José Ignacio Torreblanca

Si Berlusconi gana, Europa se hunde

Por: | 22 de febrero de 2013

Berlusconi

Toda disciplina científica busca el máximo de unidad en el estudio del objeto que le ocupa. La ciencia política no es diferente. Pero toda norma tiene una excepción que la confirma. Ahí es donde entran nuestros vecinos italianos que, como premio por su empeño en sorprender todo el rato a todo el mundo y hacer incomprensible para los extranjeros lo que ocurre en su país, han logrado algo único: desgajar el estudio del sistema político italiano del estudio de los sistemas políticos comparados para convertirse en una disciplina propia: “Política Italiana” o, en su versión anglosajona “Italian Politics”. No hace falta mucho sentido común para darse cuenta de que esta distinción no es motivo de envidia, sino de preocupación.

Las elecciones italianas de este domingo confirman de nuevo la procedencia de esta etiqueta. ¿Cómo digerir si no el magma de sensaciones que supone ver, a la vez, el contra todo pronóstico más que exitoso retorno de Silvio Berlusconi, los problemas del tecnócrata Monti para ganarse al electorado, la marea de apoyo popular y callejero del cómico Beppo Grillo y las dificultadas del centro-izquierda de Bersani para hacerse con una victoria electoral que, después de años fuera del poder, debería ser más que obvia?

Al histrionismo y desmesura de algunos de los candidatos, hay que añadir un sistema electoral enormemente complicado, que otorga al Partido más votado el 55% de los escaños en el Congreso y, también, en el Senado (aunque allí el voto para por regiones y sólo pueden votar los mayores de 25 años) y luego reparte el resto de escaños entre el resto de los partidos de forma proporcional. Ese sistema, que buscaba corregir la inestabilidad política, fruto de un sistema excesivamente proporcional y fragmentado que desembocaba en gobiernos de coalición débiles, ha tenido resultados paradójicos. Donde los politólogos italianos se ufanaban de haber creado una democracia “potenziata” o democracia “riforzata” nos hemos encontrado con una democracia que se ha convertido en un problema de primer orden, tanto para los propios italianos como para la misma Unión Europea.

Y en esas estamos. Muchos en Europa piensan que si Berlusconi gana, la reacción de los mercados será de pánico y el euro acabará en la UVI, cuando no en el tanatorio. La frase “si Berlusconi gana, Europa se hunde”, escuchada ayer en Berlín, no es tanto un pronóstico como una constatación del desconcierto, y también, del impacto que la crisis está teniendo sobre los sistemas políticos nacionales, la democracia, los partidos políticos y los ciudadanos.

No estamos en los años 30, ni dirimimos una lucha entre fascismo y comunismo, pero no conviene olvidar que Hitler llegó al poder mediante unas elecciones (no ganadas mayoritariamente pero sí con una amplia mayoría que le permitió formar un gobierno minoritario y, desde ahí, capturar el poder). No estamos ahí, en ese sentido los europeos somos típicamente posmodernos, pero sí que estamos constatando hasta qué punto esta crisis ha generado un círculo vicioso entre tecnocracia y populismo. Cuanto más populismo emerge en la política nacional, más necesario se hace el gobierno de los tecnócratas, únicos capaces de restaurar el sentido común y tomar medidas que sean eficaces. Pero cuánto más tiempo gobiernan los tecnócratas, más crece el populismo, pues la ciudadanía acaba rechazando los sacrificios que estos imponen.

El populismo de Berlusconi, prometiendo rebajas de impuestos a sabiendas de que estas hundirán el país precisamente en un momento en el que los esfuerzos de austeridad están dando resultado (Italia ha logrado un superávit presupuestario primario, esto es, sin contar el servicio de la deuda, del 3.5%) es escalofriante. Como lo es también la incapacidad de Mario Monti o Per Luigi Bersani de despegarse de Berlusconi en las encuestas. ¿De verdad que es posible que el futuro de un país y, por extensión, el destino de muchos europeos, se juegue en una elección que, vista desde fuera, parece algo así como el lanzamiento al aire de una moneda? El domingo, esperemos no tener que frotarnos los ojos.

Hay 54 Comentarios

@santiago,

No es baladí que en su mandato haya firmado leyes que en la práctica, lo blindan.

Tiene ventajas obvias, como su influencia en la RAI, y en varias emisoras.

Para mí, es un ejemplo de lo que NO deberíamos tolerar en el ejercicio de la política. Representa descarnadamente todo aquello que el poder es. Influencia, dinero, impunidad. Poder gubernamental y negocios deberían estar separados claramente. O se imaginan a Murdoch en el Despacho Oval, dirigiendo las acciones del Daily Telegraph, el New York Times y exigiendo determinadas líneas editoriales por conveniencia, mientras decide el curso del país... Eso, es mucho poder.

ITALIA Y LA EUROZONA SE LA JUEGAN - La elección tiene grandes implicaciones para la Eurozona y básicamente, todo se reduce al siguiente gráfico. Razones y entendimiento de la complejidad electoral de Italia gráficamente -http://www.miguelangeldiez.com/2013/02/24/italia-elecciones

Ojala tenga razón, pues mi humilde opinión es que esta Europa, la actual UE, se hunde con o sin Berlusconi. Cuando se produce una catástrofe natural los edificios que primero se derrumban son siempre los mal construidos. Europa es uno de esos edificios mal construidos que espera una catástrofe para justificar su derrumbamiento.

Si Berlusconi gana se hunde Europa y sube la Mafia. Ese capo, fiel alumno del temible Al Capone, controla una parte del poder fáctico de la información con su entramado económico. Italia no ha despertado aun de esa pestilencia social.

creo que es importante leer el punto de vista de Webster Tarpley sobre el asunto, que considera matices importantes:
http://tarpley.net/2013/02/21/after-fifteen-months-of-montis-austerity-rule-italy-votes/

Si Berlusconi gana, Europa se hunde así es menos mal que en mexico nos acogen muy bien, mas info en http://www.mexicomola.com/

Las acusaciones contra Berlusconi no son ni + ni - q las q enfrenta cualquier empresario con su fortuna.
Excepto, claro está, esa horrenda invasión de su vida privada.
Pecados no son crímenes, parafraseando a Woody Allen.
El ex siervo de partido stalinista de la RDA y actual lacayo del Deutsche Bank, Heil Merkel, lanzó un verdadero gope de estado vía venta masiva de bonos italianos con la complicidad del antiguo militante nazi -posteriormente stalinista- Giorgio Napolitano.
Los propios italianos definen al Gobierno Monti como una "sospensione della democrazia". Así empezó Mussolini.
¿O resulta q vamos a justificar la intentona Armada-Milans-Tejero?.

A algunos que escriben sus comentarios se les olvida varias cosas:

1- La democracia es eso, una persona 1 voto
2- Alemania sólo nos dirige cuando puede, es decir, cuando tienes necesidad de financiación. Si no la tienes o no te sale tan cara, los acuerdos son mucho más flexibles, desde una posición distinta. Y por supuesto no duelen tanto.

En cuanto a Pepito Grillo, pues en cierta medida votarle a él, es querer dinamitar ciertas cosas, aprovechándote del sistema. Pero bueno, es lo que hay. Bien podrían votar a otras opciones.

pero quién co jo nes es el descerebrado que vota a este payaso?.

Como el propio articulista reconoce, el auge de lo que llama "populismo" (que sería todo lo políticamente incorrecto en la dictadura neoliberal mundialista que sufrimos) lo provocan las "soluciones" tecnocráticas, que son antidemocráticas por ignorar la voluntad y los intereses de ciudadanos y pueblos. Yo espero y deseo que los italianos castiguen como merece al tecnócrata eurolacayo Monti, y si dan su confianza a Beppo Grillo o, incluso, a Berlusconi, al menos se abre una oportunidad de derrocar la peor dictadura tecnocrática que sufre todo nuestro continente y que se llama Unión Europea.

Berlusconi, quizás no gané, pero aún así demuestra lo ignorante que pueden ser la gente aún viviendo en un país del primer mundo. Lamentable que este chulo comediante tenga tanto apoyo, no sólo de ese sector Fashonista y plástico adictos al lujo y a las grandes fiestas del Berlusconi, sí no también de la clase trabajadora italiana.
Este impresentable con todo lo que ha hecho, y con todo los delitos pendientes tiene la desfachates de postularse para presidente.

Se vende la República, se compra la República, se revende la conciencia, se transa con la idea, se alquila el Partido, se negocia el voto, se comercian los valores y el nombre del héroe. Y mientras este mercado prospera: La Patria continúa en bancarrota.

Me cae fatal , pero ojala gane para que la UE cambie o se hunda.

No entiendo por qué Berlusconi, multiprocesado, no está multicondenado y por tanto inhabilitado como ciudadano y, evidentemente, encarcelado.
¿Dónde está el Poder Judicial? Si se rompe el equilibrio propuesto por la Revolución Francesa la sociedad entra en un declive tan grave que otros aspectos políticos, como puede ser el sistema de representación, se suman a la debacle.
Enhorabuena por su artículo. Pero complételo: ¿No hay una dirección de salida por la que encaminarse?

Señor Torreblanca: explique, por favor, si considera que la democracia debe tener paréntesis, y en qué situaciones, porque es lo que se extrae de su post. Y parece una tesis muy peligrosa. Algo así debieron pensar los americanos, por ejemplo, cuando derrocaron al presidente Musaddeq en Iran en los años 50. Y así salió el truquito a la larga... ¿Qué la decisión de los italianos nos puede afectar gravemente? Es que pertenecer a la UE es un peligro público. Para empezar, se está bajo la soberanía de los financieros, no de los pueblos, de un demos europeo que no existe.

[Respuesta del autor: en absoluto sostengo que tengamos que ir a un estado de excepción. Sólo describo la realidad en la que estamos: la crisis destruye la democracia y fuerza a elegir entre populistas y tecnócratas. Pero Bersani no es ninguna de las dos cosas]

A Monti lo que se le puede llamar con toda propiedad es golpista. En cuanto a que los italianos elijan a Berlusconi o Grillo, eso es cosa suya. Hay que tener un poco más respeto a lo que decidan los demás. Y si no nos gusta, ¿qué hacemos? ¿Les damos otro golpe de estado? ¿Aceptaríamos que a nosotros nos quitaran un presidente y nos impusieran otro en Europa? Creo que el autor del artículo preguntaría primero a quién pondrían y luego diría sí o no. Así nos va.

Estoy de acuerdo : el hundimiento de Europa se llama angela merkel, jens weidmann, neoliberalismo, ... Cf. Stiglitz.

Sigo sus artículos con mucho interés, pero su análisis de hoy me decepciona profundamente, Sr. Torreblanca. Por su simplismo y por lo que implica.

Utiliza ud. a Berlusconi, personaje odioso donde los haya, para colarnos que tenemos que elegir forzosamente entre populismo y tecnocracia. Sorprendente. ¿Y qué fue de la DEMOCRACIA, Sr. Torreblanca??

Lo que se ha ido construyendo sigilosamente estas últimas dos décadas en Europa no tiene nada que ver con la democracia: Es DESPOTISMO puro y duro.

Porque resulta que aquí ya no estamos en España, país democrático y soberano, donde sus ciudadanos deciden libremente su destino. No, resulta que estamos en una mísera provincia sureña de Alemania, y no tenemos derecho a nada de nada. Los (des)gobernantes que dicen representarnos no pintan nada, sólo reciben órdenes del establishment alemán a través de la Merkel, el BCE, la Comisión Europea, etc etc. Porque esa señora, a la que nadie en este país ha votado, resulta que controla al milímetro la política de este país.

Al inefable Berlusconi le echaron a patadas para poner a un "siseñor" que cumpliera el guión, igual que hicieron con Papandreu cuando mencionó la horrible palabra "referendum". ¿Pero esto qué es? Y nuestro (des)gobierno actual, claro, no se atreve ni a rechistar, no sea que los boten a la primera de cambio.

Esta dictadura insoportable se tiene que terminar antes de que nos hundan en la miseria más de lo que ya estamos. Si resulta que hace falta que gane Berlusconi o Beppe Grillo para que salte todo por los aires, pues tendrá que ser. Tendremos que empezar de nuevo, pero esta vez con DEMOCRACIA.

[Respuesta del autor: en absoluto sostengo que haya que apoyar la tecnocracia, sino que la situación actual, precisamente, desvirtúa la democracia, al generar un círculo vicioso. Por supuesto que la solución es más democracia!]

Me encantaría saber por qué fue censurado mi comentario, al menos no aparece, y sí varios de hora posterior. Gracias.

[Respuesta del autor: su comentario no consta, reenvíelo por favor].

Berlusconi no ganará pero demostrará que la mitad de los italianos no tiene ni memoria ni conciencia

www.expapa.com

Es verdad que Berlusconi es un populista, pero como tantos otros. Merkel sin ir mas lejos es otra populista descarada, que oculta las verdades a los alemanes, tratando siempre de exacerbar su orgullo. Personalmente prefiero Berlusconi, es mas directo y menos falso.
Italia tendrá un sistema político atípico, pero qué tenemos nosotros en España como para poder criticarles. Ademas que voten lo que les venga en gana, es parte de la democracia. Lo que no era de recibo es que Merkel y Sarkosy hubieran impuesto a Monti, cuando nadie le habia votado, eso es entrometerse en otros paises de forma descarada.
A cada cerdo le llega su San Martin, y espero el de Merkel con muchas ganas, y si Berlusconi ayuda a que le llegue ese dia antes, pues tendra mi simpatia.

si es malo para Merkel,no será peor para Europa.Una UE unida y dirigida por Alemania, no es mi idea de Europa.

Atentos a los de esta tarde en Roma. Para los mercados será un cisne negro. Gana 5estrellas. O queda segundo. Risas en el público. España, preparada. Partido X. % estrellas tampoc es un partido, es un mètodo. La prensa no se ha enterado.

Lo escalofriante es leer a un profesor de ciencia política apostando veladamente por la tecnocracia. Sr. Torreblanca, esta será la última vez que le lea.
Fdo. Un politólogo demócrata.

[Respuesta del autor: No se de dónde saca que apuesto por la tecnocracia. Incomprensible].

Está claro que algunos delincuentes no pueden vivir lejos del poder político igual que un hipopótamo no puede vivir lejos de la charca. Eso si: en torno a ella construyen imensas letrinas y es el lugar a la que suelen acudir para establecer relaciones con sus semejantes.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior) ha sido publicado en julio de 2011. Todos los viernes en la edición impresa de EL PAÍS.

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