José Ignacio Torreblanca

David Cameron: populista de elite

Por: | 31 de octubre de 2014

En mi columna de hoy en la edición impresa de ELPAIS (“¡Que se ahoguen!) señalo tres momentos populistas de David Cameron, un primer ministro educado en el exclusivo y elitista colegio de Eton. Aporto aquí los datos en los que se sustentan esos tres momentos y completo alguno de los argumentos que allí no he podido desarrollar por falta de espacio.

El primero es el que tiene que ver con la decisión del Reino Unido de retirar su financiación a la Operación Tritón, destinada a sustituir la operación Mare Nostrum puesta en marcha por la Marina italiana después de la tragedia de Lampedusa en octubre del año pasado y que ha permitido (vean los datos de la agencia europea de fronteras, Frontex) rescatar a más de 150.000 inmigrantes irregulares en el último año, una decisión que ha generado fuertes críticas tanto dentro como fuera del Reino Unido [véase la página web de la operación Mare Nostrum donde se da cuenta detallada de las operaciones y dispositivo, que incluye la detención de 330 traficantes de personas en 421 operaciones en 45.000 horas de operaciones en un territorio de 70.000 kilómetros cuadrados].

 

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 * Obsérvese en el gráfico el increible aumento de los rescates en el mar en 2014.

El caso es que Tritón será menos eficaz que Mare Nostrum pues la última incluía capacidades de rescate avanzadas en alta mar mientras que la primera sólo incluye patrullas marítimas en las primeras millas 30 millas náuticas. Aún así, arguye el gobierno británico [véase link a la noticia en The Guardian: “UK axes support for Mediterranean rescue operation”] que la operación Mare Nostrum “invita” a la inmigración ilegal y que la inmigración debe ser combatida en los lugares de origen por lo que retira su financiación de la misión. Nótese que hablamos de una misión realmente barata en relación a sus resultados: 3 millones de euros mensuales (ver MEMO 14/566 de la Comisión Europea).

Un argumento impecable si no fuera porque el Reino Unido, como muchos otros Estados miembros de la UE, viene recortando sus partidas de cooperación al desarrollo, presionando a favor de reducir el presupuesto de la UE y reduciendo los números de asilados y, en el caso concreto del Reino Unido, negándose a permitir el despliegue de los batallones de intervención rápido europeos (battle groups) en la estabilización de lugares como la Rep ("o europeos (battle groups) battallones el Reino Unido, negacicable si no fuera porque el Reino Unido, como muchos otros Estadública Centroafricana (véase análisis al respecto by ISIS Europe).

La segunda noticia escandalosa proveniente del Reino Unido es la intención de los Conservadores de dejar de aceptar como vinculantes las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (el órgano judicial que aplica la Convención Europea de Derechos Humanos), una decisión duramente criticada por el Profesor Rubio Llorente en este artículo en ELPAIS en el que equipara al Reino Unido y a Venezuela en su perspectiva “soberanista” de los derechos fundamentales y la justicia internacional (“Cameron y Maduro, una sola coincidencia”).

Aquí les dejo el documento en el que los Conservadores explican por qué rechazan que haya ningún Tribunal fuera del Reino Unido por encima de su Parlamento o Tribunales y su argumento de que esa decisión “protegerá mejor los derechos humanos en el Reino Unido”. La realidad, sin embargo, es distinta, pues lo que ofende a los Conservadores es que el Tribunal haya considerado la “cadena perpetua” como incompatible con la Convención o haya condenado al Reino Unido por privar a los prisioneros del derecho de voto o por deportar a convictos a países donde su vida ha corrido riesgo en razón del lamentable estado de los derechos humanos en el país receptor (vean página 3 de dicho documento).

Cuadro: Extracto del documento de los Conservadores británicos

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Y la última decisión de Cameron tiene que ver con su rechazo a actualizar la contribución del Reino Unido al presupuesto europeo (que entre otras cosas sirve para combatir el tráfico de personas y atacar directamente las causas de la pobreza en los países de origen).  Se trata de una cifra (2.100 millones de euros) que se calcula sobre la base del PIB de cada país así que no hay discriminación alguna. Aquí les dejo el vídeo donde un Cameron furioso anuncia: “No pagaré”. “No voy a pagar”. “No va a ocurrir”  Brillante este Cameron.

 

Pelea en el corazón del euro

Por: | 27 de octubre de 2014

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Dicen que el Presidente del Banco Central Europeo (BCE), el italiano Mario Draghi, y el Gobernador del Banco Central alemán (el mítico Bundesbank), Jens Weidmann, no se hablan, que sus relaciones están completamente rotas.  Los personajes no pueden ser más relevantes: Mario Draghi es el salvador del euro con sus famosas 15 palabras pronunciadas el 26 de julio de 2012 (“El BCE hará todo lo que sea para salvar el euro y, créanme, será suficiente) y Jens Weidmann preside una de las instituciones más respetadas de Alemania (seguramente junto con el Tribunal Constitucional no hay nada que los alemanes respeten más), un país donde la estabilidad de precios es más sagrada que la vida.

Al decir de fuentes autorizadas (véase esta magnífica historia publicada por Reuters, Mario Draghi’s German problem), el primero estaría harto de lo que interpreta como constantes sabotajes, filtraciones  y maniobras para dinamitar su posición ante la Canciller alemana, Angela Merkel. Mientras, el segundo, según esas mismas fuentes, consideraría la política monetaria que el italiano está llevando desde el BCE como un ataque frontal a los principios de en los que se basa el euro y, por ende, una traición a Alemania, que poco a poco estaría siendo llevada a hacer aquello a lo que se ha estado resistiendo durante todos estos años: a financiar con un exceso de liquidez las deudas de los irresponsables y gastosos del país del Sur.

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Una Comisión 42% popular, 36% socialista y 12% liberal

Por: | 24 de octubre de 2014

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Fuente: Votewatch Europe

La Comisión Juncker ha obtenido 423 votos (61%) en el Parlamento Europeo, lo que representa una amplia mayoría, pues supera en 106 votos los 317 necesarios para lograr la investidura. 209 eurodiputados han votado en contra (30%) y 67 se han abstenido (10%). 

Dado que Juncker necesitaba 317 votos para pasar y teniendo en cuenta que populares y liberales sólo han logrado sumar 261 votos (el 68% de los necesarios para obtener la mayoría), está claro que el popular Juncker le debe su cargo a los socialistas, que le han dado el tercio de votos restantes que necesitaba.

Si la política fuera pura aritmética, esta Comisión debería ser un 42% popular (199 votos sobre 423); un 36% socialista (154 sobre 423) y un 12% liberal (54 sobre 423).*

¿Será así?  Esa es la gran pregunta, especialmente en lo que se refiere al equilibrio entre austeridad y reformas estructurales, de un lado, y políticas de inversión, empleo y crecimiento, al otro. 

Si miramos con algo de detalle quién ha votado a favor de la Comisión, vemos que Juncker ha obtenido el 98% de los votos de los populares (199 sobre 201); el 85% del voto de los liberales (54 sobre 60); y el 74% de los votos de los socialistas europeos (154 sobre 186). 

Esas dudas sobre si Juncker buscará un equilibrio izquierda-derecha parece ser las que más han pesado sobre los socialistas. Los socialistas españoles, recordemos, se  han abstenido, junto con otros siete (alemanes, italianos y polacos) mientras que 12 (suecos, algunos franceses e irlandeses), han votado en contra. Los laboristas británicos, finalmente, han votado a favor, junto con algunos conservadores británicos. De esa manera, Juncker ha logrado que dos de los principales grupos de socialistas que en junio votaron en su contra (laboristas británicos y socialistas españoles) le den un voto de confianza.

En el extremo contrario, Izquierda Unida Europea y Los Verdes han mostrado una cohesión prácticamente completa: sólo un diputado del bloque de izquierdas se ha abstenido, votando todos los demás 44 en contra, mientras que 44 de los 48 Verdes también han votado en contra, lo que les concede una cohesión de voto del 97% y del 87%, respectivamente.

Para completar los 209 votos negativos debemos añadir a 45 no inscritos, representantes de los partidos eurófobos de extrema derecha que no han logrado grupo parlamentario propio (Frente Nacional de Marine Le Pen, Partido Liberal austríaco, Jobbik húngaro, neonazis de Amanecer Dorado griego, Vlaams Belang belga, Liga Norte italiana y el Partido del Congreso polaco).

A ellos hay que añadir a los 42 eurófobos que sí que han logrado grupo parlamentario propio (Grupo de la Libertad y la Democracia, EFDD), que engloba a al UKIP británico, los "grillini" italianos  así como a 20 euroescépticos clásicos (conservadores británicos, polacos y checos, a los que se añaden los nuevos euroscépticos alemanes de Alternativa para Alemania, fundamentalmente).

  

* La suma es 90% debido a que Juncker ha obtenido 16 votos de otras fuerzas políticas. Véase tabla con el detalle de cohesión de voto por grupo.

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El talón de Aquiles de Podemos

Por: | 20 de octubre de 2014

Achilles-arrow-heelLa diosa Tetis, sabiendo que su hijo estaba destinado a ser un héroe, quiso hacerlo inmortal y para ello lo sumergió en la Laguna Estigia. Pero como todos sabemos, al sujetarlo por el talón no pudo evitar que esa parte de su cuerpo fuera vulnerable.

Algo así le sucede a todas las organizaciones democráticas pues desarrollan toda su existencia bajo una contradicción irresoluble. Por un lado, esas organizaciones son fundamentales para la democracia: a través de ella los ciudadanos realizan la democracia, es decir, son representados políticamente y eligen entre alternativas. Pero, por otro lado, para poder cumplir con esas tareas eficazmente deben adoptar estructuras de organización que, inevitablemente, requieren una cierta centralización del poder e importantes dosis de liderazgo (máxime en los tiempos actuales, donde los medios de comunicación tienen tanta influencia).

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España en el Consejo de Seguridad: o de cómo hacer necesidad de la virtud

Por: | 17 de octubre de 2014

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Hay dos maneras de ver la política. La primera identifica la política con la causa de las actuaciones de un gobierno: uno hace tal cosa porque tiene una política. La segunda identifica la política con la consecuencia de lo que uno hace: uno tiene una política porque adopta decisiones, es decir uno no es que tenga una política sino que la política que uno tiene es el resultado de las cosas que, inspirado por diversos motivos, termina haciendo. 

Algo así le pasa a la política exterior española, que lleva una década dando bandazos de un lado a otro. Del atlantismo euroescéptico que terminó por dominar a Aznar pasamos al no-alineamiento que presidió la política exterior de Zapatero, empeñado en la equidistancia ante los grandes conflictos y con una agenda ecléctica entre el Sur y el Norte. Y del compromiso con el desarrollo, el agua, el género y las Civilizaciones (sí, con mayúsciula) de Zapatero, el Gobierno de Rajoy ha pasado a convertir la diplomacia española en una máquina de promoción comercial al servicio de las empresas del Ibex-35 (Marca España), lo que ha exigido un deliberado bajo perfil en cuestiones tanto de seguridad como de democracia y derechos humanos con el fin de no irritar a actuales o potenciales clientes en Asia, África o Latinoamérica.

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Pueblo, estado, enemigo: viaje a las entrañas del populismo

Por: | 14 de octubre de 2014

POPULISMO 2014Pueblo, Estado, enemigo. Ese es el cóctel imbatible del populismo, me dice uno de mis interlocutores. Escribo estas líneas desde Buenos Aires, invitado a hablar en varios foros sobre qué le pasa a Europa y cuál es su futuro. Sin duda, para quienes como yo se sienten atraídos por el auge de los populismos en la vieja Europa y quieran bucear en los orígenes de este fenómeno, este es el sitio clave.

Son tres los elementos que arman el populismo, dicen los locales.

Primero, el pueblo siempre tiene razón (aunque no la tenga) porque se enfrenta a una élite corrupta que secuestra su bienestar derechos y libertades. Nada puede pues detener a la mayoría en una democracia: todas las instituciones que típicamente limitan el poder de esta mayoría (la prensa libre, el estado de derecho, la oposición, los controles políticos, la división de poderes) están de más y deben hacerse a un lado.

Segundo, el Estado siempre tiene razón frente al mercado. Da igual que se equivoque y genere escasez en lugar de crecimiento, que combata la pobreza con subsidios y subvenciones que la acentúan y que se coma los ahorros de la gente con políticas inflacionarias: los mercados son malvados y debe ser domesticados o, mejor, estatalizados.

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El espejo del Ébola

Por: | 09 de octubre de 2014

Espejo-roto¿Qué imagen nos devuelve el virus del Ébola cuando ponemos nuestra actuación como país delante del espejo?

La primera es la de un país cuya implicación en esta crisis ha estado dominada por un enfoque exclusivamente nacional y egoísta. España aspira a estar presente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pero sus actuaciones durante esta crisis no han demostrado que le preocupe nada más que lo “suyo”. *

España podía haber movilizado recursos económicos y diplomáticos desde hace mucho tiempo, pero no lo ha hecho. Los populares aviones Hércules cargados de mantas, agua potable y medicinas, que son estampa habitual en situaciones de emergencia humanitaria (recuérdese el tifón de Filipinas), no han salido en los telediarios nada más que para repatriar a “nuestros” misioneros, dejando atrás a otros infectados y sin preocuparse en absoluto de lo que quedaba detrás al despegar. En Liberia, Sierra Leona y Guinea falta de todo: cualquier tipo  ayuda hubiera sido bienvenida.**

Con el argumento de la crisis, este gobierno ha impuesto un recorte brutal a los fondos disponibles para la cooperación al desarrollo, planteando como una elección natural que debíamos aceptar que se trataba de una cuestión entre “nosotros o ellos”. Planteado, ahora se ve, como un falso dilema, ¿quién iba a asumir la impopularidad de elegir dar menos dinero a la sanidad española y más a la sanidad en otros países? Ojalá aprendamos algo de los discursos fáciles.

Pero la ausencia de recursos no es lo más grave. Precisamente por carecer de esos recursos en casa, debíamos haber estado más atentos a movilizar otros recursos. Sin embargo, no hemos visto a España liderando ningún esfuerzo en la Unión Europea para movilizar ayuda u otro tipo de recursos.  Contrástese todos estos esfuerzos con la intensa actividad diplomática que la diplomacia española ha llevado a cabo en los últimos años y meses relacionada con la contención de la inmigración, tanto en Ceuta y Melilla como con los países del África Occidental. “Bruselas no nos ayuda” a contener la inmigración, hemos oído quejarse al Gobierno en repetidas veces. ¡Qué bien hubiera estado escuchar al Gobierno quejarse de que la Comisión Europea no nos hacía caso cuando señalábamos su falta de implicación en esta crisis! Lamentablemente, no nos encontrarán ahí.

La otra más destacada es la de un país roto por los recortes y por un concepto de descentralización sumamente dañino. El Hospital Carlos III de Madrid era el centro de referencia nacional para enfermedades infecto-contagiosas hasta el año 2013, cuando la Comunidad de Madrid decidió que correspondía al Ministerio de Sanidad hacerse cargo de la sanidad exterior. Si España necesita un hospital de referencia para enfermedades tropicales, dijo el Presidente de la Comunidad de Madrid, debe ser tarea de todos pagarlo. Un  sistema de salud descentralizado requiere de una cooperación horizontal entre los gobiernos regionales y el Ministerio de Sanidad precisamente para evitar este tipo de situaciones: por razones de economías de escala y capacidad técnica, no es posible tener 17 centros de referencia para todo; de ahí lo importante de tener un Ministerio de Sanidad que funcione como una agencia federal de sanidad, cubriendo los huecos del sistema y obligando a la cooperación  para proveer servicios comunes. Estados Unidos, país federal, tiene una prestigiosa agencia federal, el CDC, situado en Atlanta, específicamente destinado al control de enfermedades contagiosas. Está en Atlanta, sí, pero es de todos, no de los ciudadanos del estado de Georgia. Debemos aprender de esta crisis que el federalismo, que muchos proponen como modelo, no es simplemente que el Estado central desaparezca de la vista de uno, sino entender que, precisamente, el estado que resulte de esa federalización debe ser de todos y tener la autoridad y los recursos para satisfacer las necesidades de los ciudadanos que, como en este caso, no pueden ser circunscritas al territorio de una Comunidad Autónoma. Paradoja que dejará en shock a algunos: el federalismo requiere instituciones comunes, fuertes y bien financiadas.

¿Qué devuelve el espejo? Un país miope, desentendido del mundo y egoísta.

* En Naciones Unidas, hace sólo escasas semanas, el Ministro de Industria, José Manuel Soria, pidió el voto a los países africanos. “África puede contar con nosotros bajo cualquier circunstancia, en cualquier lugar. Pero la oferta no iba por el lado de la solidaridad, sino por el de los negocios: "España", indicó, "puede aportar su experiencia en sectores, como la energía, el turismo o infraestructuras, que pueden ser muy rentables para su economía” (véase noticia publicada por este diario el 8 de septiembre).

** La repatriación de Manuel García Viejo se hizo en un Hércules medicalizado (ver noticia). No así la de Miguel Pajares, que se hizo en un Airbus 310 del Ala 45 del Ejército del Aire.

ISIS presiona a Turquía

Por: | 07 de octubre de 2014

Captura de pantalla 2014-10-07 10.29.19Desde hace unas pocas horas, la bandera negra de ISIS ondea en la azotea de un edificio de cuatro plantas en las afueras de la ciudad de Kobani, fronteriza entre Turquía y Siria. A pesar de la campaña aérea recientemente emprendida contra las fuerzas de ISIS, la realidad es que los kurdos de Siria están siendo desbordados por ISIS, cuyos ¿soldados? ¿milicianos? ¿guerrilleros? cuentan con una superioridad apabullante tanto en el número de fuerzas como en la calidad del armamento del que disponen.

 

Captura de pantalla 2014-10-07 10.28.03Los refugiados kurdos que huyen del fanatismo de ISIS, y que sospechan que serán víctimas de sus represalias, son ya más de 160.000. Los observadores sobre el terreno dicen que ISIS podrían tomar Kobani en las próximas horas si el ejército turco no interviene, lo que supondría un desafío de primera magnitud para Turquía.

Además del drama humano, la cuestión es si nos enfrentamos a una escalada que tiene el potencial de desbordarse hasta implicar a toda la OTAN. El parlamento turco autorizó la semana pasada al ejército a intervenir militarmente tanto en Siria como en Irak, lo que abre una peligrosa puerta. Recordemos que el artículo 5 del Tratado de la OTAN, del que España forma parte, establece: 

"Las partes convienen en que un ataque armado contra una o contra varias de ellas, acaecido en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido contra todas ellas y, en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva, reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, asistirá a la parte o partes así atacadas, adoptando seguidamente, individualmente y de acuerdo con las otras partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer y mantener la seguridad en la región del Atlántico Norte".

Para Turquía, la situación es una pesadilla que se desborda por varios frentes. Uno es el de los refugiados sirios, que se acumulan en su territorio con muy poca ayuda de la comunidad internacional (la guerra civil siria ha provocado 9 millones de desplazados internos y 2,5 millones de refugiados en terceros países). Otro es el de su integridad territorial, amenazada ahora por ISIS como lo fue en su momento por el ejército sirio en su persecución de los rebeldes. También tiene que incluir en la ecuación sus propios cálculos de política exterior, pues el gobierno de Erdogan se posicionó desde un principio contra el régimen de Asad y permitió que un grupo importante de rebeldes sirios (incluyendo desertores del ejército sirio agrupados en el ELS) organizara sus operaciones armadas en  Siria desde bases en territorio turco y se coordinara con Estados Unidos.

Pero la incomodidad de Turquía tiene su origen en su propio problema kurdo. Con un proceso de paz en marcha con sus propios grupos guerrilleros kurdos (el PKK de Abdula Ocalan), lo último que necesita Turquía es que, como están haciendo, sus kurdos se movilicen como voluntarios para luchar tanto con los kurdos del norte de Irak como con los de Siria. Ese proceso, temen, fraguará lazos de solidaridad entre los kurdos que viven en los tres países, y complicará enormemente la situación interna de Turquía, ya complicada por la deriva autoritaria de su Presidente Tayip Erdogan.

Antes que Asad y que ISIS, y vía el problema turco, Turquía podría ser uno de los principales daminificados  de este conflicto. La OTAN se ha ofrecido a apoyar a Turquía en la defensa de su integridad territorial, pero por el momento el gobierno de Ankara, temeroso de que la intervención de la OTAN acabe reforzando aún más a la causa kurda, prefiere mantener a la OTAN en un segundo plano. La inacción en Siria, que en su momento pareció la opción más prudente, pasa ahora al cobro todas las facturas atrasadas.

 



A Juncker se le desmorona la Comisión

Por: | 02 de octubre de 2014

12734_canete0_1_460x230A su paso por el Parlamento Europeo, la Comisión Juncker está enfrentando importantes resistencias. Por un lado, el Comisario encargado de servicios financieros, el británico Jonathan Hill, ha demostrado una gran simpatía y erudición pero un muy escaso conocimiento del sector que tiene que regular y una voluntad muy clara de esquivar las preguntas dificiles con respuestas inconclusas. Teniendo en cuenta su pasado como lobbista precisamente en la industria financiera, y su adscripción a un gobierno tan poco popular en Europa como el de David Cameron, que además votó en contra de la designación de Juncker en el Parlamento Europeo, sus dificultades adquieren una importante magnitud.

Tenemos también el caso de Pierre Moscovici, el exministro de Hacienda francés que tendrá que vigilar los presupuestos de los estados miembros. Su audiencia coincide precisamente con el anuncio de que Francia no sólo incumplirá una vez más los objetivos de déficit sino de que lo hará sin ninguna humildad: "no pedimos permiso a Bruselas, simplemente les comunicamos las cifras", ha dicho el primer ministro Valls, lo que le ha merecido un duro reproche por parte de la eurodiputada liberal francesa, Sylvie Goulard, en un demoledor artículo en Financial Times donde acusa al gobierno socialista de practicar el "pensamiento mágico". 

Tampoco se está luciendo el candidato español, Miguel Arias-Cañete, muy presionado por sus vinculaciones personales con el mundo del petróleo, además de por sus desafortunados comentarios machistas durante la campaña y la opacidad de sus intereses financieros. Los Verdes están muy descontentos, hasta el punto de que han montado una campaña contra él en Avaaz.org en el que le describen como un "Capo del Petróleo".

Los otros candidatos que seguramente van a experimentar problemas son el candidato griego al puesto de responsable de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, que no sólo viene de un país donde el trato a los inmigrantes ha tocado fondo durante la crisis, sino que es criticado por las organizaciones de derechos humanos en razón de su último puesto ministerial en el gobierno griego. ¿Es un Ministro de Defensa griego el idóneo para llevar este tema, se preguntan las Ongs?

Y en la misma lista de dudosos está el Comisario propuesto para defender los derechos fundamentales: el húngaro, Tibor Navracsics, nombrado por el gobierno del derechista Víctor Orban, que no ha cejado de reprimir las libertades, recortar derechos fundamentales y amedrentar a los inmigrantes desde que llegara al Gobierno. Que con esa trayectoria el partido de Orban, FIDESZ, siga en el Partido Popular Europeo es incomprensible, máxime cuando votó en contra de la investidura de Juncker, pertenenciente a a su misma familia política.

Hay quienes como el Presidente de los Verdes Europeos, Philippe Lambert, califican estos nombramientos como una broma pesada. Otros son algo más retorcidos e insinúan que todo esto responde a una estrategia deliberada de Juncker para castigar a los gobiernos por imponerle candidatos mediocres o buscar puestos de conveniencia para sus intereses nacionales y hacer una Comisión a su medida.

Y desde luego que la jugada se presta a la especulación porque poner un británico al frente de los servicios financieros, a un francés al frente del control del déficit, a un empresario petrolero al frente de cambio climático, a un ministro de Defensa griego al frente de inmigración y a un húngaro al frente de los derechos fundamentales no tiene una fácil explicaciónPero si, como se especula, Juncker se ve obligado a reorganizar la distribución de carteras, no parece que saldrá muy fortalecido, sino debilitado.

El problema de fondo es el proceso de audiencias previas a la confirmación de la Comisión, un mecanismo que se está demostrando enormemente útil desde el punto de vista del control democrático de la Comisión (fíjense lo que ha logrado en el caso de Arias Cañete) pero también muy revelador de las tensiones no resueltas entre Parlamento, Estados miembros y Comisión Europea que dominan la vida política europea. Por un lado, la Unión Europea ha dado el paso hacia la parlamentarización, votando a un candidato a Presidente después de unas elecciones parlamentarias. Pero por otro, seguimos en un sistema de separación de poderes que hace del Parlamento algo parecido al Congreso de EEUU.

Dicho de una forma más sencilla: el Parlamento ha nombrado al Presidente de la Comisión pero no sostiene políticamente a la Comisión, por eso se tiene que ganar la aprobación votación por votación. O al revés: la Comisión es un gobierno que carece de una mayoría parlamentaria estable. De ahí que los que votaron por Juncker no necesariamente quieran votar por sus Comisarios: los socialistas europeos votaron por Juncker pero quiere quitarse a Arias Cañete; en represalia, los populares disparan contra Moscovici. Y los liberales votan contra Navracsics.  Que en la UE se haga política está bien, bienvenida sea, pero hacer política partidista cuando de facto se gobierna en coalición popular-liberal-socialista abre un escenario complicado que refleja las contradicciones del sistema política europeo, donde queremos consenso y conflicto politico a la vez. ¿O una cosa o la otra?

* La viñeta está obtenida de la página web de Avaaz

Europa contra la manzana que no paga impuestos

Por: | 01 de octubre de 2014

Apple
Hay días de luto para la Unión Europea, como cuando se anuncia una tercera recesión provocada por unas políticas de austeridad miopes. Pero hay días de esperanza, como estos en los que vemos al Vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, poniendo contra las cuerdas a Apple, una de las empresas más poderosas y prestigiosas del mundo.

Sabíamos desde hace tiempo que Apple hacía trampa y evadía impuestos descaradamente en España. Como informó este periódico en su momento, en el año 2011, Apple España multiplicó sus ventas por 14, pero la declaración del impuesto de sociedades le salió a devolver (véase información de Miguel Jiménez el 21 de mayo de 2012). El truco está, en que como también informaba un año antes este mismo periódico, Apple España factura el 99% de sus ventas en España como ventas en Irlanda, pretendiendo pagar impuestos por sólo el 1% de lo vendido en España (véase información del 16 de marzo de 2011).

Para que nos aclaremos, cuando usted compra un Iphone de 600 euros,  lo hace después de que Apple España se lo haya comprando a Apple Irlanda por 554 euros, lo que supone que los impuestos sobre los beneficios se calculan sobre 6 euros, no sobre los 600. ¿Resultado? Que en 2010 Apple vendió en España por valor de 1.400 millones de euros pero Apple España declaró un volumen de negocio de 13,9 millones de euros. ¿Resultado? Que en lugar de pagar 100 millones de euros en impuestos, que es lo que Apple pagaría si facturara en España (calculado para un impuesto de sociedades es del 30% y un beneficio bruto de 400 millones), Apple pagó sólo 2 millones de euros a la Hacienda española!

Y lo mismo ocurrió en 2012, cuando Apple logró pagar sólo 2,6 millones de euros en impuestos tras haberse atribuido unos beneficios de sólo 6,5 millones de euros.Dirán que es demagogia, pero con 98 millones euros se pueden pagar muchas cosas básicas, máxime en tiempos de crisis y recortes (¿vacunas para la hepatitis C, por ejemplo?).

Ahora, la Comisión Europea ha concluido una investigación en la que califica como “ayuda ilegal de estado” el acuerdo entre Apple Irlanda y la Hacienda irlandesa, vigente entre desde 1991 y que permitía a Apple centralizar en Irlanda sus ventas en Europa y beneficiarse con ello de un impuesto de sociedades (12,5%) casi tres veces inferior al de España a cambio de crear empleo en Irlanda (4.000 operarios en las fábricas situadas en Cork).  Descargar 253200_1582634_87_2

Apple vendió en 2013 productos por valor de 170.910 millones de dólares, un volumen de facturación es más grande que el PIB de muchos países. Gracias a sus operaciones de ingeniería financiera y maximización de estrategias fiscales la empresa está sentada encima de una increíble montaña de efectivo, nada menos que 164.000 millones de dólares que no puede repatriar a EEUU para no pagar impuestos y que equivalen a algo más de lo que cuesta el pago de todas las pensiones en España (ver “Apple’s 160bn mystery”).  El disparate de las operaciones fiscales de Apple y la actuación de la Comisión Europea demuestra todo lo que funciona mal en el mundo y, especialmente, por qué necesitamos una Europa fuerte (pero también, consumidores inteligentes y críticos).

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro "¿Quién Gobierna en Europa?" (Madrid: Catarata) se ha publicado en mayo de 2014. Antes, publicó la "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). Todos los viernes en la edición impresa de EL PAÍS.

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