han perdido la ventaja que habían acumulado en los dos primeros cuartos, lo que me lleva a pensar que su sistema nervioso les ha jugado una mala pasada. Parte de la culpa también la ha tenido el CAI, un equipo muy meritorio, que juega rápido y valiente, anota con facilidad y aunque no rezume glamour (basta con observar su pareja de georgianos) es enemigo de cuidado.

Después de la poca tensión que ha generado el primer partido de la tarde, se ha agradecido un segundo acto mucho más dramático, no resuelto prácticamente hasta el final, aunque ya se intuía como terminaría, viendo como se iba deshilachando minuto a minuto el Unicaja, enredado por dentro y parece ser que también en el banquillo. Aunque Joan Plaza dio su explicación después del partido,  sorprendió observar cómo Kuzminskas, que había conseguido 18 puntos sin fallo, veía todo el último cuarto desde el banquillo, mientras gente como Carlos Suarez o Toolson estaban tan desenfocados. Total, que la cosa terminó con los pocos aficionados maños que se han acercado a Málaga celebrándolo por todo lo alto mientras unos muchos seguidores andaluces se iban a casa con mala cara, los abonos pagados y su equipo eliminado.

Cierro la tienda, que ya es hora. Mañana más.

 

 

Epi elige lo difícil

Por: Juanma Iturriaga

04 feb 2014

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Dejando a un lado las declaraciones posteriores, donde, como no podía ser de otra forma, dominaron los tópicos y las frases políticamente correctas del estilo “todos los rivales son difíciles”, “si aspiramos a ganar el campeonato no importa mucho el camino” o “los que deben estar preocupados son los adversarios” hay que reconocer que la suerte nos fue esquiva en el sorteo del Mundial a celebrar este verano en nuestro país. La diferencia de potencial entre las dos zonas el cuadro es tan evidente que no hace falta grandes conocimientos para percatarse que el camino de España hacia su sueño de jugar una nueva final está plagado de espinas, muchas más de las que hubiese tenido si el reparto de los “miuras” hubiese resultado más equilibrado.  Por nuestro lado van Francia, Brasil, Serbia, Argentina, Croacia y Grecia, todos ellos nombres ilustres. Por el otro EEUU, Lituania y siendo generosos Turquía y Republica Dominicana.

Esto no deja de ser un planteamiento inicial, pues hay que tener en cuenta un aspecto que deja todo en cuarentena. La mayoría de estas selecciones basan su poderío en jugadores que militan en la NBA, y a más de seis meses del inicio del mundial, resulta casi imposible saber cual va a ser la composición final de sus plantillas. No es lo mismo una Francia con o si Parker, o un Brasil con o sin Nené o Splitter, o una Argentina con o si Manu Ginobili, por poner tres ejemplos.  Por eso, los análisis en Febrero seguro que variarán en Julio.  Eso sí, a no ser que se produzca una diáspora en los rivales que comparten camino, el reto de España es de envergadura.

La exigencia que se prevé atisbando un transcurso lógico del campeonato, nos pone en la senda de que una vez cumplamos con el trámite de Egipto e Irán en las dos primeras jornadas ya no habrá un momento de reposo, lo que incide en uno de los aspectos, quizás el único, que me produce cierta intranquilidad y que no es otro que el estado físico de alguno de los jugadores más importantes de nuestra selección, bien entrados en la treintena. A partir de uno de Septiembre y cada dos días nos enfrentaremos a equipos muy poderosos, algunos, como Francia, de condición física superlativa, lo que obligará sin duda a un gran enorme despliegue que quien sabe si puede pasar factura en algún determinado momento.

Pero hasta que llegue ese momento y tengamos más datos en la mano, no hay motivos para ninguna clase de nerviosismo que vaya más allá del generado por la ilusión que nos produce este Mundial. Si algo ha demostrado la selección es su fiabilidad. De hecho, hace muchos, muchos años que no protagonizan un fiasco cuando acuden a cualquier campeonato sin ausencias significativas. Y este verano no las habrá. Por eso debemos confiar en un equipo donde se juntarán Calderón, Ricky, Sergio Rodriguez, Sergio Llull, Navarro, Rudy, Pau, Marc, Felipe Reyes y Mirotic o Ibaka. La cantidad de talento y espíritu colectivo es tan grande que mientras no se demuestre lo contrario, su competitividad no está puesta en entredicho ni por cuestiones de edad. Lo cual no impide pensar que si en lugar de Francia, Serbia y Brasil nos hubiesen tocado Eslovenia, Méjico y Australia, pues estaríamos más contentos.

Pero seamos positivos. Este sorteo tan mal encarado a priori debería evitar miradas lejanas que tienen su peligro. Todos queremos que el 14 de Septiembre, las dos selecciones que se jueguen el oro sean España y EEUU, pero los norteamericanos están tan, tan lejos,  hay tanto trabajo por hacer hasta llegar a esa fecha que no tiene muchos sentido el fijarse, despistarse o darle mucha bola a este posible enfrentamiento.

Es lo que tiene invitar a Epi al sorteo y dejarle que eligiese las bolas. Guerrero como era cuando jugaba, siempre le motivaron mucho más las dificultades que los trámites. 

 

 

Sobre el blog

El palomerismo es toda una filosofía de vida que se basa, como la termodinámica, en tres principios. El de la eficiencia: “Mínimo esfuerzo, máximo rendimiento”. El del aprovechamiento. “Si alguien quiere hacer tu trabajo, hacerte un regalo o invitarte a comer, dejale”. Y el de la duda: “Desconfía de los que no dudan. La certeza es el principio de la tiranía”. A partir de ahí, a divertirse, que la seriedad es algo que ahora mismo, no nos podemos permitir.

Sobre el autor

Juanma López Iturriaga

Básicamente me considero un impostor. Engañé durante 14 años haciendo creer que era un buen jugador de baloncesto y llevo más de 30 años logrando que este periódico piense que merece la pena que escriba sobre lo que me dé la gana. Canales de televisión, emisoras de radio y publicaciones varias se cuentan entre mis víctimas, he logrado convencer a muchos lectores para que comprasen mis libros y a un montón de empresas que me llaman para impartir conferencias. Sé que algún día me descubrirán, pero mientras tanto, ¡que siga la fiesta!

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