José Ignacio Torreblanca

Filántropos y emprendedores

Por: | 13 de febrero de 2013

 

Es la hora de los emprendedores sociales, concluía en mi última entrada. Un simple vistazo a nuestro alrededor y veremos que lo mejor de esta crisis está en la multitud de iniciativas que han surgido en estos últimos años.

Vean, por ejemplo, hazloposible.org, una plataforma que agrupa múltiples iniciativas de emprendimiento social, desde un maratón tecnológico de hackers al servicio de la sociedad (“hackatones for good”!) a una web donde obtener microfinanciación para proyectos solidarios (microdonaciones.net), buscar ONGs que necesiten voluntarios (hacesfalta.org). ¿Y qué decir de actuable.org, que ahora forma parte de change.org, una plataforma online desde la cual se pueden organizar campañas colectivas (contra la repetición de la tragedia del Madrid Arena, el indulto a Emilia o el cierre de una unidad infantil en un hospital)? Por no hablar de las Plataformas de Afectados por las Hipotecas que han logrado una especial visibilidad estos días a raíz de la comparecencia en el Congreso de Ada Colau. También está la marea verde educativa, la marea blanca sanitaria o la plataforma de afectados por las preferentes.

Paradójicamente, todas estas iniciativas, aunque tienen lugar en un contexto de retroceso económico y de nivel de vida muy importante, nos hablan de un avance social y democrático en nuestro país. En España nunca ha habido una gran tradición de filantropía ni de emprendimiento social. No somos Estados Unidos, ni en cuanto a las actitudes hacia lo público o el voluntariado ni en lo relativo a los regímenes fiscales, de acuerdo. Pero las cosas están cambiando. Véase por ejemplo el trabajo de Ashoka, una organización que “apadrina” a emprendedores sociales en todo el mundo y que tiene una sede en España.

Sin duda que uno de los decanos del emprendimiento social y la filantropía en España es Diego Hidalgo, que recientemente ha cumplido 70 años, una gran parte de ellos dedicados a fundar y financiar organizaciones que persiguen objetivos de mejora social, en su caso relaciones con la paz, la pobreza, la democracia y el diálogo intercultural. Su trayectoria, aunque no muy conocida, es amplísima (véase biografía).  Por eso merece la pena, para todos aquellos que quieran emprender un proyecto social, escuchar las diez cosas que Diego Hidalgo dice haber aprendido después de una vida dedicada a la filantropía. Como Diego señala, ser un emprendedor no requiere tener dinero, sino actitud. Este es su decálogo.

  1. El miedo es el peor enemigo de todo proyecto e idea.
  2. Todo diagnóstico de un problema debe ir acompañado de sus soluciones.
  3. Toda debilidad es susceptible de ser convertida en una fortaleza.
  4. Para resolver un problema, hay que escuchar antes de hablar.
  5. Todas las personas necesitan saber cuándo lo están haciendo bien o mal.
  6. La base de la motivación es la afinidad y el logro.
  7. Todo  problema, todo conflicto tiene solución.
  8. Las nuevas generaciones tienen la solución.
  9. Las personas pueden cambiar las cosas. Las cosas pueden ser cambiadas.
  10. Siempre hay que pensar en grande.

 Escuchando a Diego Hidalgo, es imposible no pensar que todos tenemos un potencial transformador que aplicar a hacer de esta sociedad un sitio mejor, ¿no?

 

* Video tomado en el acto celebrado el día 6 de febrero en el Auditorio de la Fundación Mapfre en Madrid y en el que participaron María Zapata, directora de Ashoka España, atalina Parra, socia de Philanthropic Intelligence y fundadora de Hazloposible.org y uan Luis Cano, periodista, escritor y fundador de la Fundación Gomaespuma.

Hay 6 Comentarios

Si, George Soros también se cree y se le considera un filántropo y fue el causante de la quiebra de la libra hace unos años y de la madre de las crisis que estamos sufriendo en Europa, causando un daño incalculable a millones de personas que debiera considerarse delito de lesa humanidad. Algunos no olvidamos la famosa "cena del fillet mignon" en Manhattan para planear junto a los tiburones de los fondos de inversión más boyantes el ataque al euro. Bill Gates también se dice filántropo y asi lo considera "la comunidad internacional", pero cuando estuvo es España, en plena crisis, lo único que se le ocurrió fue decir que "lo que teníamos que hacer era reducir los salarios". Con filántropos como estos, prefiero un mundo de gente normal y corriente, sin tanta iniciativa pero con un poco de decencia y de verguenza. Sólo con eso, ya nos iría mejor, sin tanto explotador y ladrón camuflado en fundaciones y think tanks que, en definitiva, trabajan para los mismos que nos llevan a la dictadura del capital, la esclavitud y la miseria.

Gracias a personas como Diego Hidalgo Schnur, la vida sigue valiendo la pena de ser vivida. A pesar de todos los sinsabores, fraudes, desengaños, conflictos, catástrofes... aunque hubiese al menos cinco o diez como él, se salvaría Sodoma, y los hay. Sólo hay que seguir su ejemplo carismático, desintereresado y valiente y tenemos una inmensa y positiva opción para cambiar el mundo.

Diego Hidalgo fue uno de los primeros en Europa en romper con la tradicion filantropica y poner creatividad - intensa - y credibilidad en una filantropia profesional. Emprededor social, activista, visionario, consejero sin concesiones de altos rangos, es un hombre sin fronteras definitivamente.

Sigue inspirandome en my labor diaria con youphil.com, un periodico digital creado para llevar adelante une vision de la innovacion social, presentar soluciones que se desarrollan en el mundo entero e (in)formar las nuevas generaciones de que otras opciones de vida son posibles.

Comparto por completo el contenido de su artículo. Sin lugar a dudas el futuro está en el emprendimiento social, en el denominado tercer sector. En crear organizaciones, fundaciones, entes, sin ánimo de lucro, como por ejemplo el Instituto Nóos.

¿Será verdad que se va a producir una regeneración moral en España? ¿Que el modelo a imitar va a dejar de ser el ladrón para serlo la persona honrada y que quiere que la sociedad sea mejor porque es la forma de que él esté mejor, que en solitario está perdido? La falta de ética y de solidaridad y el individualismo estúpido nos vuelven muy vulnerables. Por eso es por lo que pica la víctima del timo de la estampita, el timo del votito y tantos otros timos que por ahí circulan. Y por ahí viene el nihilismo: ¿como se puede luchar con el ladrón si también lo tenemos dentro?.

Muy interesante el decálogo de Diego Hidalgo (de quien, por cierto, también tengo magníficas referencias) y el planteamiento del artículo en pro de las iniciativas de la sociedad civil.

Con la crisis de credibilidad de las instituciones y partidos, que previsiblemente irá en aumento por lo duro y duradero de la propia crisis económica, se hace más evidente que cualquier solución pasa por sociedad civil hiperactiva y bien organizada.

Cuando hablamos de la sociedad civil pensamos en proyectos concretos y de ámbito local. Son una parte muy importante porque tocan la vida real de las personas. Pero otra vertiente es la del ámbito político: la reflexión, debate, elaboración de propuestas, "seguimiento y supervisión" de las actividades de los gobiernos y partidos, etc.

Este artículo dice cosas interesantes al respecto:
http://www.otraspoliticas.com/politica/%c2%bfjugamos-a-la-bolsa-o-a-la-sociedad-civil

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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