José Ignacio Torreblanca

Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

Tóxico Putin

Por: | 30 de mayo de 2015

Captura de pantalla 2015-05-29 13.02.24

Si a alguien le cabía alguna duda sobre la naturaleza oligárquica y corrupta de la FIFA, el apoyo explícito de Vladimir Putin a la reelección del presidente de dicha organización, Joseph Blatter, ofrece la prueba de cargo más contundente que uno pudiera imaginar. No es de extrañar la admiración mutua: tanto la FIFA de Blatter como la Rusia de Putin han construido una inmensa red mafiosa donde nunca se sabe dónde empiezan y dónde acaban la política, el deporte y el dinero.

Aunque parecería que detrás de esa pose muscular se esconde un hombre revestido de valores clásicos (Dios, patria, familia, autoridad), en realidad Putin es un posmoderno de primer orden, un total y completo relativista. Resultado de su trayectoria como agente de inteligencia en el KGB, Putin no parece creer en la realidad como entidad autónoma, sino como una conspiración orquestada por los demás contra uno o por uno contra los demás. Así lo demuestra al analizar el caso FIFA como una conspiración para sabotear la celebración de la copa del mundo de fútbol en 2018, que albergará Rusia. Pero también con su última decisión de considerar delito la publicación de información sobre la existencia de bajas en combate en tiempo de paz, léase bien, en tiempo de paz, o de acosar a las organizaciones de derechos humanos que reciban apoyo desde el exterior. Putin da por hecho que existe la corrupción en la FIFA, que sus fuerzas armadas combaten en un país vecino sin ningún amparo legal y que en Rusia se violan los derechos humanos pero lo que le preocupa no son los hechos, sino que los hechos puedan ser usados en su contra.

Putin no parece ser consciente de su toxicidad: cada persona o institución que apoya o que le elogia queda automáticamente quemada. Es el caso de la FIFA y su presidente, Joseph Blatter, pero también de una larga lista de incondicionales entre los que se encuentran Silvio Berlusconi, Marine Le Pen, Nigel Farage, Nicolás Maduro y los presidentes de Kazajstán y Bielorrusia, todos admiradores y envidiosos del poder del caudillo nacionalista ruso. Si Putin tuviera algo de sentido del humor, podría usar la toxicidad de sus elogios para destruir a sus enemigos en lugar de a sus amigos. Guárdense del apoyo de Putin. @jitorreblanca

Publicado en la edición impresa del Diario ELPAIS el sábado 30 de mayo de 2015

Vaya tropa

Por: | 27 de mayo de 2015

Cameron-Tsipras

El primer ministro británico, David Cameron, acelera los preparativos para un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Cameron quiere que los británicos aprueben en dicha consulta una nueva relación entre el Reino Unido y la Unión Europea, relación que todavía no se ha comenzado a negociar y que no se sabe exactamente en qué va a consistir pues el Reino Unido ya goza de todo tipo de exenciones en su relación con la UE (no comparte la moneda única, no es parte del acuerdo de Schengen de supresión de controles fronterizos y obtiene todos los años un cheque de sus socios que limita su contribución al presupuesto comunitario). Pero no parece ser suficiente así que Cameron amenaza con irse si el Reino Unido no recibe nuevos privilegios y exenciones.

Vayamos ahora a la esquina sureste de Europa. Poco en común a primera vista entre el primer ministro conservador educado en el elitista Eton y Alexis Tsipras, el joven y carismático líder estudiantil que ascendió por todos los escalones del partido comunista griego y, pilotando su renovación, logró llegar a encabezar la coalición de la izquierda radical con la que ganó las elecciones de enero de 2015. Excepto que Tsipras también se ha situado en rumbo de colisión con la UE, a la que igualmente dibuja como el agresor y responsable de todos los males que sufren los griegos. Ambos dibujan a sus países como víctimas de la Unión Europea y de sus políticas y exigen desagravios, privilegios y condiciones especiales so pena de marcharse o provocar un choque de trenes financiero. Con sus exigencias desorbitadas, ambos se sitúan en el filo de salida y someten a todos los demás miembros de la UE a un chantaje constante.

 Pero no son los únicos que se aproximan a la UE desde una mentalidad basada en agravios y en el “Europa me lo debe”. En Polonia acaba de ganar la presidencia el ultranacionalista Andrzej Duda, que también ve la Unión Europea como una fuente  de corrupción política y moral. Podrá hacer pandilla con el inigualable primer ministro húngaro, Víctor Orban, que sueña secretamente con ser como Putin. No se extrañen de que Francia y Alemania, hartos de tanto chantaje, estén preparando un plan para integrarse más aún y dejar atrás a todos estos plañideros. Vaya tropa. @jitorreblanca

La imposibilidad de la democracia con corrupción

Por: | 23 de mayo de 2015

O-CORRUPCION-facebook

España necesita una reinicialización, puede que incluso un reformateado. Su modelo productivo tiene que completar una nada fácil transición desde el ladrillo hasta una economía basada en el conocimiento y la información. Necesita innovar más y mejor, abrirse aún más al exterior y digitalizarse. Ello requiere, entre una larga lista de cosas, una profunda remodelación del sistema educativo, desde la educación primaria hasta la Universidad; también de sus instituciones, especialmente de los aparatos del Estado. De no hacerlo, quedará atrapada en una espiral de desempleo, deuda, desigualdad y bajo crecimiento que hará imposible sostener los niveles de bienestar logrados. Reinicializar España es difícil, pero no imposible. Otros países lo han hecho y lo están haciendo. Nosotros mismos lo hemos hecho en el pasado reciente. Y podemos volverlo a hacer. Si quieren saber cómo, y de paso darse un baño de optimismo y confianza en el futuro, lean el muy interesante y sugerente libro de Javier Santiso España 3.0 (Planeta).

Pero para poder resetear el país, necesitamos primero resetear su política. Lo más urgente es poner fin a la corrupción, el mayor obstáculo que enfrenta España en estos momentos. La corrupción no sólo es obscena desde el punto de vista ético, sino que subvierte el funcionamiento de la democracia, destruye la confianza en las instituciones, pervierte los procesos electorales y desincentiva a los empresarios a la hora de innovar. Crea, aquí sí, como hemos visto en demasiados municipios y autonomías, una casta política y empresarial de conseguidores que vive de boletines oficiales, subvenciones, concesiones, tráfico de influencias, amiguismo y comisiones. Durante la época de bonanza económica, la corrupción fue a menudo vista como un mal menor, un coste asumible, la espuma que coronaba una ola de bienestar. Ahora hemos descubierto su verdadera cara y efecto: empodera a los peores políticos, a los peores gestores y empresarios, y les blinda ante la sociedad y los ciudadanos.

La corrupción es una condición de imposibilidad para la política que necesitamos. Mientras no acabemos con ella no podremos abrir esa conversación sobre cómo ganar el futuro que tan desesperadamente necesitamos. Es, sin duda, la verdadera enemiga del progreso y de la libertad del país.

Publicado en la edición impresa del diario ELPAIS el sábado 23 de mayo de 2015

Sisi emperador

Por: | 20 de mayo de 2015

Captura de pantalla 2015-05-19 10.22.08

Observen a ese hombre llamado Abdelfatá al Sisi, hijo de un artesano cairota que ascendió sigilosamente por los escalones de la jerarquía militar egipcia hasta ocupar el puesto de jefe de la inteligencia militar de Hosni Mubarak, el gran timonel que rigió los destinos del país entre 1981 y 2011 y que fue desalojado por el levantamiento de la plaza de Tahrir. Este hombre discreto y hasta un punto anodino es como un traje de camuflaje militar: vaya a donde vaya se mimetiza con el paisaje.

Durante su estancia en 2006 en el US Army War College en Pensilvania se labró una excelente reputación entre sus colegas estadounidenses, algo esencial para progresar en el ejército de un país al que Washington concede anualmente 1.500 millones de dólares de ayuda militar. Su trabajo de final de curso se tituló “La democracia en Oriente Próximo” Descargar Sisi 2006 Democracy and Islam (sí, un tema llamativo para un militar que daría un golpe de estado y lograría salir elegido Presidente con un 93.3% de los votos y una abstención del 56%) y en él plantea una tercera vía entre el islamismo y la democracia occidental, pero sin mojarse mucho.

Más tarde se ganó la confianza del depuesto Presidente Mohamed Morsi, que le nombró Ministro de Defensa. Sólo unos días antes de dar el golpe de estado que liquidaría al gobierno de los Hermanos Musulmanes, Sisi declaró con toda rotundidad: “nadie va a deponer a nadie y nadie debería pensar que el ejército tiene la solución para los problemas de Egipto”, una afirmación que Morsi seguramente ha recordado estos días mientras escuchaba su sentencia de muerte y, a la vez, se confirmaba la absolución y próxima puesta en libertad de Hosni Mubarak pese a su responsabilidad en las 850 muertes provocadas por la represión en la plaza de Tahrir, en la que Sisi tuvo un papel destacado.

Hay que reconocer la inigualable habilidad de Sisi para caer bien a todo el mundo: con más periodistas encarcelados y pendientes de juicio que en época de Mubarak, con menos libertad de manifestación y asociación, con unos jueces dóciles como gatitos y con el mismo nivel de corrupción que entonces, ha logrado que Estados Unidos reanude la ayuda militar a Egipto y que España le agasaje con una visita de estado. Imbatible.

 Publicado en la edición impresa del Diario ELPAIS el miércoles 20 mayo @jitorreblanca

El asesino silencioso

Por: | 16 de mayo de 2015

Captura de pantalla 2015-05-12 09.43.39

Las victorias tienen muchos padres pero las derrotas suelen ser huérfanas. Eso explica que al historiador Niall Ferguson le haya faltado tiempo para decretar que “Keynes ha perdido las elecciones” y para ajustar cuentas con su archienemigo ideológico, Paul Krugman, el economista estadounidense, Nobel de Economía, que tanto y con tanta saña fustiga a Merkel, Cameron y cualquier otro defensor de las políticas de austeridad. Las buenas cifras de crecimiento y empleo del Reino Unido (la economía crece al 2.5% y el paro está situado en el 5.5%), junto con los resultados de los conservadores (36.9% del voto), deberían servir, dice Ferguson, para que Krugman aprendiera, si no economía, por lo menos modales.

Sin embargo, para los expertos en campañas, el responsable de la victoria de Cameron es Lynton Crosby, el australiano que ha hecho la de los conservadores sobre tres pilares. El primero ha sido resaltar los logros económicos del Gobierno de Cameron. El segundo, destruir la credibilidad del líder de la oposición, Ed Miliband, y del partido laborista, dibujados ante los electores como un puñado de jóvenes de extrema izquierda sin experiencia alguna y con un programa económico descabellado. El tercer elemento ha consistido en agitar el espantajo nacionalista, difundiendo la idea de que una victoria laborista implicaría dar las llaves de Westminster a los nacionalistas escoceses. Frío y brutal, pero efectivo.

Pero estas estrategias de campaña ignoran un asesino silencioso, el sistema electoral, que apenas sin que nos demos cuenta ha liquidado políticamente a laboristas, eurófobos y liberales. Noten que con un sistema electoral proporcional, los conservadores tendrían 75 escaños menos de los 331 obtenidos, quedando lejos de la mayoría absoluta (326), los liberales estarían en torno a los 50 (cuando sólo han logrado 8), los nacionalistas escoceses habrían logrado 25 en lugar de 50, los eurófobos del UKIP habrían obtenido nada menos que 83 y los Verdes 24, en lugar de uno cada uno. En muchos países del mundo, el que un partido con casi cuatro millones de votos obtuviera sólo un escaño y otro con 11 millones lograra 330 diputados daría lugar a una guerra civil. Pero en el Reino Unido, patria del fair play, las reglas son las reglas, y nadie se echa al monte cuando le perjudican. @jitorreblanca

Publicado en la p.2 de la edición impresa el sábado 15 de mayo de 2015.

La Habana y Roma siempre ganan

Por: | 14 de mayo de 2015

Captura de pantalla 2015-05-14 09.20.38

El Gobierno de José María Aznar practicó una política de dureza con Cuba. Pensaba que así ganaría el favor de Estados Unidos y se posicionaría favorablemente ante una futura evolución del régimen de los Castro hacia la democracia. Ello le llevó a liderar a la UE hacia la llamada Posición Común, todavía vigente hoy, y a mantener abierta la interlocución con la oposición cubana.

El Gobierno de Zapatero, por el contrario, prefirió ignorar a la oposición, distanciarse de EE UU e intentar convencer a sus socios europeos de lo inútil que resultaba la Posición Común, todo ello con la esperanza de garantizar para España un papel central en lo que se pensaba sería un proceso de reformas graduales.

 

Seguir leyendo »

245.000 inmigrantes en el agua

Por: | 04 de mayo de 2015

Este fin de semana se han batido récords de rescate de inmigrantes en el Mediterráneo central: 5.800 inmigrantes en sólo dos días. Sumemos el día a día y ¿qué obtenemos? Según las estadísticas de Frontex,  288.000 personas intentaron entrar ilegalmente en la Unión Europea en 2014, una cifra que casi triplicó los 107.000 entradas de 2013 y que cuadriplica las 72.000 que registradas en 2011. Pero no sólo estamos ante una multiplicación por tres o cuatro de las cifras de entradas ilegales.

Captura de pantalla 2015-05-03 22.48.46

En realidad el número de entradas por tierra se ha mantenido bastante estable, incluso ha decrecido: en 2014, “sólo” se detectaron 38.000 entradas por las fronteras terrestres, menos que en 2013 cuando entraron 47.000 personas o en 2012 cuando se registraron 49.000. Lo que ha aumentado de forma increíble es el número de inmigrantes ilegales que utilizan vías marítimas, poniendo así en riesgo sus vidas. Si en 2012, sólo 23.000 inmigrantes utilizaron la vía marítima, en 2013 esa cifra se triplicó hasta 60.000 y en 2014 se cuadriplicó hasta llegar a los 245.000.

Captura de pantalla 2015-05-03 22.48.52

Como se observa en el mapa, existe una ruta principal, la libia en el Mediterráneo central, en la cual se detectaron 170.000 entradas, y dos rutas secundarias: la del Mediterráneo oriental, desde las que las mafias turcas lanzan los barcos repletos de inmigrantes hacia Grecia (bien el territorio continental o las islas) y la de los Balcanes Occidentales, que transita Serbia y Hungría.

Como también ven en el mapa, la ruta atlántica, que otrora fue muy transitada, con los consiguientes quebraderos de cabeza para España, se encuentra prácticamente cerrada. Y lo mismo puede decirse de la ruta española u occidental. Si los españoles pensamos que tenemos un problema en Ceuta y Melilla (con 7.842 entradas registradas), los italianos tienen un problema 21 veces más grande (170.757) entradas).

¿De dónde provienen la mayoría de estos entrantes? El mapa de aquí abajo muestra claramente que Europa es el rompeolas de tres conflictos: el sirio, el eritreo y el afgano. Estamos ante un crisis migratoria de primera magnitud. El Mediterráneo es hoy la frontera más peligrosa del mundo. ¿Podemos actuar en consecuencia?

Captura de pantalla 2015-05-03 22.56.53

 

Fuente: Irregular immigration in the EU, Facts and Figures. Briefing, Abril 2015. European Parliament. Descargar EPRS_BRI(2015)554202_EN

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal