José Ignacio Torreblanca

Angela tiene la llave

Por: | 20 de octubre de 2011

German euro
En las anteriores entradas (Germanofobia y Germanofilia, también en Grecia en los medios),  he analizado los aspectos psicológicos de la crisis del euro. Pese a la avalancha de críticas que recibe Alemania, no parece que la reputación internacional de ese país (todavía muy elevada) se haya resentido ni que los alemanes estén sido demonizados. Que no haya fobia hacia los alemanes no quiere decir, sin embargo, que no haya críticas a la actuación del Gobierno alemán en esta crisis. Curiosamente, sin embargo, alguna de las más severas críticas a la actuación del Gobierno alemán en esta crisis, provienen de los propios alemanes.

Comencemos por el mismísimo Helmut Kohl, padre de la Alemania unificada y mentor político de la Canciller. En julio tuvo que desmentir la información publicada por Tagesspiegel en la que se ponía en su boca “Merkel está destruyendo mi Europa”.  No sabemos pues si lo dijo o no pero sí que sabemos que en una entrevista en International Politik publicada un mes después se despachaba contra el rumbo seguido por Merkel en los tres frentes que han marcado la política exterior alemana de la posguerra: la relación transatlántica, la reconciliación franco-alemana y la unidad europea. En todos y cada de unos de estos ámbitos, dijo Kohl, Alemania ha dejado de ser un socio previsible. A la vez que advertía sobre el peligro de ruptura de Europa e instaba a Merkel a salvar a Grecia, Kohl se lamentaba: “el futuro con el que los alemanes siempre soñamos ya está aquí: no lo echemos a perder”.  Y dejaba en el aire una acusación sin  nombre,  pero cuyo destinatario era más que evidente: asistimos, decía, “a una escalofriante falta de coraje”. “Ejercer el liderazgo en Europa”, continuaba, “exige tanta pasión como dureza: si careces de estos elementos no vales para este trabajo” (véase entrevista en alemán ). 

Las críticas formuladas por Kohl se suman a las planteadas por los cancilleres anteriores y posteriores a Kohl. Helmut Schmidt, otro de los arquitectos de la reconciliación de Alemania con Francia y con el mundo, que gobernó Alemania entre 1974 y 1982 también criticó en diciembre de 2010 en una entrevista en Handelsblatt la lentitud y la falta de visión de Merkel (a la que calificó de “no  muy lista”) y se despachó contra la visión dominante en el Bundesbank alemán que calificó de “reaccionaria” y “anti-europea”. Ni Merkel ni Schäuble (el ministro de Finanzas alemán) entienden los mercados financieros ni la profundidad y ramificaciones internacionales de esta crisis, sentenció Schmidt.  

Por su parte, Gerhard Schröder, canciller entre 1998 y 2004, tampoco se ha quedado corto en sus críticas al papel de Merkel, especialmente en lo referido a la negativa de ésta a endosar una salida de la crisis que pase por recurrir a los llamados “eurobonos”, que permitirían abaratar los costes de financiación de la deuda a los estados miembros. Mientras que Merkel se empeña en calificarlos como “la peor solución”, Schröder y otros prominentes europeístas (Delors, González, Juncker etc), se mostraban a favor de ellos.

De hecho, pese a lo que pudiera parecer, dentro de la misma Alemania, el apoyo a los eurobonos es más elevado de lo que pudiera parecer: ya en diciembre de 2010, el líder de la oposición, el socialdemócrata, Frank W. Steinmeier y el exministro de Finanzas, Peer Steinbrück, también se mostraban a favor de la introducción de eurobonos en un artículo en el Financial Times que resultaría demoledor para Merkel pues mostraba que no era el interés nacional de Alemania el que dictaba la oposición a los eurobonos, sino una visión muy particular de este interés.

Y como “a perro flaco todos son pulgas”, en abril de este año se sumaban a las críticas de Merkel dos de los alemanes que gozan de un prestigio internacional más elevado: el filósofo Jürgen Habermas y el exministro de Exteriores verde, Joschka Fischer, aparecían conjuntamente para denunciar cómo el “euroescepticismo de una Angela Merkel guiada por las encuestas y su reelección” estaba poniendo en peligro seis décadas de vocación europea de Alemania.  En una entrevista separada, Habermas acusaba a  Merkel de sucumbir al populismo y “berlusconizar” Alemania; todo ello en paralelo a un impactante ensayo de junio de 2010 en el que lamentaba que la nueva generación de alemanes representada por Merkel hubiera “sucumbido a la indiferencia” acerca de la especial responsabilidad de Alemania en Europa.

El hecho de que algunas de las más severas críticas a la actuación del Gobierno alemán provengan, precisamente, de alemanes, ofrece un buen punto de partida para una discusión más racional y menos emotiva acerca del papel de (la nueva) Alemania en Europa. Este domingo, Merkel tiene otra cita con el euro y Europa: los medios nos dicen que hay un acuerdo a la vista y ella dice que está comprometida con Europa y que el euro no fracasará porque si fracasa el euro fracasa Europa. Y seguro que es cierto, pero como han visto el margen de confianza depositada en ella no es muy grande, ni siquiera dentro de su propio país. Crucemos los dedos.

Hay 8 Comentarios

La idea de Europa es muy bonita, una Europa grande ,y potente, pero es dificil, una Europa que habla como 20 idiomas y dialectos distintos, idiosincracias diferentes, estilos de vida diferentes, 27 banderas a las que hay que rendirles respetos, en unos paises mas que en otros, paises unos ricos, no solo a cultura si no a democracia, algunos paises con democracias nuevas,aun no se enteran que democracia no significa hacer lo que nos venga en gana, con paises que recien han salido del comunismo lo cuales estan acostumbrados a seguir lo que les imponian los gobiernos, hay muchisimas cosas en contra de la gran Europa soñada por algunos tantos. Esa es la ventaja que tiene USa, rendirle honor a una sola bandera, 315 millones de ciudadanos que hablan el mismo idioma, una moneda que vale lo mismo en cualquier estado, que votan a un solo presidente, a dos senadores por estado, a un congresista por cada 100,000 habitantes, la diferencia es mucha, no dudo que algun dia haya una Europa unida, fuerte, pero USA no se hizo en 60 años, USA se formo hace hace 235 años, han tenido sus errores civiles, pero los han enmendado, un pais que tuvo una sola guerra civil que duro 4 años, 1861-65 para abolir la esclavitud, aunque haya sido por el principio de la industria, pero valio la pena y desde entonces ha habido paz y no creo que veamos un Estado en guerra con otro. Creo o al menos eso espero que nunca mas haya una guerra entre paises Europeos.

Muy sencillo de entender a Ángela, Sr. Torreblanca: En un supuesto de tener varios primos de pocos recursos: por ejemplo Pedro, Ignacio, Gerardo y Santiago, se les ayuda por vinculación familiar.
Pero dia tras dia esta ayuda se está convirtiendo en "un pozo sin fondo,.
Hasta que descubre que no solamente son "manirrotos", sino que ademas las asignaciones entregadas, las destinan,para enriquecimiento ilícito desatendiendo el bien común.
Indudablemente ante estas desvergüenzas se les retiraría su asignación, comunicando a cada uno las claves de sus iniciales: P.I.G.S, para mantener la privacidad.

Todo esto es engordar para morir, deberíamos parar de refinanciar la mierda y dejar que los países que están perdidos quiebren de una vez. Europa no la va a tumbar Grecia, la va a tumbar Italia. Aprende secretos que jamás te contaron para seducir mujeres clickando la web de mi firma

Las clases políticas de Estados Unidos y la Unión Europea (con sus hermosos disfraces democráticos) padecen la misma enfermedad... sus barcos parecen navegar a contracorriente. Sus capitanes han perdido la brújula y la ausencia de estrellas en el cielo nocturno los sume en la incertidumbre. Es posible que en cualquier momento choquen contra un iceberg (sus propios pueblos) y terminen sus días como el Titanic .

Alguien tenía que decirlo. Se suele leer que la Kanzlerin hace política euroescéptica con afán populista con objetivos electoralistas, y en realidad las elecciones a nivel de Land y las encuestas llevan todo el año demostrando lo contrario: los votos se van a partidos más europeístas y no es porque caiga la participación.

La línea dura euroescéptica del FDP le dejaría fuera del Bundestag si hubiera elecciones hoy.

Otra declaración apabullante de Schmidt, quién funciona como conciencia viva de la sociedad alemana a sus 91 años, fue "que se lleve el diablo a los jefes de gobierno europeos si no saben solucionar esto"

http://www.zeit.de/2011/41/Fragen-an-Helmut-Schmidt

El pasado martes por la noche "la 2" emitió un apasionante documental sobre la vida de Eva Braun. No estaría de más desempolvar unos cuantos documentales más para poner en perspectiva lo que hoy está en juego. Se ha recorrido un camino demasiado largo y tortuoso (a long and winding road, como decía la canción de los Beatles) para arriesgarnos ahora a que todo reviente.

En mi opinión, el problema es que estos días cuando se habla de Europa uno ya no distingue si se habla de las instituciones comunes o de los intereses nacionales. Es todo un batiburrillo al por mayor.

Me parece que el Bundestag le ha quitado la llave a Ángela.

Dice hoy Eurointelligence: "The Bundestag ... insists on seeing the draft proposals for the EFSF guidelines in German this Thursday if it is to give the chancellor a mandate for negotiations ... (This absurd story tells us that the German political and legal system is no longer for membership in the EU.)"

Quisiera saber, ya que tiene toda la pinta con el erroque de esta mujer, si cae el euro y cae Europa, eso puede significar otra guerra europea, porque da la impresión que por mucho miedo que tengamos a estas posibilidades las grandes crisis financieras se han solucionado con una gran limpieza sobre todo en Europa.

Saludos.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal