José Ignacio Torreblanca

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

Apple, otra manzana podrida

Por: | 27 de febrero de 2013

Manzanas
Corrupción política, sí,
y parece que la suficiente para desestabilizar una democracia vía la desafección ciudadana. Lo vemos en España, en Italia y tantos otros lugares. Si esta crisis nos va a dejar algo bueno es que, presumiblemente, los estándares de exigencia ética que la ciudadanía está desarrollando están aquí para quedarse. Se acabó, crucemos los dedos, el evadir responsabilidades con las excusa de que “todos lo hacían así” o el “¡tú más!” Los ciudadanos han, hemos aprendido, que el daño que la corrupción hace a la democracia, a la igualdad y al futuro común es tan importante que no puede ser tolerado, disculpado ni contextualizado.

Seguir leyendo »

Si Berlusconi gana, Europa se hunde

Por: | 22 de febrero de 2013

Berlusconi

Toda disciplina científica busca el máximo de unidad en el estudio del objeto que le ocupa. La ciencia política no es diferente. Pero toda norma tiene una excepción que la confirma. Ahí es donde entran nuestros vecinos italianos que, como premio por su empeño en sorprender todo el rato a todo el mundo y hacer incomprensible para los extranjeros lo que ocurre en su país, han logrado algo único: desgajar el estudio del sistema político italiano del estudio de los sistemas políticos comparados para convertirse en una disciplina propia: “Política Italiana” o, en su versión anglosajona “Italian Politics”. No hace falta mucho sentido común para darse cuenta de que esta distinción no es motivo de envidia, sino de preocupación.

Las elecciones italianas de este domingo confirman de nuevo la procedencia de esta etiqueta. ¿Cómo digerir si no el magma de sensaciones que supone ver, a la vez, el contra todo pronóstico más que exitoso retorno de Silvio Berlusconi, los problemas del tecnócrata Monti para ganarse al electorado, la marea de apoyo popular y callejero del cómico Beppo Grillo y las dificultadas del centro-izquierda de Bersani para hacerse con una victoria electoral que, después de años fuera del poder, debería ser más que obvia?

Seguir leyendo »

El Gobierno de Su Majestad, Escocia y la Union Europea

Por: | 20 de febrero de 2013

Captura de pantalla 2013-02-17 a la(s) 23.13.42
Traigo a los lectores de Café Steiner, cortesía de un colega que me lo ha remitido, el documento sobre las implicaciones de la independencia de Escocia elaborado por el Gobierno Británico y enviado a la Cámara de los Comunes a comienzos de este mes de febrero.

Es una opinión de parte y, por tanto, puede suponerse interesada, pero no por eso menos interesante. Al contrario, su interés es triple. Primero, porque es el primer documento oficial que trata de una forma seria y rigurosa las consecuencias de la independencia de Escocia, tanto desde el punto de vista interno como el internacional. Segundo, porque en ausencia de un documento alternativo elaborado por los independentistas escoceses, se trata del elemento de juicio más sólido que tenemos entre nuestras manos. Tercero, porque, en ausencia de un documento de igual sentido y alcance producido por el Gobierno español y salvando las diferencias, prefigura con bastante exactitud lo que ocurriría en el caso español, al menos en lo referente a la eventual adhesión a la UE de una Escocia o Cataluña independientes.

Seguir leyendo »

Buscando los referentes éticos

Por: | 18 de febrero de 2013

Ronald dworkin
Vivimos un vendaval de corrupción y degradación de lo público. Todos los días nos sacuden noticias que muestran la falta de ética de aquellos que nos representan, pero también de muchas personas privadas que incumplen las leyes o muestran una clamorosa falta de integridad personal. ¿Han desaparecido los referentes éticos? ¿Dónde encontrarlos?

He aquí una pista. “Si vivimos una ‘buena vida’, convertiremos nuestras vidas en pequeños diamantes en las arenas del cosmos”. Es la reflexión de Ronald Dworkin (What Is a Good Life)  el filósofo que dedicó toda su vida a intentar poner los derechos de las personas en el centro de todo pensamiento y que falleció el pasado 14 de febrero (véase obituario en The Guardian o en New York Times).

Seguir leyendo »

Filántropos y emprendedores

Por: | 13 de febrero de 2013

 

Es la hora de los emprendedores sociales, concluía en mi última entrada. Un simple vistazo a nuestro alrededor y veremos que lo mejor de esta crisis está en la multitud de iniciativas que han surgido en estos últimos años.

Vean, por ejemplo, hazloposible.org, una plataforma que agrupa múltiples iniciativas de emprendimiento social, desde un maratón tecnológico de hackers al servicio de la sociedad (“hackatones for good”!) a una web donde obtener microfinanciación para proyectos solidarios (microdonaciones.net), buscar ONGs que necesiten voluntarios (hacesfalta.org). ¿Y qué decir de actuable.org, que ahora forma parte de change.org, una plataforma online desde la cual se pueden organizar campañas colectivas (contra la repetición de la tragedia del Madrid Arena, el indulto a Emilia o el cierre de una unidad infantil en un hospital)? Por no hablar de las Plataformas de Afectados por las Hipotecas que han logrado una especial visibilidad estos días a raíz de la comparecencia en el Congreso de Ada Colau. También está la marea verde educativa, la marea blanca sanitaria o la plataforma de afectados por las preferentes.

Seguir leyendo »

Es la hora de la sociedad

Por: | 11 de febrero de 2013

Emprendedor social

Desde Tocqueville, sabemos que una democracia necesita una sociedad civil fuerte. Y que sin una sociedad civil fuerte las instituciones políticas serán frágiles. En España siempre hemos dado por hecho que teníamos una sociedad civil débil y, en consecuencia, aceptado de forma fatalista que nuestra democracia tenía que ser forzosamente de baja calidad.

¿Qué mejor prueba de todo ello, podría argüirse, que la actual crisis? Según las encuestas, a los ojos de la ciudadanía, la mayoría de las instituciones políticas de este país (los partidos políticos, el Parlamento, la judicatura o la Monarquía), se encuentran totalmente desprestigiadas.

Seguir leyendo »

La culpa es de los años ochenta

Por: | 07 de febrero de 2013

Captura de pantalla 2013-02-07 a la(s) 06.59.42
Descargar España años 80 (video en formato .mnw)

Durante los años ochenta, España acometió una increíble tarea. Pocos países desarrollados han hecho tantas cosas tan importantes a la vez: democratizar un sistema político, descentralizar la estructura del Estado y de sus Administraciones Públicas, liberalizar la economía, construir un Estado del Bienestar, abrirse al exterior y acceder a las principales organizaciones internacionales.

Todo ello en un contexto político y económico sumamente adverso marcado por la violencia política terrorista, las amenazas de golpe de Estado, la crisis económica, las tensiones sociales e, incluso, un entorno internacional marcado por el auge de las tensiones entre las (entonces) dos superpotencias.

Seguir leyendo »

Bien por Hillary Clinton

Por: | 04 de febrero de 2013

Hillary
Hillary Clinton deja la Secretaría de Estado en manos de John Kerry y lo hará entre muy merecidos parabienes. Sus comienzos no fueron nada prometedores: lastrada por ser la “mujer de” (nada menos que) Bill Clinton, la perdedora de las primarias ante Obama y con escasísima experiencia en política exterior, muchos interpretaron su designación en clave de política interna (“mejor tener al enemigo dentro que fuera”) y auguraron lo peor para la política exterior de Estados Unidos justo cuando el legado de los ocho años de Bush más necesario hacía poner en marcha una política exterior novedosa y valiente.

Pues se equivocaron. Hillary Clinton ha sido una magnífica Secretaria de Estado, integrándose muy eficazmente y con toda lealtad en el equipo de Obama y a sus órdenes, algo no muy frecuente a este lado del Atlántico y que habla, una vez más, de las virtudes de la cultura política estadounidense. Como Hillary ha demostrado, ser una buena perdedora y una triunfadora son dos caras de la misma moneda. Su secreto ha estado en el trabajo constante, en el carácter abierto y dialogante y en la capacidad de construir equipos de primera calidad y dejarse asesorar. Hillary no ha querido imprimir un toque personal a su mandato sino hacerlo bien y con profesionalidad, y lo ha conseguido.

Seguir leyendo »

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal